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29 minutos de juego, 3 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 1 de 7 en tiros de campo para un total de 3 puntos de valoración. Aunque parezca mentira, estos números son del mismo jugador que apenas hace tres semanas firmaba un 44 gracias a 35 puntos, 4 asistencias, 4 rebotes, 3 robos y un magnífico 13/20 en tiros de campo. Aunque lo peor no es que Clay Tucker hiciera el sábado uno de sus peores partidos en la ACB, sino que, los que vimos el partido, tuvimos la imagen de un Tucker apático, sin ideas y más preocupado por tener bien limpias las suelas de las zapatillas que por hacer daño al Estudiantes. En el fondo, el DKV estuvo casi 29 minutos jugando con 4 jugadores.

 

Con cuatro, e incluso con tres, llegamos a jugar -y a ganar pese a ir perdiendo de 3 a falta de 5 segundos y con dos hombres menos- en algunas ocasiones con el equipo de la residencia en mi época de universitario. No nos costaba demasiado ser uno de los equipos punteros en esa liga de la UB pese a no tener un cinco en el equipo. Porque, como bromeaba con mi gran amigo Estanis, pese a sus dos metros de altura, él no jugaba de cinco, sino de seis o de siete, pues ese era el número de tiros que necesitaba a veces para meter una :-) Los mismos que necesitó el amigo Tucker el sábado... aunque alguno menos de los que necesitó su ex compañero de equipo Ellis para meter 5 puntitos (2/13 en 33 minutos)...

 

Dos actuaciones paupérrimas, aunque no únicas esta temporada. De hecho, en más de un centenar de ocasiones hemos visto ya a un jugador más de 25 minutos en pista sin conseguir superar el 3 de valoración. Tucker, con su 0 en 38 minutos ante el Murcia y su -2 en 36 ante el Bilbao es el claro ejemplo de que no por mucho jugar, se valora más temprano. Aunque la palma se la lleva Milos Vujanic, el único capaz de hacerlo en 5 ocasiones, promediando 27.6 minutos y -1.8 de valoración en esos 5 encuentros. Bogdanovic, Ellis, Montañez, Ribas y San Miguel le persiguen con 4 partidos en los que el rendimiento que le sacaron a sus minutos fue lamentable. En este sentido, Barac, Splitter, Ricky y Navarro, por este orden, son los que más rentabilizan su tiempo en pista, mientras que Paco Vázquez, Laviña y Asselin son los que menos, necesitando casi 20 minutos para conseguir menos de 2 puntos de valoración.

 

Un dato bochornoso que los managers muchas veces no entendemos y nos hace maldecir en masa a jugadores como Tucker que son incapaces de darnos puntos pese a contar con un buen saco de minutos. Yo, lamentablemente, el domingo lo entendí a la perfección. Tras no haber bajado de 10 puntos en toda la temporada y enfrentarme a una defensa bastante asequible, el partido del domingo pintaba bien. Resultado: 40 minutos jugados, 3 puntos anotados y probablemente valoración negativa, pese a haber estado decente en otras facetas del juego. Mal partido eligieron Juan, mi querido hermano mayor al que estoy a punto de convencer para que se haga un equipo, y Sonia, mi cuñada, para ir a verme después de años sin verme jugar. Aunque la excusa está clara: no se puede jugar un partido a la una y media de un domingo, cuando el cuerpo lo que te pide es una cañita y una paella o unas buenas tapas.

 

En general, jugar el domingo a mediodía no parece ser lo ideal para sacar lo mejor de los jugadores. Pese a ser lo más habitual en la ACB, los partidos del domingo mediodía, en media, son los que tienen las valoraciones más bajas por jugador (8.35 frente a los 8.49 de las jornadas intersemanales). Pero... ¿de verdad tiene alguna relación el horario del partido con el rendimiento individual de los jugadores?

 

Aunque algunos managers dirán que sí con maldad, estableciendo la vida nocturna de los jugadores como tercer factor de la ecuación, personalmente creo que no existe relación alguna, aunque os dejo algunos datos curiosos:

 

  • Joe Ingles baja un 33% sus números cuando juega el domingo a mediodía y, curiosamente, los dos partidos que ha jugado el domingo por la tarde le han llevado a ser MVP. No sería raro que el Granada se plantease un cambio en el horario de sus partidos :)

  • Gerald Fitch espera ansioso una nueva jornada intersemanal, ya que en las dos que ha disputado ha promediado 47,4 puntos de valoración SM. Los domingos mediodía también son su horario maldito, bajando sus números un 23%.

  • Rafa Martínez y Robert Battle son los dos únicos jugadores del club del millón de broker que mejora sus números más de un 20% los domingos mediodía.

  • Mark Jackson es partidario de irse de fiesta los sábados con los debers cumplidos. Los 3 partidos que ha disputado en ese horario han acabado con 19 o más en su casillero SM. Lorbek, con 20.2 puntos de media en 6 partidos, también es de los que se lucen en los partidos adelantados al sábado.

  • En cambio, Teletovic no es capaz de superar el 12 cuando juega el sábado. ¿Presión televisiva? Su compañero Splitter lo lleva mucho mejor y promedia casi 28 en ese horario. 

  • Hernández-Sonseca es uno de los jugadores que mejor rinden el domingo por la tarde. Ha jugado 3 partidos en los que ha promediado más de 20 puntos de valoración SuperManager.

 

Lo dicho, datos más anecdóticos que significativos, pero que en algún caso puede que tengan una razón escondida. Yo, tengo que aceptar que mi patético partido del domingo nada tiene que ver con el horario del partido. Afortunadamente, ningún manager tuvo que sufrir mi 1/11 en tiros de campo... aunque los padres de mis compañeros igual piensan lo mismo de mí que el del vídeo de "Seis contra seis". Ya es demasiada coincidencia que el prota malo se llame casi como yo ;)

Aunque dicen que "más vale preguntar y pasar por tonto una vez, que callar y permanecer ignorante toda la vida", la jornada 19 de la ACB nos ha dejado demasiados ejemplos del "más vale callar y parecer tonto que abrir la boca y disipar todas las dudas". Es lo bueno de los refranes: que siempre hay uno para cada situación. Incluso para dos completamente opuestas. Los que estamos acostumbrados a leer consejos  en el subforo del SuperManager (e incluso nos atrevemos a darlos de vez en cuando), podríamos pasar horas riéndonos si hiciéramos un repaso de todos los que se dieron la semana pasada.

 

Lo cierto es que, incluso viéndolo con perspectiva, la mayoría de ellos parecían bastante razonables. De hecho, mis cambios estuvieron muy alineados con lo que se decía... y así me fue. En el mejor equipo, hice el clásico "entra Vasileiadis, se marcha Suárez", que tan claro parecía viendo el historial del griego en casa y del del Estu fuera y que a tantos nos ha fastidiado la jornada. No contento con eso, me cargué a Hendrix, haciendo caso de mi desafortunado análisis que decía que sin Aguilar bajaba enteros, para poner a un Banic en estado de gracia. Y como no, siendo Navarro y Tucker fijísimos, al tercero que vendí fue a Carlitos Jiménez en su mejor partido de la temporada. Claro que sí, Jotas, eres todo un visionario. Por no hablar de la venta masiva de Rafa Martínez (donde todavía no lo había hecho), que en la vida iba a poder con la defensa del Barça, o de los fichajes de Kaloyan Ivanov que, pese a estar tocado, todos sabíamos que se iba a salir, y de Savané, que jugando en casa era imposible que no pasase de 15...

 

Pero, afortunadamente, la mayor pifia de la semana se la disputan los protagonistas del partido televisado, con permiso del pedazo de colegiado que pitó ayer el partido de España de fútbol sala. Aunque muchos son los que fallan en esos últimos segundos, Xavi Pascual y Manel Comas son los que se llevan la palma. El primero, por regalarle un tiempo muerto a su colega del Valencia que tenía a sus jugadores en lo alto de la parra; el segundo, por ganarse a pulso el premio BMV (Bocazas Más Valioso) de la semana con su "en estas situaciones está clarísimo que hay que hacer falta". Con todo respeto, y sin entrar a valorar lo acertado o no de sus decisiones, a los dos les hubiera convenido más estarse callado.

 

Igual que a todos aquéllos (entre los que me incluyo, pese a que tenía mis dudas) que decían que vender a Navarro y a Ricky era malgastar cambios.  Con 20 puntos entre los dos, a partir de ahora le haremos incluso más caso a los datos de las defensas rivales. Datos de los que sorprendentemente, todavía no os he hablado en 19 jornadas, así que os dejo algunos datos que pueden ser de interés, especialmente para los que no estéis tan acostumbrados a revisar cada semana las valoraciones recibidas por puestos:

 

  • El Murcia es el único equipo que recibe más de 100 puntos de valoración por partido, incluyendo bonus por victoria. Eso le coloca por delante de Bilbao, Xacobeo, Alicante y Fuenlabrada, todos con más de 96, y a años luz del Barcelona, que recibe menos de 57 por partido, y de Caja Laboral, Real Madrid y Valencia, todos con menos de 73.

  • El Barça es el único equipo al que ningún equipo le ha hecho más de 100 puntos de valoración en un partido (86 le hizo el Xacobeo). Además, junto con el Cajasol (23 al Murcia), es el único que ha conseguido dejar a un equipo en menos de 30 (28 al Manresa). Por su parte, a Murcia, Alicante y Bilbao les han superado los 100 de valoración más de la mitad de los equipos que se han enfrentado a ellos.

  • El Alicante es, de largo, el que más valoración ha recibido en un solo partido. 193.2 le endosó el Barça en la jornada 17. El siguiente, es el Murcia, que recibió 163.2 precisamente ante el Alicante.

  • El Granada es el equipo contra el que más jugadores han pasado de 20 puntos de valoración (33), por delante de Murcia y Fuenla. Al Barça, únicamente 7, y al Power Electronics, 12.

  • Precisamente el Power Electronics Valencia es el que más veces ha conseguido dejar a un jugador de más de 800.000 de broker por debajo de 15 puntos (inclyendo a Navarro y dos veces a Ricky). Con 40 veces, supera de largo a Barcelona y Cajasol, que lo han hecho 34 veces.

  • Barcelona, Cajasol y Caja Laboral son el terror de los bases. Ninguno de los de más de 700.000 de broker que ha jugado contra ellos ha pasado de 20. Por contra, uno de cada tres de los que lo hacen contra Murcia, Gran Canaria, DKV y Valladolid pasan de 20. De hecho, ante Murcia y Valladolid, el 70% pasa de 10 de valoración.

  • En el puesto de alero, Barça y Cajasol vuelven a ser los cocos. Sólo 2 (Rafa se une a Moran) han conseguido pasar de 20 ante el líder y 4 ante los sevillanos (Van Lacke el único desde la jornada 3). Valladolid y Valencia, que se enfrentan esta semana con sus alas clave en buen momento, sólo se lo han permitido a uno de cada seis aleros de más de 700.000 de broker. En cambio, casi la mitad de los que se han enfrentado al Xacobeo lo han conseguido y el 80% de los que se han enfrentado a Estudiantes, Fuenla y Alicante han pasado de 10.

