Ya han pasado dos semanas desde que dejaron de ponerme las infiltraciones y la cosa ha mejorado bastante. Hemos terminado con la rehabilitación en Fremap, una pena porque empezaba a cogerles cariño a mis medios-fisios (es que estaban de prácticas).
Una vez dado el alta médica sólo quedaba volver a las canchas, y en eso estamos. Despues de dos días parado tras un picotazo de un corticoide para eliminar un poquito de inflamación que había en mi rodilla, por fin, ya he empezado a correr.
Las sensaciones son buenas, sin dolores, con alguna molestia pero nada preocupante, y poco a poco recuperando el tono físico y la confianza para estar lo antes posible dando guerra en las canchas.
Ahora sólo queda trabajar y esperar a volver a tocar balón y a incorporarme con el resto de mis compañeros que ya les echo de menos.
Y sólo espero que el próximo artículo de Viva mi rodilla sea el definitivo.

PD: Un besazo y un abrazo muy fuerte para Pili, Elena, Paloma, Borja y Carlos. Ánimo con esas practicas que ya dentro de poco seréis fisios completos, jajaja.


