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21/07/2008

“Son 79 dólares”. Mmmmm. No me lo podía creer. 25 euros cada uno de los pantalones de DKNY que me acababa de comprar. Fue la puntilla a cuatro intensos días en Las Vegas, en plena vorágine compulsiva de baloncesto y shopping. La situación ideal, vaya. Cuando compré el billete de avión a principios de año no me podía imaginar que mi tradicional viaje a las ligas de verano acabaría siendo la que seguramente es la mayor representación de un club ACB en la historia de las “summer leagues”. Fuimos cinco: Joan (jefe de prensa), Diego (entrenador ayudante), Pere (coordinador de la base), Borja (entrenador ayudante) y yo mismo. Lo bueno es que fuimos sin saber nuestro futuro. Somos así.

 

Aún recuerdo la primera vez que crucé el charco, en el verano del 2002 aterrizando en Miami (el aeropuerto más económico). Después pasé por Boston y Salt Lake City. Seis años más tarde afrontaba mi cuarta vez en Las Vegas y mi sexta en Estados Unidos. Pintaba bien, como siempre. La estrategia fue la de siempre: llevar dos bolsas, una de ellas vacía y la otra semivacía. No eran muchos días porque mis obligaciones familiares me lo impedían, pero suficientes. Salía el 12 al mediodía y llegaba a casa el 17 al mediodía. La diferencia respecto a los otros años es que con suficiente antelación había conseguido un vuelo directo directo Barcelona-Newark a un buen precio, para después enlazar hasta Las Vegas. Pere partió hasta USA con un diferente vuelo, madrugando, pero nos fue bien porque pudo recoger el coche que alquilamos (un Dodge Charger) con antelación y así cuando llegamos nos esperó. La frase de Pere una vez llegamos (Borja, Diego y él debutaban en USA) fue: “chicos. Me estoy sintiendo muy bien”. Bienvenidos a Las Vegas.

 

 

Estábamos esperando las maletas (por cierto, las mías llegaron con retraso, para variar) y ya habíamos cruzado un improvisado casino dentro mismo de la terminal de llegadas. Kitsch, hortera, cutre,… Todo lo que queráis, pero vale la pena. Llegamos a nuestro hotel, el Excalibur, y por la noche ya fuimos a cenar a un sitio clásico de los ACB: el restaurante Il Fornaio, ubicado dentro del hotel New York New York. Allí nos encontramos a Trifón y Julian (Granada), Himar y Carlos (Gran Canaria) y Alfredo (Tau).

 

 

 

El jet lag nos pasó factura (hay 9 horas de diferencia) y fuimos a dormir temprano. Al dia siguiente yo ya tenía los ojos abiertos a las 6. Estábamos tres días completos, o sea que era cuestión  de aprovechar el tiempo. Desayunamos en el New York New York , dijimos al aparcacoches que queríamos sacar el polvo al Dodge y a las 10 en punto ya estábamos en un sitio donde reina la perversión, el vicio, el dinero,… Las Vegas Premium Outlets. Localizado al norte del Strip (la calle principal donde están la mayoría de los hoteles) es un sitio de culto. Estuvimos allí para tomar notas ya que dos días después volveríamos para vaciar nuestras cuentas corrientes.  No sólo en el campus de la UNLV te encuentras gente de baloncesto. En el Premium te encuentras a todos los ACB, entrenadores y general managers europeos, jugadores de la liga de verano y un largo etcétera de gente. A la 1 empezaban los partidos. Estando tres días no vale la pena pagar los 150 dólares de la acreditación, siendo suficiente pagar la entrada diaria de 20 dolares. Yo entré gratis después de muchos años pagando. El organizador de todo el evento es Warren LeGarie, agente entre otros de Jarrod Stevenson. LeGarie vino a Girona cuando fichamos a Jarrod y mi objetivo entonces fue claro: conseguir un pase.

 

 

 

Los partidos se juegan en el Cox Pavillion (el pabellón pequeño, con una capacidad para unas 3.000 personas) y en el Thomas & Mack, con una capacidad que roza las 20.000 localidades. Se respira ambiente de baloncesto por todos lados. Si no haces contactos no eres nadie. Nos encontramos a mucha gente, aparte de los ACB: Patrick Ewing, Steve Kerr, Sasha Obradovic, Andy Miller, Kestutis Kemzura, Kiki Vandeweghe, Dragan Sakota, Stephon Marbury, Renato Pasquali, Ettore Messina, Sergio Scariolo, Bill Duffy, Maurice Evans, Brian Colangelo, Joe Wolf, Dimitris Itoudis, Claudio Crippa, Greg Popovich, Regino Olivares, Sasha Obradovic, Terrell Liday, Henning Harnisch, Giannis Sferopoulos, Quique Villalobos, Chris Wallace… Vivimos las primeras horas de baloncesto, intercalando algún hot dog y algún helado, lo único que puedes comer en el pabellón junto a nachos y pretzels. Muy “equilibrado” todo. En nuestro debut vimos buenas actuaciones del exAlba Bobby Brown (20p y 5as), de Marco Belinelli (25p y 3as), de Coby Karl (16p y 4reb), de O.J.Mayo (15p) y de Arron Afflalo (25p). A media que pasaban las horas el maldito jet lag nos estaba pasando factura: eran las 8 de la tarde y estábamos viendo un partido con el cuerpo viviendo como si fuesen las 5 de la mañana. Por la noche también tuvimos que aprovechar el tiempo, y también es obligada una cena en la Plaza de San Marco del hotel The Venetian. Por segunda noche consecutiva nos volvimos a encontrar el resto de ACBs cenando en el mismo sitio. Para la gente que no haya ido a Las Vegas éste hotel es uno de los más famosos, con canales y góndolas interiores y un cielo de cartón piedra que recuerda al Show de Truman y que va variando de intensidad de luz conforme se acerca la noche. Siempre acostumbro a escuchar el mismo comentario: “es mejor que Venecia porque al menos los canales no huelen mal y no está todo sucio”. Hay gustos para todos.

 

 

A la mañana siguiente a las 6.30 ya no podías dormir. Qué podíamos hacer? Pues bajamos a hacer algunas ruletas en el casino del Excalibur. Para olvidar. Después del desayuno clásico en el New York New York nos fuimos a las galerías comerciales del Caesar’s. Yo arrasé en el Gap, en la Nike y en la Guess, pero era imposible visitar todas las tiendas en una mañana. Tienes que seleccionar, ya que las superficies y la cantidad de galerías son tan grandes que no te las acabas. A la 1 ya estábamos preparados para ver el primer partido en el Cox Pavillion: un Knicks-Cavs con Gallinari como principal atracción (14 puntos y 6 rebotes). Opiniones para todos los gustos sobre un jugador que al final (si no hay cambios) acabará la Summer League solo jugando ese partido. Esa tarde hubo otras estrellas: Wilson Chandler (26p y 8r), J.J.Hickson (26p y 9r), Donte Green (40p con 5/10 triples),…  Yo me escapé durante 1 hora a la Tarkanian Basketball Academy, unas instalaciones que en verano las utiliza Joe Abunassar para hacer un campus (www.impactbball.com) para todo tipo de jugadores que quieran mantener la forma o recuperarse de alguna lesión. O simplemente mejorar. Solo de entrar por la puerta topé con Jermaine O’Neal. Fui con Regino Olivares y Guillermo Bermejo (U1st) y con Himar Ojeda (Gran Canaria). Estuve hablando con Venson Hamilton, que se estaba recuperando de su lesión, y vi como entrenaban un gran número de jugadores americanos de ligas menores europeas (básicamente partidillos de 5x5), así como los jugadores jóvenes de la agencia U1st: Mamadou Samb, Jayson Granger, Oscar Alvarado y Luis Parejo. Las instalaciones están muy bien y todos los jugadores que hay siguen un plan físico y una dieta alimenticia estricta. Lo bueno es que puedes ver a una estrella NBA (KG, Chauncey,…) compartiendo equipo de 5x5 con algún joven español.  Éste verano han entrenado gente como Kevin Love, Nathan Jawai, Kostas Koufos o Chase Budinger, preparando el draft.

 

 

Por la noche los de Girona y los dos canarios (Himar y el asistente Carlos Frade, invitado en el cuerpo técnico de los Wolves) fuimos a cenar al Rainforest, uno de los múltiples restaurantes que puedes encontrar en el hotel MGM. Parece que estés en medio de la selva. La típica hamburguesa con patatas antes de otra visita al casino, como no.

