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Bocina
Milagros de la ciencia: ¡simple pero sonoro!

Hola a todos. Se presenta una semana interesante, para qué negarlo. Vuelta de los octavos de final de la ULEB Cup - o Last 16, no vaya ser que me echen la bulla - y final del Top 16 con varios partidos a vida o muerte. Entre descanso y vacaciones, he encadenado tres días sin trabajar y creo que no he dormido ni 10 horas entre insomnio, vuelos que salen de madrugada y demás cosas. Vayamos cronológicamente antes de hablar de Elmer Bennett y sus chicos. Alta tensión en San Pablo.

 

Así que empecemos por la ULEB Cup. Mañana por la noche sabremos los ocho equipos que estarán en la Final Eight de Turín. En teoría los cuatro equipos que ganaron fuera - DKV Joventut, Dynamo Moscow, Akasvayu Girona, Turow - seguirán en la competición salvo sorpresa mayúscula. Yo espero que el Khimki dé la cara en Badalona, la verdad, pero no se me ocurre ni un equipo capaz de ganar de 23 al DKV Joventut en Badalona. Creo que el DKV Joventut nunca ha perdido por 20 puntos en casa en ninguna competición europea, y encima el Khimki se le da bastante bien. La gran duda es saber si los otros dos equipos españoles van a remontar. Porque sí, le doy una opción al Kalise Gran Canaria si hacen lo que hizo el Caprabo Lleida hace años contra el Makedonikos: pillarlos por sorpresa en el primer cuarto y tirar para alante. Aquel día en Lleida hubo gente que se tuvo que cambiar al descanso e irse a Barris Nord a ver la segunda parte. Comprobado y verídico.

 

Cuatro equipos clasificados, uno por grupo, para el playoff de cuartos de la Euroleague. Cuentas muy sencillas en todos los grupos y ante todo, dos partidos a vida o muerte. Posibilidad para el Partizan Igokea de tumbar al Panathinaikos, algo totalmente impensable a principios de temporada. Nikola Pekovic está totalmente imparable, la verdad. La semana pasada dio otro recital contra el Efes Pilsen en Estambul. También, por supuesto, está el Olympiacos - Madrid, donde el que gana pasa y el que no se va a la calle. Se nota que hay morbete en el ambiente periodístico europeo, gente jugándose cenas al pase o no del Madrid y demás. Lo mismo con el tema del CSKA, que viene a Barcelona sin jugarse nada. Francamente, el que crea que el CSKA viene a pasearse lo tiene crudo. Están jugando de fábula con un Theo Papaloukas a su mejor nivel. Si juegan como en los dos últimos partidos deben ganar la competición, pero esto no es una ciencia exacta. Afortunadamente, porque si no, vaya rollo.

 

La primera fase de celebración de los 50 años de Baloncesto Europeo llega a su fin con dos actos pre-partido en Badalona y Atenas, honrando a Joventut y Olympiacos, respectivamente. El ambiente en Madrid la semana pasada fue electrizante. La ceremonia fue el preludio de un partido impresionante, emocionante, tenso, genial. De lo mejor de la temporada, probablemente uno de los cinco mejores encuentros que se verán en la Euroleague este año. El Maccabi presentó su candidatura a Madrid de forma ejemplar, y se confirmó que lo de Terence Morris no es flor de un día. Me ha dado por pensar qué sería del Maccabi bicampeón con este tío jugando junto a Nikola Vujcic y Maceo Baston. Da hasta miedo pensarlo.

 

Hablando de miedo... Lo del Cajasol el otro día fue terrorífico. No sé si es casualidad o una broma pesada, pero han puesto el desfibrilador cerca del área de empleados del club. El pre-partido fue bastante distendido, eso sí. Tuve la oportunidad de hablar con Oriol Humet, José Luis Mateo, Nacho Delgado, Virginia Simón, Jesús Tobella, Rafa Vega, Juan de la Huerga... Con todo el mundo. Humet está muy confiado en las posibilidades del equipo de salir de ahí abajo. Básicamente, estamos de acuerdo en casi todo. Claro que el partido fue otra historia. El club me proporcionó - bueno, a mí y lo menos a 2,000 tíos más - lo que aparentemente es una trompeta. En realidad es mucho más que eso: es un milagro de la acústica y de la física. Es imposible que un trozo de plástico con un papel albal haga tantísimo ruido. Es un sonido infernal, coño. Una herramienta inmisericorde de dar por culo. De hecho, me la he traído a Barcelona para contrarrestar la acción de un vecino cabrón que suele hacer ruido en la escalera a horas que el que suscribe estas absurdas líneas está plácidamente dormido.

