Hola a todos. Está lloviendo a mares en Barcelona, lleva dos días sin parar. No se veía nada así desde que Andre Turner estaba en el Coren Orense (felicidades, Andre). Días así invitan a estar en casa, hacer vida en pareja y buscar tranquilidad, sobre todo en mi caso, ahora que ha terminado la Euroleague y puedo darme un mínimo respiro. Evidentemente el que no tenga pareja siempre puede aprovechar para homenajear sentida y múltiplemente a Omer Onan. Con la Euroleague acabó el proyecto de 50 años de baloncesto europeo de clubs, que me ha tenido haciendo doblete con mi trabajo normal unos siete u ocho meses. Las sensaciones son positivas, muy positivas diría. Parece que el espíritu de los 50 años ha calado hondo. También ha terminado la temporada programada en la ACB. Llegan los playoffs. Empezamos.
La verdad es que contaros anécdotas de Final Four es complicado. He hecho muchas entrevistas, como sabéis, a nuestros invitados de honor. Para mí poder darle la mano a Toni Kukoc o a Dino Radja es todo un placer porque la Jugoplastika cambió mi vida baloncestística. Además he recibido muchos consejos extrabaloncestísticos de muchos de ellos. Bob McAdoo piensa que el secreto para tener niños altos que puedan jugar es tener una mujer alta. De igual lo alto que seas tú, el secreto es la mujer. Dan Peterson, como siempre, me ha dado consejo de todo tipo y he tenido el privilegio de hablar con él de mil cosas. Lo recuerda absolutamente todo y con detalles, es impresionante. Los tres personajes más divertidos han sido Lolo Sáinz, Dino Meneghin y Pini Gershon, que es un auténtico inclasificable. Necesitamos a Pini en la Euroleague.
Anécdotas, anécdotas... fui el primero en saltar al campo cuando la final terminó y pude estar metido en todo el meollo. Hablé con los jugadores del CSKA después del partido, más tarde en el hotel y por la mañana, tras la fiesta del campeón - y después de la cena post Final Four de empleados de Euroleague Basketball. No sé dónde fue el CSKA a celebrar, pero tenían unas caras por la mañana de no haber dormido gran cosa. Antes de la fiesta, Rimantas Kaukenas pedía a Ramunas Siskauskas el trofeo para hacerse una foto con él. Espero que aún día lo gane. Los más contentos eran, cada uno a su manera, Tomas Van den Spiegel, Marcus Goree y Matjaz Smodis, que lo celebraba con sus tres hijos. Las dos veces que el CSKA ha ganado el título ha sido con Van den Spiegel llegando a febrero. Pese a tener contrato, no se descartaría que lo cedan por motivos estrictamente supersticiosos.
Yo no estaba para muchas coñas después de la final, la verdad. Había dormido fatal desde la Final Eight de Turín y estaba francamente destrozado. Jode un poco, porque la fiesta de la Euroleague fue en el Moby Dick, un sitio al que ya suelo ir de por sí cuando estoy en Madrid. Había buen ambiente, la mayoría de los presentes flipaba con la hija de Kresimir Cosic, Ana. También había algún acebero (currante de ACB) con los ojos como platos, pero me tendréis que MATAR para que diga su nombre - aunque todo tiene un precio, el silencio y la palabra. :) La música era buena, había comida - lo cual es espectacular cuando es la 1:30 de la mañana y no has cenado - pero estuve el tiempo de tomarme dos copas - conociéndome, 35 segundos. Acabé la noche hablando con Bootsy Thornton, Shaun Stonerook y Terrell McIntyre mientras veíamos un rato el partido de los Celtics. Aún no se creían que hubiesen perdido contra Maccabi. Son cosas que pasan y confiarse en Final Four es perder. Espero que les sirva para el año que viene volver con más fuerza, aunque será difícil. Buena gente en Siena. Un grupo unido con un entrenador que sabe lo que quiere.
Al final nos fuimos a coger el AVE, llegué a casa y dormí 15 horas. Además fui a ver a James en concierto y estuvieron cojonudos. Un día perfecto para iniciar la post-temporada y abrir temporada de conciertos. Para quien le guste James - grupo veterano de Manchester con una docena de temazos suficientes para compararlos con cualquiera - y quiera ver lo que se vivió en el RazzMatazz, baste este vídeo:
http://www.youtube.com/watch?v=AcXKfu_Voqs
Ayer fue un día bastante tenso. Me alegro mucho de que no haya bajado el Granada - ese Sunshine campeón - porque es uno de los equipos que mejor me cae en la liga. El fichaje de Pops Mensah-Bonsu ha sido providencial y le ha puesto en el mercado. Será un poco inconstante, pero si está motivado es realmente dominante, como se pudo ver ayer. Y encima es comunitario. A la vez, lamento mucho que haya bajado el Grupo Capitol Valladolid tras tantos años en la élite. Yo soy Imbrodista del séptimo día, le admiro como entrenador, luchador en la vida y también como persona. Pienso que Javier lo tiene que estar pasando fatal estos días y ojalá supiese la forma de hacerle sentir mejor. Nada de lo que yo pueda hacer hará que el Valladolid siga en ACB, que es lo único que haría feliz a Imbroda. Con él, el Caja jugó el mejor baloncesto que se le recuerda. Una máquina de ganar. Ojalá tenga una oportunidad más de demostrar quién es.
Hablando de entrenadores y del Caja, estuvimos a punto de ganar en Madrid, hasta que nos cayeron tres millones de técnicas en la última jugada. Menos mal que no me quedé en Madrid a ver el partido, porque hasta a mí me habría pitado técnica por energúmeno. Y menos mal que el partido, en el fondo, no valía para nada. Amigos, quiero abrir una plataforma para hacer una estatua a Manel Comas en el círculo central de San Pablo. Será un poco incómodo a la hora de hacer el salto inicial, pero si se hace a tamaño natural no debe ser un problema muy grande. Y coño, Manel se merece eso y más. De momento él es el primero en seguir. Esperemos que se mantengan algunos jugadores de este año - sobre todo Bennett e Ignerski - y el equipo dé un paso más, confirmando todo lo bueno de esta segunda vuelta. Me dejaría el bigote como él en plan homenaje, pero iba a parecer Jason Lee en la serie Me Llamo Earl.
Quiero acabar con un pronóstico sobre el playoff de cuartos, a la vez que empiezo a pensar de qué hablar en mi próximo blog. Intentaré acordarme de más cosas de Final Four, aunque la anterior en Atenas fue más propicia en anécdotas. Tenéis que saber que soy el peor pronosticador del mundo, el único tipo al que las casas de apuestas devuelve su dinero por inútil. Teniendo en cuenta esto, mi apuesta es: Madrid 2-1, Pamesa 0-2, Joventut 2-0 y Barcelona 2-1. He dicho.
Con suerte dejará de llover antes de los partidos el jueves. No quiero ir al Blaugrana en submarino.



