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Cuando cae la noche... una luz sigue encendida en Montjuïc
Hola, mundo exterior. Al habla el sargento chusquero Gancedo desde la lejana Montjuïc. En la montaña se divisa una luz en la ventana de un gran edificio: soy yo terminando la jornada de Euroleague del jueves en un día de fiesta, el día de la Constitución, en el que hasta el más independentista de los individuos patrios se siente español por un día con tal de que le den un día de fiesta. La jornada ha sido un éxito, con un partidazo entre Panathinaikos y Real Madrid y otro, yo diría que aún mejor, entre Zalgiris y TAU Cerámica. El éxito de una jornada, tecnológicamente hablando, se puede medir por el número de periodistas vitorianos que llaman a la oficina un día que juega el TAU. Hoy ha sido bajo, así que bien, no nos podemos quejar.

Vamos por partes. En una conversación privada con el MalodeMolina, la cual voy a revelar aquí miserablemente y sin ninguna ética, me dijo que la primer fase de la ULEB Cup era más bien aburrida. Ha sido decir eso y demostrar que se equivoca con hechos. Primero: el Alba Berlín gana al KK Bosna 141-127 tras cinco prórrogas con 44 puntos de Bobby Brown y utilizando al ya cascado Goran Nikolic 63 minutos y 40 segundos. Récord de anotación individual, conjunta, de rebotes (Alba, 61), de tiros libres intentados y convertidos. Nunca un partido en el planeta ULEB había durado tanto. El año pasado, eso sí, hubo un partido con seis prórrogas en la liga israelí. Más: triple sobre la bocina de Anton Ponkrashov para que el Khimki gane al Pamesa Valencia pese a los nueve triplazos de Rubén Douglas; un jugador del Fribourg, Pascal Perrier-David hace triple doble, 13 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias, en la victoria (¡tercera!) de su equipo ante el Hapoel Galil Elyon. Partidazos increíbles por todas partes y lo mejor... ¡está por llegar!

Más cosas... La jornada de Euroleague ha sido impresionante. Marcus Brown ha metido 6 de 6 triples y 27 puntos para ganar al ATU. Al final aquello tan famoso de "I will see you in Tau" ha terminado siendo "I will see you in Zalgiris". Entendiendo TAU como Vitoria y Zalgiris como Kaunas. El pique entre Igor Rakocevic y Brown está servido y el partido de vuelta, que además cerrará la liga regular para los dos equipos, promete emociones fuertes porque este Zalgiris cada vez juega mejor. Quizás depende demasiado de sus individualidades, pero tiene tantas que son peligrosos. El Roanne ganó a la Lottomatica a base de lo mismo: talento. Marc-Antoine Pellin, un base de 168cm pero con una visión de juego increíble, hizo 13 asistencias y dirigió el show del Roanne. Badiane estuvo otra vez imponente, Salyers está lanzado y tiene una combinación de rapidez, fuerza, versatilidad y rango de tiro tremenda. Rush es un anotador puro y Hess va a rachas. Hess creo que hizo la jugada de la semana con una canasta increíble cayéndose al suelo. El Roanne es el equipo más divertido de la competición. Si defendiesen más, igual ganarían más partidos. Pero creen en lo que hacen y darán más de un susto, sobre todo en casa.

Igual es robarle protagonismo a mi amigo Luis Fernández, pero en el Le Mans - AJ Milano se enfrentaron las dos perlas del baloncesto europeo: Danilo Gallinari y Nicolas Batum. Gallinari estuvo como siempre espléndido, anotando, cargando el rebote ofensivo, distribuyendo juego y asombrando a todo el mundo con su calidad. Creo que si tiene la paciencia de jugar 2-3 años en un grande europeo podría ir a la NBA, si él quiere, con plenas garantías. Por otra parte, Batum está verdísimo y es un jugador por hacer que necesita pulir mucho su juego o, no es que vaya a chupar banquillo, es que se lo va a comer con patatas. Le falta capacidad de decisión, convencerse de sus posibilidades... Si se va, se equivoca.

La semana que viene hay acto del 50 aniversario en Kaunas. ¿Os imagináis un quinteto como, por ejemplo, Modestas Paulauskas, Rimas Kurtinaitis, Saulius Stombergas, Arvydas Sabonis y Eurelijus Zukauskas? ¿A dónde llegarían todos en su plenitud? De hecho... ¿Cuál es la plenitud de Sabonis? Podría ser su plenitud física, antes de las lesiones, un joven indolente y con un talento ilimitado dispuesto a comerse el mundo. O bien la madurez del, creo, mejor jugador europeo de todos los tiempos. Un hombre que sufre, con un físico nada privilegiado salvo por su altura, pero que explota tres cosas a las mil maravillas: su conocimiento del juego, comparable al del mejor ingeniero aeronáutico de la NASA en lo suyo, su capacidad de pase y su tiro exterior. Yo lo tengo claro. A todo esto, Sabonis es del Betis. Verídico. Es para morirse.

Son unas semanas de mucho estrés para mí, estoy deseando que llegue el parón navideño, que lo voy a recibir como agua de mayo. Me hacen preguntas relacionadas con el basket de todo tipo y por todas partes, todo el mundo y a todas horas, lo cual está bien, pero hasta cierto punto. El concepto que tenía de mí mismo ha caído 10 puntos en las últimas dos semanas. Diez puntos en una escala de 0 a 10 donde yo estaba en un seis, más o menos. Hay días que se me olvida el abrigo. Otros se me olvida ducharme. Estoy rayadísimo, pero consciente de que esta temporada va a ser muy grande para el basket europeo y sabiendo que tengo un papel bonito en todo esto. No radicalmente importante, pero sí bonito. Ahora me ha dado por preguntarme que si supiese del kamasutra lo mismo que creo que sé de basket, ¿qué tipo de preguntas me harían? Me llamarían para preguntarme: oiga ¿qué pasa si en la postura 88 uno de los dos es zurdo?

Me voy a casa. El sargento chusquero Gancedo deja Montjuïc y se va a beber una Guinness. Volveremos para abrir el Fantasy Challenge. Buenas noches a todos.