 

Afrontábamos nuestro último día en Nevada con el claro objetivo de volver al Premium para devorarnos unos a otros con una vorágine de shopping. Estuvimos cuatro horas comprando nuestra ropa de toda la temporada.  Llenamos todas la maletas y hacia las 2 me volví a acercar al Tarkanian Basketball Academy, pero esta vez con Joan, Pere, Borja y Diego. Estuvimos un rato y después nos desplazamos hasta el campus de la UNLV para ver nuestros últimos partidos. Quien brilló ese dia? Ramon Sessions (21p y 6r), Quincy Douby (24p y 6rec), Jerryd Bayless (26p y 6r), D.J.Augustin (30p y 6r), Marco Belinelli (30p con 3/4 triples), C.J.Watson (23p y 7as),… Por la noche no podía falta otra cena clásica, en el P.F.Chang’s, una cadena de restaurantes orientales que hay en todos los Estados Unidos. Escogimos lo de siempre: Singapur Street Noodles, Lemon Scalops,…

 

 

A las 4 y media de la madrugada todos mis compañeros de viaje partieron hacia el aeropuerto. Todos menos Pere fueron a pasar unos días a Nueva York. Ya les hice la lista de prioridades: Rucker Park, The Cage, Hunter College,… Como premio tampoco se perdieron el histórico partido de WNBA en una pìsta exterior entre New York Liberty e Indiana Fever. Yo pillé el vuelo hacia medio dia. Me levanté temprano después de sudar intentanto cerrar las dos maletas, devolví el coche de alquiler y coincidí en el vuelo de vuelta con Oriol Humet (Cajasol). A las 15.30h del día siguiente ya estaba en casa, con ropa para toda mi familia y algún que otro encargo, además de algún capricho personal con forma de manzana.

 

Después de acabar la temporada con Akasvayu pasé por Cáceres (Finales a 8 de las LEB), por Treviso (Eurocamp), por Inca (fase final del sub-20) y por las Summer Leagues. El verano aún no ha acabado. El Europeo sub-20 de Riga? El Europeo sub-18 “B” de Hungria? Nunca se sabe.

25/03/2008

"¿Señor, prefiere otro coche con neumáticos de invierno en vez del que le vamos a dar con neumáticos de verano?” Son las 8.30h de la mañana y ya estoy en el aeropuerto alemán de Hahn. Me había levantado a las 5.00h, aún con la alegría de la victoria contra el DKV Joventut y me dispongo a pasar el domingo viendo baloncesto en Mannheim. No entrenábamos hasta el lunes por la mañana. O sea que a las 9.50h como máximo tenia que estar en Fontajau. Me esperaba un buen tute. En la oficina de Hertz me plantean ésta disyuntiva. Contesto rápido: “¿Cuánto cuestan?”. Me explican que 25 euros más a añadir a la tarifa. En una situación normal hubiese ido a ahorrar el máximo, pero viendo el paisaje no tuve ninguna duda. Todo estaba nevado. Después de contratar el coche me meto en una cafetería del aeropuerto. Tomo el tercer café del día (y los que me esperan). Espero a Pere Capdevila (coordinador de la base del CB Girona), que aterriza en un vuelo dentro de unos minutos. Nos espera una hora y media de coche por las autopistas alemanas hasta llegar a nuestro destino, sede estos días del prestigioso torneo júnior de selecciones Albert Schweitzer, un evento que se disputa cada dos años. Será mi tercera visita consecutiva después de las de 2004 y 2006.

 

El silencio se interrumpe mientras estoy disfrutando del café. Suena mi móvil. Alguien me está llamando a las 9.30h desde el pabellón de Fontajau. ¿Quién será? ¿Quién va a ser? El típico jugador que piensa que entrenamos hoy y de repente se ha encontrado solo con el vigilante de seguridad. Al ver que no aparecía nadie no ha dudado en buscar la solución fácil: llamarme. Sin comentarios. Recuerdo que en mi primer año de delegado me llamó un jugador americano a las 7.00h de la mañana. "¿Me podrías hacer un favor? Llama al hotel X de Barcelona y pregunta si tienen una habitación para hoy, es que estoy delante y, si hay, entraré”. Y hablando de hoteles y ya que Pere aún no ha aterrizado os explico otra de buena. Hace unos años, después de jugar un partido nos quedamos a dormir en la ciudad. Por la mañana nos levantábamos muy temprano (rollo las 6.00h o así). Me despierto y empiezo a llamar a todas las habitaciones para despertar a todo el mundo. Al llegar a una de un jugador, no me contestaba. Me vestí rápido y fui directo a despertarle. Encontré la puerta medio abierta, le llamo y no contesta. Todo está oscuro. De repente oigo que contesta el jugador, que no estaba solo. El chico había aprovechado el tiempo. Había un ser vivo rodeado por una sábana a su lado. El vuelo de Pere acaba de aterrizar. Hablamos luego.

 

 


Pues ya estoy en el pabellón MWS Halle Am Herzogenried. Queda aproximadamente una hora para que empiece el primer partido del día: Argentina – Nueva Zelanda. Hemos tardado unos 90 minutos en ir de Hahn a Mannheim en el Polo que hemos alquilado. Aunque provistos de mapas, hemos tardado un rato en encontrar la pista de juego. Hace mucho frio y está nevando. El cuarto café del día tarda poco en llegar. La danza de la haka por parte del combinado de Oceanía antes del partido contra los argentinos me acaba de despertar (adjunto foto). El potencial físico de los primeros es inversamente proporcional a su destreza tirando, acabando con un 17/54 (31%). En el equipo sudamericano me han gustado Gaynor (13 puntos y 5/5 en tiros) y Martin (13 y 8 rebotes). Nueva Zelanda acaba cediendo por un claro 60-77. En esta primera fase del campeonato, que se disputa antes del martes (día de descanso), no hay muchos scouts ni gente habitual en estos eventos, ya que la mayoría llegan a partir del miércoles para la segunda fase y la fase final. A pesar de esto prefiero estar los primeros días. En estas tardes de domingo en Mannheim he visto a Jelena Soce, Murat Didin, Yarone Arbel y Jacinto Castillo entre otros (evidentemente algún scout de la NBA también se ha dejado caer por el Halle). Poco rato hemos estado Pere y yo solos viendo los partidos, ya que Antonio Rodríguez (Digital +) –adjunto foto- y Mauricio Parra (entrenador ayudante del Tubingen alemán) nos han acompañado.

 



Antes de que llegaran los dos españoles hemos visto y disfrutado del combinado turco. Los otomanos han vencido a los holandeses por 76-98 con un bloque muy interesante y mostrando una vez más las cualidades de sus promesas. Ante todo destacar a un cadete (Kanter) que puede dar mucho de que hablar, sin olvidar a gente como Mutaf, Kiligli o Sanli. Turquia tiene un bloque muy joven. En las otras dos ediciones que estuve presente en Mannheim también quedé encandilado con las posibilidades de futuro de los jóvenes turcos, aunque después pasa lo que pasa y algunos llegan y otros se estancan. En la 2004 estaban Erden, Demirel y Savas (ahora en el Fenerbahce Ulker), Akyol (esta temporada en Efes y Galatasaray) y Ilyasova (Barça). En la 2006, Hersek (Efes), Ozcan (Alpella) y Balbay (University of Texas).

Después de otro café y algunos pretzels para ir picando nos dispusimos a ver un interesante Alemania-Suecia, con las gradas del pabellón casi llenas para seguir las evoluciones de los suyos. Los nórdicos, liderados por su base Person (acabó con 21 puntos, 6 asistencias y 4 recuperaciones), mostraron una vez más la proyección ascendente de su cantera y ganaron a los teutones por 86-73. Fue entonces cuando varié mi plan del dia, ya que quería ir al pabellón de la base americana para ver el Francia-USA. No estaba dispuesto a perder mucho tiempo y al final decidí quedarme para ver a los españoles contra los croatas. Vale la pena respirar el ambiente de la base americana, pero ya había ido en dos ocasiones y esta vez no quería quedarme pillado en algún atasco y tener que aparcar lejos. No sé si fue una buena o mala decisión porque España masacró a los croatas por 102-64. Los balcánicos sólo aguantaron el primer cuarto. En el salto inicial se podía comprobar que la media de altura de los croatas superaba en casi un palmo a la de sus rivales. Pero esto no es suficiente. Un ejemplo: Zupcic, alero de la Cibona, mide 2.10 aproximadamente, y sólo se acerca a la pintura cuando tira tiros libres. Vive en la línea de 3. La garra de gente como Vicente y León, un claro ejemplo.

