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06/05/2011
Querida afición de Salamanca,

Escribir esta carta se hace realmente difícil porque supone un final o, por lo menos, un punto y aparte a una etapa maravillosa de mi vida. Sin embargo, hay momentos en los que hay que tomar decisiones, incluso dolorosas, que forman parte de nuestro camino como profesionales y personas.

Este es uno de esos momentos, pero no quiero ni puedo marcharme de esta maravillosa ciudad, que me ha acogido con los brazos abiertos desde el primer día, sin antes agradecer de todo corazón el apoyo que me han dado todas las personas que han estado a mi lado.

En primer lugar, quiero dar las gracias al Club y a sus directivos por haber confiado en mí a los 19 años, y por darme la oportunidad de crecer tanto personal como profesionalmente a lo largo de todo este tiempo, en el que siempre me he sentido querida, apoyada y respetada. Asimismo, mi agradecimiento a los patrocinadores y a todos aquellos que, de un modo u otro, aportan su granito de arena para que este proyecto salga adelante una temporada tras otra.

Mi recuerdo y agradecimiento a todas las compañeras que han formado parte del equipo a lo largo de estas cinco temporadas inolvidables. Ellas me han ayudado a ser mejor jugadora y me han hecho sentir, en todo momento, parte de una gran familia. Fue un orgullo que me eligieran como capitana del equipo durante las últimas campañas, función que he tratado de desempeñar de la mejor manera posible para estar a la altura de lo que ellas y el Club merecían. Por supuesto, no puedo olvidarme de los entrenadores que he tenido. Sus enseñanzas, confianza y apoyo en cada una de mis decisiones no tienen precio, y también han sido vitales para mi progresión.

Agradecer también a los medios de comunicación todo el seguimiento, la atención y el trato que he recibido en todo momento.

Y, por último, pero no por ello menos importante, sino todo lo contrario, quiero agradecer a la “Marea Azul” todo el cariño y apoyo que el equipo y yo en particular hemos recibido, tanto en los buenos como, sobretodo, en los malos momentos. No podía marcharme sin antes compartir con todos vosotros los títulos que merecíais y por los que tanto hemos luchado todos juntos.

Con vosotros he vivido la que es, hasta el momento, la mejor de mis experiencias como jugadora gracias a vuestros ánimos incondicionales, a los que he intentado corresponder con entrega, lucha, dedicación y profesionalidad. Quiero mostraros una vez más mi gratitud por haber caminado siempre junto al equipo y por haber soñado con nosotras. ¡Sois el corazón y el alma del Club!

Aquí, en Salamanca, he aprendido lo que es el sinsabor de la derrota, llorar por quedarnos a un paso de alcanzar un sueño, levantarnos tras una decepción, seguir creyendo, madurar y, finalmente, experimentar la felicidad por alcanzar una recompensa como la de esta última temporada, en la que se han hecho realidad gran parte de mis sueños. Por todo ello, no podía marcharme sin antes deciros que siempre os llevaré en el corazón. ¡No cambiéis nunca!

Sílvia Domínguez.
13/05/2010

¡¡¡He vuelto!!!Seguramente ya dabais por muerto este blog y no os quito la razón, pero una vez finiquitada la temporada y con los exámenes a la vuelta de la esquina he decidido actualizarlo antes de desconectar del todo para afrontar mis vacaciones.

Podría contar miles de cosas, pero lo prometido es deuda y aunque han pasado ya unos meses relataré todo lo sucedido en esa magnífica cena que anuncié a través del blog y de la que algunos pudisteis disfrutar.

Para empezar, quisiera agradecer a mi familia el esfuerzo que hizo para aparecer por sorpresa en Salamanca, puesto que vinieron desde Barcelona única y exclusivamente para estar conmigo durante la cena. Temían tanto que pudiera sospechar algo que no acudieron ni al partido por si los veía o alguien me lo comentaba y se estropeaba la sorpresa.

 



Familia aparte, otra de las visitas más especiales de la noche fue la de Daniel y Rubén acompañados por su familia. Son dos chicos invidentes a los que tengo mucho cariño ya que son dos fieles seguidores de nuestro equipo que me aportan siempre una positividad enorme.

 

 

 

 


Uno de los momentos más divertidos fue el del sorteo de la camiseta. Y es que después del baile al estilo King África que se marcó Manu (el “niño de los abrazos” como lo conocemos en nuestra plantilla) se ganó con todo merecimiento que la suerte cayera de su lado. Fue uno de los animadores de la cena sin ninguna duda.

Se creó un ambiente fabuloso entre todos los asistentes, disfrutamos de una comida exquisita y vivimos algunos momentos inolvidables. En especial ese video homenaje que me brindaron, para mi sorpresa, en el que aparecían algunas fotos mías que no creo que nadie más que los que allí estuvieron puedan verlas alguna otra vez jejeje (quedan guardadas bajo llave). Ya sabéis, las típicas fotos de cuando no tienes todavía dientes, de cuando el balón era más grande que toda yo... y como podéis ver, se desataron unas cuantas carcajadas.

 


Agradecer también al restaurante Aguaclara y a la Cafetería Salinas por la organización del evento, por preparar tantas sorpresas y hacer que la gente lo pasara en grande. Ya sabéis de sobra que sois mi familia charra y que cuento con vosotros para futuros eventos jeje.