  • Bajo los tableros, el Valencia es nuevamente el menos permisivo. Sólo 3 pivots (Banic, Savané y Splitter) han logrado hacerle más de 20 y sólo 4 de cada 10 consiguen pasar de 10 contra los valencianos. Estudiantes, Caja Laboral, Barça y DKV le siguen en la clasificación. El Murcia es la mayor ganga interior: dos de cada tres pivots de más de 700.000 de broker han pasado de 15 ante los murcianos, y más del 80% pasó de 10.

  • El 80% de los jugadores que tienen una media superior a 10, baja sus números ante las defensas más fuertes en su posición (en media bajan un 24%).

  • Entre los jugadores importantes, San Emeterio, Vujanic, Savanovic, Battle, Kirksay, Velickovic o Freeland son los ejemplos más claros de jugadores que dependen absolutamente de la defensa rival. Cuanto mejor es la defensa, menor es su puntuación.

  • En el lado opuesto, y pese al partido ante el Estudiantes, encontramos a Sitapha Savané, que rinde más cuanto mejor es la defensa rival. Ivanov, Banic, Barnes, Suárez o Panko son otros ejemplos que superan su media cuando se enfrentan a las defensas más difíciles.

  • Los jugadores que se comportan de manera más plana (rinden igual ante cualquier tipo de defensa) destacan Nik Caner-Medley, Rafa Martínez, Kostas Vasileiadis o Esteban Batista.


Habrá que tener muy en cuenta todos estos datos para esta jornada, en la que el equipo que se enfrenta al Murcia es el Manresa de Cusworth e Ivanov, Van Lacke y Rafa Martínez se ven las caras en Valladolid, Panko recibe al "coco" Cajasol, San Emeterio a un flojo Alicante y Savané visita a la mejor defensa de pivots. ¿No tenéis clarísimos los cambios? Yo mejor cierro la boca, que la semana pasada le dije a mi novia que estaba loca por poner a 4 del mismo equipo. Ella pasó de mí... y ninguno bajó de 20...

 

Llegas al pabellón y lo primero que haces es identificarlo en la rueda de calentamiento. "Bueno, más feo que de costumbre, pero parece que está en perfectas condiciones", te tranquilizas mientras por fin empiezas a disfrutar del ambiente, en todo caso menos espectacular de lo que esperabas para ser, dicen, la segunda mejor liga del Mundo. La cuenta atrás del reloj del marcador llega a 3 minutos, suena la bocina y empiezan los nervios. Se forma un corrillo y algunos se empiezan a quitar la camiseta de calentamiento. "¿Saldrá de titular? Vamos, hombre, sácalo, que tiene que seguir cogiendo ritmo". No sólo no salta a la pista, sino que además uno de sus colegas empieza el partido saliéndose. "¿Para qué haré experimentos? ¡Si me sobraba pasta!". Minuto 5, 14-2 en el electrónico y un gesto del entrandor les hace saltar de la silla. A él y al chaval, que reaparece después de 6 partidos de baja. Falla un tiro, pasa un minuto. Coge un rebote, pasan dos. Otro rebote, fin de cuarto. "¿Ya? ¡Ganando de 20 y no ha hecho nada. Pfff, otro fracaso de jornada".

 

Para un adicto al SuperManager como yo, que encima no ha tenido la oportunidad de ver ACB en vivo y en directo casi nunca y que además no es de ninguno de los dos equipos que hay sobre el parquet, poco importa que fuera uno de los partidos más aburridos de la liga. Lo único importante del Madrid-Cajasol era que Felipe Reyes, por el que había apostado en bloque como algunos otros managers, se saliera. Así que pasaban los minutos y, entre falta en ataque, rebote y canasta sobre la bocina (que por cierto, me pareció fuera de tiempo), unos pasos que en condiciones normales hubieran sido un 2+1 y su típico tiro de 5 metros que siempre entra menos esa vez, ni los aficionados sevillanos que luego me encontré en El Rincón (el bar) lo pasaron tan mal como yo.

 

Seguro que la gente que había a mi alrededor, incluido el niño de 7 años que le narraba a su padre el partido por el móvil ("la tiene el 7, ahora el 11, ahora la tiene el 4..."), sabía que yo tenía a Felipe en mi mejor equipo. Ya lo dice el refrán: se pilla antes a un SuperManager que a un cojo. Y no me extraña porque los síntomas son claros: se muerde las uñas pese a que su equipo gana por 30, aplaude el fallo de uno que va con la misma camiseta que él, mira continuamente el marcador en busca de las estadísticas de su jugador... e incluso es capaz de mirar al banquillo durante el tiempo muerto, mientras el resto del pabellón (incluso Romay sin disimular ni un pelo) está embobado mirando a las cheerleaders en el centro de la pista. Los más avanzados tecnológicamente, no paran de toquetear su iPhone o similar, metiéndose en la jornada virtual para comprobar que, efectivamente, la apuesta buena era Velickovic y no Felipe.

 

Aprendida la lección. Los partidos, mejor por la tele o por la JV, porque los nervios del directo son insoportables. Sobre todo, si tu apuesta está sobre la cancha y es un tío que tiene, en su misma posición, tres compañeros de más de 900.000 de broker. Aunque visto de otra forma, ver por la JV que uno de tus extracomunitarios no sube de 3 ni de cachondeo a pesar de ser el único pívot de garantías de su equipo (pongamos que hablo de Hendrix), tampoco es fácil de soportar.

 

Y es que, aunque nos parezca evidente que un jugador con más minutos y menos competencia en su puesto lo tenga que hacer mejor, esto no siempre se cumple. Por una parte tenemos el caso de los pivots del Madrid (desde la llegada de Felipe, Garbajosa ha bajado 4 puntos de valoración y Velickovic 6, mientras que Lavrinovic, que debería ser el damnificado, ha subido 2); por otra, tenemos el caso del Granada, donde Hendrix promedia 8 puntos menos cuando Pablo Aguilar es baja.

 

Lo que no se puede negar es que la "compatibilidad" entre jugadores, es uno de los factores más importantes del SuperManager y, sin embargo, uno de los más difíciles de medir y controlar. Profundizando un poco en el análisis, me he dado cuenta que, tal y como dicen casi todos los medios, la sociedad Ricky-Navarro es realmente la más segura esta temporada. Con 13 partidos poniéndose de acuerdo para superar ambos los 10 de valoración (en los 5 restantes, falló Ricky), son la pareja que más veces lo ha hecho, por encima de Splitter-Teletovic (12), Navarro-Lorbek (12), Lavrinovic-Velickovic (11), Splitter-San Emeterio (11), Savané-Carroll (11) y Navarro-Vázquez (11).

 

Demasiado protagonismo para un Navarro que aún no ha bajado de 12 en toda la temporada, así que subamos un poco el umbral. Con más de 15 puntos en el mismo partido, los dominadores son Splitter-San Emeterio (8), aunque empatados con Navarro-Lorbek (8) y por delante de Thomas-Batista (7) entre otras parejas. Si subimos a más de 20 puntos, Splitter-San Emeterio (5) vuelven a dominar, con Ricky-Lorbek (4) y Splitter-English (4) por detrás. Y subiendo a 30, nos encontramos a cuatro parejas: Splitter-San Emeterio, Aguilar-Hendrix, Vasileiadis-Terry y Sonseca-Tripkovic.

 

Pero si verdaderamente queremos ver la dependencia de dos jugadores, tendremos que fijarnos en que siempre hagan valoraciones similares. Que cuando uno se sale, el otro también y viceversa. Ahí, la "pareja ideal" son dos hombres que ya no juegan juntos: Oriol Junyent y Xavier Puyada. En los 5 partidos que coincidieron, ninguno de los dos fue capaz de llegar a números positivos.

 

Pero como la estadística no es demasiado políticamente correcta (y seguramente no le interesa a nadie), nos hemos puesto a analizar los jugadores de más de 400.000 de broker, encontrando a Stephane Dumas y Fede Van Lacke como los más dependientes de la liga. Han coincidido en 5 partidos hasta la fecha y sus valoraciones han sido casi de la mano (4.8/7.2, 1/5, 13.2/13.2, 30/24 y 16.8/31.2). Vamos, que si pensáis poner a uno de ellos contra el Xacobeo, tirad el órdago y poned a los dos. Otros casos interesantes, aunque no tan llamativos, son los de Prigioni-Reyes (en las tres primeras jornadas se calcaron la valoración), Batista-Fitch (casi siempre que uno lo hace mal el otro también y viceversa), Norris-Augustine (5 de las 6 veces que el segundo ha pasado de 15, el primero también lo ha hecho) o Savanovic-Triguero (cuando el segundo pasa de 20 el primero también y cuando el primero baja de 10 el segundo también). Entre los incompatibles destacan Splitter-Ribas (sólo han pasado una vez de 20 los dos juntos), Tucker-Tripkovic (que uno se salga y el otro haga negativo es probable), Mickeal-Lorbek (dos partidos de 18 pasando los dos de 15), Savané-McDonald Ivanov-Cusworth o Llull-Velickovic.

 

Una comida de cabeza más para cuando hagamos nuestros cambios que, por cierto, esta semana serán complicados teniendo en cuenta los movimientos del mercado: ¿Serán compatibles Vujanic y Asselin? ¿Cómo se verá afectado el juego interior del Madrid con Tomic? ¿Será baja Ivanov beneficiando a Cusworth? Al menos, esta vez no sacaré los nervios de casa.

 

Y vosotros, ¿cómo lo pasáis viendo un partido en el pabellón cuando tenéis jugadores de ese partido, ya sea de tu equipo o del rival?

"El SuperManager ya tiene ganador" reza el título de uno de los posts del subforo de ACB.com, en la enésima muestra del "extremismo" que mostramos los managers en determinados aspectos. Es cierto que el amigo Koke Martínez está mostrando una superioridad insultante. Cierto que lleva 118 puntos de ventaja sobre el segundo, mientras que entre éste y el 25º hay menos de 100. Y también es cierto que en las últimas jornadas ha demostrado que parece imposible que tenga un tropezón. Pero aunque el ganador de la edición pasada, Elías Iglesias, llegara a la jornada 18 con apenas 28 puntos de ventaja, todos nos acordamos de lo que pasó en la 2007/08 en la que Raga le remontó a Raya en la última jornada ¡68 puntos!

 

En pleno mes de enero, y recién llegados al ecuador del juego, parece que ya muchos se han dado por vencidos. Y es que los managers somos muy dados a eso de "tío, este año voy falta. Voy a dejar el SuperManager", algo que nos habremos repetido ya todos esta temporada entre 5 y 15 veces, el número de jornadas que nos han ido mal dependiendo de nuestra clasificación (si alguien no ha tenido ni dos jornadas buenas, seguro que no me está leyendo :-) ). Así que, al final, tarde o temprano, todos acabamos pareciéndonos al típico amigo (los menores de edad, saltad al párrafo siguiente) que tras una borrachera antológica, haber dado un paseo en helicóptero en su habitación y haber vomitado hasta la cena de Nochebuena de hace 3 años, te mira fíjamente y te suelta la mentira más repetida de la historia: "tío, no pienso volver a beber nunca más".