 

 


Mi escapada estaba llegando a su fin. Después de 9 horas en Mannheim era el momento de volver a casa. Pero no todo fue tan fácil. Mi ordenador se quedó sin batería, mi teléfono también y mi cargador de coche se rompío, el móvil de Pere también murió y no teníamos mapa para la vuelta hacia Hahn (queríamos dormir en un hotel delante mismo de la terminal). Pasamos algunos apuros hasta encontrar una gasolinera, compré un mapa de Alemania (seguro que a éste no se le acababa la batería) y enfilamos el viaje de vuelta. A medio camino nos paramos a cenar en un Burger King al lado de la autopista y llegamos al hotel pasadas la media noche, pero… Después de entrar en el hotel subimos a la habitación, entramos y sólo vimos una cama. Nos miramos con cara de póker, volvimos a recepción y su respuesta fue clara: “No hay más habitaciones”. Pues vamos a estrechar lazos. Me levanté a las 5.15h (Pere se quedó un dia más allí) y a las 8.30h ya estaba en Fontajau, 90 minutos antes del inicio del entrenamiento. Ya tengo en el horizonte la edición del 2010. Pere no tardó en enviarme un sms cuando estaba comiendo en la base americana: “Me estoy comiendo un Peperjack Chicken Sandwich a tu salud”. Pero mi dieta en casa fue mejor: arroz blanco con verdura hervida y un pincho moruno. Ya tendré tiempo de saber cómo se come en USA este verano.

 

 

PD1: En el partido que jugamos en Vitoria se lesionó el médico bajando la escalera del hotel. La foto no tiene desperdicio, con Litus (nuestro fisio), haciéndole un tapping antes de empezar el entrenamiento.

PD2: Nuestro médico también hace de jefe de prensa. En Vrsac (Serbia) se dedicó a tirar fotos durante el entrenamiento. Ya estaba recuperado de su lesión, pero como en él es habitual, siempre está apunto para ayudarnos a todos.

PD3: Durante nuestro viaje a Serbia hicimos escala en Zurich. Los Alpes nos dieron la bienvenida, con una estampa de postal.

 

 

 

13/02/2008

Uno de uno

 

Ya sé que aún estamos en Febrero. Ya lo sé. Pero lo cierto es que ya he comprado mi billete de avión para ir a Las Vegas. Quedan exactamente cinco meses para mi habitual escapada a USA, la sexta que hago de forma consecutiva desde mi estreno con Juan Llaneza allà por el 2002, exceptuando el 2005 que me fui a Rusia para ver el Europeo sub-20 que se disputó en una localidad al sur de la capital: Chekhov. Por qué no fui a las summer leagues esa temporada? Pues por culpa de la amenaza de lock-out. No me podía permitir el lujo de comprar un billete de avión a última hora y gastarme una pasta. De todas formas Rusia fue una buena opción, ya que vi a jugadores de la talla de Marc Gasol, Damir Markota, Lior Eliyahu, Renaldas Seibutis, Marco Belinelli, Goran Dragic, Jonas Maciulis, Uros Tripkovic, Sergio Rodríguez, Nikola Pekovic, Anton Ponkrashov, Oleksiy Pecherov, Kyrylo Fesenko, Ian Mahinmi,… No está nada mal.

 

Pues eso. Ya he comprado el billete y evidentemente las reacciones no se han hecho esperar. Dos personas más de mi entorno también lo han comprado y otras tres están apunto. La diferencia entre yo y ellos es que voy a estar literalmente solo 4 dias en la ciudad de Nevada, ya que después del nacimiento de mi hijo… Básicamente tengo obligaciones familiares. El resto de la expedición marchará conmigo de Las Vegas, pero harán una parada de cuatro días en Nueva York. Ya me encargaré de enviarles al Rucker Park o al Hunter College de Manhattan a ver los partidillos de las tardes de verano. La NBA Store, el Madison, The Cage (en West 4th St,),… Tienen un buen menu.

 

Mi otro menu de tres dias enteros que estaré en Las Vegas és el de siempre. Levantarse hacia las 08.30h (si antes el jet lag ya no te ha hecho una mala pasada), desayuno en una cafetería bastante decente del hotel New York New York, pillar taxi hacia el outlet de turno, comprar ropa a destajo, hacia las 13.00h ir al campus de la UNLV a ver baloncesto, salir de allí hacia las 22.00h, cenar en el PF Chang’s o en otro de los 1000 restaurantes de la ciudad, una vuelta por el casino (también) de turno, algunas partidillas en la ruleta… I a dormir. Un resumen de lo que puede ser un viaje de los mios a USA lo podeis encontrar en un artículo que escribí para ACB.COM hace tres temporadas: http://www.acb.com/redaccion.php?id=19221

 

Me he olvidado de deciros otra cosa. Tambien tengo reservado el hotel. Me gusta hacerlo con tiempo. Ésta vez repito por primera vez. Es un buen señal. Volverá a ser el Excalibur, bastante barato y en el meollo. Os lo recomiendo si no os quereis gastar una pasta en el Bellagio, el Venetian o en algún otro. Mi primera experiencia en Las Vegas fue en un motel que me costó 11 euros la noche.

 

 

Dos de dos

 

Otra de las escapadas que no me puedo saltar dependiendo siempre de nuestros entrenamientos es a la localidad alemana de Mannheim, sede cada dos años de uno de los torneos júniors de selecciones más prestigiosos: el Albert Schweitzer. El calendario ya se ha hecho público (del 22 al 29 de Marzo) y los participantes también, destacando por encima del resto España, Argentina, Rusia, Grecia y Francia. Ya he comprado el billete, pero sabiendo que cualquier cambio de dinámica del equipo me obligará a quedarme en Girona. En principio salgo un lunes a las 08.30h del aeropuerto de Girona (voy con Pere Capdevila, coordinador de nuestro básquet base, pero él se queda más días), aterrizo en Hahn a las 10.25h, alquilo un coche y llegaré a Mannheim después de 1h30m aproximadamente. Veré cuatro partidos (alternando los dos pabellones, uno de ellos en la base militar norteamericana), cena y a dormir temprano. Temprano porque a las 02.45h me levantaré para volver hacia Hahn, pillar el vuelo de las 06.15h y aterrizar a las 08.05h en Girona, para así poder ir al entrenamiento. No está nada mal. Estaré en Mannheim unas 14 horas. Es lo que me puedo permitir. Llevo haciendo esto en dos ediciones y espero sumar la tercera.

 

 

Tres de tres

 

Finalmente ya estoy preparando mi otra escapada anual: el Eurocamp de Treviso. Gracias a Carlos Pastrana (Reebok) ya sé el calendario. Un par de días en la ciudad italiana a principios de junio también toca. Podria poner una larga lista de jugadores que he visto entrenar en La Ghirada durante mis visitas allí, pero prefiero no cansaros.

 

En definitiva, espero que no haya ningún impedimento para completar éste tres de tres. Ya os iré informando in situ sobre mis evoluciones o si acabo haciendo otra escapada a otro destino. 

 

PD: Después de un tiempo escondido éstos días podeis volver a ver un anuncio de ING Direct en la prensa, ya sea escrita o en TV. Adjunto foto. Sabeis de quien se trata? Una pista: pertenece a nuestro cuerpo técnico.

 

 

 

PD2: La semana que viene viajamos a Francia para jugar el partido de ida de la eliminatoria de dieciseisavos de final de la ULEB Cup. El rival será el Chalon. Tres días antes jugamos otra vez en Vitoria después de ir allí para la Copa. El partido contra el Tau será éste sábado a las 20.00h retransmitido por La2.

 

PD3: Os adjunto algunas fotos curiosas de Estados Unidos: Karl padre e hijo, el cogote de Delonte, dos cracks (Sczerbiak & Toolson), Lampe comiéndose un hot dog y Ruben con Jazz. En el FotoClick de ACB.COM podeis encontrar algunas fotos mias.

 

 

 

 

 
 

 

A un paso del desastre

Chicos. Son las 12.25h. La salida del avión es a las 13.15h y el mostrador de facturación cierra a las 12.35h. Quedan pocos quilómetros para llegar al aeropuerto y sólo una cosa está clara: cuando el bus nos deje delante de la terminal tendremos que hacer un esprint importante. Os lo digo en serio. No es ninguna broma”. Poco tardaron en reaccionar Fernando, Victor, Arriel, Marc… En pocos segundos, la mayoría de los jugadores estaban preparados para empezar a correr a la desesperada cuando se parase el bus. Nadie quería quedar colgado como un bacalao en medio de un pueblo perdido de Alemania: Weeze. Os estoy explicando la vuelta del periplo Girona-Fuenlabrada-Groningen-Girona. Los Reyes los pasamos fuera de casa. Qué novedad. El dia 6 jugamos (y perdimos) en Fuenla. El mismo domingo por la tarde cogimos un Madrid-Amsterdam, para después ir en bus hasta Groningen (allí ganamos). La mejor combinación de vuelo regular para volver a casa era desplazarse en bus desde Groningen a Weeze, un pequeño pueblo de Alemania desde donde hay un vuelo directo a Girona.