Es la primera vez que participo en algo así y la verdad que espero que todos volvierais a casa por lo menos tan entusiasmados como yo. No esperaba que mi propuesta fuera a tener tanta acogida pero creo que más de cien peticiones no pudieron ser aceptadas por el límite de espacio. Siento que no todos pudierais estar así que para la próxima temporada quizás tengamos que hacer otra cena, una pachanga multitudinaria… ¡se aceptan propuestas divertidas!

Tan solo me queda desear a todos un buen verano y nos vemos la próxima temporada, que promete.

 

05/02/2010
¡Y por fin me he dignado a escribir (pensaréis muchos jeje)!
 
Dicen que toda espera tiene su recompensa y esta actualización será algo especial y novedosa. No esperéis encontrar una historia, una anécdota de viaje o algo parecido. Más bien es una idea un poco más cercana a todos vosotros y que conllevaba su tiempo de preparación. Dejo ya la intriga a un lado y voy al grano. Para todos aquellos que seguís este blog, que tengáis preguntas que hacer, historias que queráis compartir, os propongo algo diferente: Una cena conmigo, o una cena con Sílvia Domínguez si suena mejor así jeje.
 
La cena se realizará en Salamanca el dia 6 de marzo a las 21:30, en el Restaurante Aguaclara (es como mi segunda casa aquí). El precio oscilará alrededor de los 24 euros. Las inscripciones se podrán realizar en el restaurante Aguaclara situado en la calle Dimas Madariaga nº34 donde tendréis que preguntar por Rubén. El límite es de 40 personas así que si estáis interesados os recomiendo que no tardéis mucho.
 
Aún así me gustaría pedir a aquellos que hayáis podido coincidir conmigo en algún otro encuentro con alguna peña, que al ser una cena con aforo limitado deis la oportunidad a otros que no la hayan tenido aún. Creo que es una buena manera de compartir un poquito de mi tiempo con las personas con las que me une un mismo sentimiento: nuestro equipo. No sé qué dará de si la noche, pero lo que sí os puedo prometer es que os vais a chupar los dedos y que todos los asistentes volveréis a casa con un obsequio, además de tener la posibilidad de conseguir una camiseta mía de la Selección Española que se sorteará al final de la cena entre todos los asistentes.
 
Éstas son las novedades que aporto al blog aunque desde la última vez hayan pasado muchas cosas, pero creo que hay algo de nuevo en todo esto porque ¡¡es algo que no propongo todos los dias!!
 
¡Espero que sea un éxito, así que allí nos vemos!
22/07/2009

Érase una vez una chica que se metió en la Final Four y.... aún seguís esperando a que actualice, jeje. Si tuviera un emoticono de cara vergonzosa seria el momento para utilizarlo.

Sí, estoy de vacaciones, hace mucho que no escribo pero, precisamente ahora es cuando menos horas paso delante del ordenador (y cuando menos piso por casa para que negarlo, jeje). Aún así os pido mis más sinceras disculpas.
 
Así, de modo recopilatorio, lo que he vivido en este final de temporada ha sido muy emotivo. Para empezar, la Final Four fue de principio a fin una gran fiesta de baloncesto femenino. Siempre os hablo de la afición de Salamanca, de lo increíble que es, pero sinceramente no creo que haya otro modo de describir lo que pude sentir jugando la Final Four en "casa". Nuestra afición nos empujó como siempre y celebramos el subcampeonato de Europa como si se tratara de algo más grande que un título. El recibimiento en el Ayuntamiento con la salida al balcón me ha dejado muchísimas imágenes en mi memoria imposibles de borrar.

 

Foto: Sílvia Domínguez
 
El otro momento dulce de la temporada fue poder estar de nuevo vistiendo los colores de la Selección Absoluta. Si echáis la vista atrás recordaréis que inauguré mi blog con las experiencias vividas en mi año Sub-20 y ahora es momento de que os acerque a algunas, aunque pocas, curiosidades del Europeo de Letonia.
 
Más allá de lo que conocéis a nivel deportivo, yo os quiero acercar a algunas de las cosas que ocurren fuera de la cancha, y como bien sabéis el buen rollo es algo que ha caracterizado a esta selección. En nuestros momentos relajados casi siempre existen las comunicaciones con familiares, amigos, etc., pero este año parecíamos ratas de biblioteca. Todas hemos pasado por la fase de estar enganchadas a un libro y aprovechar los descansos, los desplazamientos al entrenamiento... en definitiva, cualquier momento en que no tuviésemos un balón en las manos, parecía bueno para hincar la vista en nuestros respectivos libros. Por encima de todos ha triunfado la trilogía Millenium de tal manera que hasta había luchas internas por adquirir el único ejemplar de la segunda parte disponible en la concentración. Así que la pregunta más frecuente entre los que estaban leyendo el primer libro era... ¿por dónde vas? para así apretar un poco el ritmo de lectura en esta carrera por hacerse con la segunda parte.
 
Para que no os llevéis una imagen "vaga" de la selección os diré que en los ratos libres también aprovechábamos para dar algún que otro paseo turístico por la ciudad de Riga. La verdad es que el centro tiene un encanto especial, y me pareció curioso ver que en un parque uno de los puentes estaba repleto de candados que las parejas encadenan allí para simbolizar así su amor. Si bien no es algo exclusivo de la ciudad de Riga es la primera vez que podía verlo en persona, y me causó una grata impresión.

 

 

Foto: Sílvia Domínguez
 

 

 
Lo mejor del campeonato sin duda fue volver con una medalla colgada en el cuello. A todas nos hubiera ver la de oro y subirnos a lo más alto, pero igual que cuando era cadete creía firmemente que llegaría el momento y me pasó siendo sub-20, vuelvo a pensar ahora que es cuestión de tiempo. Eso sí, es complicado subirse al pódium cada año y esta selección ha sido capaz de eso en los últimos cinco europeos.
 
