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Dentro de un equipo, cada persona tiene una función. La del utillero es mantener todo el material correspondiente al equipo en orden y preparado para usarlo, pero su función más conocida es la de dar la ropa antes de cada entrenamiento y luego recogerla para lavarla. En los viajes, esto se hace una tarea difícil porque generalmente los jugadores nos duchamos en el hotel después del entreno, y el utillero se tiene que pasar por cada habitación a recoger la ropa sucia….

Esto se ha convertido en una tarea rutinaria y a primera vista puede no parecer curiosa. Pero un año en uno de los equipos donde jugué (podéis apreciar que mantengo el anonimato de los implicados en esta anécdota) teníamos un americano bastante bromista y con un cuerpo corpulento, con cierta predilección por el utillero como centro de sus bromas.

Un día, después del entreno matutino previo a cada partido, cuando nuestro utillero (llamémosle Zeus) se disponía a recoger la ropa, tuvo una experiencia que le afectó bastante (vamos, que le acojonó). Zeus apareció en mi habitación blanco y muy serio; yo, con mi rutinario don de gentes, le pregunté si se encontraba bien, y él, sin decir nada, se sentó en la cama y con cara de preocupación, pasó a relatarme lo sucedido:

Me comentó que cuando se disponía a recoger la ropa, en la segunda habitación no tuvo que llamar a la puerta, puesto que el jugador americano corpulento (llamémosle Casio) estaba desnudo sobre la puerta cubriéndola completamente y con una amplia sonrisa dejando un pequeño huequito por donde pasar. Zeus con toda naturalidad le preguntó:

- Oye, Casio, ¿dónde esta tu ropa?- y Casio le respondió: Dentro, Zeus, dentro. Pasa y la recoges.

Zeus apelando a su profesionalidad, se dispuso a entrar y cuando se agachó para pasar por debajo del brazo de Casio, éste le propinó un cachetito en el culo  introduciéndolo en la habitación que, casualmente, estaba oscura y entonando una carcajada que ni en las pelis de terror se podría escuchar.

Zeus se arrojó al suelo con hábiles movimientos, dando unas volteretas estilo película de policías y con una velocidad de manos increíbles consiguió coger la ropa sucia. Una vez conseguido su objetivo evitó al gigante con un reverso que ni Olajuwon. Salió airoso de la habitación evitando algún mal mayor o un momento más íntimo.

La temporada acabó perfectamente y no se produjo ninguna situación más de este tipo aunque Casio siguió con su actitud bromista, pero el susto todavía está en el cuerpo de Zeus cada vez que le recuerdo esta historia riéndome.