 

(Aquí siguen leyendo los menores) El caso es que aquí estamos todavía. Vayamos el 1º o el 300.001º (no sé como leches se leerá esto, pero seguro que rima con primero), afrontando la segunda vuelta con la misma ilusión que el primer día. Y es que esa es otra de las ventajas del SuperManager: aunque vayas último de tu privada a más de 500 puntos del penúltimo, puedes soltarle a tus colegas "oye, molaría montar una liga de la segunda vuelta, empezando todos con 6.5 millones" y quedas como un rey. ¡Y encima con posibilidades de ganar algo a final de temporada! Aunque siempre estará el típico que te diga "vale, pero los desayunos nos los seguimos jugando con la de principio de temporada".

 

De hecho yo sería uno de esos, ya que afronto la segunda vuelta desde la posición 3.387 (lejos de mi objetivo del top500 pero todavía con alguna opción) y vivo, sino líder, en casi todas las privadas que me interesan (y eso que mi novia lleva 3 jornadas seguidas pasando de 230) . Pero, sobre todo, porque mi especialidad es empezar fatal e ir progresando a medida que avanza la temporada. En pocas palabras, a medida que las estadísticas van tomando mayor representatividad.

 

Una de las estadísticas que podremos empezar a mirar ahora es cómo lo hicieron los jugadores en el partido de la primera vuelta ante su próximo rival. Aunque veamos hasta qué punto puede ser ese dato fiable.

 

Para empezar, la temporada pasada hubo 17 jugadores que hicieron su mejor partido de la primera vuelta y el mejor de la segunda ante el mismo rival. Destacan los 73.2 que le hizo Ricky al Fuenla (36 y 37.2), los 66 de Hervelle al DKV (22.8 y 43.2), los 61.4 de Thomas ante el Bruesa (38.4 y 23) o los 66 de Saúl (39.6+26.4) frente al Murcia. A Rafa Martínez (21.6 y 43.2 frente al Estudiantes) y a Savanovic (contra el Madrid 31.2 y 19) habrá que seguirles de cerca esta semana, teniendo en cuenta que se enfrentan a estos rivales esta misma jornada y, en el caso de Rafa, también se salió en la primera vuelta de esta temporada. Aunque el caso más curioso fue el de Pau Ribas: su mejor puntuación en las primeras 17 jornadas fue un 20.4 (ante el Estu y el Bilbao) y en las últimas 17, un 22.8 (también ante el Estu y el Bilbao). Habrá que pensarse el fichaje de los 11 hombres que consiguieron su mejor valoración en la 1ª jornada, entre ellos el recuperado Llull (31.2 ante el Cajasol), el sorprendete Barac (34.8 ante el Murcia) o Víctor Claver (26.4 ante el Estu).

 

Y es que haberse salido ante un equipo en la primera parte de la liga no garantiza el éxito en el siguiente enfrentamiento, como indican los siguientes números de la temporada pasada:

 

  • Jugadores que superaron los 40 (5):  sólo uno superó los 20 ante el mismo equipo y la media de esos 5 jugadores se quedó en la segunda vuelta en menos de 14.

  • Jugadores que superaron los 30 (60): el 25% no superó los 10 ante el mismo rival en la segunda vuelta y más dl 40% no llegó a los 15. Apenas 9 (y todos jugones) repitieron superando los 30.

  • Jugadores que superaron los 20 (304): el 40% no superó los 10 ante el mismo rival y sólo 1 de cada 4 volvió a superar la barrera d elos 20.

  • Jugadores que acabaron en negativo (273): el 15% volvió a hacer negativo, el 25% no hizo positivo y el 70% no llegó a los 10. Eso sí, alguno se desquitó a conciencia y 6 de ellos superaron los 30 en la segunda vuelta.


Sea como sea, la evolución de los jugadores a lo largo de la temporada se deja notar en el SuperManager y este año seguro que volvemos a ver casos de jugadores que pegan un bajón espectacular (Teletovic el año pasado pasó del 15.36 de la primera vuelta a un 6.93 la segunda) o que se ponen las pilas en la segunda fase de la liga (Mickeal pasó de 13.23 a 22). Otros casos sonados fueron:

 

  • Bajones: Oleson (-30%), Reyes (-24%), Mumbrú (-60%), H. Jasen (-36%), Thomas (-28%), Jiménez (-15%).

  • Subidas: Fran Vázquez (+47%), Rafa M. (+117%), Ndong (+69%), Hervelle (+91%), Valters (+55%), Navarro (+30%), Panko (+33%), Suárez (+33%), Savané (+28%).


Las razones de estos cambios radicales pueden ser varios: finalización de contratos, ganas de llegar a la selección, lesiones de compañeros, dosis de motivación para evitar el descenso o entrar en play-off...

 

Sea lo que sea, os recomiendo que sigáis adelante y busquéis vuestra propia motivación para continuar luchando en vuestras privadas o, si tenéis la suerte de estar muy arriba, para luchar por la general. Queda mucha liga, mucho SuperManager, mucha leña que cortar.

 

Jotas

 

Otra temporada más nos hemos despedido de un año y le hemos damos la bienvenida al nuevo con una buena dosis de baloncesto. Aunque atrás quedaron, y quizá muchos de vosotros ni os acordéis, los torneos de Navidad del Real Madrid, con el maratón de baloncesto de estas Navidades ya no sabía si tenía vacaciones por las fiestas o para que me diera tiempo a hacer los cambios entre jornada y jornada. Y es que el SuperManager está tan metido en nuestras vidas cotidianas que es imposible no encontrar silitudes entre ambos mundos. Y con mayor razón estas Navidades en las que casi casi han ido de la mano.

 

Para empezar, las Navidades las iniciamos siempre con la clásica cena de Nochebuena y la Misa del Gallo, celebrando el nacimiento del hijo de María. En la ACB este año hemos empezado con los gallos de Arseni retransmitiendo el Clásico y con Ricky Rubio haciéndole un hijo a los de Messina.

 

Aunque éste no ha sido el único parecido razonable de estas fiestas. Ante la ausencia de Reyes (Felipe), y coincidiendo en fechas con la campaña "Encesta su juguete", los jugadores se pusieron de acuerdo para disfrazarse de Sus Majestades y repartir ilusión entre todos los managers. Pero, entre que algunos son más de Papá Noel y que había exceso de candidatos para el puesto de Baltasar (Tucker, Cook, Fitch, Panko... Ah no, que Panko es blanco... bueno, seguro que en El Corte Inglés le cogían a él y le pintaban con carboncillo), muchos prefirieron vestir sus valoraciones de rojo fuego. Había tantos jugadores on fire, que aquello parecía la calle Preciados en los días previos a la cabalgata. Así, no ha sido raro recibir un SMS de uno de tus rivales en la privada, que parecía desaparecido desde la jornada 4, diciéndote que había superado los 250 puntos, como el "amigo" al que no ves hace 3 años pero te reenvía uno de felicitación de esos que circula de móvil en móvil.

 

El gordo además, como cada año, les ha tocado a unos poquitos, aquéllos que decidieron no se sabe porqué meter en sus equipos a Cook y, sobre todo, a Diego García que, ante la ausencia de su primo Ramontxu en la Puerta del Sol, ha decidido dar él la campanada. Y como cada año también, los atracones han sido la tónica habitual en estas fiestas. Turrones y polvorones se han mezclado con puntos y más puntos, aunque a alguno le sentaran mal los langostinos y sufriera una indigestión con Carroll. Si es que no se puede comer en Nochevieja de las sobras de Nochebuena!

 

El caso es que, tras las fiestas, a todos nos sobran un par de kilitos, de peso por un lado y de broker por otro. Pese a la subida del IPC (el mercado SM lleva 6 jornadas seguidas revalorizándose tras caer casi de manera continua desde principios de temporada, siguiendo la tendencia del IBEX durante la crisis) las rebajas se han adelantado y nos han traído gangas como Jaric o Hettsheimeir, permitiéndonos a casi todos tener el equipo que nos da la gana. Gran noticia para las cigalas que descuidaron el broker y se ríen ahora de las hormiguitas que no saben qué hacer con su exceso de caja.

 

Así nacen los buenos própistos de cada inicio de año: "No voy a pensar más en el broker, voy a saco a por puntos", "a Rafa Martínez/Carroll no lo pongo nunca más" o "no volveré a dudar nunca más de Banic" han sido algunos de los más habituales. Aunque, como en la vida real, sabemos que no los vamos a cumplir. Ya le daremos la culpa al fichaje de Hervelle o a que Carroll en casa suele salirse, o a que aunque Jackson haya vuelto y Estudiantes y Barça defiendan bien por dentro, Hettsheimeir necesita un -77 para subir el 15%...

 

Pero dejemos de mirar a lo que ha sucedido y fijémonos en lo que nos llega. 17ª jornada y cinco equipos jugándose la vida para entrar en la Copa del Rey. ¿Afecta eso a los jugadores y sus valoraciones? ¿Mayor motivación, luego valoraciones más altas? ¿Mayor presión, luego valoraciones más bajas? El año pasado siete eran los equipos ya clasificados, cuatro los que se jugaban la plaza restante (aunque uno descansaba) y 6 los que no tenían ninguna opción. Éste fue el resultado:

 

  • Jugadores de equipos ya clasificados: estuvieron apenas un 4% por debajo de su media de valoración, con la mayoría de los jugadores importantes cumpliendo (Reyes 37.2, Rako 19.2, Splitter 36, Vázquez 24, Navarro 21.6...) aunque algunos equipos como el DKV o el Unicaja prefirieron dar descanso a sus estrellas (Wright, Moiso, Haislip) y darle protagonismo a actores secundarios (Norel 27, Gomis 14).
  • Jugadores de equipos sin opciones: estuvieron un 16% por debajo de su media hasta esa jornada y gracias al buen partido entre Cajasol y CAI, en el que la necesidad hizo que los jugadores importantes destacasen, con Quinteros (33) a la cabeza. El resto, muy discretos y sin opción a bonus ante equipos mejor clasificados.
  • Jugadores de equipos aspirantes: los nervios se vieron reflejados en un 22% menos de valoración respecto a sus medias. Ni siquiera los cracks estuvieron a la altura (Borchardt, Saúl, Valters y sobre todo Scepanovic con -8) y sólo se salvaron Oleson y Perovic, con la aparición de jugadores poco habituales en busca de reivindicarse (Cherry, Pietrus o J.I. Jasen estuvieron por encima de 10 pese a costar menos de 300.000)

Poco histórico me parece para entrar a valorar si es idóneo o no introducir jugadores de equipos con necesidades. Lo que está claro es que tras unas fiestas repletas de buenas sensaciones, no podemos relajarnos y pensar que llegar a 200 ya se ha convertido en una rutina. La lesión de Batista o el fichaje de Hervelle ya nos han puesto deberes para la vuelta al cole. Mientras, disfrutad de los juguetitos que os han traído en forma de medallita. Yo la siguiente que busco es esta medalla 300.