Poco más os puedo contar no vaya a ser que me emocione escribiendo y acabe tocando intimidades del grupo. Una tiene que mirar por su integridad física y teniendo en cuenta que me tengo que enfrentar a cada una de mis compañeras de selección durante la temporada... mejor lo dejamos ahí, jeje.
 

 

Foto: Sílvia Domínguez

Así que tan solo me queda desearos un buen verano a tod@s y os aconsejo que lo aprovechéis al máximo. Os aseguro que yo lo haré entre página y página del último volumen de Millenium.
 
¡¡Un beso desde la playa de Montgat!!

 

¡¡Subidón, subidón!! ¡¡Lo hemos conseguido, estamos en la Final Four!!

 


 
“Nunca soñaréis solos” es lo que os quise transmitir en mi último post y ahora no me queda otra que deciros: “Vivamos el sueño juntos”, porque ¡¡la Final Four se va a celebrar en Salamanca!!
 
Ha sido muy importante la manera en que hemos conseguido esta histórica clasificación. Eso es algo que ha cambiado respecto a temporadas anteriores y es que aparte de hacernos muy fuertes en casa, también hemos conseguido victorias lejos de nuestro ambiente. Pero cuando te juegas estar en una Final Four contra un rival con una afición también entregada a su equipo, piensas más en las opciones de conseguirlo en un tercer partido. Así que nos quedamos un poco asombradas al escuchar el pitido final y ver que lo habíamos conseguido.

 

 


 
Prometimos antes del partido celebrar una posible victoria en la piscina del hotel. A falta de celebración con nuestra marea azul, nos dimos otro tipo de baño porque algo así no se consigue todos los días.

 

 


 
Poco a poco fuimos siendo conscientes de lo que habíamos logrado pero fue a nuestra llegada a Salamanca cuando nos dimos de frente con la realidad. No sé aproximadamente cuántas personas habría esperándonos allí, pero este tipo de detalles son los que muestran cómo se vive el baloncesto femenino en esta ciudad, y por lo que se merecen vivir este sueño con nosotras. Pase lo que pase en este acontecimiento creo que no va a existir mejor manera de vivirlo que junto a nuestra afición. En este camino hasta la Final Four hemos ido siempre de la mano equipo y afición, así que tener la posibilidad de traer a Salamanca “el sueño” y compartirlo con todos vosotros es más que un regalo.

 

 


 
Nuestros objetivos en la Euroliga nunca llegaron a ser tan altos como lo que hemos conseguido. Por eso os pido que disfrutéis esta Final Four en nuestra ciudad como algo más que especial porque nunca se sabe cuando algo tan grande se va a poder repetir. ¡¡Vivamos el sueño juntos!!
 
PD: Mi compañera de equipo Isa Sánchez acaba de estrenar su página web, asi que desde aquí os animo a todos a que la visitéis: Isasanchez.com
PD2: Por otro lado, unos amigos han abierto un negocio de zapatillas de baloncesto y necesitan un empujoncito para promocionarse, así que aquí va mi granito de arena: Dbasket.com

 

Estamos de enhorabuena en Salamanca y no es para menos. Acabamos de eliminar al CSK de Moscú y nos hemos clasificado para los cuartos de final de Euroliga por primera vez en la historia del club. Es mi tercer año en esta ciudad, y ha sido el partido más bonito que he vivido jamás aquí. No hemos ganado un título, quizás para algunos suene a poco, pero derrotar a un equipo como el CSK, en un ambiente de ensueño quedará en mi memoria para siempre.
 
Parece que el destino nos dio dos oportunidades en los últimos segundos de partido para que siguiéramos creyendo que era posible. Fueron oportunidades de esas que unas veces entran y otras no, pero esa es la clave y la grandeza del deporte: creer hasta el último segundo. A veces el tiro cómodo y perfecto se sale, y el tiro complicado y nada estético acaba entrando. Sólo por la entrega y la fe de las jugadoras, el cuerpo técnico y nuestra afición merecíamos algo tan grande como lo vivido.
 
Un partido de 50 minutos, no apto para cardíacos… agradezco desde aquí a todos los que estuvisteis en Wurzburg o a los que nos seguisteis a través de la pantalla o la radio, por el apoyo que transmitisteis en todo momento, haciendo que el cansancio quedara a un lado.
 
Siempre se suele decir que desde dentro de la pista las cosas se ven distintas, que no se sufre tanto. Os puedo asegurar que cuando estás a punto de perder un partido, te quedan 8 segundos y necesitas una jugada perfecta (por no decir un milagro), por tu cabeza y por tu cuerpo pasa de todo menos tranquilidad jeje.
 
Creo que ni cuando gané la final del Europeo sub-20 había sentido tanta emoción al acabar el partido. La tensión acumulada, los nervios, el agotamiento y la alegria por haberlo conseguido sólo salían de mi interior en forma de lágrimas… y durante un buen rato jeje.

 


 
De hecho ahora mismo recuerdo cada uno de los momentos y siento un cosquilleo dentro… pero ahora eso queda atrás. Hay que recordarlo sólo para saber que con lucha y entrega conseguimos ese día algo impensable y que delante nuestro hay más cosas impensables que queremos e intentaremos conseguir.
 
