Hola a todos otra vez. Se acaba otra jornada más aquí en Turín. Solo quedan conectados Surralles y Rudy Molina, nuestro siempre peculiar duo de fotógrafos. A Rudy le cayó encima el otro Rudy - Fernández - en el DKV Joventut - Pamesa Valencia de ayer. Anda Molinovic mosqueado conmigo porque no le cito en el blog, del que curiosamenet ha conocido de su existencia esta tarde. Las anécdotas de Rudy y mías en las últimas seis Final Fours han sido muchas, pero ninguna como una vez en Tel Aviv, donde a Frank Lawlor lo confundieron con Jordi Bertomeu. Nos metimos en un coche oficial con un tío armado hasta los dientes que metió un pistolón en el maletero. Supongo que cuando supo lo que había recogido ya era tarde.
La Final Eight siempre es momento de reencuentros y conoces de qué pie cojeas cada uno. Sin embargo, hay una persona que tenía muchas ganas de conocer y por fin lo he hecho: es Martí Artigas, delegado de ACB y ACBlogger cinco estrellas. Me encanta su blog, creo que ya lo he dicho alguna vez, aquella anécdota del ataúd atado con cuerdas a la parte de arriba de un coche bate todos los récords existentes. Es un tío muy amable y espero pedirle consejo a la hora de confiar en aerolíneas baratas. Tengo una semana en Septiembre que no sé lo que voy a hacer e igual me doy un garbeo por ahí. No, a Kaliningrado no, que sois unos cachondos...
A todo esto han ganado Dynamo y Akasvayu, que lucharán por un puesto en la final. El Turow dio la cara ante el Dynamo, pero la falta de rotación y Henry Domercant marcó la diferencia. Al principio del partido subió por allí Ferdinando Minucci, el boss del Montepaschi Siena. La rueda de calentamiento del Turow fue espectacular, con David Logan demostrando que es un dunker de primera. Igual se tiraba un 360 que hacía un tomahawk tranquilamente. Hasta a Kelati le dieron un pase malísimo que le dio en la cabeza y se metió para dentro. Al final el único que lo metió todo fue Domercant.
En la distancia Aitor Pilán le echaba una bronca terrible a un sorprendido Johnny Rogers. En el post-partido se preparaba Akasvayu para salir a la pista mientras yo esperaba a coger declaraciones del Turow. A este paso nadie va a querer hablar conmigo, porque he hecho un 0/4 en vestuarios. Equipo que tengo que cubrir en el post-partido, equipo que palma. Mañana ya os adelanto que hago el Galatasaray Cafe Crown y el Dynamo, por si alguien quiere apostar. Solo le cobraré una mínima comisión por ser tan gafe y tan sombrío.
Fue divertido ver cómo Darryl Middleton tenía más ilusión que nadie, cómo Fernando San Emeterio hablaba de su máscara, cuando de repente se abre una puerta y se escucha un "¡Vamos Akasvayu, vamos Akasvayu!" Era Svetislav Pesic deseando suerte a su ex-equipo. Detalle de crack.
La grada para el partido del Dynamo estaba llena de lo más de lo más en el baloncesto italiano, desde Carlo Recalcati a Maurizio Gherardini, desde el siempre impresionante Flavio Tranquillo al propio Minucci, y así muchos más. Muchos se preguntan qué hago yo en esta Final Eight. Bien, coordino el envío de información a la prensa: declaraciones pre y post partido, curiosidades, enfrentamientos, récords... Mi labor es hacer que los periodistas acreditados al evento lo tengan un poco más fácil. Aparte hago cosas para ULEBCup.com y seguimos preparando la Final Four de la Euroleague. O sea, que voy de culo.
El único rato que tengo libre en todo el día es el descanso de los partidos. He aprovechado el pre-partido del Akasvayu - Unics para hacer algo especial. No me he podido resistir. Resulta que Darjus Lavrinovic no ha jugado por problemas de espalda y ha venido su hermano Ksistof a verlos. Los gemelos Lavrinovic son de origen polaco, hablan entre ellos en ruso pero con sus padres en lituano. Hoy se han cambiado las acreditaciones para que Ksistof viese el partido en la zona de equipos. Afortunadamente y pese a ir de calle, Ksistof llevaba una chaqueta de Italia que, jugando en el Montepaschi, hacía que no hubiese dudas. Son gemelos idénticos salvo por el tatuaje de Ksistof. Y son así de grandes:

Por lo demás, seguimos yendo todos al Eataly, el centro gastronómico de esta Final Four. El cada vez más famoso fotógrafo Cipriano Fornas me ha preguntado hoy por el blog, lo cual me ha dejado a cuadros. Jordi Prat, del 9 Esportiu, también se ha interesado por el sitio. Yo creo que es el mejor supermercado en el que he estado en mi vida, y eso que yo adoro los supermercados. Regalan un agua con gas cuando comes que dicen que es "la de los afortunados". Fijo que la selección italiana de fútbol no solo bebe, también se ducha con ella.
Llegan las semifinales y yo sigo viendo gente nueva cada día. Gente de la que esperas poca cosa resultan ser grandes revelaciones y también todo lo contrario, gente a la que has defendido toda la vida a veces te decepciona. He visto gente tan variopinta como Emilio Kovacic o Ufuk Sarica, que una vez le clavó 9 triples a la Fortitudo en una semi de Korac en 1996 en el Abdi Ipecki. Todo el día viendo estrellas, personalidades, gente importante... y a mí lo único que me preocupa y me quita el sueño es el partido en Murcia del domingo. ¿O qué os creíais?


