ACBBlogs
ACB
Orange
P1010236
Poco hubo que narrar en la segunda parte...

Hola a todo el mundo. Ya sé que el Cajasol jugó el viernes y que hubo cosas que contar esta semana, pero quería escribir este blog explícitamente después del lunes y este es el primer rato que tengo para ordenar un poco mis ideas. Permitidme que considere la primera parte del DKV Joventut - Cajasol como un grave accidente, que es lo que fue. Sólo hay que ver cómo jugó la Penya contra el Khimki ayer para darse cuenta de que este año perdíamos en Badalona sí o sí. Ahora el equipo debe reagruparse y ganar sus dos próximos partidos ante Grupo Capitol Valladolid y ViveMenorca. Digan lo que digan algunos, siempre es especial que vuelva Javier Imbroda a Sevilla.


La jornada de Top 16 fue fantástica. Ningún equipo está aún matemáticamente eliminado, lo cual a estas altruas es totalmente impresionante. Me gustó el golpe de mano del TAU Cerámica, ganando a un duro rival que si bien también está disminuido por las lesiones de Marijonas Petravicius y Matt Nielsen, siguen teniendo un gran equipo. El Olympiacos remontó en el último cuarto para llevarse una victoria impensable ante el Maccabi en Tel Aviv. Lynn Greer estuvo sensacional pero fue Georgios Printezis quien metió el triple clave en el último minuto. Me ha dado por pensar qué sería de este equipo si Sofoklis Schortsianitis estuviese para jugar. Creo que el Olympiacos sería un candidato a Final Four tan bueno como el mejor. Hablando de candidatos sólidos, entre Kerem Tunceri y Felipe Reyes montaron una en Kaunas digna de ser recordada. Me encantó ver que Arvydas Sabonis aún protesta a los árbitros desde la banda. Probablemente si un día agarrase unas calzonas y una camiseta del Zalgiris - número 11, claro - seguiría siendo decisivo. Vaya crack.


El CSKA asustó bastante ante una inoperante Lottomatica que perdió una oportunidad de oro hace más o menos un mes en Moscú. Theo Papaloukas está otra vez al nivel que se espera. El CSKA sabe lo que se juega ante Unicaja y está preparado. Veremos de qué es capaz Unicaja en Moscú. Normalmente juega mejor que otros equipos grandes en la competición. Porque sí, Unicaja es un grande mientras se demuestre lo contrario. Por cierto, quien me tiene alucinado es Omer Asik. Yo lo llamo "el Ricky Rubio de los tapones" porque siempre aparece por donde menos te lo esperas. Da igual que se haya comido con patatas un pick and roll, que le ganes por velocidad, que vayas en contrataque, siempre aparece Asik casi de la nada para poner chapas. Va a estar bonita la lucha por el Rising Star con Danilo Gallinari, Asik, Nicolas Batum, Milos Teodosic... pero claro, con la temporada de Nikola Pekovic, es difícil pensar en otro candidato.


El viernes fue un día casi perfecto, si no fuese porque el pequeño detalle de que nos cayó la del pulpo en Badalona. Uno de los grandes personajes del baloncesto sevillano, Juan De la Huerga, ha vuelto al Diario de Sevilla tan persistente y constante como siempre. Juan es un crack, un tipo que es capaz de sacar fichajes días antes de cerrarse y que tiene contactos por todas partes. "Al final todo se sabe" es una de las frases que más repite a la hora de buscar fichajes aquí y allá. También apareció por Barcelona Nacho Delgado, director de comunicación de Cajasol, un buen profesional, mejor tipo y cajista hasta la médula. Aproveché la coyuntura para montar un almuerzo en casa. Después me ví una vuelta con Nacho por el Barrio Gótico hablando de esto y de lo otro. Quizás la gente no lo sabe, pero el Caja es un gran club. Todos los grandes equipos de España han perdido múltiples veces en Sevilla. Equipos como Partizan, Efes Pilsen, Virtus u Olimpija han perdido partidos de Euroleague en San Pablo. Llevamos casi 21 temporadas en la élite y pocos nos respetan como merecemos, o esa sensación da.