El miércoles había una pancarta en el pabellón que proclamaba un “nunca caminaréis solas”. Yo quiero deciros a todos que “nunca soñaréis solos” porque nosotras desde la pista intentaremos que se haga realidad.
 
¡¡Un abrazo enorme a todos!! ¡¡A por ellas!!

 

Aquí estoy de nuevo en tierras charras, con el síndrome post-vacacional más que superado y con el tono también recuperado después de las sesiones físicas que nos trajeron los Reyes Magos por adelantado jeje.

Espero que se hayan portado mejor con todos vosotros, aunque para bajar el turrón y las comidas familiares tradicionales en estas fechas, es del todo recomendable empezar el año con algo de ejercicio…así que a ponerse las pilas, ¿eh?

Empezando ya con el tema de esta actualización, ¿alguna vez habéis visto un partido de baloncesto de 11 contra 11...? Suena raro, pero es una de las múltiples anécdotas que pudieron verse en el partido benéfico entre La Unión Deportiva Salamanca y el Perfumerías Avenida para la lucha contra el cáncer infantil.

Más allá del resultado, lo importante era estar todos juntos para colaborar en la lucha por esta causa, pero una vez dentro del juego se dieron curiosas y divertidas anécdotas, y desde aquí os acercaré a algunas de ellas.

Durante el partidito de futbol sala, para qué engañarnos, dominaron los chicos de principio a fin. Intentamos darles algún que otro sustito, pero nada más allá de aisladas aproximaciones sin ningún peligro jeje. No pudimos marcar ni un solo gol durante la pachanguilla , pero en la tanda de penaltis (ajena al resultado del partido), conseguimos superar a los chicos…

Sin duda alguna fue en el partido de baloncesto donde se vieron las imágenes más curiosas. Los chicos fueron capaces de enlazar jugadas de despiste (el que ejercía de base mandaba una jugada, y mientras uno de sus compañeros rodaba como una croqueta por el suelo, y otro le saltaba, el base intentaba aprovechar las miradas de incredulidad para colarse hasta la cocina jeje) con otras jugadas como triples inverosímiles desde los nueve metros.

Aunque para mí la jugada del partido fue cuando uno de ellos se subió a hombros de otro para intentar hacer un mate y se quiso colgar tanto del aro que el balón salió rebotado…¡con lo que les costó montar todo, al final para nada!

 

Sílvia Domínguez

 

Sílvia demostró que también domina el balón de fútbol (Foto El Adelanto de Salamanca)

 

Y de lo que os hablaba al principio, el partido acabó con una invasión de campo de 11 contra 11.Todo ocurrió en un intento de los chicos de ser tramposillos, metiendo a 6 jugadores. Si se pensaban que nos íbamos a quedar ahí sin hacer nada… empezamos a igualar el número de jugadores hasta que al final el campo de baloncesto se quedo bastante pequeño.

A pesar de todo creo que es mejor que cada cual se dedique a lo suyo porque ¡¡hasta en las celebraciones tanto de goles como de canastas se veía que no era lo nuestro!! La avalancha que sufrió Isa Sánchez al marcar un penalti hubiera provocado que en un partido de futbol no pudiera jugar los siguientes cinco minutos por falta de aire jeje.Y por parte de ellos, celebrar un triple de 9 metros que ponía el empate en el marcador, casi les cuesta el partido. Al sacar rápido y montar un contrataque, el balón llegó a Leco’e y …bueno podía haber sido un final diferente pero yo creo que Leco’e vio a 11 jugadores que se acercaban sprintando para no permitir que lanzara a canasta y optó por tirar el balón fuera disimuladamente…, yo no hubiera sido menos, cualquiera se arriesga después de hacer un cañete jeje.

Incluso el árbitro tuvo su momento, al utilizar una posesión de los chicos para lanzar a canasta…y se llevó un buen manteo por hacer eso jeje. Asi que al final hubo un empate en el marcador, pero una victoria muy importante en esta lucha contra el cáncer infantil y que esperemos que se repita en el futuro.

Ya para acabar deciros que afronto este 2009 con muchas ganas, el equipo está en un buen momento con citas muy importantes en un futuro inmediato, asi que necesitamos el apoyo de todos nuestros seguidores para poder conseguir dar esos pequeños pasos que nos hacen crecer cada dia un poquito más.

¡Besos para todos y hasta pronto!

Para empezar quería agradecer todos los comentarios que he recibido acerca de la expectación creada por mi video del mate jejeje (¡qué vergüenza!). Algunos me preguntáis que para cuando llegará en la grande….Creo que o me pongo unos muelles en las zapatillas o bajan un poco, por no decir bastante, las canastas. Hasta entonces os tendréis que conformar con lo que hay…

Realmente estoy empezando a escribir sin tener en mente un tema en concreto para esta actualización, y parte de la culpa la tiene el frio de Salamanca, que me congela las ideas (¿suena a excusa? jeje). La única diferencia entre esta semana en Salamanca y los días que estuve en Rusia es que en Salamanca no ha nevado y no he tenido que soportar los bolazos que mis compañeras de equipo proporcionaban tan amablemente en cuanto te despistabas jeje.

 

 

 

Después de estar incontables horas esperando en un hotel para coger nuestro vuelo Moscú-Madrid, salimos a despejarnos un poco y a esperar dentro del bus que nos llevaría al aeropuerto. Mientras cuerpo técnico y periodistas llegaban, algunas valientes decidieron aprovechar el buen estado de la nieve para hacer un muñeco (se está convirtiendo en tradición), pero el pobre no llegó a sobrevivir más de tres segundos montado porque se desató una guerra de bolazos y, sin culpa alguna, él se convirtió en la fuente principal para la adquisición de nieve.

