Gritos "a la Sharapova" cuando se superan los 200 puntos
La primera es sobre la mítica barrera de los 200 puntos. La segunda sobre las rachas en el SM. Y la tercera, que casi se me olvida, que he vuelto a hacer una jornada redonda, repitiendo victoria en la privada, machacando de nuevo a Roberto, y recortando más distancias y posiciones.
La primera: Creo que no hay duda de que alcanzar los 200 puntos en una jornada de SM separa una jornada aceptable, o incluso buena, de una jornada plenamente satisfactoria. Cuando uno abre el SM y en la ventanita de “Mis Equipos” observa que uno de ellos ha llegado a los 200, lo primero que estoy seguro que todos hacemos es cerrar los puños sobre el teclado y hacer el típico gesto de: “bien, coño, bien”, tipo Nadal cuando gana un punto importante en el tenis. No os hagáis ahora los duros porque seguro que más de uno se ha sorprendido de esta guisa, o vaya usted a saber si no en otras de mayor arrebato emocional. Siguiendo con el símil tenístico, digamos que un estilo Sharapova lanzando un gritito de los suyos: “Aaahhhiiiiiiii”, que igual vuestros padres abren la puerta de la habitación y preguntan: “¿estás bien, hijo?”. Más que nada para descartar otras dudas que realmente pueden estar pasando por su cabeza ante tamaña liberación de placer repentino.
Pues a mí me acaba de suceder porque esta jornada he llegado a 203,2. Y no os voy a engañar, hice el gesto y creo que hasta se me escapó algún sonidillo como el mencionado.
Pasar esa barrera le deja a uno la impresión de que a lo mejor ya no es un manta recalcitrante y reincidente, y que tal vez puede empezar a codearse entre los buenos del SM. Pero inmediatamente asaltan otras dudas de tipo existencial: ¿me servirán esos puntos para ganar la jornada de la privada? ¿subiré muchas posiciones en la general? A mi, por supuesto, sólo me interesa una: ¿ganaré a Roberto?
Cuando miras ya más tranquilo y en detalle el equipo, siempre aparece otro pensamiento: “si no hubiera tenido a este paquetorro igual podía haber hecho algo más”. En mi caso de esta jornada el petardazo lo he metido con Ellis y también, aunque en menor medida, con Teletovic.
La segunda: Las rachas en el SM estoy seguro que es algo en lo que todos creemos. Es pillar una buena jornada y como llovidas del cielo caen otras dos o tres seguidas. A mi me ocurrió el año pasado y parece que, por fin, he cogido la racha éste. Después de 7 jornadas entre penosas y patéticas, la semana pasada pille 202,4 y ésta 203,2.
No se sabe ni por qué sí, ni por qué no, pero sucede. Algunos hablan de simple suerte, otros de alguna conjunción astral favorable unida al pequeño altar que hemos puesto al lado del PC lleno de estampitas de San Emeterio y San Epifanio, otros de no haber hecho caso a los comentarios en el Foro de fulanito, que sin duda es un gafe de tomo y lomo. En mi caso, meter a Bulfoni y producirse el milagro ha sido todo uno. ¡Yo a este tío le juro amor eterno!
Claro que este planteamiento también tiene su lado chungo. Cuando pillas la racha negativa no pasas de 130 ni que el mismísimo Pepu Hernández te hiciera el equipo.
La tercera: ¡Toma, Roberto, toma! Abundando en el punto anterior, el colega ha pillado la racha negativa y va en picado. Esta semana 135 y gracias. Para situaros en mi liga, he vuelto a ganar la jornada, subo al 3º de la general (otros dos puestos escalados), y la distancia con Roberto, que sigue líder aunque por los pelos, ya es de sólo 79,8 puntejos de nada.
Esta semana está otra vez en Barcelona. Creo que vuelve el Jueves. Le he mandado un e-mail; simple, escueto, con la palabras y el mensaje justo. ¿A que ya os lo imagináis?:
De: Germán Aller
A: Roberto
Asunto: SuperManager – Jornada 9
Texto:
¿Qué pasa, campeón? :)))))))))))))
Germán
PD: ¡Encontrad como sea al Bulfoni de vuestros equipos!
