Termino de escribir este párrafo y me doy cuenta que muchos de los que leéis y seguís esto es más que seguro que no habréis visto la peli. Hacedlo, por Dios. Pilladla de cualquier muladar o cine-club de antiguo y decidle un Sábado noche a vuestros viejos cenando: "Papis, ¿os puedo proponer algo? ¿Qué os parece si esta noche me quedo en casa y vemos juntos Casablanca?". Una vez hayan vuelto en si del shock que de seguro les provocará la pregunta, y cuando hayan comprobado que vuestro nivel de alcohol y estupefacientes en sangre está dentro de norma, seguro que les escucháis susurrar: "lo ves Marcelino, ya te decía yo que el niño no está todavía perdido del todo". "Pamplinas, Maruja; éste quiere sacarnos el viaje a Ibiza del verano y cada vez se le ocurren gilipolleces más grandes para hacernos la rosca".
Si habéis seguido mis peroratas y chorradas mil a lo largo de la temporada en esta bitácora delirante, hacedme caso aunque sólo sea por una vez, y ved Casablanca.
Pero ¿qué relación le encontramos al SM con Casablanca, el Rick's Café, o esa historia de amor/desamor Humphrey e Ingrid? Intentaré explicarme.
Casablanca es el SuperManager; ese variopinto y heterogéneo lugar con un marasmo de personajes que entran y salen, que juegan y ganan (los menos), que buscan el éxito y encuentran el fracaso (los mas).
El Rick's Café es el Foro, sin duda ninguna. En el Foro se cuece todo lo que pasa en el SM/Casablanca; aquí se organizan las protestas, las revueltas contra lo que falla y no está bien, y también las timbas en forma de Ligas Privadas; aquí se pavonea la gente para que la vean cuando hace una buena jornada, aquí se ahogan las penas en alcohol virtual cuando todo ha salido mal.
Ingrid y Humphrey somos Roberto y yo. Roberto siempre tan correcto, tan prudente, tan, tan, tan ....... ¡superior! Humphrey soy yo, resumido en una palabra, el perdedor; resumido en una imagen, esa imagen donde Humphrey derrumbado en una mesa del Rick's Café, con la mirada perdida y un vaso de bourbon en la mano, dice en un débil susurro sin destino: "Play it again, Sam".
Porque me quedo un año más con la misma melodía, la que toca Sam again and again, forever and ever: la de la derrota. Segunda temporada, segunda derrota. Sí, este año mas peleado, mas cerca de alcanzar a Roberto, incluso por encima de él durante varias semanas, pero al final derrota sin paliativos.
Como Humphrey, no sé qué será de mi en adelante; aunque mucho me huelo que el destino de los perdedores está escrito desde bien pronto, y el mío no me reserva nada mucho mejor que lo de este año, donde como bien sabéis los asiduos he sido capaz de enganchar, sin el más mínimo sonrojo ni dolor de corazón el -11 de Berni, la triple comida de Pecile, Rako y Splitter en una doble jornada de infausto recuerdo, el esguince de Borchardt allá por Navidades; pero como hito glorioso difícilmente igualable por ningún otro manager que se precie, quitar a Hughes y Tomas el día que hicieron 46 y 33,6 respectivamente; o lo que es lo mismo 80 puntos tirados a los abismos.
A todos los que os sentís como yo, ilustres perdedores, grandiosos derrotados en esas Ligas Privadas que nunca salen en el Foro pero que son las que mas duelen; aquellas en donde te gana tu compañero de trabajo, que está toda la semana machacando y machacando hasta casi la saña; donde te pulen los colegas del Instituto, que hurgan en la herida hasta que se entera hasta el conserje; a todos vosotros, sentaos a mi lado en la barra del Rick's Café, y con un bourbon en la mano decid conmigo: "Tócala otra vez, Sam".
Ahora sí que acabo de escribir mis últimas líneas en este Blog. Un Blog que comenzó allá por el mes de Octubre con el simple objetivo de que un usuario anónimo de este bonito juego contara sus peripecias y sus quebraderos de cabeza semanales en su afán de hacerlo lo mejor posible en el SM. En esta larga serie de 30 entradas nunca fue mi intención sentar cátedra, ya que como bien habéis podido descubrir no soy quien para hacerlo. Os doy millones de gracias por el seguimiento que habéis hecho, convirtiéndolo muy posiblemente en uno de los ACBlogs más leídos. Os aseguro que si he conseguido arrancar una simple sonrisa de vosotros al leer mis chascarrillos, me doy por infinitamente recompensado.
Hasta siempre
Germán Aller
PD para cinéfilos: Quizás alguno haya descubierto el gazapo cinematográfico contenido en el Post. Su utilización se ha debido a una concesión literaria interesada e intencionada. A los que no lo hayáis descubierto, sirva esta entrada de despedida como juego y reto: ¿dónde está el gazapo?


