
No me iba a pasar como en Bilbao, que estuve viviendo 3 años alli y no me digne a visitar el Guggenheim. Pues hace dos semanas estuve de paseo por el Retiro y de paso visité el Templo de Debod.
El Retiro es algo así como el parque que tenemos en Oviedo, el Parque San Francisco, pero a lo bestia. Visitamos el lago (no me monté en las barquitas... ya lo que me faltaba, ¡tener que remar!); la Casa de las Fieras, Los Rosales, el Bosque del Recuerdo (Homenaje a los muertos del 11-M), y unas cuantas estatuas, como por ejemplo la del Ángel Caído, una de las pocas esculturas que rinde culto al Demonio.
Me llamó la atencion lo limpio que esta todo, lo bien cuidado que está y sobre todo la cantidad de mujeres que te pueden echar las cartas (Tarot), los magos que hacen funciones increíbles, los títeres, y los chinos que dan masajes. ¡Qué gracia!
Pero lo que mas me gustó fue la guerra de castañas que hicimos, aunque acabó en tragedia... pero eso es otra historia.