 

 



Unos días antes me estudié el mapa de carreteras y la mejor opción pasaba por una autopista holandesa dirección sur. Así se lo comenté a los dos periodistas de Girona que vinieron, y así lo hicieron ellos (sólo ellos) en coche de alquiler. Incluso me dieron las gracias después de conseguir el objetivo con éxito. Pero nuestro viaje de vuelta fue diferente. Le consulté al delegado del equipo holandés cuánto tardaríamos en hacer el trayecto. Me dijo: “Unas dos horas y media, pero si hay tráfico podeis llegar a las tres horas”. Perfecto. Si como máximo son tres horas saldremos del hotel a las 9 de la mañana. En el peor de los casos llegaríamos al aeropuerto a mediodía, una hora y cuarto antes de la salida. Perfecto. Subimos al bus y en 5 minutos la mayoría de gente estaba durmiendo. Yo incluído. No lo volveré a hacer. Un par o tres de cafés y lo mejor hubiera sido controlar al pájaro que estaba conduciendo. Me desperté al cabo de una hora. Estaba completamente dormido y pensé: “Voy a conectar el Google Maps de mi teléfono para ver dónde nos ubicamos y asi poder ver a qué hora llegaríamos”. En unos minutos quedé helado. Nos encontrábamos en medio de Alemania, el conductor había pillado otra autopista (sin nada de tráfico) y según mi móvil llegaríamos al aeropuerto a las 12.30h. Imposible. Me destrocé las uñas de los nervios que pasé en el camino. Empecé a buscar alternativas, pero había pocas. ¿Ir a Eindhoven? ¿Dusseldorf? ¿Amberes? No encontraba opciones y ya no tenía uñas. El bus paró en en aeropuerto exactamente a las 12.31h. Apurando que es gerundio. Lo clavamos al segundo. Esprints, esprints, esprints… Lo recordaré toda mi vida. Igual que recordaré a Roel, el delegado, por sus previsiones horarias. Al final fueron tres horas y media de bus. Y sin tráfico.

Por cierto… ¿Cuál ha sido la vez que habéis pagado más por un taxi? Poca gente superará mi récord holandés. Cuando aterrizamos en Amsterdarm perdimos dos maletas, la de la ropa sucia de Fuenlabrada y la de Rubén. Toda la ropa del partido, sucia, mojada… Me quedé para hacer la reclamación. Más de una hora de cola. Evidentemente eran las 11 de la noche y el resto de la expedición partió hacia Gronigen. Dos horas en bus. Después de hacer todo el papeleo me dirigí a la parada de taxis. “I want to go to Groningen”. El primer taxista que encontré me dijo: “Groningen city? Ufff”. Me metí dentro del Mercedes y no bajamos de los 140 km/h. Llegamos al hotel, y vaya hotel (el frío en las habitaciones pasó factura a los dos serbios), y lo primero que me dijo fue: “Supongo que esto te lo pagará el equipo. Son 375 euros”. Antes decía lo de la ropa sucia por una cosa. La maleta de Rubén llegó a Girona al cabo de diez días. La de la ropa sucia, 19 dias después. No os explico el estado de la ropa.

Pasamos tres noches en el iglú que nos proporcionó el club holandés. Poco tiempo tardamos en ver que a Groningen se la llama la “capital mundial de la bicicleta”. Es la localidad con un porcentaje mayor de transportes en bici: un 57%. No está nada mal. El lunes por la tarde, antes de entrenar, algunos fuimos a dar una vuelta por el centro. Nos permitimos el lujo de entrar en una cafetería para tomar un surtido de tartas de manzana y chocolate de la zona (adjunto foto). Joan, el jefe de prensa, estuvo a la altura. Como siempre.

 

 



El partido contra el Hanzevast de Pep Clarós fue positivo para nosotros. Y también para ver las ideas y las iniciativas del club holandés, como el llavero que estaba a la venta con la foto del técnico. Sin comentarios.

 

 



La vuelta, con la compañía de bajo coste Ryanair, me sirvió para darme cuenta de un dato. Pedí un café y números en mano me costó 300 veces lo que había pagado por el billete de avión sin contar las tasas. Adjunto la foto del café.

 

 



Un viaje de muerte

Con el viaje a Rumania ha finalizado la primera fase de la ULEB Cup. Perdimos en Ploiesti (ciudad a 45 quilómetros en bus de Bucarest si no hay tráfico), pero la derrota del Kiev en la pista del Artland alemán nos ha dado una plaza en el bombo de los cabezas de serie. Peor suerte tuvieron los rumanos, ya que si el Kiev hubiese ganado hubiesen ocupado una de las plazas de los mejores cuartos, sin duda un hito histórico para el baloncesto de este país (llegaron a anunciar por megafonía la clasificación después del partido). El viaje fue bastante cómodo, con ida y vuelta en vuelo directo Barcelona-Bucarest con la compañía Tarom. Reservando billetes me encontré con una situación peculiar, pero muy habitual en el mundo cibernauta. Una semana antes, en Rumbo, podías comprar nuestro billete por la Tarom por unos 400 euros. En el mismo portal web, pero por Iberia (compañía vinculada a la Tarom), te podía costar más de 1.300 en el mismo avión. Esto pasa a menudo, llegando a sentarte al lado de un individuo que ha pagado más del triple. Sin comentarios.

Después de poco más de tres horas de viaje aterrizamos en Bucarest, pero nos encontramos como en casa. Un autocar con el logo de Juantxu pintado en el lateral nos recibió. El equipo local (Asesoft) nos proporcionó el transporte y poco tardamos en comprobar que detrás del bus ponía un teléfono y un fax de Barakaldo.

 

 

Nos quedó claro que en Rumania se recicla de todo. Una buena anécdota se produjo en el control de pasaportes. Habia gestionado los visados de nuestros dos jugadores serbios (Branko e Ivan) con antelación, visitando el Consulado de Rumania en Barcelona un par de veces. Lo tenia todo listo y planificado, pero ¿qué pasó? Pues que uno de ellos estuvo más tiempo del previsto para que le dieran el Ok. Le preguntaron: ¿Dónde jugáis? ¿Dónde os alojáis? No hubo respuesta, por ignorancia básicamente. Las dudas del policía quedaron en nada después de ver al resto de la expedición. Al serbio le pillaron en bragas.

Un paréntesis para la historia de la ciudad que nos acogió: Ploiesti tiene unos 230.000 habitantes, y se encuentra en el distrito de Prahova, en Valaquia. En esta localidad hubo las refinerías más importantes que abastecían de combustible a los vehículos nazis. Fue uno de los objetivos más importantes de los aliados, ya que si destruían toda esta infraestructura darían un golpe de efecto muy importante a la estructura germana. En agosto del 1944 el general de los aliados recibió órdenes de destruir Ploiesti fuese como fuese, y así fue. Ayudados por los norteamericanos, los B-17 y los Liberators lo arrasaron todo gracias a un dispositivo que se instaló en este tipo de aviones para luchar contra la poca visibilidad. Fue el final de las refinerías.   

El mismo lunes empezó “todo”. Al entrar en el precario pabellón del Asesoft vimos una enorme pancarta con la foto de un jugador que era calcado a Roman (Montañez) en unos años. Los oriundos del lugar nos explicaron que era Tony Alexe, uno de los jugadores de baloncesto más importantes de Rumania y que tres años antes murió de un accidente de coche después de una celebración. En el partido del martes contra Akasvayu seria homenajeado. Aquí empezó todo el mal rollo. Entrenamos y la vista se nos escapaba hacia esa figura. Pocos minutos después del inicio de la sesión preparatoria apareció un murciélago, que sobrevoló la pista durante un buen rato. Mal rollo. Al volver al hotel, el nombre de una compañía de viajes ubicada al lado nos recordó que estábamos cerca de un lugar con “encanto”: Transilvania Travel. Más mal rollo. Al día siguiente volvimos a entrenar y algunos aprovechamos para ir a dar una vuelta por la ciudad después de comer. Visitamos un par de centros comerciales próximos al hotel, pero después nos metimos en el meollo y vimos el día a día de los habitantes de Ploiesti metiéndonos de lleno en un mercado con mucha gente pidiendo limosna y viendo la pobreza de esta región.

 

 



De vuelta al hotel no nos pudimos creer lo que estábamos viendo. Aparcado en una plaza había un coche con un ataúd atado encima. Habia una persona vigilándolo de cerca y disimuladamente hice la foto para poder mostrarla a mis compañeros. Aún más mal rollo.