 

El susto que le voy a pegar a ese perrow malow va a parecer que Poltergeist parezca Bambi.

 

Respecto al partido, al speaker se lo olvidó dar los nombres de los entrenadores, privando de una ovación merecida a Javier Imbroda. Ha pasado mucho tiempo, pero es justo reconocer los méritos de Javier en el club. Lo puso donde nadie lo había puesto y su único pecado fue querer entrenar a la selección y al club, algo que pasa en multitud de países con gente como Carlo Recalcati, Zeljko Obradovic, David Blatt y miles más. En fin, que siempre es bueno que Imbroda vuelva. Fue mi primer entrevistado y me trató excelentemente, y no hemos dejado de saludarnos en todos estos años. Todo iba muy bien, con un Michal Ignerski imparable en el primer cuarto para irnos 14 arriba. Iggy es potencialmente uno de los mejores aleros en ataque de la liga y el otro día lo demostró.

 

El Valladolid mejoró con la salida del siempre motivado Iván Corrales. Muchos creen que el hecho de que Iván celebre todas sus canastas en Sevilla es un tema personal con alguien. Bueno, lo es, pero no es venganza, odio ni nada negativo. Es amooorrr... su actual pareja, Susana, es empleada del club y llevan varios años juntos. Ejemplar Corrales, animando a todo el mundo en cada segundo. Yo le he visto llorar de emoción tras ganar un partido de Euroleague con sus tiros libres contra el Buducnost de Dejan Tomasevic. Esas cosas no se olvidan. Qué grandes momentos nos has dado, Iván. Ojalá todo el mundo pusiese tanto corazón en lo que hace, sea en la situación que sea.

 

Total, al final pasó lo de siempre. Pese al trompeteo incesante y la ventaja inicial, el Grupo Capitol regresó al partido y se situó dos arriba con un triple de Joseph Gomis, un especialista en amargarnos la vida. Afortunadamente en esta semana de pasión en Sevilla tenemos alguien que lidera el Vía Crucis: Elmer Bennett. Canasta aparentemente fácil para empatar, canasta aparentemente imposible para forzar tiempo muerto con +2 y 6 de 6 tiros libres en los dos últimos minutos con una frialdad que ni el mismísimo Dexter Morgan. Así contado parece sencillo, pero el proceso en la grada fue bastante más psicótico, con muchísima gente al borde del colapso nervioso. Menos mal que vino Elmer y rescató al equipo.

 

Por cierto, que Tyrone Ellis Tuvo un mal partido. Dudo que lea esto alguna vez, pero bueno, un mal día lo tiene cualquiera. Ha dado la cara como el que más toda la temporada, con una profesionalidad increíble, y su desgaste en la defensa de Gomis hizo que no tuviese el día en ataque. Espléndido Aaron Miles en la defensa a Gomis. Ayudita de Corrales con un pase por la espalda sin mirar a la grada en el último minuto y victoria sufridísima. Próxima estación de penitencia: ViveMenorca el miércoles santo en Sevilla. Los estuve viendo contra Granada y dieron malas sensaciones, pero es difícil que tengan dos partidos tan malos. Por cierto, que Carlos Cherry estuvo sensacional en la dirección y la anotación. Francamente, no estoy sorprendido. El que vale, vale. Al final el paso que dio para lugar en Bulgaria ha servido de mucho.

 

Evidentemente no podré estar ante ViveMenorca, lo cual lamento por doble motivo: el partido en sí y el poder saludar a Paul Shirley, ese genio de la ironía. Veremos qué pasa.

 

Se avecinan momentos grandes en la Euroleague. Muy grandes. Esta semana hay partidos tan increíbles. El sonido del Pionir Arena y del Pabellón de la Paz y la Amistad va a ser algo especial. Esto es baloncesto, qué cojones.

 

Como siempre, se me queda la sensación de que me he dejado algo en el tintero. Pero quedan días como churros para seguir contando cosas.