Bueno chicos, nuestro viaje comienza a tocar a su fin. Nos quedan pocas horas de estancia en Nueva York y USA, pero antes queremos hacer un repaso de las cosas que más nos han llamado la atención.
La primera es que todo el que venga tiene que visitar y cruzar el puente de Brooklyn. Tiene unas bellas vistas pero se hace interminable si cada segundo decides pararte para hacer fotos como hicieron Luis y Álvaro. Por cierto, la foto que aquí aparece es una de las miles de fotos que tomamos.
Junto al famoso puente Brooklyn también merece la pena por "Brooklyn Heights" un barrio fácilmente reconocible por las escaleras que tienen cada edificio.
De regreso a Manhattan decidimos parar a comer en un restaurante de Little Italy. Realmente el que quería entrar a comer era Luis que se quedó flipando con la pinta de mafioso del camarero. La comida estuvo muy bien (hachazo a nuestras carteras como supondréis), sobre todo si la comparamos con la comida que realizamos en un restaurante español.
Del viaje a Nueva York sacamos algo en claro, antes de comer en un restaurante español hay que preguntar si los cocineros son españoles. El nuestro no los tenía y la paella valenciana de Álvaro tenía pollo, chorizo, gambas, mejillones, guisantes... y arroz picante. Aunque la sopa de pepino que le pusieron a Rubén como si fuera gazpacho se llevó la palma.
Otra de las paradas obligatorias en Nueva York es la Quinta Avenida. No sabemos si es la más bonita, pero sí la que reúne las tiendas más caras y os lo decimos con certeza porque la hemos pateado de abajo a arriba. Allí está Tiffany's, la NBA Store, Armani, Benetton y todas las marcas reconocidas, incluyendo Zara.
Realmente no compramos mucho y lo que sirvió nuestra visita allí fue para ver la Catedral de San Patricio y el Rockefeller Center con su famoso Top of the Rock, donde pudimos ver la belleza de la ciudad de noche.
Si queréis saber lo que es andar, tenéis que recorreros las dos millas y medias que tiene Central Park. Eso sí que es un parque y lo demás son tonterías. Todo estaba nevado, pero el blanco de la nieve no quitó encanto al lugar. Durante nuestro "paseito" estuvimos en el edificio Dakota, lugar donde fue asesinado John Lennon. Es increíble ver el respeto y veneración que la gente mantiene sobre el mítico cantante.
Dejamos para el final la parte del viaje que menos oiréis de un turista, Harlem y Bronx. Muy poca gente se atreve a meterse y ya no os contamos los aventureros que marchan a píe y sin guías. Pues eso hicimos nosotros y todo por la culpa de Luis y su encabezonamiento por verlo.
Hay mucha leyenda suelta al respecto, pero nuestra experiencia personal es que de día no hay ningún problema. Evidentemente, no nos hemos adentrado al corazón de ambas zonas, pero hemos realizado largos paseos por importantes calles sin ningún problema. Harlem es precioso y muy recomendable visitarlo en domingo para ver la misa Gospel y disfrutar viendo como viven y se emocionan cantándole a Dios.
Lo que sí notamos en estos barrios es la diferencia de trato con respecto a otros. Mientras el Midtown y Downton de la ciudad estaba limpio de la nieve caída días atrás, en el Bronx y Harlem se aún acumulaba sobre sus calles.
Otra diferencia es el precio de las comidas y la ropa. La mejor y más barata de todas las comidas que hemos realizado en NY ha sido en el Bronx y una camiseta NBA puede costarte unos 20 dólares menos que en el centro de la ciudad.
Como veis muchas cosas, pero nos dejamos para nuestra última entrada lo mejor.
Nos vemos en España