 

 

 

Así que ante tal improvisada guerra el autocar se convirtió en un bunker. Desde las escaleras de mi refugio intenté sacar algunas fotos y grabar un vídeo hasta que fui tocada y hundida por un cañonazo de una de mis compañeras, aunque después de eso no sé si se merece que la llame “compañera” jeje. La nieve llegó en algunas ocasiones hasta dentro del bus como podéis leer y ni siquiera ése era un lugar seguro…

 

 

 

Luego dicen que si soy la más jovencita y esas cosas, pero pones un montón de nieve y la que lian algunas treintañeras jeje. Algunas se lo tomaban enserio, porque ahí no se salvó ni el pobre prepa, al que le endosaron tal bolazo que tuvo que volver al hotel a quitarse hasta la sudadera porque se le había metido nieve por todo el cuerpo.

Porque ese es otro tema….que vas equipada al completo, la única parte visible de tu cuerpo son los ojos, pero al final siempre se te acaba metiendo algo de nieve por debajo… Ahora tan solo deseo por mi bien, que el frío de Salamanca no dé paso a nevadas considerables y convierta al parking de Wurzburg en otro campo de batalla de proporciones similares a las contadas jeje.

¡¡Un saludo a todos y hasta la próxima!!!

¡Hola a tod@s!

Aquí estoy en mi mañana de descanso después de la vuelta de Estambul para contaros cosillas varias de este inicio de temporada.

Después de un arranque liguero no muy prometedor, nuestra victoria ante Ros Casares nos dio ese plus de confianza para saber que pronto llegaría la buena racha. Fue un partido especial, con un ambiente increíble (seguro que Roc Massaguer con su reportaje magnífico os lo contará mejor, ya que pudo estar pendiente de lo que sucedía en la grada jeje). Yo más bien os puedo dejar mis impresiones dentro de la pista; y lo que no dejó indiferente a nadie fue el intento de mate de Michelle Snow. Se quedó en eso, un intento, pero fue un regalo para los 3.000 o más espectadores que se acercaron a Würzburg ese sábado.

He pensado que el día en que Shell se haga un mate será un boom mediático así que no quería desaprovechar la oportunidad de contaros que yo lo intenté en Canarias y el resultado fue el vídeo que veréis a continuación jeje.




Bueno vale… tenéis razón, es en una canasta de minibasket, con un balón más pequeño y hago pasos jejeje. Así que nada, en caso de que sea Shell la primera jugadora que protagonice el primer mate en la Liga Femenina, la única manera de aparecer en el video va a ser dándole yo el pase, porque lo que es machacar…me faltan unos cuantos petit suisse jeje.

Hablando ya de Euroliga, después de empezar perdiendo en la siempre difícil cancha de Pecs, nos estrenamos con victoria ante el Orenburg, con un triple de Anke de Mondt in extremis. Queríamos seguir en esta dinámica y conseguir la cuarta victoria seguida así que nos tocaba ir a Estambul y luchar contra Besiktas en un ambiente que imaginaba diferente. Hace tres años Halcón Avenida se jugó allí la clasificación para las semifinales de la Fiba Cup y todas las referencias que nos habían dado era de un temible infierno turco. Por suerte nos encontramos totalmente con lo opuesto, y no fue hasta los últimos compases del partido cuando un grupo de aficionados intentó meter presión y animar a su equipo.

Me sorprendió ver en la media parte un manto de humo en la grada. No sé si estaba prohibido fumar, pero allí los aficionados caso lo que se dice caso no hacían mucho. De entre todos esos seguidores me gustaría hablaros de dos en concreto: uno se dedicaba a intentar comunicarse con las jugadoras del conjunto turco, gritando, haciendo gestos… y como anécdota al iniciar el tercer cuarto le “ordenó” a la base que iniciara la jugada dos, y para mi sorpresa, después de sonreírle ¡ella mandó la jugada! Ya no sé si era aficionado, entrenador…pero era todo un personaje seguro.

Y el segundo, de perfil parecido al anterior (no llegó a sentarse en todo el partido), se dedicó en el último cuarto a llamarme varias veces como “Gómez” en vez de “Domínguez” y decirme no sé qué cosas en turco. Pensé que no sería nada bonito lo que me decía, pero al finalizar el partido me volvió a llamar (como “Gómez”) para soltar un “I love U” e intentar cambiar así la camiseta, la toalla, o lo que fuese…

Y como ya sabéis que para mí, viaje de Euroliga equivale a llevar la cámara colgada del cuello, aquí os dejo algunas de las fotos de la visita turística al centro de Estambul.

¡Disfrutadlas!

 


 

 

 

 

01/10/2008
¡¡Buenas tardes!!

Acabo de volver de la tradicional comida de equipo de principio de temporada y como no suelo dormir siesta y tengo un ratillo, me he decidido a escribir en el blog.
En este tipo de “reuniones” siempre suele haber alguna que otra anécdota, así que tendréis el privilegio de conocer más de cerca lo sucedido esta vez. Eso sí, ya que una de las protagonistas de la historia es Michelle Snow, pido que después no la mareéis con el temita… que como se enfade conmigo, creo que tengo todas las de perder jeje.