 

 

 

Por la tarde tocaba partido, pero como acostumbro a hacer, no hablaré de él. El homenaje al susodicho estaba cerca. Al llegar al pabellón me dirigí a nuestro banquillo (la verdad, bastante peculiar como veis en la foto) y me encontré con un ramo de flores que alguien de nosotros tenia que entregar a alguien de ellos después de la presentación de los dos equipos. Mientras estábamos calentando vimos una entrevista a Alexe en una pantalla. Evidentemente no la entendimos, pero toda la gente del pabellón aplaudió después de sus palabras. A nuestro jefe de prensa le “tocó” entregar el ramo de flores.

 



Después de la carambola del Kiev perdiendo en Alemania “pillamos” el bus de Autobuses Juantxu y nos desplazamos a Bucarest para dormir en un hotel al lado mismo del aeropuerto. Reservé el que estaba más cerca del aeropuerto, para así descansar más, y acerté. La verdad es que estaba bastante bien, como cinco veces mejor que el que nos proporcionó el equipo local en Ploiesti. O puede que diez. Al dia siguiente por la mañana me levanté temprano para ir al aeropuerto para gestionar los billetes,… La opción de taxi para llegar quedó descartada ya que no trasladaban gente del hotel al aeropuerto porque era demasiado cerca. El “shuttle” del hotel (furgoneta) era otra opción, pero Jordi Prat (periodista de El 9) y yo teníamos que esperar más de 20 minutos para tomarlo.

 

 

¿La solución? Cruzar la autopista de dos carriles por sentido en medio de una débil lluvia. Atravesar el asfalto, saltar la mediana, esquivar los coches que iban a mas de 100 quilómetros a la hora salpicándote los pantalones con la nieve acumulada en los arcenes,… Fue esperpéntico y a posteriori, reflexionando, demasiado atrevido por nuestra parte. Suerte que el espíritu de Alexe, contento con el homenaje y el calor de los suyos, aportó su grano de arena y nos salvó de una desgracia. Eran las 07.30h de la mañana e hicimos esto porque íbamos dormidos. En una situación normal, no lo hacemos de ninguna de las formas. Como viene siendo habitual en los últimos vuelos que hemos cogido siempre ha habido algún problema que me fastidiara el plan de viaje. Un importante atasco en la entrada a Bucarest hizo que para hacer un trayecto muy corto el bus del equipo llegara a la terminal 35 minutos antes de la salida del vuelo, teniendo aún que facturar las maletas. Se nos apareció la virgen. O algún otro espíritu.

PD-1: Ya tengo el billete reservado para hacer una escapada de menos de 24 horas a Mannheim (mi tipo de escapadas durante la temporada), para ver el prestigioso torneo júnior. Si finalmente voy, será mi tercera edición seguida viendo jugadores de la talla de Milan Macvan, Uros Tripkovic, Sergio Rodriguez, Omri Casspi, Alexis Ajinca, Nicolas Batum, Victor Claver, Jianlian Yi, Nemanja Alexandrov, Kyle Lowry, Cenk Akyol, Ersan Ilyasova, Goran Dragic, Dragan Labovic, Carlos Suarez, Gasper Vidmar, Novica Velickovic, Tim Olbrecht,… No está nada mal.

PD-2: Este lunes conoceremos nuestro rival de dieciseisavos de final. Será uno de estos: Nymburk (Chéquia), Bosna (Bosnia), Chalon (Francia), Hapoel Jerusalem (Israel), Artland (Alemania), Gmunden (Austria), Panionios (Grecia) y Slask Wroclaw (Polonia). Para ampliar mi lista de países visitados prefiero ir a Nymburk o Wroclaw, pero estoy preparado para cualquier aventura.

PD-3: Adjunto una foto del desayuno del avión en la vuelta de Bucarest. La combinación entre tortilla, croqueta, tomate y jamon cocido no tiene desperdicio.

 

 


PD-4: Mención especial para un miembro del cuerpo técnico que este fin de semana ha hecho su primer vuelo en un avión. Pero no quiero decir sólo con el equipo, sino que ha sido su primera vez en todo lo que lleva de vida. Un buen título para una película: “Vírgen a los 27”. A Valencia volvimos a “pillar” el charter. Un buen debut para alguien que no había entrado nunca en un avión.

 

02/01/2008

Ya sea el de la NBA o el de la WNBA, el draft del 2029 podría tener un claro color ACB, siempre y cuando las vidas de los recién nacidos se encaminen hacia el deporte de la canasta. Desde que comenzó la temporada 07/08 hasta hoy, cuatro delegados de equipos ACB han sido padres por primera vez. La estadística no tiene desperdicio, gracias a la colaboración de David (DKV Joventut), Alfonso (Pamesa), José Alfonso (Cajasol) y yo mismo. Sí, sí. Hace 5 días tuve mi primer niño y este pasado fin de semana en Granada pude vivir in situ lo que significa desplazarse con el equipo con un bebé en casa: relax y descanso.

Llevaba tres noches con muy pocas horas de sueño, pero en la ciudad de la Alhambra lo bordé. Tuve un momento de bajón el sábado por la tarde en la reunión antes de la cena, pero lo superé y después de comer el menú habitual (ensalada, arroz a la cubana, solomillo de ternera, fruta y iogur) quedé K.O en mi cama. No paro de comprar ropa americana por internet, básicamente zapatillas, booties y ropa de la marca Air Jordan. Ebay es un chollo, un auténtico chollo. Soy un comprador compulsivo de ropa americana, ya que cuando voy cada verano a Las Vegas me compro la de todo el año (no me gasto ni un euro en todo el invierno). Me ahorro una pasta importante entre las rebajas y el precio del dólar. El pasado mes de julio aún no sabía si sería niño o niña, pero ya compré ropa de bebé en el GAP. Sin comentarios.

 



Desde mi viaje a Vrsac (Serbia) no había escrito ningún post, pero hemos hecho dos salidas: a León y a Granada. El balance ha sido del 50%: una victoria y una derrota. A Léon fuimos en vuelo chárter ya que no hay muchas combinaciones de vuelo regular y volver después del partido significaba pillar el Embraer. Era mi primera vez en León. Cuando hacía las crónicas del entonces Casademont Girona para el Diari de Girona me tocó ir, pero la boda de uno de mis mejores amigos me lo impidió.

 

Eso fue la temporada 1999/2000, perdimos 73-69 en la prórroga a pesar de Darryl (20+6 en 45’ sin descanso). Hubo otro jugador que no descansó ni un segundo: Larry Stewart (18+12). En León nos alojamos en el Parador y coincidimos con ZP y una impresionante cobertura policial. El hotel es de museo, con un claustro muy bien conservado (adjunto foto). Nos fue bien (ganamos), y mal (no nos tocó el Gordo de Navidad). Me pasó una anécdota curiosa. El día de partido por la mañana entrenamos. Una vez empezada la sesión entraron algunos curiosos y me dirigí al conserje para que les dijera que era a “puerta cerrada” y me fui al parking exterior a ver si encontraba a Kevin Thompson o Carles Marco para saludarles (entrenaron antes). A la vuelta (al cabo de 45 segundos porqué no los encontré) choqué con el conserje y me dió el “alto”. “Disculpe, estos de Girona hacen el entrenamiento a puerta cerrada y no puede entrar nadie de fuera”. Me quedé a cuadros.

 



Las magníficas azafatas de Ryanair nos volvieron a dar la bienvenida para nuestro otro desplazamiento: Granada. Tener un vuelo directo desde Girona nos da la opción de tomar la low cost, famosa las últimas semanas por el calendario que ha publicado la compañía con diferentes azafatas con bikinis y poses de calendario de taller mecánico (adjunto foto de su revista). Ryanair es como tomar un bus de Eurolines para cruzar Europa: chicos jóvenes con mochila con hambre de conocer nuevo mundo, gente mayor quejándose que los asientos no son numerados y que las aglomeraciones sustituyen a las colas a la hora de embarcar… Pero todo esto se compensa. Adquiriendo la opción de Priority, subes primero al avión y las salidas de emergencia son muy fáciles de coger. Me temia lo peor el primer día (Girona-Charleroi de ULEB Cup), pero “mis” jugadores ya lo tienen aprendido y hay alguno que se espabila más en estos menesteres que en otros. No pudimos sumar la victoria, y ahora nos esperan dos partidos a vida o muerte para poder ir a Vitoria (en Fuenlabrada y en casa ante el Grupo Capitol Valladolid).

 

 

 



Los viajes no paran y este fin de semana nos espera un buen tute: Jugamos el domingo dia de Reyes en Fuenlabrada, o sea que marchamos el sábado a primera hora de la tarde hacia Madrid desde Girona. Pero después del partido no volvemos a casa. Nos espera un vuelo Madrid-Amsterdam a media tarde para después tomar un bus que nos lleve a Groningen. Allí jugaremos el martes por la noche y volveremos directos a Girona el miércoles a primera hora de la tarde. Vaya viajecito, y con la noche de Reyes fuera de casa después de tener mi primer bebé. Suerte que no se entera de la película aún. O eso creo, vaya. Ya os contaré.  