 

¡Mucha suerte y feliz año a todos!

 

PD: Por cierto, ante el debate que se genera siempre que hay una valoración astronómica, os dejo un artículo sobre las mejores valoraciones de la historia del SuperManager que os puede interesar.

¡Feliz Navidad, locos del SuperManager!

 

Os escribo ya desde mi querida isla de Mallorca, con un ambiente puramente navideño: nubes, lluvia, aeropuerto repleto de turistas y de jóvenes y no tan jóvenes volviendo a casa, amigos de Papá Noel apurando sus últimas compras, reencuentros familiares, cocinas humeantes en las que la comida se confunde con la cena. En fin, ¿qué os voy a contar...?

 

Ésa es la pregunta que me tengo que hacer cada semana. ¿De qué hablo esta vez? Desafortunadamente ni me tocó un solo céntimo en el sorteo del martes ni gané la jornada del SuperManager, así que no me he podido retirar y otra semana más me tengo que enfrentar a este cuadro de texto en blanco y ponerme a pensar en un tema sobre el que hablar.

 

Aunque esta semana es fácil. Porque el baloncesto español desde hace unos días solo piensa en una cosa. No, no se trata del nuevo contrato de Pau Gasol ni su posible ausencia en el Mundial de Turquía. Ni tampoco de la sorprendente irrupción en ACB de un brasileño de apellido impronunciable que en unos meses podría volver a la LEB. Ni siquiera del momento delicado que está pasando el Madrid tras sufrir dos derrotas consecutivas y perder el liderato. No, la noticia de la semana es el regalo de Navidad que le ha hecho el Madrid a su afición con la incorporación de... ¡Adriana Lima! O bueno, al menos eso es lo que se ha podido leer en las portadas de varios diarios a los que parece poco importarles que su marido, un tal Marko Jaric, haya sido Campeón del Mundo con Serbia y tenga un pasado NBA con números aceptables. Lamentable alguno de los titulares, pues no recuerdo yo leer hace unos años nada como "Florentino ficha a la mujer de Victoria Adams"... Me pregunto si la organización del SuperManager se estará planteando dar un bonus por tener una mujer buenorra o si esta incorporación hará que los jugadores del Madrid cambien la tendencia de los últimos partidos y, además de otras cosas, también les vuelva a subir el broker.

 

Con Jaric o sin él, lo que estaba claro esta semana, por mucho que nos pese a los anti-grandes, es que no íbamos a oír hablar de nada más que del Madrid-Barça del domingo tarde. Poco importa que se vayan a ver las caras los dos mejores pivots extracomunitarios de la liga, que se enfrenten dos equipos recién ascendidos, que la peor defensa de la liga reciba al peor ataque visitante, o que Aíto haga de anfitrión ante sus ex con la Copa del Rey en el horizonte. Al fin y al cabo, este mundo en general, y España en concreto, es totalmente binario: bueno o malo, blanco o negro, PP o PSOE, Coca-Cola o Pepsi, , los que juegan al SuperManager y los que no, rubias o morenas, tetas o culo... Barça o Madrid. Así que no me queda otra que sucumbir y, aunque los compañeros de ACB me hayan quitado ya algún dato, hablaré sobre el Clásico.

 

Lo de Clásico este año tiene más justificación que nunca, ya que empieza a ser toda una tradición que estos dos equipos se enfrenten en la jornada 14. Ya lo hicieron las dos temporadas anteriores, ambas con victoria para el Barça... o para el equipo local por si algún merengue quiere leer el dato de manera positiva. Primera prueba de que, lo leas como lo leas, estos partidos son siempre imprevisibles:

 

  • Ideal para destaparse: no, no hablamos ya de mujeres de jugadores, sino de esos jugadores con un rol más secundario que de repente se marcan el partidazo de la temporada en el derbi. Hace dos años fueron Basile (31.2) y Marconato (25.2) y el año pasado Sada (28.8), por lo que no habría que extrañare si el domingo vemos a Grimau, Morris o Hansen, por ejemplo, como jugador más valioso del partido.

  • Partidos de valoraciones medias: ni mucho ni poco, sino todo lo contrario. Los últimos partidos de liga regular entre Barça y Madrid no han dejado ni partidos con valoraciones bajísimas ni partidos con valoraciones de escándalo. Entre los 170 y los 190 de valoración conjunta es lo habitual, quizá un pelín por encima de lo que suele ser un partido ACB medio.

  • Navarro también pincha: Mucho se ha leído esta semana sobre que Navarro se crece en este tipo de partidos y le hace un roto a la defensa del Madrid. Aunque no pongo en duda la calidad de Juan Carlos y que sea el jugador que más puntos ha anotado en los derbis, lo cierto es que el Madrid no se le da tan bien en temporada regular en las últimas temporadas. En la 2006/07 consiguió un 21 en Madrid pero solo un 8 en Barcelona y en la 2008/09 apenas promedió 5.5 en los dos partidos, registrando un doloroso -1 en la visita a Madrid.

  • Reyes más constante: Con 23 de valoración la pasada temporada, una media de 15 en la 2007/08 y sin bajar de 10 desde la 2004/05, los números de Felipe parecen mucho más regulares. Eso sí, Felipe se encuentra actualmente en su nivel de broker más bajo que se le recuerde y pese a su 19 del fin de semana pasado, pocos serán los valientes que acepten que esta semana también baja el 15%.

  • Bullock mal... hasta el año pasado: Hasta la temporada pasada, Louis nunca había pasado de 6 con la camiseta blanca en una visita del Barcelona en liga regular y habitualmente se le daban muy mal los derbis. Llego la jornada 31 y rompió su mala racha con un 20 de valoración que no evitaron la derrota blanca.

  • Ricky, en su salsa: El ex del Joventut no sólo plantó al Madrid este verano para fichar por el Barça, sino que se siente como pez en el agua jugando en la cancha blanca. La temporada pasada se fue de Madrid con 23 de valoración y en la temporada anterior consiguió un 22.8. Y ojo al calendario que le viene, muy propicio para mantenerlo en los equipos hasta dentro de muchas jornadas.

  • Se les echará de menos: los debutantes en este tipo de partidos como Prigioni, Mickeal, Velickovic o Rubio tendrán la obligación de hacer olvidar a otros que ya no están y a los que no se les daba mal del todo jugar contra el eterno rival. La temporada pasada, Ilyasova y Andersen fueron los mejores del Barça, con 25 y 19 de valoración media, mientras que en el Madrid, además de Felipe, en las últimas temporadas destacaban las actuaciones de Mumbrú al que por cierto le deseo una pronta recuperación, aunque me fastidiase la última jornada :(

Lo dicho, mucha incertidumbre sobre un partido en el que será difícil acertar en la cancha. Para los que no somos ni de Fanta Naranja ni de Fanta Limón, casi es preferible echar la mirada hacia otros partidos, como al Fuenlabrada-Granada o al Alicante-Xacobeo, que prometen dar muchos puntitos. Aunque a los que estén en la grada, quizá les motiva más mirar hacia el regalo de Papá Floren...

 

Sea como sea, suerte en la jornada y ¡Feliz Navidad!

 

Jotas

 

Algo extraño me ha estado pasando en las últimas fechas. Igual es porque el próximo martes me va a tocar la lotería o porque me queda poco para ganar una jornada del SuperManager, pero algo gordo tiene que pasar porque últimemente todo me está saliendo del revés.

 

No sólo es que en el trabajo le hayan entrado a todo el mundo (jefes y clientes) las prisas en el mismo momento y tenga que echarle más horas que nunca. No es sólo que lleve un mes de lesión en lesión y de enfermedad en enfermedad que parece que en vez de 27 parece que he cumplido 77 años. Tampoco es solo que quede poco para Reyes y como cada año no tenga ni idea qué regalarle ni a mi novia. El problema es que incluso en el SuperManager también todo me está saliendo torcido.

 

Primero fueron los problemas de la semana pasada para hacer cambios. La costumbre de hacerlos el viernes aprovechando la jornada intensiva se truncó... ¡y el sábado a las 14h tenía comida con los suegros! "Bueno, me queda toda la mañana del sábado", pensé. Ni mañana del sábado, ni llamadas de urgencia poniendo mi liderato en las ligas privadas en juego dejando a mis rivales controlar mis equipos. Primero mi cuñado: "Tío, que me voy a comer con tus padres y se me han quedado dos equipos con 10". Nada. Luego a mi hermano pequeño: "Que sí Guillermo, que ya sé que este año de momento me vas ganando, pero hazme los cambios o luego sentirás que no ganas ni con trampas". Nada. Luego a mi amigo José: "Ya sé que este año no vas muy bien, pero más de 0 serás capaz de hacerme, ¿no?" Nada. Más mails, más SMS... Nada. Todos sabéis cómo acabó la historia. Y es que hay veces que casi es mejor no hacer cambios...

 

Y para colmo esta semana os escribo en viernes porque alguien pensaba que la mejor puntilla que me podían dar era tirarme la página del Rincón del SuperManager y darme más trabajo si cabe. Así, que, después de 3 días peleándome con los del hosting y ya con la página operativa, por fin me he podido parar a pensar y he encontrado la razón de todo este cumulo de despropósitos: llega la fatídica jornada 13!!!

Aunque históricamente tampoco es que sea una jornada especialmente mala (no se lo digáis a Miso, que el año pasado hizo un -5), el SuperManager no está exento de supersticiones. El caso del típico jugador que siempre que pones te acaba dando un disgusto, ya lo hemos comentado en alguna ocasión. Pero luego hay otras más colectivas, como esa ley no escrita que dice que los tres jugadores más comprados la cagarán y los tres más vendidos se saldrán. La jornada pasada, Banic y Morris, los dos más comprados, no pasaron de 5, mientras que Ricky, el más vendido, superó los 16. Si nos pusiéramos a repasar el histórico, seguro que nos daríamos cuenta que mucho de cierto tiene esa regla, así que ojito los que hayáis fichado a Bueno o Rafa o los que hayáis vendido a Ellis o Barac.

 

Otras supersticiones sí son algo más absurdas, como eso de fichar a jugadores que son duda porque "siempre se salen" (ojito a Mumbrú y a Vasileiadis esta semana). Aunque si lo eres un poco, mejor no pongas a jugadores que lleven el número 13, ya que tienen una media discreta (8.1), frente a los casi 13 puntos de los jugadores que llevan el 15. O no pongas a ninguno de los 13 jugadores cuyo apellido empieza por R (5.12 puntos de media).

