Y hombre, ser seguidor del Estu siempre se puede llevar con orgullo, por supuesto; pero cuando te ves en la cola (con perdón) de la clasificación, pues la cosa empieza a fastidiar un poquillo y hay que hacérselo mirar.
Antes de continuar con la historia deciros que no soy el tipo de seguidor apasionado del equipo, que como es bien sabido se caracteriza por una única y absoluta realidad: su rivalidad con los vikingos; es decir, con el Real Madrid. Yo me lo tomo con más calma, y desde esa posición me permito ver con cierto humor la situación por la que estamos pasando. Espero no herir ninguna sensibilidad con esta dramatización.
Lo de la afición al MMT Estudiantes es parte del escaso bagaje que dejó mi padre en mi vida antes de tomar las de Villadiego con una jaca valenciana 15 años más joven que él. Quince años tenía yo y quince meses le duró la individua, que, y esto ya es cotilleo familiar sin confirmación, suponemos que le dejó plantado por un fallero más acorde a su edad. Desde esos días siempre he procurado llevar el 15 en mis camisetas de baloncesto. ¿Será por el trauma de la desestructuración familiar o por la maciza valenciana?
Mi madre achacó la fuga a la "típica crisis de los 40", pero la verdad es que han pasado 8 años y la crisis ya ha llegado a la de los 50 sin que el colega haga la más mínima intención de retractarse y volver al hogar familiar. Pero como digo, me metió el gusanillo del baloncesto y la afición por el Estudiantes, llevándome a bastantes partidos en el antiguo Palacio de Deportes de Madrid, antes por supuesto de que desapareciera bajo las llamas.
Pues fijaros si la cosa es curiosa, que el único momento en que mi padres se reencuentran hoy en día es 2 ó 3 veces al año en un partido del Estu. Ni en bodas, bautizos, comuniones ni funerales, ni en la cena de Navidad, ni en sus cumpleaños. No señor, viendo al Estudiantes. ¡Manda huevos! (si lo dijo aquel célebre ministro español, ¿no voy a poder decirlo, yo?). Uno de esos partidos es siempre contra el Real Madrid, y a ese me invita a mí también.
Una vez detallados los orígenes de mi afición, vayamos al meollo de la cuestión con el análisis de la movida actual del equipo, donde de nuevo el 15 aparece en mi vida. ¿Sabéis que el 15 es el dorsal este año de Carlitos "Chimpa" Suárez? ¿Qué pasa con este tío? ¿Por qué no le dan bola? Unos dicen que no termina de salir de la lesión, otros que si no está motivado, otros que Mariano de Pablos lo tiene castigado, que viene a ser como cuando en el Ramiro le dejaban sin recreo, pero a lo bestia.
Si está poco motivado yo propongo que le apliquen la solución Robinho, el futbolista del Real Madrid que desde que se corrió un juergón de aúpa en Brasil, el tipo no para de meter goles. Pues ni castigo ni leches, que fijaros si le ha debido ir bien al Madrid que creo que ayer lo volvieron a mandar para Brasil.
Luego está lo de la pasta. Que no tenemos un duro está fuera de toda duda. Mirad un par de ejemplos: el primero fue este verano con la renuncia a jugar en la ULEB. Nos invitan a la remanguillé y decimos que no porque, teóricamente, no nos llega ni para ir en bus a los partidos y con bocatas de sardinas de dieta. Y el segundo se produjo este mismo fin de semana contra Cajasol. Por fin llega Jason Granger, que menuda movida también, transfer sí, transfer no, es uruguayo, medio americano pero de nacionalidad italiana, pero los derechos estaban no sé dónde .... la leche. Pero al grano, resulta que al chaval le ponen a jugar, y sale con el 16 y sin nombre impreso a la espalda. No me digáis que eso no es penuria económica. No hay ni para ir a la papelería (o al todo a cien) a por unas letras de esas autoadhesivas o de las que se pegan con la plancha. Digo yo que por 5 ó 6 euros máximo podíamos haber solucionado el tema, ¿no?
Ayyyyyyy papá; si me lees desde alguna parte, ya sea en tu soledad de divorciado, o ya sea buceando entre las sábanas de alguna otra valenciana de buen ver (o catalana, o murciana, o de Alcaudete de las Fuentes, que tampoco creo que estés tú para ir haciendo selección), recuerda a tu hijo hecho polvo y con su equipo en lo más hondo de la clasificación. Y sobre todo recuerda que este año se ha pasado el Estu-Madrid y no has dado señales de vida. Así que procura que no se te pase para el partido de vuelta, ¿eh?
Si miramos ahora el equipo desde el punto de vista del SuperManager, yo creo que ahí no estamos tan mal. Como base Sergio Sánchez te asegura de 10 a 15, que para un base es bastante decentillo. Jasen ha empezado un poco raro, pero yo creo que a poco que se estabilice el equipo volverá a valoraciones como las del año pasado, donde su rango entre 20 y 30 era muy común. Lewis es el que parece que ha dado un pasito atrás con respecto al "máquina" del año pasado en Alicante, aunque yo no dudaré nunca en ponerlo si las condiciones de pasta, Broker o similar así me lo sugieren. De los demás, con todos mis respetos hacia ellos y sus seguidores, prefiero guardar un prudente silencio. Que bonita y educada manera de decir que no los metería en mi equipo ni regalaos, ¿verdad?
Y acabo, seguro que con lo que la mayoría ya estabais esperando. ¿Y Roberto? Pues como no podía ser de otra manera, merengue hasta el corvejón; aunque éste tiene el odio más canalizado hacia el sector culé en el Barça; más que nada por aquello de la rivalidad futbolera, supongo.