Vayamos al grano. Una vez degustados los entrantes, segundos platos y postres, han empezado a tomar nota para los cafés. “Shell” ha preguntado al camarero si tenían algún té de frutas, a lo que curiosamente él respondió rápidamente que podía ser de melón o de sandía. Nuestra jugadora americana no dudó en decidirse por el de melón. Hasta ahí todo correcto. La sorpresa ha sido cuando hemos visto que el camarero dejaba sobre la mesa un plato con dos rajas de melón. La cara de “Shell” (que en palabras sería algo así como ¡¡¿¿Qué es esto??!!) lo decía todo, mientras poco a poco se ha ido desatando una enorme carcajada a lo largo de la mesa. Está claro que el camarero no entendió que preguntaba por algún té de frutas y no por fruta en general jeje.

Anécdotas aparte, ésta es una de las mejores maneras para que directiva, cuerpo técnico y jugadoras compartamos un rato fuera de la habitual pista de baloncesto. Es el momento de sentirnos unidos en el proyecto ya que el inicio de liga es inminente así como nuestra participación en la Euroliga.

Y ojalá no tuviese que decir esto pero a todos/as nos hubiese gustado que este inicio no viniese marcado por la lesión de una jugadora muy importante para nosotras: Isa Sánchez. Nos tocará dar un poco más al resto y sobretodo aportar esa garra tan característica de ella. ¡¡Muchos ánimos Isa!! (ya le aseguro desde aquí que mis triples tendrán dedicatoria)

Pues hasta aquí mi texto de hoy, aunque como veis ¡he actualizado prontito para que no os quejéis!

¡¡Os espero a todos en Wurzburg!!

PD: Ya que mi amiga Rosa Pérez (“Rosita”) ha iniciado su particular aventura blogger, trataré de hacerle un poco de campaña publicitaria para que esté contenta. Así que espero que lo leáis en Lokosxelbaloncestofemenino. Os puedo asegurar que no os dejará indiferentes jejeje

Una vez superado el síndrome post-vacacional y la siempre temida primera semana de pretemporada, he decidido retomar el blog para relatar las vivencias de esta nueva campaña en Salamanca.


Después de un mes de vacaciones reales (bien aprovechado), la vuelta al trabajo empezó la primera semana de septiembre. La verdad es que, para cualquier jugador/a, es más ameno realizar ejercicios en los que el balón y el aro tengan mucho protagonismo, pero los primeros días de eso hay más bien poquito, jeje.


Es muy importante llegar con la forma física deseada al inicio de la competición y, para nosotras, teniendo en cuenta que disputaremos dos competiciones (Liga y Euroliga), lo es aún más. Durante estos primeros meses apenas podremos trabajar el aspecto físico entre viajes, partidos y las mejoras tácticas y técnicas que necesitemos, así que es ahora cuando nos toca llenar el depósito.


Las pretemporadas también suponen la llegada de nuevas incorporaciones al equipo, así que las veteranas intentamos ayudar a que la adaptación sea más fácil creando buen ambiente. Aunque hablando de ambiente, el universitario lo conocerán más a fondo en cuanto las residencias empiecen con sus típicas novatadas, jejeje. De momento pueden ir catando lo que son las Fiestas de Salamanca.


La verdad es que, personalmente, afronto la temporada con mucha ilusión. Aunque no estamos al completo y aún tenemos que trabajar y mejorar en todo, tengo ganas de empezar con el rodaje de partidos, competiciones y ese estrés de viajes que no deja indiferente a nadie. Si el año pasado el viaje de vuelta desde Ekaterimburgo a Salamanca dejó el listón muy alto, creo que esta vez el que tendremos que hacer a Oremburgo (a 90 km de la frontera de Rusia con Kazajistán) se merecerá una actualización que podría incluso superarlo (ya estoy temiendo ese viaje).


Así que, de esta forma, inauguro el blog de esta temporada, (ya que los de ACB también me han renovado, jeje). Además, intentaré actualizar más a menudo (antes de que me lo gritéis por el megáfono y esas cosas, jeje)

 


 

PD: Parecerá increíble pero, después de estar dos años en Salamanca, aún no había tenido el placer de vivir las Fiestas, así que esta vez podré dejar de envidiar todos esos comentarios sobre las casetas y sus pinchos, los conciertos en la Plaza Mayor, etc.

Silviafiji
Sílvia Domínguez contra Fiji

Después de mucho tiempo, vuelvo a las andadas para contaros la experiencia vivida hace pocos días en el Preolímpico disputado en Madrid.

Como muchos sabréis, me reincorporé a última hora al equipo por la lesión de la otra blogger, Núria Martínez (desde aquí le mando muchos ánimos para su recuperación). Así que dejé los apuntes y, rápidamente, hice la maleta de nuevo para irme a Valencia y regresar a la preparación del equipo.

Tras los partidos de preparación en Paterna, nos dirigimos a Alcobendas. La proximidad del hotel de concentración y el pabellón permitió que el desplazamiento a los entrenamientos y partidos fuera a pie. Justo delante del hotel estaba situado el parque de bomberos de Alcobendas, así que tanto ir y venir hizo que finalmente algunas recibieran una invitación al parque e, incluso, hubiera intercambio de camisetas. Hay que reconocer, sin embargo, que el “momentazo” en Alcobendas llegó cuando se puso el nombre de Amaya Valdemoro al pabellón donde disputaríamos los últimos partidos de preparación antes de afrontar el Preolímpico. Fue muy conmovedor para todas las que estuvimos allí por todo lo que significaba para Amaya Valdemoro y sus familiares. Era todo un reconocimiento a su carrera deportiva y desconozco algún otro caso en baloncesto femenino, pero a todas se nos puso el vello de punta. Alguna incluso soltó una lagrimilla, jeje.