 

Al fin y al cabo, todos estamos "Lost" en el SuperManager, siendo esclavos de unos numeritos y de un contador que no cesa de bajar recordándonos que pulsemos el botón antes de que llegue a 0, o nuestra temporada habrá acabado. Para los frikis de Lost:

 

  • 4: Es la valoración total que ha alcanzado Felipe Reyes en lo que llevamos de temporada ACB. Un hombre que seguirá perdiendo broker en sus dos próximos partidos ante rivales durísimos... a menos que haga un milagro.

  • 8: Es el número de partidos seguidos que lleva Albert Oliver siendo rentable en broker y en puntos, es decir, haciendo una valoración superior a su broker/70000.El base más fiable de la temporada.

  • 15: Es la mínima valoración SM que ha registrado Jaycee Carroll jugando en casa esta temporada. ¡Y este fin de semana vuelve a jugar en la isla!

  • 16: Es la mínima valoración ACB de Tiago Splitter como visitante. Lástima que el Caja Laboral reciba al Madrid.

  • 23: Número con demasiado simbolismo en el baloncesto como para fastidiarla ahora con una tonta estadística, como la de que es la valoración media que han alcanzado Bueno y Hettsheimeir entre los dos en las últimas dos jornadas :)

  • 42: Es la diferencia media de puntos que ha habido en los tres partidos más desigualados de la liga. El Alicante-Murcia (44), el Fuenla-DKV (42) y el Cajasol-Murcia (40). Y el Murcia vuelve a jugar fuera esta semana. Y en casa del líder!!!

Espero vuestros comentarios y vuestras propias supersticiones en el foro!!!

 

09/12/2009

"No nos gustan las pérdidas de balón. No nos gustan los tapones recibidos. No nos gustan los triples fallados. No nos gusta que acabéis con menos de cinco asistencias. No nos gusta que seáis baja de última hora. No nos gusta que os lesionéis nada más saltar a la cancha. No nos gustan los negativos. Porque estamos hartos de escuchar que ser base es difícil, porque ser manager sí que es difícil".

 

Así, como un niño pequeño al que no le gustan las acelgas es como me siento yo últimamente con los bajitos del juego. Y así imagino que os estáis sintiendo más del 90% de vosotros semana tras semana viendo como los Rubio, Valters o Prigioni no solo no cumplen con las expectativas que se crean en torno a su figura, sino que además son capaces de fastidiar una jornada cuando menos te lo esperas.

 

No es que no le haya dado vueltas a mi mejor equipo este puente. Porque si algo hace tener tiempo suficiente para los cambios, es que te lo miras una y otra vez, haces y deshaces cambios... y siempre te parece que lo puedes dejar mejor. "Meto a Thomas por Valters, que está en racha y encima juega en casa. No, pero así no puedo hacerle un hueco a Batista. Venga va, meto al uruguayo y hago caja con Miso que sube seguro y luego tiene dos seguidos en casa. ¿Miso? Pero es que lo tiene todo el mundo. Vamos arriesgar, mejor meto a Sergio Sánchez, que al Xacobeo se lo meriendan todos los bases. Uf, demasiado arriesgado. ¿Y si a Batista le hago hueco con Velickovic y me quedo a Valters que contra sus ex estará motivado? Además, si vale casi un kilo, por algo será... Ahora sí, con este equipo sí me siento confiado".

 

El resto de la historia ya la conocéis. Valters baja de última hora y cero patatero para el señor. Menos mal que a Ricky ya decidí venderlo para la jornada 10 y me he ahorrado dos puntuaciones discretitas. Es cierto, si valen casi un millón y el resto no, por algo es. Pero no es menos cierto que en las últimas semanas la elección de los tres bases se ha convertido en el mayor reto de los últimos tiempos en el SuperManager.

 

Para empezar porque elegir a 3 bases que acaben haciendo más de 15 de valoración es ya tarea casi imposible. En la jornada que más lo han conseguido han sido 9 jugadores y en esta última, apenas lo han hecho 6, ninguno con un precio superior a los 750.000. Y para colmo, sólo dos de ellos repiten tras haberlo conseguido también la jornada anterior: Llull y Chase, cuya condición de extracomunitario ya le resta casi todo el atractivo, aunque viendo sus últimas jornadas sea el más apetecible.

 

Por otra parte, aún no ha salido el base en el que se pueda confiar varias jornadas consecutivas. Mientras en el resto de posiciones no es raro encontrar a jugadores con 8 o 9 valoraciones superiores a 15 (en 11 partidos), en la de base los líderes son Prigioni y Ricky, con 5. El primero, hace tres semanas que ronda en (el que era) mi mejor equipo, promediando unos escalofriantes 3.2 puntos (bonus incluido); el segundo, viene de bajar casi 150.000 en los dos últimos partidos y como visitante no ha pasado de 10 más que en dos de sus seis desplazamientos.

 

Así las cosas, el base más regular de la liga resulta ser un sorprendente Albert Oliver, que sin hacer demasiado ruido lleva 7 semanas consecutivas siendo rentable tanto en broker como en puntos, esto es, subiendo broker y haciéndolo con una valoración superior a su media. Le sigue en ese apartado de regularidad Víctor Sada, un hombre que aún no ha alcanzado los 10 en ninguno de los 11 partidos disputados hasta la fecha. Mal asunto.

 

Triste panorama el de los bases esta temporada. No es raro que ninguno sobrepase, a día de hoy, la mágica cifra del millón de broker, algo que en las dos últimas temporadas no había sucedido nunca excepto en la jornada inaugural de la 2007/08.

 

Por tanto, dejémonos de acelgas que, aunque los mayores nos digan que son muy buenas para la salud, hoy en día nos pueden provocar más de una indigestión. Apostemos por lo fácil, la hamburguesa con patatas, y vayamos a por los bases que todavía nos aseguran algo de broker o, al menos, aquellos que nos permitan invertir donde realmente están los puntos, en aleros y pivots. Al menos, hasta que lleguemos a la cifra de broker esperada y podamos invertir sin temor en esos locos bajitos. Porque, al fin y al cabo, a la larga, los que están arriba en las tablas broker, están por algo.

 

¿Qué tres bases os parecen los ideales para esta jornada 12? ¡Suerte con la elección! 

 

Jotas

 

"Tengo la táctica perfecta para ganarte", me decía con una sonrisa entre inocente y malévola mi novia antes de empezar la temporada. Como buena cordobesa, conozco a la perfección su predilección por Felipe Reyes pero nunca pensé que, después de muchas temporadas jugando al SuperManager, alguien me pudiera amenazar con una táctica tan simple como poner a "Felipe y 10 más". Por eso, no sé si me sorprendió más que se pensase que ya no tenía nada que hacer cuando Felipe se lesionó en pretemporada, o que tras la jornada 5 todavía me fuera ganando con Teletubbie, Obama y Garfield como jugadores franquicia.

 

Aunque lo más sorprendente es el grado de madurez que ha alcanzado en apenas 10 jornadas. "¿Cómo que estoy traicionando a Felipe? No puedo ficharle ahora. A los que estaría traicionando es a los jugadores que me han hecho llegar hasta aquí", me decía la semana pasada contestando a mis críticas por no meter, una vez recuperado, al jugador que teóricamente tenía que acabar con mi equipo. Y es que mi novia será una manager novata, puede incluso que su criterio de elección de los jugadores no sea del todo ortodoxo, pero de tonta, no tiene un pelo. Y quitar a tíos que están haciendo 15 ó 20 cada jornada para meter a otro que lleva más de un mes sin jugar, más que fidelidad… es una cagada.

 

Precedentes de este estilo tenemos varios en las últimas dos temporadas, que nos aconsejan esperar dos o tres jornadas más para ni siquiera pensar en Reyes:

 

  • En la temporada 2007/08, Curtis Borchardt y el propio Felipe Reyes se perdieron las primeras 4 jornadas. El del Granada debutó contra el Unicaja con un excelente 27.6 y subiendo más de 200.000 de broker, pero perdió medio kilo en las dos siguientes antes de encontrar la regularidad que le llevó a ser el segundo mejor pívot de la liga. Felipe, por su parte, empezó con un 3.6 ante el Grupo Capitol, consiguiendo un 24 en el siguiente partido. Pero no fue hasta la jornada 15 que consiguió encadenar dos puntuaciones consecutivas superiores a 15.
  • La temporada pasada, Juan Carlos Navarro se perdió los dos primeros partidos de ACB. También empezó con mal pie (2.4 ante el Pamesa, partido aplazado ante el Granca y 14.4 ante el CAI). Casi 350.000 de pérdidas antes de despegar con dos valoraciones por encima de 20 en las jornadas 6 y 7. Sin embargo, las valoraciones de Navarro fueron algo irregulares hasta que a partir de la jornada 16 empezó a entonarse y no bajar de 15.
  • Tiago Splitter también se perdió las cuatro primeras jornadas y perdió más de 350.000 de broker en sus dos primeros partidos (7 y 12 ante Bruesa y Madrid), pero sus 8 siguientes valoraciones (y 12 de sus siguientes 13) fueron superiores a 18, subiendo casi 900.000 de broker hasta los 1.8 millones en la jornada 20.
  • El caso más parecido al de Reyes fue el de Ricky Rubio, que no pudo jugar hasta la jornada 12, en la que hizo un 1.2, para seguir con un 6 en la jornada 13 y por fin despuntar con un 20.4 en la 14. Para entonces las pérdidas eran cercanas al medio kilo y la ganga generó un 36 la siguiente jornada para casi no dejar de subir en todo el año y acabar como el base más valorado de la liga.

 

Pero la infidelidad más común que cometemos año tras año los managers tiene como víctimas a aquellos jugadores que llenan nuestra caja durante semanas y que desaparecen de nuestros equipos como si nada en cuanto tocan techo. Hombres como Juan Ignacio Jasen, Pedro Llompart o incluso Fernando San Emeterio, Pablo Aguilar y Darjus Lavrinovic han pasado por casi todos los equipos y difícilmente volverán más que en jornadas puntuales pese a haber duplicado e incluso triplicado su broker. El próximo en desaparecer será con toda seguridad Stanko Barac, un hombre que prácticamente garantiza 120.000 de broker este fin de semana (necesita un 3.6) y que pese a ser el 25º en valoración del SuperManager, probablemente pasará al anonimato tras su partido ante el Estudiantes. Un caso muy parecido al de Freeland, que desapareció en la jornada 14 y aún así pasó de 10 en 11 de las últimas 15 jornadas.

 

Aunque para traiciones gordas, las de los aficionados de los diferentes equipos. No me negaréis que las derrotas se viven de diferente manera cuando uno tiene en su equipo a la estrella del equipo rival que está destrozando a tu equipo. ¿O no os parece gracioso un aficionado del Barça aplaudiendo un dos más uno de Velickovic o uno del Madrid cabreado por una falta en ataque de Navarro? Y mejor no meternos en un ejemplo que combine las palabras Ricky y Joventut en una misma frase, porque la tenemos liada. Aunque creo que los aficionados de la Penya tienen el cielo ganado esta temporada, siendo fieles a sus colores y aguantando en sus equipos al imprevisible Clay Tucker después de la sangría que está provocando en las últimas jornadas. Yo lo dejo, con un par. Y a Barbour también. Al menos no me harán perder casi 200.000 de una tacada como el bueno de Espartaco… ¿O será capaz Felipón de marcarse un 30 más bonus en su segundo partido?