PD-1: Me acaban de traer el último número de la revista americana SLAM. Vaya recital de revista. Sin duda la mejor en su campo (adjunto portada de Kobe). Un saludo a un gran seguidor de ella: Jordi Vilà, alias “Rookie”.

 



PD-2: Alfonso (Pamesa) ya me ha dicho que su Daniel será el futuro base “taronja”. Espero que mi Nil llegue también arriba, pero que sea un alero tirador. Los otros dos bebés són niñas: Mar (DKV) e Isabel Maria (Cajasol).

PD-3: Echad un vistazo a la foto adjunta con lo que compré la semana pasada en Ebay. No tiene desperdicio. Espero que con todo lo que le estoy comprando no termine marcando goles en vez de tirando triples.

 

19/12/2007

Ya estamos de vuelta. Son las 22.48h y hace poco que hemos salido de Belgrado dirección Girona en el Embraer de 30 plazas con el que habitualmente viajamos cuando decidimos volar en charter. El ambiente, evidentemente, no es el idóneo después de perder en la pista del Hemofarm, pero hace un rato uno de los pilotos me ha arrancado una sonrisa confirmándome que haríamos el vuelo del tirón. Después de perder, lo que menos apetece es bajar a Pisa, pero no para ver la famosa torre sino para repostar combustible. Esta vez el viento viene de cola y en principio tenemos autonomía para llegar a casa. Ya veremos. La verdad es que hay mucha diferencia. En teoría tendríamos que aterrizar en Girona hacia las 01.45h. Si tuviéramos que hacer la parada, una hora más. Ya os contaré…

 

 

 

Siempre que viajas a países del Este de Europa los contrastes son evidentes. Vamos por partes. Podríamos empezar la crónica del viaje dentro de una cocina. Sí, sí. El lunes a las 11.00h me encontraba en la cocina del Hotel Melià de Girona. Tenia que recoger nuestros almuerzos: ensalada de pasta, pechuga de pollo a la plancha, dos piezas de fruta, una chocolatina, un yogurt, un botellín de agua y una lata de Coca-Cola. Rubén (el utillero) y yo, con la furgoneta del club, cargamos los 21 picnics y tomamos la autopista dirección el aeropuerto de Girona. Habíamos quedado a las 11.30h y la salida del avión estaba prevista para las 12.00h. Volar con charter te permite esto. Con sólo 30 minutos se puede facturar, embarcar y volar. O al menos ésa es la teoría. En la práctica todo iba como la seda hasta que nos comunicaron el retraso en la salida de unos 30 minutos. El maldito slot. El ente que controla el tráfico aéreo a nivel continental nos retrasaba el vuelo a las 12.30h. Entre una cosa y la otra el tiempo pasó rápido. No me di cuenta y ya estábamos volando dirección Pisa. En menos de dos horas aterrizamos en el aeropuerto italiano, bajamos a la terminal y al cabo de 30 minutos volvíamos al avión después de que éste repostase. Pero no todo fue tan fácil. La parada se alargó a las dos horas debido a una emergencia en el mismo aeropuerto que nos impedía salir. Vaya gracia. Por culpa de esto aterrizamos en Belgrado con más de dos horas de retraso y no pudimos entrenar a la hora prevista.

Belgrado nos recibió con nieve en la calle (la semana pasada nevó bastante) y con un frio gélido. Despúes de pasar el control de pasaportes y recoger las maletas, un autocar con el logo del Hemofarm nos recogió para llevarnos a la magnífica ciudad de Vrsac. Magnífica según sus habitantes, digo yo. El trayecto fue de 1h45m gracias a un tal Raikonen, que conducía adelantando por la derecha, saltándose semáforos en rojo,… Creo que hicimos una recta de más de 30 quilómetros fijo, después de cruzar Belgrado, evidentemente. Vrsac se encuentra a 14 quilómetros de la frontera con Rumania y no tiene casi ningún atractivo. En los folletos locales del hotel se destacaba una cosa per encima de todo: el pabellón. Con esto queda todo dicho. Llegamos al hotel para cenar. Es curioso cómo preparan la comida en los distintos países donde vamos. Acostumbramos a pedir con antelación siempre lo mismo, con dietas basadas en ensalada, pasta, pollo y carne a la plancha. Pero cada hotel nos pone sus particulares variantes, como carne especiada, ensaladas a su gusto,… Digno de estudio, la verdad. A las 00.00h ya estaba en la cama.

 

 

 

Vrsac amaneció con frio y un tímido sol el día de partido. Algo es algo. El desayuno, bastante justo para los que nos gustan los dulces. Pero el hotel en general estaba a un buen nivel, en la media de hoteles europeos. El planning matutino estaba compuesto por entrenamiento-charla-comida. Todo fue bien, sin contratiempos. Después de comer, Rubén y yo fuimos a dar una vuelta por el “pueblo”. Con gorro, guantes y anorak bajamos el puerto de 1ª categoría donde estaba el hotel (debe ser el Angliru serbio) y fuimos a visitar la ciudad. En 19 minutos lo tuvimos todo visto. Entramos en un Mini Market (nos encontramos una docena) para ver “in situ” cómo era el día a día del habitante de Vrsac en lo que se refiere a las compras diarias. Todo estaba bastante barato. Las calles no estaban muy bien cuidadas, había rastros de nieve en la calzada y no se intuía un buen nivel de vida viendo el parque automovilístico. Nuestra búsqueda de revistas de baloncesto serbias fue un desastre. Vimos unos cuantos carteles del partido. ¿Sabeis cuánto costaba una entrada? Pues un poco más de 1 euro.

Cargados con todas las bolsas y los picnics de la cena de después del partido, fuimos hacia el pabellón una hora y media antes. Ya no volveríamos al hotel. En los momentos previos Arriel y Goran Jagodnik estuvieron hablando un buen rato. Un par de compañeros del cuerpo técnico me preguntaron si habían coincidido. ¡Por supuesto! En la selección eslovena. Fue en el Europeo del 2001. ¿Quien más había en ese equipo? Bufff. Smodis, Beno Udrih, Nesterovic, Lakovic, Becirovic, Milic, Gorenc, Kraljevic y Jurkovic. No está nada mal. En el túnel de vestuarios había fotos de equipos del Hemofarm las pasadas temporadas. Se podían intuir chavales como Milicic, Vasiljevic, Petar Popovic, Bogavac… Cuando llegamos al pabellón uno de los periodistas de Girona que nos acompañaba, Jordi Prat (El 9), me confirmó el fichaje de Macvan por el Hemofarm. Los de Vrsac pagaron el traspaso al Zeleznik. Contra nosotros no jugaría.

Llegó el momento de dar las licencias y nuestro roster al comisario arbitral de turno. Entro en un despacho y veo al susodicho en un sofá leyendo el periódico. Lo estaban cuidando bien. Le doy las fichas y me dice: “Hay confianza. No las repasaré. Si tú me dices que todos los jugadores tienen licencia pues ya está. Ya te las puedes llevar”. Esto sólo me pasa fuera de Girona. Antes de la charla pre-partido un “pájaro” de la grada empezó a gritar a Drobnjak. Habia poca gente aún y se le oia con claridad. Nuestros jugadores serbios se estaban riendo oyéndole. Yo sólo entendía la palabra “Espana”. Me dirigí a él y en inglés le hice un apunte. No tengo ni idea de lo que decía, pero después repitió los gritos a Predrag pero cambiando Espana por Cataluna.

 

 

 

Del partido nunca hablo. Después de la remontada que hicimos quedé hecho polvo por no culminarla. Después el bus nos trajo al aeropuerto de Belgrado. 1h45m más de viaje por carreteras inóspitas. Encontramos un control policial. Suerte que no nos pararon. Sólo hubiese faltado esto. La cena de vuelta no estaba mal, pero para variar los del hotel se dejaron los cubiertos. Comer la ensalada de pasta no era una empresa fácil. La facturación y el embarque fue bastante rápido. Y aquí estoy. En definitiva un viaje de contrastes. Me acabo de despertar y ya estamos bajando a Girona. Hemos tardado tres horas en hacer el Belgrado-Girona. Un lujo. Sin paradas. A las 3 estaré en casa. La ida fue de 6 horas (2 del primer trayecto, 2 de parada y 2 del segundo) y ahora lo hemos hecho con la mitad de tiempo. Gracias, Javi (el comandante).