En fin, al final hice un partido para una radio local. Mi primo, que es un crack, me grabó la segunda parte, de bastante poco interés por el resultado, pero por si acaso la intentaré subir a algún sitio donde luego se pueda bajar. Estuvo bien ver a Arsenio Cañada, Joan Creus, Julián Felipo, Xavi Ballesteros - Mr. Joventut - y muchos más. Lo cierto es que vivo pegado a la tele y he ido a un total de cero partidos de Euroleague in situ este año. Me sorprendió mucho ver a Antoni Daimiel por allí. Había venido a hacer un reportaje sobre Ricky Rubio y su entorno que saldrá un día de estos y que promete muchísimo. Nunca había hablado en persona con Daimiel y me pareció un tío sorprendentemente normal, con una filosofía de vida muy tranquila, muy hedonista. A mí me pareció un tipo sensacional. La sonrisa cómplice que me dedicó en la distancia después del partido podría ser un buen resumen, como diciendo "qué moral tienes, macho". También estuve hablando con Oriol Humet, que anda preocupado. Casi que lo mejor del partido fue el turno de preguntas de Manel Comas. "¿Qué le ha dicho a sus jugadores al descanso?". Pregunta con guasa, sí señor. Se lo pensó 15 segundos, miro a sus asistentes y sonrió antes de decir algo así:

"...es que lo que he dicho no se puede decir aquí. Digamos que les dí una clave importante que no puedo revelar porque forma parte de mi libro de secretos profesionales y tácticos. Que apelé a la heroica, vaya."

 

Me dio un ataque de risa como no recuerdo en una sala de prensa, más que nada porque me lo imaginaba en el descanso cagándose en todo y en todos con toda la razón del mundo. Comas es inclasificable y tiene un punto de genialidad interesante.
No he hablado de la ULEB Cup, pero lo de los Artland Dragons es algo impensable. Como den la campanada en Kazan - algo realmente complicado, todo sea dicho - y entren en la Final Eight va a ser impresionante. Me gustó mucho el Turow anoche. No los había visto y juegan muy bien, sin egos, todos sacrificados en defensa, con una actitud espectacular. Nadie es más importante que ningún compañero y todos suman con una disciplina fantástica. David Logan es muy explosivo y Thomas Kelati es un 3 con una clase impresionante. Andrés Rodríguez controló el partido en Kiev de principio a fin. Al Galatasaray Cafe Crown le entró absolutamente todo y deja al Kalise Gran Canaria con un pie fuera. Y lo del Joventut es un punto y aparte, sin más. Otra exhibición, y ya van unas cuantas.

 

Decía que quería dejar este blog para después del lunes porque tenía pendiente un concierto de The Cure. Fue monstruoso, impresionante, tremendo. Tocaron más de tres horas, 38 canciones y no se dejaron ni un hit, además de contentar a los fans más exquisitos con temas más oscuros aquí y allá. Francamente, había visto tres veces a The Cure antes del lunes y nada se compara a lo del Sant Jordi. Además me colé fraudulentamente en el soundcheck - ventajas de trabajar en el interior un pabellón de deportes. Siempre recuerdo a la misma persona cuando hablo o escucho a The Cure. Grandes discusiones de por qué el Wish era un pedazo de disco, además de otro tipo de teorías sobre el grupo y al final tenía más razón que un santo, el tiempo le ha dado todo el crédito del mundo. La putada es que un cáncer canalla y cabrón se ha llevado a mi amigo algo así como 50 años antes de lo que en teoría le tocaba y le eché mucho de menos porque The Cure estuvieron a la altura de lo que a él le habría gustado. Estoy seguro que echó un ojo por algún sitio. Al final todos acabaremos en el mismo sitio, es verdad. Pero jode.


Vaya si jode.