 

Y vosotros, ¿a qué jugador sois fieles, haga lo que haga? A ver si alguno nos sorprende.

 

¡Mucha suerte en la próxima jornada!

 

Jotas

 

PD: Felicidades a todos los Javis!!!

Hace unos días, en una entrevista con una emisora de radio, me preguntaban qué es lo que tiene este juego para que nos enganche tanto. Entre los múltiples ingredientes que se me ocurren, por encima de todos creo que es obligatorio situar a las ligas privadas. En mi caso, semana tras semana, me pico con infinidad de personas, desde amigos y familiares, hasta personas a las que nunca he visto y quizá nunca veré (como toda la familia del Rincón y del resto del foro ACB, por ejemplo). Sin embargo, un año más me queda la espinita clavada de no haber conseguido organizar una liga con los compañeros de la oficina.

 

Llegar el lunes y poder reírte de los colegas tras tu victoria en la jornada del fin de semana tiene que ser una sensación espectacular, sobre todo si eres un poco patán (con cariño) como mi cuñado y consigues ganar el desayuno por primera vez en la jornada 8. Supongo que eso mismo es lo que iba buscando mi primo Yago, cuando el viernes me preguntaba "¿qué hago con Caner-Medley, además de cagarme en él? Es que lo tengo en el SuperManager GEPE". No es que mi primo y sus compañeros sean los Rossi y Lorenzo del SuperManager y compitan en una categoría reservada únicamente para ganadores de jornada con doblete (felicidades Oso Pinoso una vez más), sino que así es como se llama la liga privada del Grup d’Estudis en Psicologia de L’Esport de la UAB, un grupo de investigación que se pasa medio día asesorando a padres y entrenadores de futuras estrellas para que no se les vaya la olla y a deportistas de élite y el otro medio preparando a conciencia los cambios semanales del SuperManager, el Fantasy de la Euroliga y otros cincuenta juegos similares de diversos deportes. Creo que es a lo que ellos llaman investigar.

 

Así, mientras en los corrillos de los hospitales se debe escuchar "yo he vendido a Fitch porque está claro que con una contusión con lesión ligamentosa y edema óseo no va a jugar", en las oficinas bancarias "voy a meter más de 1 kilo en un plazo fijo al 15% con Barac y Gabriel, que arriesgando con INGles, mi otro alero y cada día el de menos gente, ya perdí demasiado dinero y fichar a Felipe puede llevarnos a otra crisis subprime", en las escuelas de ingenieros se oye un "Mumbrú debe ser un fijo esta jornada porque la integral cúbica de la transformada de Fourier de sus partidos en casa entre el desarrollo de Taylor de grado 7 de los puntos recibidos por el DKV cuando juega contra un ex jugador en domingo a las 12:30 se anula en el origen", y mi primo y el resto de psicomanagers (Jaume, el míster que deja jugar, Miquel, el capi que siempre va un paso por delante, Saül, el rookie explotado al que encargan la creación y administración de la liga y Fernando, el extracomunitario que se está adaptando a la liga) se pasarán esta semana asegurando que mantendrán a Tucker porque "su clara orientación al ego y su elevada tolerancia a la frustración le llevarán a sobrepasar los 30 como ya hiciera tras el -7 de hace unas semanas" o que "antes de fichar a Reyes prefieren ver qué tal combina sus procesos conductales, emocionales y racionales en el partido de Euroliga del jueves". Aunque tengo que reconocer que son valoraciones algo más exhaustivas que las que se oyen en otros colectivos del estilo "me da igual que Basile esté lesionado. ¡Es el más guapo y se queda en mi equipo! Y porque no me dejan fichar a Jasaitis, que si no…" Lo más curioso es que, conscientes de la importancia del trabajo en equipo en el baloncesto, en lugar de picarse a muerte en la liga privada, organizan dinámicas de grupo para decidir los cambios de todos los miembros… eso sí, ¡que nadie se atreva a ganar al jefe!

 

Aunque los señores del GEPE lo que realmente me gustaría que me explicasen es lo que tienen en sus cabecitas algunos jugadores (y esto no es un anuncio de champú anticaspa) para que su rendimiento sea tan diferente cuando juegan ante su afición a cuando lo hacen fuera de casa. Y fijaos que digo diferente y no mejor, porque aunque el 60% de los jugadores rindan más en casa, anoten un 8% más, den un 14% más de asistencias, tengan un 11% más de acierto en triples y consigan el bonus en un 65% de las ocasiones, hay casos tan raros como el de Clay Tucker, un tío capaz de desquiciar al Olímpic de Badalona con un -7, un 8 y un 0 consecutivos y promediar más de 20 en los cuatro partidos que ha disputado como visitante. Quizá alguno se lo pensará dos veces antes de venderlo al comprobar que sus dos próximos partidos son lejos de Badalona. Además de Tucker, otros 21 jugadores, entre los que destacan hombres como Calloway, Banic, Van Lacke, Gianella, Splitter o Batista tienen una media de valoración ACB como visitante, al menos 5 puntos superior a la local.

 

En el polo opuesto encontramos a los jugadores más caseros. David Doblas es el paradigma de jugador con un rendimiento altísimo en casa y frustrante como visitante: su media como local es de 16.33 y como visitante se va hasta un escalofriante 1.40. Por cierto, sus dos próximos partidos son en casa, donde no ha bajado de 12 y a partir de 9 sube el 15%. Cerca de Doblas encontramos a hombres tan importantes para sus equipos como Fitch o Carroll, con valoraciones  locales más de 13 puntos por encima de las visitantes. Chase, Nielsen, Teletovic, Savané, Terry, Barbour, Moss o Suárez están también en el grupo de los que se salen en casa y no llegan a 10 fuera.

 

En las próximas dos jornadas, Fuenla, Lagun Aro, Manresa, Murcia, Madrid y Unicaja jugarán sus dos partidos en casa, mientras que Cajasol, Estudiantes, DKV, Barça, Gran Canaria y Valencia no pisarán sus pabellones en las jornadas 10 y 11. Sin duda, dos buenas jornadas para aprovechar ese factor psicológico (llámese miedo escénico o como queráis llamarlo) que conduce a los jugadores a ser incapaz de ofrecer a su público el mismo espectáculo que al de los pabellones ajenos.

 

Aunque pare análisis psicológico de interés internacional, el de las reacciones de los managers antes, durante y después de la jornada, especialmente al ver en la clasificación como, una vez más, tu colega de trabajo te ha ganado el desayuno del lunes...

 

Y vosotros, ¿qué tal en vuestras ligas con compañeros de trabajo o de clase? ¿Cuál es el premio para el ganador? ¿Podéis aplicar algo de vuestro trabajo al SM?

Como ya comenté en una de las primeras entradas, lo bueno de las jornadas intersemanales es que no te dejan tiempo para pensar y darte cuenta de las grandes cagadas que has hecho en la última jornada. Y además, afrontas la jornada del fin de semana sin tiempo para respirar y ver lo mucho que la has cagado durante la semana. Así que mientras vosotros vais estresados por hacer los cambios en la universidad y en la oficina con un ojo mirando a la pantalla y otro en el cogote para que no os pille el jefe, yo me he propuesto hacer una recopilación de las cagadas más habituales que hacemos semana tras semana.

 

- Cagada general: Esta es la que menos duele porque somos muchos los damnificados. Normalmente la protagoniza un jugador de los fijos en uno de esos días para olvidar. Solemos perdonarla y además pensamos erróneamente “total, lo tiene todo el mundo”. Pero no, resulta que el colega que le gana el desayuno todos los lunes a mi cuñado, no lo tiene… y a mi cuñado le vuelve a tocar pagar.

 

- Cagada millonaria: Otra de las bastante habituales. Protagonizada por un jugador que asegura bróker con un negativo astronómico. El tío se casca un -5 pero “por lo menos sube el 15%”. Suele doler, pero si es en las primeras jornadas, solemos perdonarla. Pero ojo, porque a veces se convierte en una cagada “me cago en todo”.

 

- Cagada me cago en todo: Es una evolución de la anterior, en la que un jugador que necesita un -2 para subir el 15% hace un -5 y te baja el 15%. Pasas la noche del domingo entera teniendo pesadillas y juras que nunca volverás a confiar en él, hasta que vuelves a caer en la trampa y se convierte en una cagada recurrente.

 

- Cagada recurrente: Si os doy 5 segundos para pensar en un tío que siempre os la juega cuando lo ponéis, os sobrarán 4 y medio. Es el típico tío de precio elevado pero que no llega a ser un fijo y que siempre que crees que tiene una buena jornada, la pifia. Te convences a ti mismo que no volverá a tus equipos, pero siempre acaba volviendo para hundirte.

 

- Cagada me lo temía: Sabes que lo tienes que cambiar. Tiene un partido complicado, pero el tío está en racha y ningún posible sustituto te inspira confianza e incluso eres capaz de no gastar un cambio esa semana porque el resto del equipo te gusta. El -3 te lo temías, pero dos de tus rivales en la privada han aprovechado para pasarte en la general.

 

- Cagada porque sí: Ésta también te la temías, pero no has podido hacer nada para evitarlo. Ribas la pasada jornada es el ejemplo ideal. Lesiones, dudas, cambios más urgentes te hacen quedarte con un tío que estás seguro que fallará, pero ahí se queda, con un bonito 2 en su casillero y con el hombre que era duda y al que has cambiado con un 19,2.

 

- Cagada por listillo: “Estoy seguro de que se va a salir y me va a hacer ganar la jornada”. Se lo comentas a dos o tres de tus amiguitos del foro y les convences para que también lo pongan. Nadie habla de ese tío, excepto tú que tienes un pálpito y no quieres que nadie más lo sepa. El negativo duele y mucho, sobre todo cuando ves que al tío “que iba a poner todo el mundo” se marca un 30 más bonus. Además, tus amiguitos del foro se pasan dos semanas sin hablarte.

 

- Gran cagada: Lo tienes desde la jornada 1 y no lo está haciendo nada mal, pero crees que ya ha llegado a su tope. Lo vendes buscando a un hombre que te deje dar un golpe de efecto en la clasificación y efectivamente lo das. Teletovic se casca un 40,8, es MVP, y su sustituto pasa por los pelos de 10. Te sientes el hombre más desafortunado del mundo, pero aún te puedes superar.


- Cagada tras cagada: Piensas que rectificar es de sabios y recuperas a Teletovic. Los 30 puntos de la semana pasada ya los has perdido, pero ahora además garantiza broker. Teletovic vuelve a tu equipo por un tocado Freeland… y se marca un 1. Pierdes 18,2 puntos y sientes que eres el peor manager de la historia. Piensas en dejar el SuperManager para siempre, pero el martes por la noche recapacitas y te apresuras a hacer los cambios para la jornada intersemanal.


