Hola a todos. Siento mucha envidia de lo que ví el domingo pasado. El MMT Estudiantes ha cometido terribles errores esta temporada, pero su afición, lejos de entrar en la desidia o de criticar al equipo, se ha volcado al 100% con él. El ambiente el otro día en el Telefónica Arena fue sencillamente sensacional, 10,000 personas debidamente uniformadas, dejándose el alma por el equipo, apoyando a sus suyos para que dieran un paso más hacia la salvación. Fue increíble.
Y me pregunto yo, ¿por qué no podemos hacer lo mismo en San Pablo contra Pamesa, CB Granada y Unicaja?
Creo que no es el momento de criticar al equipo y sí de apoyarlo. Como siempre y desgraciadamente, la post-temporada va a ser larga y tendremos meses, meses y más meses para decir qué se hizo mal. ¿Pero ahora? Yo creo que a aquellos que les importa un poco el baloncesto en Sevilla tienen que estar en San Pablo contra Pamesa. Reproducir entre todos el ambiente que generó Estudiantes y avasallar a un Pamesa Valencia que bien podría estar pensando en la Final Eight de la ULEB Cup. Todos los que hemos estado en ese pabellón lleno sabemos lo que puede llegar a apretar. Sí, las gradas están lejos, muy lejos, y parece que sea un estadio frío, pero cuando está a rebosar, es un auténtico infierno. Siempre pongo un ejemplo que me dio mi amigo Jorge Liaño, de Cope Sevilla, ese hombre casamentero. En un partido de playoff con el Real Madrid en 1996, la gente empezó a patear el suelo tanto que a José Miguel Antúnez le hizo un extraño el balón y se lo robó Mike Anderson. La gente sabe cómo animar en Sevilla.
Sé que es difícil porque la trayectoria del equipo no ha sido la esperada desde la última vez que entramos en playoff en el 2000. Pero también sé que las cosas están mucho peor de lo que la gente cree. Ayer hablaba con Jordi Ardèvol, del Ricoh Manresa, en el partidazo del playoff de cuartos de la Euroleague entre AXA FC Barcelona y Maccabi Elite. Ardèvol es un crack, fichando jugadores válidos con un presupuesto limitadísimo. Coincidía conmigo en casi todo, sobre todo que dados nuestros respectivos calendarios, bien podríamos bajar ellos o nosotros. Las tres últimas jornadas nuestras - TAU Cerámica en Vitoria, Unicaja en casa, Real Madrid fuera - son para echarse a temblar. Hay tiempo de remontar esta situación, pero ha de ser ya y sin la ayuda de la gente no será posible.
Afortunadamente esto no es un grito en el desierto porque el club ha puesto de su parte. Está poniendo entradas a precio de cubatas, seis euros, y regalando cerveza después del partido. Es una gran ocasión de apoyar a la salvación del equipo y encima birra gratis. Descuentos en el fondo de armario del club. Entradas extra para aquellos abonados que lleven una prenda del Caja, antigua o moderna. Vamos, que el que no vaya es sencillamente porque no quiere ir, y ya está. Yo quiero poner mi granito de arena poniendo de manifiesto lo grave de la situación. Porque si no empujamos todos en la misma dirección, el barco se hunde. Porque no es el momento de criticar, es el momento de animar y ayudar a que el equipo sea ACB el año que viene.
Esto, en definitiva, es una llamada de socorro para todos los cajistas del universo. Porque el equipo me importa y es parte de mi vida. Porque Sevilla no se merece perder a su equipo ACB. Porque estoy seguro que esta temporada será un punto de inflexión.
Todos a San Pablo. Si tienes la oportunidad, tú también. Créeme, merecerá la pena.
Por otra parte y brevemente, el martes me voy a Turín, así que espero que aquellos lectores de mi blog que les importa un pito el Caja y que quieren saber cosas del baloncesto europeo, que no se preocupen. Voy a estar en la Final a Ocho de la ULEB Cup en todo el meollo, y antes de ir para allá hablaré de los playoffs... Bootsy Thornton... Bootsy Thornton... Bootsy Thornton... (que diría la revista SLAM).


