ACBBlogs
Hola a todos desde Turín. En el momento de escribir esta entrada es viernes y faltan un par de horas para las semifinales. No exagero si digo que no he tenido tiempo alguno para poder contaros nada porque entre notas de prensa, hablar con casi todos los protagonistas, crónicas de los encuentros y tres partidos de playoff de Euroleague el jueves he tenido bastante poco tiempo para contaros nada. A estas alturas de este interesante película llamada Final Eight 2009 quedan cuatro supervivientes. El Hemofarm Stada se cargó contra todo pronóstico al Dynamo Moscow del siempre simpático Travis Hansen con 10 asistencias de Stefan Markovic, el nuevo base serbio que viene. El Lietuvos Rytas tiró de su estrella Chuck Eidson, MVP de la Eurocup, para derrotar a la Benetton de Treviso no sin problemas. El Khimki utilizó la clase de Carlos Delfino y un empujón extra de Mike Wilkinson para eliminar a Pamesa Valencia, que lo tuvo realmente en la mano. Ayer a última hora el iurbentia Bilbao Basket mandó a casa - bueno, relativamente porque esta mañana he visto a Tomislav Ruzic - al Zadar en un partido de tira y afloja. Iba a echarme media hora pero ha preferido pasarla con todos vosotros.
 
(todos a coro: ¡¡¡nos da igual, tío soso!!!)
 
Volver a Turín es agradable porque la organización del evento es magnífica. Son la misma gente del año pasado pero con un año más de experiencia, lo cual creo que lo dice todo. También es genial porque así puedo volver al Eataly, supermercado de lujo con restaurantes dentro al lado del hotel de la organización. Todos los VIPs se dan una vuelta por allí, claro. El Palasport Olímpico es maravilloso, 13,000 espectadores con asientos transparentes. Una pasada. El público está respondiendo mejor que el año pasado. Ha venido mucha gente de Bilbao esperando ver a su equipo ganar. La verdad es que la química en el equipo es mejor que buena. En lo positivo me han sorprendido Javi Salgado, que es un fenómeno, Salva Guardia, con el que no había hablado nunca pese a jugar en el Caja unos años y sobre todo Ronnie Seibutis. Es un loco del basket, no hay nada que le guste más. Sí, sí... nada. Los empleados del club también son gente muy maja. Normal que ese equipo no pare de crecer. Y Gorka Arrinda tiene muy buen pelo, digno de envidia para un tipo como yo.
 
Me supo mal que perdiese Pamesa, pero el baloncesto es así. De nada sirvió que Ermal Kuqo volviese tras lesión y le metiese tres canastas seguidas a Maciej Lampe nada más salir. Estoy seguro que gente como Ermal, Matt Nielsen, Shammond Williams o Rafa Martinez, entre muchos otros, tendrán más posibilidades de volver a un evento así y ganarlo. Hablando de Kuqo, he conocido a su hijo, Luka. Seis meses y por tamaño dirías que tiene dos años. Alucinante y encantador, me he quedado flipado. Coño, a mí no me gustan los niños, pero con mi sobrino se me cae la baba y con Luka he flipado también. Acojonado me hallo... Nielsen conserva una buena amistad con ese loco de basket llamado Jonas Vainauskas, el jefe del Lietuvos Rytas. Vainauskas es un tipo peculiar, pero yo me llevo muy bien con él. Aún juega en cuarta división lituana y promedia 14 puntos por partido, o eso me dijo. Mucho nivel no debe tener el tema porque le gané un pique a triples después de un entrenamiento en el PalaRuffini, donde se jugó la final de la Saporta 1993 entre Aris y Efes Pilsen, con hostias como panes incluídas. La verdad es que tuve bastante potra. Ese tío me gana 7 de 10 concursos en mi lamentabilísimo estado actual.
 
El hotel de los equipos era un no parar de gente conocida. Estaba por allí el gran Pini Gershon, único en su especie, que no sé muy bien a qué ha venido. Igual se pensaba que Deyan Ivanov aún está en el Zadar, no sé. Agentes de jugadores, scouts de la NBA - Mark Crow, el primer americano en la historia del Caja, siempre presente y perennemente sorprendido de que siempre me acuerde de él -, ex-jugadores, entrenadores... Es impresionante. No quiero ni pensar cómo será el tema en la Final Four, especialmente con ese Panathinaikos - Olympiacos del que todo el mundo habla. De momento espero estar en el Palau para el partido 5.
 
Lo de Rimas Kurtinaitis es impresionante. Conserva el mismo tiro que cuando jugaba. Me dijeron los de Rytas que Branko Milisavljevic intentó ganarle tirando triples y no pudo. Es un cúmulo de anécdotas. Hablan que una vez se echó una competición a meter 100 triples. Cuando todo el mundo, buenos tiradores todos, llevaban 60 o 70, él ya estaba en 100. Era algo impensable porque los rivales eran dignos y estaban metiendo. Kurtinaitis tenía tan buena mano que intentaba que los triples entraran tocando la parte de atrás del aro para que le volviese el balón y así ganar tiempo. Es acojonante. Yo le he dado la mano ya tres veces a ver si me pega algo. Hablando de fenómenos, el más grande es Miljan Pavkovic, el base suplente del Hemofarm. No solo nos trata genial, además traduce de serbio a inglés para nosotros, y así podemos tener más declas post-partido. Base pequeño de tamaño pero grande, muy grande de espíritu. No se acojona por nada el tío.
 
Me he dejado la cámara en Barcelona - ¡grande, Javi! - así que no habrá muchas fotos esta vez. Intentaré que Rodolfo Molina, fotógrafo de la Euroleague que me ha dado su permiso expreso para mencionarle en este blog, me haga una en el pabellón antes de que acabe el evento. Nos vemos cuando todo acabe y vuelva a Barcelona. Ya sabéis, todos los partidos los dan en Eurosport 2. Yo, que también me he dado permiso expreso para mencionarme a mí mismo, si pudiese verlos no me los perdería. Yo seguiré con mi tradicional insomnio esperando seguir viendo buenos partidos. Al final, está claro... ganará el mejor.