Pero que la jornada sea entre semana no te garantiza que te libres de las cagadas. Si bien esta temporada las jornadas 2 (intersemanal) y 3 son hasta ahora las jornadas con una mayor media por jugador, el año pasado jugar entre semana (jornadas 2, 9, 19 y 33) suponía hacer una valoración un 2% inferior al resto de las jornadas, en media. Todo lo contrario que las jornadas posteriores a una intersemanal (3, 10, 20 y 34), que provocaron incrementos medios del 2% en la valoración de los jugadores. ¿Quizá por el cansancio acumulado que provoca jugar entre semana y debilita las defensas?

 

Lo que está claro es que estas jornadas no dejan indiferente a casi nadie. El rey el año pasado fue Tiago Splitter, que en las dos intersemanales que jugó promedió 33.6 de valoración y nunca se bajó del 20 en ninguna jornada de las dobles (intersemanal + fin de semana). Cerquita se situaron hombres como Lakovic, Sergio Sánchez o Moiso, todos por encima de los 27 de media en jornadas intersemanales. Los cuatro consiguieron su mejor valoración de la temporada en una jornada de este tipo, igual que otros 36 jugadores entre los que destacan Freeland, Oleson, Welsch o Ndong.

 

En el polo opuesto encontramos a jugadores como Felipe, Borchardt, Ricky o Chris Thomas, junto a otros 26 jugadores, que firmaron su peor actuación del año un martes, miércoles o jueves. El ahora base del Fuenla, por ejemplo, promedió en las cuatro intersemanales la mitad de su media de la temporada. Carlos Suárez un 74%, Navarro un 82%, Bullock un 69% y Valters un 43%, contrastando con el 338% de Germán Gabriel, el 171% de Freeland, el 141% de Splitter, el 123% de Archibald o el 139% de Ribas. ¿Tendremos que pensarnos su venta a riesgo de cometer una cagada “me lo temía”?

 

En cuanto a vosotros, ¿cuál es vuestra estrategia en una jornada como ésta? ¿Algo cambia? ¿Pensáis en algún factor diferente al de otras jornadas?

Ser un viciado del SuperManager y no haber hecho nunca nada remarcable desde la primera edición es preocupante. Competir en una liga privada con tu novia y que te gane es muy triste. Pero competir en una liga privada con tu novia y que le ganes porque le has boicoteado los cambios es como para llevarte al zoo de Madrid y competir con los pandas chinos por ver quién recibe más fotos por segundo. Yo, en apenas seis jornadas, lo he conseguido todo junto, aunque la historia merece algunos detalles más.

 

En los casi cuatro años que llevo con mi novia, lo único que había conseguido oír de ella sobre el SuperManager eran cosas como “¿qué, ya estás haciendo cosas feas?”, “¿cómo que tienes que hacer los cambios?, ¡pero si es martes!”, “¿has acabado ya de actualizar la página?, ¿nos podemos ir a la calle?”, “¡deja de hacer ruido con la ruedecilla del ratón, anda!”. O “¿y qué pasa si Felipe Reyes se ha lesionado? Pueden sacar a otro, ¿no?” la misma jornada en que por fin había decidido fichar a Felipe por más de kilo y medio. O “pues no sé por qué te cabreas tanto, si Ricky está jugando súper bien…” el mismo día que había decidido venderle pensando que pincharía. Así que yo me sentía como la mujer del anuncio ese en el que el marido le pregunta “¿y qué tiene de malo ir a dos bodas con el mismo vestido?”, pero al revés.

 

Así que este año he decidido dar un salto de calidad y, haciendo caso al sabio dicho “si no puedes con tu rival, únete a él”, que aplicado al SuperManager es “si a tu novia no le gusta que juegues, créale un equipo diciéndole que os iréis de viaje con 6.000 euros en el bolsillo”, he organizado una liga privada con ella, su hermano mayor, mi hermano pequeño y una de sus mejores amigas (de Ana os hablaré otro día porque una chica que ha estado en el top 2000 durante muchas jornadas hablando de Thomas Chris y de Vázquez Fran se merece un artículo aparte). Mejor no entrar en detalles de cómo creó el equipo con el sabio criterio de elegir los nombres que más gracia le hacían: “Voy a fichar a Teletubbie, a este que se llama como Obama… y a este que habla Ingles para que se entiendan… y a Catalina, que tiene nombre de chica”, para luego pedirme que metiera a ”Garfield el del Valladolid” y que quitara a “Freeland, porque va por libre y crea mal ambiente en el equipo”. El caso es que de una manera u otra, hasta la semana pasada… ¡me ganaba!

 

Pero este fin de semana se fue de viaje, por supuesto no hizo cambios y media hora antes del cierre y con el lío de la suspensión me acordé y se los hice yo. Ni corto ni perezoso, le quito a Teletovic, le meto a Freeland, le quito a Barac, le meto a Terry… y toma, ¡45 puntos menos! Aunque se lo he intentado explicar, creo que todavía no es consciente de la que le he liado en el equipo…

 

Aunque por fortuna para ella, mi jornada tampoco ha sido nada espectacular. En contra de mi voluntad tuve que dejar a Carroll, con el que me las prometía muy felices al descanso (8 más bonus) y al que maldije sin descanso al terminar expulsado, con 12 puntos… y 2 de valoración. Mi jornada al traste con un hombre que necesitó anotar 6 puntos para conseguir 1 de valoración, un dato demasiado habitual entre los aleros americanos y que probablemente os saque de quicio tanto como a mí.

 

Hasta la fecha, entre los 116 jugadores con más de 5 de valoración media (el resto no creo que os interese), la palma se la lleva el estudiantil Blake Ahearn, que necesita anotar 1.88 puntos para sacar 1 puntito de valoración. Vamos, que para tener 20 de media y ser un jugador interesante, necesita irse a una media de ¡casi 38 puntos por partido! La lista la continúan hombres como Chase, Vujanic, Tripkovic, Urtasun o Dean hasta llegar a Carroll (1.47) que ocupa el 9º puesto, De Colo (12º con 1.31), Terry (15º con 1.25), Ingles (17º con 1.17) o Fitch (27º con 1.08).

 

En el polo opuesto encontramos a Ricky (2.4 de valoración por cada punto anotado), Moss (2.1 gracias a su capacidad reboteadora) y Carlos Jiménez (1.86). De hecho, teniendo en cuenta la suma de puntos, rebotes y asistencias, Ricky y Jiménez lideran la clasificación, necesitando apenas una de estas tres cosas para conseguir 1 punto de valoración, sólo por detrás de mi viejo amigo Pedro Llompart, cuya valoración es superior a la suma de sus puntos, rebotes y asistencias y a años luz de Milos Vujanic, el peor parado en esta clasificación.

 

En temporadas anteriores, el base Mario Fernández siempre fue el ejemplo de jugador capaz de sumar en otras facetas menos vistosas, aunque los jugadores importantes también suelen destacar. Del 11 ideal de la pasada temporada, por ejemplo, solo Tucker y Jeter tuvieron una valoración inferior a su anotación. Eso sí, normalmente son estos killers los que son capaces de marcarse una valoración astronómica… o de mandar al garete tu jornada con un fabuloso negativo a pesar de ser uno de los máximos anotadores del partido.

 

Y vosotros, ¿por qué apostáis, por los Carrolls y Fitches o los Rickys, Marios y Jiménez? ¿Y vuestras novias/mujeres qué opinan? ¿Cómo os las arregláis vosotros para satisfacer ambas pasiones? ¡Espero vuestros comentarios!

¡Mucha suerte a todos en la próxima jornada!

Jotas

No es el nombre de la próxima película chorra americana que se estrena en España, pero resume a la perfección lo que ha pasado este fin de semana en el universo SuperManager. Y es que lo sucedido en la jornada 5 tiene un gran parecido con la película (por cierto, no demasiado recomendable) de Todd Phillips ambientada en Las Vegas. Porque ni organizadores, ni jugadores ni managers nos acordamos de en qué consistía la fiesta, pero todos nos hemos dado cuenta que algo no ha ido bien del todo.

 

Por no hacer leña del árbol caído (o la web en este caso), digamos que los más perjudicados han sido los managers. Por continuar con el símil de la película, alguno habrá aprovechado las horas extra que le ha brindado la ausencia de jornada virtual y de foro para contraer matrimonio o incluso para encargar un renacuajo a la cigüeña. Vamos, que en nueve meses experimentaremos en España un nuevo baby boom y, quién sabe si hasta nos encontraremos con los primeros niños llamados Acebé. O en el peor de los casos, alguno habrá perdido uno de sus dientes al caer de boca sobre el teclado al observar sus puntuaciones el lunes por la tarde. Porque esta semana había dos razones para no ver el post de puntuaciones finales lleno de managers comentando sus puntuaciones astronómicas: 1) el foro no funcionaba y 2) sólo un manager superó los 200 puntos, siendo el ganador de la jornada.

 

Aunque la verdadera cogorza es la que tenían encima los jugadores el fin de semana. Si no, no se explica que Rafa Martínez se haya llevado el MVP más “barato” que se recuerda en los últimos años, con apenas 24 puntos de valoración, superando los 26 de Pecile en la jornada 4 de la temporada pasada. O que a hombres que parecían un seguro de vida como Navarro, Aguilar o Fitch se les haya acabado la gasolina y no hayan pasado de 10 de valoración ACB. Ni siquiera hombres que debían partir con una motivación especial, como Mumbrú, estuvieron al nivel de otras semanas.

 

Motivación especial que compartirán esta jornada los ocho jugadores que se enfrentarán ante sus equipos de la temporada pasada: Rey (Barça), Junyent (Estu), English (Granca), McDonald (Caja Laboral), Bulfoni (Manresa), Dean (Murcia) y Faverani y Prestes (Unicaja). Los doce precedentes de esta temporada no marcan una tendencia clara, yendo desde el -5 de Saúl frente al Fuenla hasta el 30 de Ricky frente a la Penya o el 34.8 de Ignerski frente al Cajasol. Aunque sí parece que, a nivel global, jugar ante tu ex suele mejorar tu rendimiento (+30% en el global de esos 12 casos). ¿Alguien se atreve con alguno de los 8 de arriba?

 

Lo que no hay duda es que la jornada 6 ya puede empezar a marcar una tendencia en la elección de jugadores. Aún nos queda mucho broker por ganar y aún quedan jugadores que lo garantiza (hasta 60 tienen una rentabilidad mayor a 1 y 13 pueden subir el 15% hasta haciendo negativo) pero ya es hora de ir introduciendo en los equipos jugadores fijos. Y eso que el riesgo está ahí y si no que se lo pregunten a los que perdieron 213.000 con Navarro…

 

Y es que jugadores que no hayan fallado en las primeras 5 jornadas (es decir, que hayan subido de broker y además lo hayan hecho con una valoración superior a la que marca su precio) únicamente quedan tres: Vasileiadis, Lavrinovic y Juan Ignacio Jasen. Eso sí, ahí también podríamos incluir a Batista (único que jugando más de un partido aún no ha bajado de 15) u otros como Splitter, Panko, Navarro, Valters, Moss o Jackson, que no se han bajado de los dos dígitos en las cinco primeras jornadas.

