Ha amanecido un nuevo día en la "ciudad del jazz" y con él, nosotros, nos disponemos a realizar una misón imposible: Conseguir entradas para el All Star. El despertador sonó bastante temprano. Una ducha, primeros contactos con la familia y al pabellón.
De camino al New Oleans Arena empezamos a ser conscientes de dónde estamos, en la ciudad que luchó contra el huracán Katrina. Como todo buen luchador, esta ciudad también tiene sus cicatrices, imposibles de esconder por el momento. A pesar de estos contrastes la ciudad tiene un encanto especial.
Una de las cosas que nos ha sorprendido gratamente es el trato que le dan a las personas. Seguramente nos delataría nuestra apariencia de turistas, pero nos daban la bienvenida hasta los viandantes que nos cruzábamos por la calle.
Sin darnos cuenta llegamos al pabellón: "Please one ticket for the All Star"... y comienza la gincama. Nos mandan de un sitio a otro. Ahora debes conseguir la pegatina azul y atravesar el Superdome para llegar hasta tus tickets. Jamás hemos visto un pabellón tan grande, es increíble la cantidad de asientos que hay en su interior. Ahora entendemos que fuese el refugio de los ciudadanos durante el huracán.
Por fin en taquilla, conseguimos las entradas, pero no sin antes llevarnos un último susto: "No tickets for Sunday". De repente se nos cae el mundo encima. La chica de la taquilla nos mira y dice: "Sorry, is available for sunday", casi nos da un infarto. Ya tenemos entradas. De regreso al hotel aprovechamos y nos colamos en el New Orleans Arena donde se estaban realizando los últimos preparativos para la noche. Fue una experiencia impagable el poder pisar el parqué donde jugarán las estrellas de la NBA.
Lluvia, comida y siesta (que no se pierdan las buenas costumbres).
Llega la noche del All Star, y las sensaciones que experimentamos son de lo más variadas. Por una parte, ¿que se puede sentir al tener a LeBron James, Kevin Garnett y Yao Ming (con sus piernas llegando desde las gradas hasta la cancha de juego) a tan solo unos metros? Ya os lo decimos nosotros, es impresionante. Por mucho que hayamos visto a esta gente por televisión, es imposible hacerse una idea de lo inmensos que son en verdad. También hicieron acto de presencia otros jugadores míticos como Charles Barkley y Karl Malone entre otros. En definitiva, una experiencia como las que solo se pueden soñar cuando eres niño.
El partido, fue lo que se esperaba, más un show que un partido "de verdad". Pases inverosímiles de Navarro, mates impresionantes de Kevin Durant y Rudy Gay, y triples para dar y regalar del que fue MVP Daniel Gibson (11 triples).
Durante el regreso, nos informamos de las posibilidades de fiesta en la ciudad y aunque nos alertan de que French Quarter puede ser peligroso no nos da esa sensación nuestro paseo.
Mañana comenzamos pronto con el evento de ADIDAS y después a la noche de los concursos.