 

 

 

Y, después de los partidos de preparación, por fin llegó lo bueno, el momento más esperado: la lucha por un billete a Pekín. Poder disputarlo en Madrid ha sido una experiencia diferente. La presencia de familiares y amigos en un momento tan importante nos daba un plus a todas. Y para quien también ha supuesto un plus ha sido para el Starbucks situado justo al lado del hotel, que se ha convertido en el punto habitual de encuentro con amigos y familiares o, simplemente, el lugar donde tomar relajadamente un café. Nos hemos dejado allí algunos euros, ¡y no sólo la expedición española!

 

 



En cuanto a los partidos, después del balance 1-1 de la fase previa llegábamos al duelo de cuartos de final. Ese era el partido que todos teníamos en mente de manera especial desde que empezó la concentración. Sería la primera oportunidad para conseguir la clasificación y no queríamos desaprovecharla. Cuba iba a ser nuestro rival y ya habíamos visto con nuestros propios ojos como batieron a Bielorrusia gracias a la garra y la casta que les caracteriza. Ese era un factor bastante común con nosotras, pero teníamos claro que no podían tener más garra, más ganas y más ilusión en ningún momento si queríamos ganar el partido.

 

 

 



El día anterior al cruce intentaron empezar una guerra psicológica a base de gritos y bailes justo cuando les cedíamos la cancha para entrenar. Nosotras nos lo tomamos como pura anécdota y por la noche nos reunimos todas en la habitación de Elisa y Amaya para mostrar una a una nuestras sensaciones y compartir algunos consejos de cara al enfrentamiento. Al día siguiente, el partido. Fueron cuarenta minutos de tensión, que desataron la alegría en cuanto sonó el pitido final. Sólo cuatro jugadoras de las doce que disputamos el Preolímpico saben lo que es estar en unos Juegos. De ahí las lágrimas, los abrazos, las sonrisas, los saltos… Se cumple un sueño. Las chicas también estarán en Pekín.

 

En esta nueva actualización os voy a contar una de las experiencias vividas, esta vez  fuera del baloncesto.

La vida como deportista me ha conducido a cumplir sueños, y eso significa vivir sensaciones indescriptibles. Aún así, también hay otro tipo de sensaciones que me gustaría experimentar, y que por ahora deberán esperar.

A lo largo de una temporada se viven momentos de tensión, cansancio físico y mental, victorias, derrotas… Todo un cúmulo de situaciones que provocan la necesidad de romper con la rutina diaria en cuanto finaliza la competición. Hay algunas actividades que me encantaría poder experimentar, y una de ellas se hizo posible el pasado verano

Después de una temporada de mucho desgaste y parte del verano con la selección, necesitaba renovar las pilas y ¡vaya si lo hice! Me desplacé con mi hermano hasta Empuriabrava (Girona) para hacer paracaidismo, ya que él lo había hecho cuatro años atrás y fue una experiencia que me recomendó.

 

 



Antes de subir a la avioneta, me colocaron el arnés y me enseñaron las posiciones que había que seguir en el momento del salto y en la apertura del paracaídas. Tras esta instrucción previa, ya estaba lista para el despegue. Estuve durante unos quince minutos en la avioneta, hasta que alcanzamos los 4.000 metros. Era el momento de saltar. Tengo que reconocer que en ningún momento me sentí nerviosa (saber que iba pegada a un instructor que salta entre 10 y 15 veces al día me daba tranquilidad, jeje). Pero la cosa cambió cuando pude observar cómo iban saltando todos los que estaban en la avioneta y se acercaba mi turno.

 

Cuando asomé la cabeza fuera del avión, ví el salto de mi hermano, que en cuestión de décimas de segundo ya estaba lejísimos… Realmente, ahí sentí una sensación rara en mi estómago.

 

 

 

Mi turno había llegado. Salté y durante aproximadamente un minuto experimenté la caída libre. ¡Woooow! A unos 1.500 metros del suelo, el instructor abrió el paracaídas y planeamos hasta el momento del aterrizaje. El día no era del todo despejado pero, una vez abierto el paracaídas, pude ver la costa desde una perspectiva espectacular y, obviamente, nueva para mí. También debo confesar que durante el aterrizaje sólo me preocupaba no sufrir ningún tropiezo al tocar el suelo y, sobretodo, que si sucedía no fuera grabado en video, jeje. Por suerte, nada de eso pasó.

 


 

Fue increíble. Tanto, que al tocar con los pies en el suelo tenía ganas de volver a saltar. Quién sí respiró tranquilo fue mi padre al recibir la llamada de teléfono confirmando que ya estaba con los dos pies en el suelo, renovada por dentro e intacta por fuera, jeje.

 


 
Tachado ya el salto en paracaídas de mi lista de experiencias por vivir, me encantaría probar otras sensaciones, como practicar snowboard, puenting… Sin embargo, de momento, permanecerán en esa lista que espero poder ir cumpliendo con los años.

Recomiendo esta experiencia a cualquiera porque es algo incomparable. ¿Os atrevéis?

 

Estaba en casa viendo algunas fotos de cuando era pequeña y pensé que sería una buena idea haceros saber cómo empecé a jugar al baloncesto; puede que muchos sepáis cómo es mi día a día, pero quizás desconocéis mis inicios. La verdad es que no elegí jugar a baloncesto por casualidad, si no porque mi hermano era un espejo para mi (de ahí eso de llevar el dorsal 6). Quería jugar, pero el hecho de que hasta los seis años no pudiese empezar a hacerlo en el colegio me llevó a probarlo antes con otro deporte.

