Porque todo lo que empieza tiene un final y a nosotras nos ha llegado. No pudimos volver a revalidar el título conseguido el año anterior, pero disfrutamos de un gran día donde no hubo lugar para el baloncesto, sino también para el calor de la afición, las ilusiones, las alegrías, el compañerismo y un conjunto de emociones difíciles de explicar.
Granada se puso su mejor traje para acoger las Series, el pabellón de Agustinos a punto y, los equipos, se prepararon a fondo para intentar mostrar su mejor juego.
Una clara victoria de Agustinos sobre Maristas Málaga y Maristas San Fernando les hizo conseguir el título de Sur. Por nuestra parte, la jornada no se presentó tan fácil. Comenzamos con un igualado partido ante San Estanislao, en el cual nos traicionaron los nervios al comienzo. Estos fueron desapareciendo conforme iban pasando los minutos. Poco a poco, el equipo iba entrando en juego pero… ¿sería demasiado tarde?
Un triple en los últimos segundos, que igualaba el marcador, nos daba la esperanza de darle la vuelta al resultado. La afición saltó efusivamente coreando el nombre del equipo y con más fuerza que nunca. Sin embargo, una falta personal a falta de tres segundos concedió a San Estanislao dos tiros libres para ganar el encuentro, de los cuales solo convirtió uno, suficiente para hacerse con el triunfo por el que habíamos luchado. Los fallos siempre se pagan duro, por pequeños que sean, y nosotras habíamos cometido demasiados en ese encuentro.

Nuestra oportunidad de seguir adelante desapareció cuando Compañía de María perdió por una gran diferencia contra el conjunto malagueño, proclamándose este último campeón de conferencia. Aún nos quedaba un partido contra las sevillanas y, sabiendo que ya no optábamos por el título, salimos a jugar con nuestra mejor versión. A pesar de los 14 puntos de diferencia a nuestro favor, la victoria no nos servía para poder optar a cumplir nuestras ilusiones.
Para quitar este amargo sabor de boca… ¿qué mejor que el de una dulce tarta? Tanto los jugadores como los aficionados disfrutamos de su original composición.

Seguimos este día de baloncesto, en el que todos los integrantes de Santo Domingo fuimos a ver encuentro entre el CB Ganada y el Real Madrid, en el que a pesar de la destacada actuación del conjunto nazarí, la victoria fue finalmente visitante.
Para acabar, visitamos a unos de nuestros patrocinadores: D’Cuadros, el cual nos había invitado. Allí pasamos la noche rodeados de los nuestros…y de los que no eran tan nuestros, puesto que contamos también con la visita de los jugadores del Real Madrid.
¿Un sueño? Sí, es lo que hemos estado viviendo durante este tiempo. Pero todo sueño desaparece al despertar y nosotras despertamos aquella tarde, antes de lo que hubiésemos deseado, ya que siendo éste nuestro último año, nos hubiera gustado llegar hasta el final.
Gracias a todos por acompañarnos porque, como bien habéis demostrado… LA AFICIÓN TAMBIÉN JUEGA. Sin dejar atrás a las personas que sin ellas no hubiera sido posible: Marta, Patri, Tere, Anita, Maria, Paula, Elena, Olga , Julio, Paquillo, Irene y Manolo
Mariadel, Inés y Alba.


