Hola, qué tal. Sospecho que el tío de la habitación de al lado está de juerga total. Se escuchan risas, pasos y demás ruidos. No digo que están en plena correría porque la gente podría malinterpretarme. Y yo aquí hecho polvo casi a las dos de la mañana. Tenemos dos equipos en semifinales, Galatasaray Cafe Crown y DKV Joventut y otros dos que se van a casa, Besiktas Cola Turka y Pamesa Valencia. El centro neurálgico de esta Final Eight es un gran supermercado en el que se puede comer dentro comida buenísima y muy barata. Se llama Eataly y está al lado de los hoteles de los equipos. Raro es que no haya un VIP, un empleado de Euroleague o alguien importante en el mundo del basket por ahí. Empezamos.
El DKV Joventut le ha pasado por encima al Pamesa Valencia, las cosas como son. Decir lo contrario sería mentir. El Pamesa ha estado ocho minutos sin puntos y su juego interior no ha funcionado, hasta el punto que Jerome Moiso parecía Marc Eaton. Shammond Williams le ha puesto vergüenza torera al final, pero me quedo con el post-partido. El más afectado por la derrota, Fotis Katsikaris aparte, el más tocado por haber fallado a los suyos. La gente tiene la idea de que Shammond es un gangsta que no se preocupa de las cosas y se equivocan. Es un tipo increíble, capaz de hacer mejores a todos los que le rodean. Volviendo al partido, el Joventut ha estado muy sólido en la primera parte y Pau Ribas ha hecho la de Lubos Barton en el entrenamiento para cerrar el partido al final del tercer cuarto. El Galatasaray ha sufrido para ganar a un Besiktas que consiguió un única ventaja en el partido en el último minuto...
...pero el Cin Bom tiene a Cuneyt Erden, hombre pequeño en estatura pero muy grande en determinación. Fue él quien ganó la eliminatoria ante el Asvel Basket con seis puntos en los últimos segundos. Erden llevaba 0 de 7 en triples y ni un solo punto en los primeros 39 minutos y 52 segundos. Pero tuvo el tiro decisivo desde la esquina y lo enchufó para ganar. Me ha sabido mal por el Besiktas, que han hecho una buena remontada, y por ese buen entrenador que es Ergin Ataman, que estaba tan hundido como Katsikaris, ni más ni menos. La celebración en el vestuario ha sdio espectacular, con Charles Gaines totalmente desatado. Ahora tendrá la oportunidad de jugar contra su ex equipo. Un obrero de cinco estrellas este Gaines.
Tampoco quiero hacer esta entrada muy larga hoy porque estoy realmente fundido y a las 8:30 estoy en pie para llegar a hablar con la gente de Akasvayu para un vídeo en ULEBCup.com. La anécdota de Daliaris es muy divertida y viene de atrás. Preparando la final del 2005 queríamos hacer un Club Scene de Makedonikos en ULEBCup.com. Todos los jugadores llevaban dos años o menos en el equipo menos Argyrios Daliaris, que llevaba como 10 desde el equipo. En la redacción de Euroleague.net y ULEBCup.com tenemos especial predilección por los currantes, y si es un hombre calvo, trabajador y honrado pues mucho más. Llamamos al jefe de prensa y nos dijo que Daliaris hablaba un inglés perfecto, pero la realidad era justo la contraria: no hablaba nada. Tras unos minutos de caos mi compañero Edu Roca consiguió a través de un compañero griego hablar con él en una de las situaciones más kafkianas que se recuerdan - y eso que hemos pasado por casi todo. Para Edu, Romano Petitti y yo mismo Daliaris se convirtió en un mito. Un ídolo. El puto amo, vaya.
Llegó el partido en Charleroi, la final entre Lietuvos Rytas y el Makedonikos de Pete Mickael, Andre Hutson y el gran Daliaris. Nuestra oficina estaba justo al lado de la sala de vídeo de Rytas y más allá estaba la de Makedonikos. Nosotros siempre cerrábamos la puerta por costumbre. Mi jefe, Frank Lawlor, salio a hablar creo que con Vassilis Skountis. Cuando se abrió la puerta Romano, Edu y yo esperábamos que fuese él...
...pero apareció Daliaris, que se había despistado.
Caos total. Los tres descojonados de la risa. Romano que se va para él en plan "Argyyriioos" como si hubiese visto al mismísimo Espíritu Santo. Daliaris que se va acojonado. Edu y yo sin poder para de reir. Ningún jugador antes o después abrió la puerta. Pensamos que era el destino.
En fin, mañana más con los dos equipos rusos en acción. He hablado otra vez con Andrés Rodríguez en el descanso del Galatasaray - Besiktas y creo que el Turow está preparado. Probablemente mañana por la noche estarán eliminados, pero no creo que sea un partido fácil para Dynamo. He hablado con Travis Hansen sobre su famoso bailecito y sí, se acordaba. Está loco por volver a jugar una Final Four. Hay un cántico de Besiktas que se nos ha quedado a todos en la cabeza. Decía en una parte algo así como Besiktasim asim ole. Lo hemos traducido libremente a chuchuchachuchichu ole, más o menos. Estamos todo el día cantando esta gilipollez fruto del estrés.
Estamos fatal. Y solo llevamos un día de partidos...