 

Los que hayan hecho los deberes hasta ahora ya tendrán más de 10 kilos y podrán formar un equipo con una media de 900.000 de broker por jugador, lo que nos da pie ya a pensar por fin en altas valoraciones. Eso sí, pensad que cada punto equivale a 70.000 de broker, por lo que para asegurar 200 puntos por jornada, lo que debe ser el objetivo pese a lo visto en esta última jornada, hay que llegar hasta los 14 kilos, así que tengamos paciencia y metamos a los jugones poco a poco.

 

¡Suerte a todos y a recuperarse de la resaca!

 

Jotas

Llevo muchos años jugando al SuperManager y aún se me escapa la risa cada vez que un jugador de los importantes hace una mala jornada y se generaliza el maldito comentario de “no pasa nada, total, lo tiene todo el mundo…” y pienso “sí claro, ¡todo el mundo, menos Jose!”

 

Jose es un amigo de la infancia, casi un hermano, un verdadero crack con el que he compartido de todo, dentro y fuera de la pista. Incluso diría que estuvimos a punto de compartir una novia. El caso es que es uno de los principales responsables de mi vicio al SuperManager y, desde el primer año, mi rival a batir en cada edición. Siempre he pensado que algún año podría ganar la general si se lo propusiera porque es una enciclopedia de baloncesto, pero cuando uno de nuestros entrenadores le bautizó como “Impulseman”, dio en el clavo. Jose es imprevisible, funciona así, por impulsos. Un tío capaz de tirarse un triple decisivo desde medio campo cuando aún faltan 6 segundos… ¡y meterlo! Un tío capaz de vender a Navarro después de tres treintas consecutivos o de no fichar a nadie que asegure broker en la cuarta jornada y aún así sacar un kilo de beneficios. Por eso, cada año empieza destrozándome en la privada… y acaba siendo víctima de sus propias idas de olla.

 

Y por eso, seguro que mientras yo me retorcía en el sofá por el dolor del -14 combinado de Thomas, Tripkovic, Ingles y Mumbrú, él se congratulaba de haber fichado a Ricky, que estaba claro que iba a despegar… y a Urtasun… porque sí. Y seguro que esta semana, mientras los tres más vendidos son Mumbrú, Ingles y Tripkovic, él los está metiendo en sus equipos. ¿Estrategia suicida?

 

Pues mirando los números del año pasado, parece que sí ya que un 30% de los jugadores que hicieron un negativo, a la jornada siguiente fueron otra vez incapaces de superar el 0 y tres de cada cuatro no pudieron superar el 10. Aunque esa sucesión de malas puntuaciones se dio especialmente entre los jugadores más baratos. Si nos vamos a los rangos de broker de hombres como Ingles o Tripkovic, un 7% se resarció de su negativo con una valoración superior a 20 (en el caso de hombres por encima del millón como Mumbrú o Thomas, lo consiguió un 11%). En definitiva, parece que fichar a un hombre que viene de hacer negativo es bastante contraproducente. Y eso que hay casos como el de Cvetkovic, un hombre que fue capaz en dos ocasiones de pasar de un -2 a una puntuación superior a 30 a la jornada siguiente. ¿Capacidad para recuperarse o tremenda irregularidad?

 

La irregularidad es precisamente uno de los mayores riesgos a principio de temporada. El caso más claro es el de Tripkovic, que nos ha hecho perder broker (y muchos puntos) pese a parecer que era un jugador a tener sí o sí. Aunque la estrategia debe ser ir a por los jugadores que garanticen broker, hay que pensar en hombres que garanticen cierta regularidad. El paradigma de la regularidad este año está siendo Damir Markota, que se ha movido estas cuatro jornadas entre 9.6 y 12. No parece que nos pueda aportar muchos más puntos, pero nos da broker y ¡seguro que no nos hace un -6! Otros como Miralles, Terry, Urtasun o Gianella también aseguran broker, pero no son tan de fiar.

 

Aunque si nos ponemos a hablar de fiabilidad, hablamos de Gerald Fitch. Y es que su 52.8, que curiosamente habían predicho las previsiones del Rincón, tiene el precedente más cercano en la jornada 19 de la temporada 2007/08 (Marc Gasol). Curiosamente, después de sobrepasar los 50 (Rudy, Wideman y Marc dos veces lo hicieron ese año), ningún jugador baja de 16 a la jornada siguiente. Aunque su inicio (33.6) ha sido ligeramente peor que el de Reyes el año pasado (34.6), parece claro que Fitch va a hacerse un hueco entre los grandes de la historia del SuperManager. ¿Quizá el heredero del trono de Borchardt?

 

¿Quién creéis vosotros que es el mejor de la historia del SM? ¿Habrá alguien capaz de hacerle sombra a Fitch? Si el SM fuese un Grand Slam de tenis, ¿cuál sería la final y quiénes serían los primeros cabezas de serie en caer? Para divertirnos un poco, he montado un cuadro de enfrentamientos que durante las próximas semanas nos dirá quién es el rey del SuperManager ACB. Se admiten apuestas.

 

Jotas

20/10/2009

Vaya semanita la pasada, ¿verdad? Probablemente la más vertiginosa que recuerdo en el ámbito del baloncesto y del SuperManager en mucho tiempo. Apenas ha pasado una semana desde la entrada anterior del blog y sin embargo los acontecimientos han sido innumerables: jornada intersemanal, suspensión de un partido al borde del cierre de cambios, saturación más que momentánea... Maldiciones, quejas, lamentos, “yo también me he quedado con diez”… Toma de decisiones, disculpas, reinicio de equipos, ¡¡cambios a mitad de jornada!! Más quejas, más lamentos, más maldiciones, “que injusto lo de hoy”, “que injusto lo de ayer”...

 

Y, mientras preparamos apenas sin tiempo los cambios de la jornada 3, recibimos el mazazo de la triste noticia del fallecimiento de Andrés Montes. Nos gustaría más o menos su peculiar estilo (a mí personalmente me hacía reír, algo fundamental cuando estamos hablando de un hobby), pero no podemos negar que fue uno de los que hizo crecer la afición por este deporte en España y la acompañó hasta lo más alto, poniendo la voz a las dos mayores alegrías de nuestra selección. Descansa en paz, ¡jugón!

 

Pero aún quedaban emociones (y positivas) para el fin de semana, incluso a nivel personal. Y es que me perdí la jornada virtual de la tercera jornada, con sus tres prórrogas incluidas, porque, tras cuatro años de inactividad, el domingo descolgué las botas y debuté en liga autonómica en Madrid. Reconozco que al principio tenía miedo de sufrir el “síndrome SuperManager” y pensar “mierda, menos uno” al perder un balón o fallar un triple o de echarle una mirada asesina al tío de las estadísticas por no apuntarme una asistencia o, peor aún, de pedirle explicaciones al entrenador rival de por qué no metía a su segundo base, pensando que lo tenía en mi equipo y con subida de broker garantizada. Afortunadamente, la cabeza estuvo donde tenía que estar y el debut fue casi perfecto: 5 triples y bonus por victoria. Vamos, que seguro que subo el 15%. Aunque mis compañeros lo hicieron tan bien que me hubiera hecho un equipo sólo con jugadores de mi equipo, estrategia por cierto nada recomendable en el mundo SuperManager.

 

Aunque con el espectacular momento de forma del Ayuda en Acción Fuenlabrada y sus tres jugones, muchos os habréis preguntado si es excesivo juntar a tres hombres del mismo conjunto en vuestros equipos y, en caso negativo, dónde está el límite. Recuerdo un año (o más de uno) en que tener a cuatro del TAU era casi obligatorio. Los Calderón, Nocioni, Oberto, Scola, Macijauskas, Rako, Mickeal, Teletovic e incluso Vidal o Foirest, en temporadas distintas, eran sinónimo de éxito. Este año, parece que tener a los tres del Fuenla o del CB Granada, o incluso cuatro, puede ser una buena táctica. Pero, ¿qué dicen los números?

 

Bajo la ambiciosa hipótesis de que un jugador sólo es interesante si consigue un mínimo de 20 de valoración, cogiendo todos los partidos de todos los equipos del año pasado, vemos que en un 62% de los casos, ninguno o un jugador del equipo consiguió llegar a 20 incluyendo el bonus. Una cuarta parte de las veces fueron dos los jugadores que lo consiguieron y menos de un 15% de las ocasiones, el equipo tuvo a tres o más jugadores por encima de 20. Eso sí, equipos como el TAU (47%), DKV Joventut (28%), Fuenla (28%), Regal Barça (25%) y Real Madrid (25%) consiguieron muchas veces colocar a tres o más jugadores por encima de esa barrera. Curiosamente, el récord de jugadores lo fijaron el Regal Barça y el DKV con 5 en la jornada 28, seis después de lo que hiciera el Gran Canaria (Moran, Savané, Mario, English y Augustine).

 

En este sentido, hay que tener muy presente la dependencia que tiene cada equipo de sus jugones, puesto que no es lo mismo que sean siempre los mismos los que se salen o, como pasa muchas veces con los equipos grandes, que los que pasan de 20 vayan rotando jornada tras jornada.

 

Los equipos más dependientes en estas tres primeras jornadas, en cuanto a valoración, han demostrado ser Gran Canaria 2014 (Savané acumula el 36% de la valoración), Xacobeo Blu:sens (Jackson, 33%) y Bizkaia Bilbao Basket (Mumbrú, 30%); los que menos, Suzuki Manresa (Grimau un 14%) y Unicaja (Freeland un 17%), aunque lo del Suzuki es probablemente debido a la lesión de Cusworth. Aunque si contabilizamos la dependencia respecto a los tres mejores jugadores, encontramos al Ayuda en Acción Fuenlabrada como el más dependiente, con Fitch, Thomas y Batista sumando el 79.2% de la valoración del equipo. No es extraño que los tres hayan sido ya MVP y que se encuentren entre los 7 jugadores más valorados de estas primeras jornadas.

 

¿Y vosotros, dónde creéis que está el límite en cuanto a jugadores del mismo equipo? ¿Es mejor aprovechar esa dependencia de los jugones o es mejor diversificar el riesgo? ¿Qué pasará el día que ese equipo sufra una dura derrota?

 

Por cierto, ya sé que muchos lo sufrís en las gradas o frente a la tele pero, los que jugáis, ¿habéis sufrido alguna vez el “síndrome SuperManager” en la cancha? Os animo a que entréis en el foro y compartáis vuestra experiencia.

 

¡Suerte con los cambios y hasta la semana que viene!