 



Mi profesor de Educación Física (bueno, no sé realmente cómo se llamaba la asignatura a esa edad, en P-5, ni siquiera había empezado la primaria) recomendó a mis padres que por mis condiciones físicas me llevaran a un centro de gimnasia artística conocido como “la Fuixarda”. La verdad es que a pesar de tener 5 o 6 años, recuerdo muy bien que se trataba de un centro de alto rendimiento en el que preparaba a las gimnastas para dedicarse profesionalmente a ello (algunas de ellas han participado en mundiales y Juegos Olímpicos), así pues, ya desde pequeñas tenían que tomar la decisión de dedicarse a una disciplina totalmente diferente a la de cualquier niño/a de esa edad: los entrenamientos tomaban mucha importancia en la vida diaria, incluso teniendo que ir a un colegio diferente para poder compaginar los estudios.

La verdad es que a mí no me entusiasmaba la gimnasia tanto como para llegar a hacer ese sacrificio. Lo que realmente me gustaba era el baloncesto, así que le dije a mis padres que no quería seguir con aquello. Aún así, debería esperar hasta el curso siguiente para poder empezar a jugar en el equipo del colegio... así que también cabía la posibilidad de practicar atletismo hasta ese momento. Ya sabéis cual fue mi elección ¿verdad?

Hasta entonces me tenía que conformar con ir a ver a mi hermano a sus entrenamientos y partidos. Durante los entrenamientos aprovechaba cualquier momento en el que utilizaran sólo media cancha o parasen para beber agua, para meterme yo ahí en medio a tirar… Me metí en más de un lío por eso jeje.

Aún así, mi hermano me enseñó las primeras cosas en una canasta que teníamos en el sótano, donde me pasaba horas y horas jugando. Así que cuando pude empezar por fin en el colegio no lo hacia desde cero. El entrenador tuvo que hablar con mis padres a final de año para que me llevaran a algún club en el que pudiera aprender más. Así que al año siguiente fui al Sant Josep de Badalona, dedicado básicamente a los chicos, y en el que entrenaba alguna que otra chica. Entrenaría con chicos, pero no podría jugar los partidos por lo que al año siguiente me recomendaron ir a un colegio en el que los equipos femeninos tenían buen nivel: la escuela Gitanjali, donde pude coincidir con la jugadora de LF Anna Cruz compartiendo con ella unas cuantas temporadas.

Allí fue donde realmente empecé a disfrutar del baloncesto, a sentirme nerviosa los viernes por la noche pensando en levantarme pronto para ir a jugar un sábado a las nueve de la mañana, sin importarme el frío que hiciera en el patio del colegio.

La verdad es que en aquel entonces tan sólo pensaba en jugar sin importarme las condiciones. Nunca sabré si la gimnasia artística o el atletismo me podían haber conducido donde sí lo ha hecho el baloncesto, pero lo que sé es que éste me proporciona una felicidad inmensa. La ilusión con la que se vive cada uno de esos momentos permanece siempre dentro de una misma y revivirlos no hace otra cosa que empujarme en el presente a seguir hacia delante. Por eso es tan importante disfrutar jugando a los seis, a los veinte…

 

Aunque ha pasado un tiempo desde la última actualización lo prometido es deuda así que hablaré de la experiencia de compartir la noche de fin de año con mis compañeras de equipo.

 

 

Como ya os dije, intentaríamos contribuir individualmente o con la ayuda de alguna compañera en el menú y la verdad es que creo que deberíamos organizar cenas así a menudo porque fue un gran acierto. Yo incluso estaba dispuesta a volver al día siguiente a rebanar lo que había sobrado, jeje. Fue una cena repleta de entrantes (entre ellos se encontraban los buñuelos de bacalao "recetas de la familia Domínguez") y acompañada de unos platos de matrícula de honor: entre estos, una pasta hecha por Anke de Mondt que llevaba una salsa buenísima y un rollo de carne relleno de jamón, tortilla y queso elaborado por Anna Montañana. Eso sí, tuvimos que dejar un hueco para la última delicia de la noche, un postre típico italiano: panettone relleno de vainilla y cubierto de chocolate... ¡Sin palabras!

 

 

También tiene mención especial el momento de tomarnos las uvas. Algunas ya conocen esta tradición pero otras soltaban un "Spain is diferent" en mitad de las campanadas. La llegada al 2008 empezó con interesantes conversaciones de sobremesa. Y es que, aunque no lo creáis, a pesar de que compartimos muchas horas juntas durante todo el año siempre quedan cosas que contar y risas para compartir.

 

 

Ésa no fue la única noche en la que estuve con mis compañeras, ya que tuve el placer de vivir con algunas de ellas la noche mágica del año, la llegada de los Reyes Magos. La verdad es que no me puedo quejar porque me trajeron bastantes cosas pero también puedo decir que los reyes vinieron bastante cargados de cachondeo... Había cada regalito que...

 

 

Hasta aquí puedo contar sobre estas experiencias  y aunque se que he tardado mas de lo previsto, hasta ahora no he encontrado un momento para poder resumir estas "vacaciones" .

 

Espero volver pronto para traeros muchas anécdotas nuevas, y sobre todo no tardar tanto en actualizar, que luego me lo recuerdan por el megáfono desde la grada y me sacan los colores jeje.

 

Un saludo muy grande