PD: No me daré cuenta y el viernes ya salimos dirección Leon. Y el dia 30 jugamos en Granada, y el dia de Reyes estamos en Fuenlabrada y un dia más tarde salimos hacia Holanda…

Charleroi
Martí en el campo de Charleroi... antes de la pesadilla

Y finalmente ocurrió. Una de las pesadillas que he tenido más veces durante el tiempo que llevo como delegado del primer equipo del C.B. Girona se ha hecho realidad esta mañana: todo el equipo esperando un bus que nunca llegó. Eran las 04.45h y el despertador de mi teléfono ha sonado en la habitación 520 del Best Western Business, un pequeño hotel de tres estrellas de Charleroi. Después de llamar a todas las habitaciones para despertar a mis compañeros de equipo he bajado al hall para cargar la maleta en el bus. El conductor y su correspondiente autocar debían de estar delante del hotel a las 05.00h, pero… a las 05.20h aún no había aparecido nadie. En la calle no se veía ni una alma (el frio no ayudaba), pero la entrada del hotel estaba repleta de gente del equipo y yo me empezaba a poner nervioso.

 

Finalmente no dudé ni un instante más y me decanté por la opción de los taxis. Empezaron a llegar de uno en uno, con pausa y sin prisa. Éramos 24, con unas 30 maletas, ya que una delegación compuesta por la totalidad del departamento de márketing de nuestro club (Roger, Jaume, Raquel y Galdric) vivieron también “in situ” la victoria contra el Spirou. Yo seguía llamando a los teléfonos de contacto que tenía del equipo belga, pero nada de nada. Supongo que ellos no tenían pesadillas y estaban durmiendo tranquilamente. En estos momentos ya estoy sentando en mi despacho del club y casi cinco horas después aún no he recibido noticia ni disculpa alguna. ¡Chapeau! Suerte que la distancia entre el hotel y el aeropuerto no era superior a 10 minutos en taxi. Los 17 euros por taxi y trayecto no son nada comparados con lo que hubiera supuesto tener que ir hasta el aeropuerto de Bruselas. La broma nos hubiera costado más de 1.000 euros. Toda la gestión del dinero en metálico a esas horas…. Bufff. No me lo imagino.

La sonrisa se apoderaba del rostro de Arriel cuando entramos en el Spiroudome el lunes por la noche para entrenar. Su primer equipo en Europa después de salir de la Universidad de Minnesota fue el Castors Braine de la pequeña localidad de Waterloo, y su primer partido, en Charleroi. Atrás había dejado su etapa de “college” , compartiendo vestuario con Golden Gophers como Voshon Lenard o el exGirona John Thomas. Fue el primer paso de una prolífica carrera europea.

Tener un vuelo directo Girona-Charleroi es una maravilla, aunque debido a que es una compañía low cost te obliga a pagar un importante peaje en lo que se refiere al sobrepeso. Conseguir prioridad de embarque para pillar todas las salidas de emergencia también es esencial. Todo esto compensa el evitar desplazarte a Barcelona, aunque tengas que madrugar, como hemos hecho hoy. Seguro que durante la temporada aprovecharemos algún otro trayecto de bajo coste desde Girona, sea a Granada, Madrid o algún otro rival europeo.

La estancia en los hoteles franceses o belgas siempre siguen el mismo patrón. Parece que estés en un albergue y nunca se mantienen en tu memoria histórica por la calidad de sus servicios. Es lo que hay, pero aún nos queda ir en esta primera ronda de la ULEB Cup a Vrsac (Serbia), Plioesti (Rumania) y Groningen (Holanda). No espero que sean mucho mejores. Hoy por la mañana se repetían las mismas caras de sueño que el último desplazamiento a Istambul. Hay desde el jugador que lleva los cascos del Ipod a todo trapo aislado del mundo exterior, pasando por el que está absolutamente dormido y ausente, hasta el que hace la típica y clásica broma apuntando todos los problemas de la logística a la misma figura: la mía (qué bonito sería depender sólo de mí y no de otras personas).

PD I: Junto a la ajustada victoria lo mejor del viaje fue cobrar los 12 euros que me debía Eric Struelens de una Liga Privada del Supermanager que organizé la temporada 04/05 (al menos me pagó 8 de intereses). Ahora me toca cobrar las deudas de la que organizé la 05/06. Perdí unos 90 euros por impago de unos morosos. En definitiva, sin comentarios.

PD II: Entre el viaje de Istambul y el de Charleroi hemos hecho dos desplazamientos más, pero sin movernos de Catalunya (Manresa y Badalona). Siento no haber colgado nada. Lo más destacable, la coincidencia en el mismo hotel de Barcelona con el equipo de futbol del Recreativo de Huelva. Cuando algunos miembros de mi equipo decidieron bajar al hall para ver ACB en la TV (Polaris – Real Madrid) y cuando ya estaban situados en las butacas les echaron porque algunos familiares de jugadores del Recre querían ver a los suyos en el Camp Nou (¡pues que hubiesen ido al campo!). Feo.

Martiturquia
Martí Artigas aprovechó el viaje para hacer un poco de turismo
45 euros. Ésta es la tarifa más cara que tiene que pagar un extranjero al aterrizar en Estambul para conseguir el correspondiente visado. Cualquier persona que visite Turquia tiene que pagar el “peaje” correspondiente a las autoridades locales. Para un equipo de baloncesto no es diferente. Después de recoger todos los pasaportes de la expedición (20), a hacer cola. Me cobraron 300 dólares (con tarjeta de crédito sólo puedes pagar en esta moneda), y a cada nacionalidad le corresponde una tarifa diferente. Un ejemplo: los españoles tienen que pagar 10 euros y los habitantes de Estados Unidos (Jackson y Jarrod), 15. Lo más curioso del caso es que –con mucha diferencia- las personas que tienen que rascarse más el bolsillo son los canadienses: 45 euros!!! Aún no he encontrado la razón, pero lo primero que se me ha pasado por la cabeza es el Gran Canaria Grupo Dunas de mi colega Joan Pera. Espero que los de las Islas superen la primera ronda de la ULEB Cup. Si es así y se cruzan con algún equipo turco, prepárate Joan para el “impuesto revolucionario” de Carl English. Y digo ”impuesto revolucionario” porqué de visado tiene poco. Te estampan un sello en el pasaporte, pero después tienes que pasar el control de pasaportes y siempre hay posibilidades de que te retengan. Y si no que se lo pregunten a Victor. No le dieron ninguna explicación, pero estuvo más rato para que le dejaran pasar que todo el resto de la expedición. Por cierto, dejo una pregunta al aire por si alguien me la puede contestar. ¿Por qué los habitantes de Malta son los únicos que entran gratis? Ni idea, la verdad.

Ya estamos de vuelta. Me he levantado a las 3.15h (2.15h en la península) para ir antes al aeropuerto de Atatürk (Estambul) a preparar las tarjetas de embarque y asegurarme las salidas de emergencia. Ahora mismo estamos cruzando el Mediterraneo con destino Milán. Són las 5.56h (hora de Girona) y el cansancio hace mella en el equipo. Poca gente estaba despierta hasta hace 1 minuto, cuando una azafata de Alitalia ha llegado para preguntarnos si queríamos desayunar. Sólo los tres serbios, Darryl, yo, Jarrod y Rubén (el utillero), éstos dos últimos viendo sus películas, teníamos los ojos abiertos.  El panorama es “desolador”. Estamos llegando ya a las 100 horas desde que salimos de Fontajau el pasado sábado dirección Murcia. Han pasado muchas cosas, y entre las buenas –y a título personal- visitar por primera vez una ciudad como Estambul. Intenté aprovechar el tiempo al máximo para que no me pasase lo del año pasado en Atenas, donde viajamos para jugar contra el Panionios y no tuve opción de ver nada de la Acrópolis ni nada similar. Mentira. Me pareció ver el Partenón desde el avión a la vuelta, pero la verdad es que no me jugaría nada porque no sé si lo era. El lunes a la medianoche, bajo un chaparrón importante, estaba deambulando por el exterior de la mezquita de Santa Sofía sin rumbo fijo. Solo la quería ver de cerca. Y ésta pasada noche, más de lo mismo, paseando con Rubén por el Taksim (la zona céntrica). Es la única manera de aprovechar el tiempo y ver mundo.

Ir a jugar a este tipo de sitios te situa en el mapa baloncestístico:

-Para que te traigan agua el banquillo tienes que pedirlo cinco veces a cinco personas diferentes, y después de hacer múltiples gestiones te llevan seis botellas. La mayoría no entienden la palabra “water”. Y si la entienden parece que la tengan que pagar de su bolsillo a un precio desorbitado. “More water please, more water please”. Será “suyu” agua en turco? Nos lo apuntamos para la próxima vez, pero mejor confirmarlo antes.

