ACBBlogs
ACB
Orange
30/11/2007
9290_3_13391_3
Germán Gabriel en una anterior etapa en el Unicaja

Llevo diez temporadas en ACB y durante todo este tiempo he vivido experiencias increíbles y me han pasado muchas situaciones graciosas, os paso a relatar una anécdota que me ocurrió en mis primeros años.

 

En mi segunda temporada en ACB con Unicaja yo era el mas joven del equipo y teníamos que jugar un partido en Israel de competición europea. Cuando llegamos al aeropuerto me sorprendieron los controles de seguridad que teníamos que pasar antes de coger el avión y que eran muy exhaustivos, y al ser el más joven tenia que ayudar a llevar cosas del equipo y el fisioterapeuta (Mario Barbara) me pidió que le ayudara a llevar un maletín en el que portábamos una pistola de aire frió para el tratamiento de golpes y contusiones. Me acuerdo que para embarcar tenias que pasar un cuestionario formado por una serie de preguntas que a mí sinceramente me hacían mucha gracia como por ejemplo:

 

-Lleva usted bombas,

 

-Tiene pensado atentar contra algo o alguien en su viaje

 

Claro, os podéis imaginar mi cara de guasa, pero os aseguro que la cara del que me lo preguntaba no era de muchos amigos,  además los de seguridad vestidos de paisanos (que no sé por qué se vestían de paisanos porque se les notaba mucho que estaban controlándolo todo) tampoco me daban mucha ganas de reír. Después de pasar el control de preguntas tocaba el de Rayos X y yo, muy tranquilo, metí mi maletín junto con mi bolsa de viaje y de repente se empezaron a amontonar personas sobre el panel de Rayos X y uno de ellos un poco mosca me preguntó:

 

-¿Qué llevas en el maletín?

 

Yo con toda la naturalidad del mundo le respondí:

 

-It's a gun

 

Conforme decía eso me estaba dando cuenta de lo que estaba pasando, así que le corregí rápido:

 

- No, no it's an ice gun (anda que lo arreglé...).

 

Cuando la cosas se estaba poniendo tensas y la situación ya era delicada, apareció Mario Bárbara al rescate. Con su don de gentes (y su mejor inglés) explicó para qué la llevábamos, con lo que al final no pasó nada, pero imaginaros si hubiese sido yo el último en pasar y me hubiese quedado solo... Seguramente ahora estaría todavía en algún campo de trabajo picando piedra por allí jeje.