-Para que nos dieran una copia del partido en DVD tuve que quedarme un buen rato después de la bocina final (calculo que unos 45 minutos). El equipo ya estaba en el hotel y yo aún estaba esperando. La vuelta, ya os la contaré otro dia. Para encontrar un taxi en esa zona las pasé canutas.

-Para conseguir la estadística… Bufff. El personaje que coordinaba la mesa de estadística no me pasó ni estadística de cuartos, ni la de la media parte, ni la del final hasta un buen rato después. “Technical problems” me decía. Ya ya. Además la oficial de la ULEB no cuadra de ninguna de las formas con la mía, e incluso es totalmente diferente a la que la organización misma daba a la TV. Esperpéntico. Marc 6 rebotes y 2/2 en triples? Me toman el pelo. Éste es solo un ejemplo.

PD: ¿Sabeis cómo se llamaba la empresa de autocares que nos hacia los trayectos hasta el pabellón y desde el aeropuerto? Pues Aker. No sabemos si son parientes lejanos del jugador del AXA FC Barcelona o si es la misma compañía con la que trabaja el TAU Cerámica cuando aterriza en Estambul. Si algún dia el TAU de mi otro colega Patxi Sánchez va a Turquia con la mascota. Ésta se sentiría como en casa. Os dejo: una azafata me acaba de decir que los dispositivos electrónicos tienen que estar apagados porque ya bajamos al aeropuerto de Malpensa. Mi objetivo durante esta hora larga en Italia está claro: conseguir el Superbasket, sin duda la mejor revista de baloncesto de Europa.
02/11/2007
Vegas-3
Martí Artigas

Se preveía una semana difícil de entrenamientos. Y así ha sido. A las lesiones de Marc y Arriel en el partido ante el AXA FC Barcelona, se le unió el Trial Indoor Ciutat de Girona, una prueba que se disputa cada año en Fontajau y que nos obliga a llevarnos los bártulos hacia una pista con história: Palau Sacosta. Desde el lunes y hasta el viernes hemos tenido que hacer nuestras sesiones fuertes allí, coincidiendo con una efeméride que coloca al Club Bàsquet Girona con 700 partidos en la élite. No está mal.

 

Y hablando de viajes... Ya tengo nuestro plan para el fin de semana. Este sábado a las 13.00h salimos de Girona y no volveremos a casa hasta casi 100 horas después. Nos esperan dos partidos (Polaris World CB Murcia y Galatasaray Caffe Crown), tres hoteles y seguro que muchas horas en aeropuertos. Aunque lo tengas todo planificado la "Ley de Murphy" te acaba pasando factura. Seguro que hay retrasos en los aviones, que no encontraremos al autocar al aterrizar en Estambul porque el conductor estará en un bar con el móvil sin cobertura, que la comida del hotel otomano tendrá muchas más especies que lo deseado y requerido, que habrá gente fumando en las gradas durante nuestros entrenamientos en el Darussafaka Ayhan Sahenk Sports Hall... Sin comentarios.

 

El primer test del tour será en Murcia domingo por la mañana (12.30h). Los de Manolo Hussein vienen de perder en Gran Canaria (82-66) con un buen partido de Triguero (12+8). Nuestro plan de viaje se basa en el vuelo chárter Girona-Murcia-Barcelona. Después del partido volvemos a Catalunya, pero aterrizamos en Barcelona porqué el lunes muy temprano "pillamos" un vuelo regular hacia tierras turcas. Esperemos que el partido en Estambul no vuelva a cambiar de hora. ¡¡¡Ya lo ha hecho tres veces debido a la televisión!!! De momento está colocado el martes a las 18.00h (17.00h de aquí).

 

Los de Murat Ozyer habían acumulado un 3-0 en las tres primeras jornadas de liga, pero el pasado fin de semana tropezaron en la pista del Kolejliler (82-63) a pesar de "Dee" Brown: 25 puntos. A ver qué hacen éste sábado con el Karsiyaka, uno de los dos invictos del campeonato junto al Turk Telekom. Por suerte vamos a conseguir una copia del partido que seguro que nos ayudará.

 

Por cierto. Para los amantes de los SuperManager ya ha salido la versión de la ULEB Cup. Esto significa que perderemos aún más tiempo con éste tipo de juegos (me fascinan). No és del mismo sistema que los de la ACB y de la Euroliga, pero es igual de atractivo y bastante difícil. Seguro que me pasaré más de 100 horas pensando en ello. El viaje entero.

 

PD: Ya he averiguado las fechas del torneo júnior de Mannheim y ya estoy mirando vuelos. No sé si tendré opción de quedarme allí sólo 20 horas, como la última vez. Si tendré que levantarme a las 04.00h de la mañana para conducir 2 horas por las autopistas germanas, coger un vuelo a Girona y llegar a tiempo para el entrenamiento en Fontajau. Si tendré que arriesgarme como el año pasado que me fui a Bélgica después de un partido sin saber si entrenábamos o no al dia siguiente. Suerte que la llamada al entrenador desde tierras belgas (sin que él lo supiese) para preguntar si esa misma mañana teníamos entrenamiento salió bien. Pero ya tenia una excusa valida. Partido del ya desaparecido Atomia de Bruselas con un "clásico" entre sus filas: Eric Struelens. ¿Hubiese "colado"? La verdad, no lo sé. Curiosamente el exACB cumple éste sábado 38 "tacos".

Martichekhov
Martí en Chekhov (Rusia)
Creía que contra el AXA FC Barcelona no valoraría tanto, y por eso sólo lo fiché en uno de los tres equipos que tengo en el Fantasy Challenge, el Supermanager de la Euroliga. Nikola Pekovic es uno de los muchos jugadores que he visto en mis viajes, concretamente en el Europeo Sub-20 de Chekhov’05, una localidad a 45 minutos al sur de la periferia de Moscú. Qué recuerdos aquellos, alquilando un coche y perdiéndonos a medianoche buscando el hotel en los suburbios de la capital rusa.

En definitiva, es sólo una de las múltiples anécdotas de mis escapadas que voy a explicar en primera persona gracias a este nuevo espacio de ACB.COM, compartiendo aventuras y experiencias con Germán y compañía. Me pilláis en un buen momento, ya que dentro de pocos días empezamos nuestra participación en la ULEB Cup con un viaje a tierras otomanas, concretamente para jugar ante el Galatasaray de Charles Gaines y Dee Brown (atención al exbase de los Jazz). Ya ando suficientemente “liado” con los entrenamientos y el día a día de un delegado (ya iréis viendo de qué va el tema) como para automarearme pensando si fichar a Curtis Borchardt el fin de semana o vender a Marko Tomas. Pero soy así y vivo del baloncesto las 24 horas. La puntilla es el próximo Professional Basket Manager, el juego de PC que está a punto de salir. Un colega me pidió valorar a diferentes jugadores de las ligas adriáticas para echarles una mano, y yo que iba a decir: “Por supuesto”. ¿Podrías valorarme del 1 a 100 la adaptación de Strahinja Vucenov, jugador del Zdravlje Actavis Leskovac de la primera división serbia? Mejor no os lo explico. En definitiva, apurando y recortando las horas sueño: mi principal problema es no saber decir que no.

Por motivos personales os escribo desde un avión, sobrevolando Francia. Un buen inicio para iros comentando mis viajes con el Akasvayu Girona y los personales, ya sean a Treviso, Mannheim, Las Vegas o Salt Lake Ciy entre otras ciudades. Como ya os he comentado antes, nuestro primer desplazamiento es a Estambul, pero toda la logística ha empezado con mal pie: fax del equipo turco explicando que no jugamos en su habitual pabellón (el clásico Abdi Peci) sinó en el que juega el Darussafaka. Me hundí. Yo queria ir a jugar un allí. Pues, a esperar. A mi me gusta descubrir nuevos países para añadir a mi lista y este año estoy de enhorabuena. En la ULEB visitamos Turquía, Serbia y Rumania. No está mal. Y tal como nos pasó la temporada pasada en el desplazamiento a Israel para jugar ante el Maccabi Rishon, vuelve a haber conflicto bélico en una de las fronteras. Entonces era la de Gaza y ahora será la de Iraq. No nos debería afectar lo más mínimo, pero siempre hay el típico colega que te lo recuerda. Y las noticias de televisión también.

Pero ahora mismo lo que importa es lo que nos espera, el partido de este sábado contra Jordi Trias & Co. Es la época de los Donetes, esos días en que te salen amigos de todas partes pidiéndote entradas. Hay dos personas (supongo que ellos se consideran amigos míos) que sólo me llaman cuando jugamos en casa contra el Barça. Ya estoy esperando su llamada, que irá directamente a la lista de llamadas perdidas de mi móvil.