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Como ya comenté en una de las primeras entradas, lo bueno de las jornadas intersemanales es que no te dejan tiempo para pensar y darte cuenta de las grandes cagadas que has hecho en la última jornada. Y además, afrontas la jornada del fin de semana sin tiempo para respirar y ver lo mucho que la has cagado durante la semana. Así que mientras vosotros vais estresados por hacer los cambios en la universidad y en la oficina con un ojo mirando a la pantalla y otro en el cogote para que no os pille el jefe, yo me he propuesto hacer una recopilación de las cagadas más habituales que hacemos semana tras semana.

 

- Cagada general: Esta es la que menos duele porque somos muchos los damnificados. Normalmente la protagoniza un jugador de los fijos en uno de esos días para olvidar. Solemos perdonarla y además pensamos erróneamente “total, lo tiene todo el mundo”. Pero no, resulta que el colega que le gana el desayuno todos los lunes a mi cuñado, no lo tiene… y a mi cuñado le vuelve a tocar pagar.

 

- Cagada millonaria: Otra de las bastante habituales. Protagonizada por un jugador que asegura bróker con un negativo astronómico. El tío se casca un -5 pero “por lo menos sube el 15%”. Suele doler, pero si es en las primeras jornadas, solemos perdonarla. Pero ojo, porque a veces se convierte en una cagada “me cago en todo”.

 

- Cagada me cago en todo: Es una evolución de la anterior, en la que un jugador que necesita un -2 para subir el 15% hace un -5 y te baja el 15%. Pasas la noche del domingo entera teniendo pesadillas y juras que nunca volverás a confiar en él, hasta que vuelves a caer en la trampa y se convierte en una cagada recurrente.

 

- Cagada recurrente: Si os doy 5 segundos para pensar en un tío que siempre os la juega cuando lo ponéis, os sobrarán 4 y medio. Es el típico tío de precio elevado pero que no llega a ser un fijo y que siempre que crees que tiene una buena jornada, la pifia. Te convences a ti mismo que no volverá a tus equipos, pero siempre acaba volviendo para hundirte.

 

- Cagada me lo temía: Sabes que lo tienes que cambiar. Tiene un partido complicado, pero el tío está en racha y ningún posible sustituto te inspira confianza e incluso eres capaz de no gastar un cambio esa semana porque el resto del equipo te gusta. El -3 te lo temías, pero dos de tus rivales en la privada han aprovechado para pasarte en la general.

 

- Cagada porque sí: Ésta también te la temías, pero no has podido hacer nada para evitarlo. Ribas la pasada jornada es el ejemplo ideal. Lesiones, dudas, cambios más urgentes te hacen quedarte con un tío que estás seguro que fallará, pero ahí se queda, con un bonito 2 en su casillero y con el hombre que era duda y al que has cambiado con un 19,2.

 

- Cagada por listillo: “Estoy seguro de que se va a salir y me va a hacer ganar la jornada”. Se lo comentas a dos o tres de tus amiguitos del foro y les convences para que también lo pongan. Nadie habla de ese tío, excepto tú que tienes un pálpito y no quieres que nadie más lo sepa. El negativo duele y mucho, sobre todo cuando ves que al tío “que iba a poner todo el mundo” se marca un 30 más bonus. Además, tus amiguitos del foro se pasan dos semanas sin hablarte.

 

- Gran cagada: Lo tienes desde la jornada 1 y no lo está haciendo nada mal, pero crees que ya ha llegado a su tope. Lo vendes buscando a un hombre que te deje dar un golpe de efecto en la clasificación y efectivamente lo das. Teletovic se casca un 40,8, es MVP, y su sustituto pasa por los pelos de 10. Te sientes el hombre más desafortunado del mundo, pero aún te puedes superar.


- Cagada tras cagada: Piensas que rectificar es de sabios y recuperas a Teletovic. Los 30 puntos de la semana pasada ya los has perdido, pero ahora además garantiza broker. Teletovic vuelve a tu equipo por un tocado Freeland… y se marca un 1. Pierdes 18,2 puntos y sientes que eres el peor manager de la historia. Piensas en dejar el SuperManager para siempre, pero el martes por la noche recapacitas y te apresuras a hacer los cambios para la jornada intersemanal.


Pero que la jornada sea entre semana no te garantiza que te libres de las cagadas. Si bien esta temporada las jornadas 2 (intersemanal) y 3 son hasta ahora las jornadas con una mayor media por jugador, el año pasado jugar entre semana (jornadas 2, 9, 19 y 33) suponía hacer una valoración un 2% inferior al resto de las jornadas, en media. Todo lo contrario que las jornadas posteriores a una intersemanal (3, 10, 20 y 34), que provocaron incrementos medios del 2% en la valoración de los jugadores. ¿Quizá por el cansancio acumulado que provoca jugar entre semana y debilita las defensas?

 

Lo que está claro es que estas jornadas no dejan indiferente a casi nadie. El rey el año pasado fue Tiago Splitter, que en las dos intersemanales que jugó promedió 33.6 de valoración y nunca se bajó del 20 en ninguna jornada de las dobles (intersemanal + fin de semana). Cerquita se situaron hombres como Lakovic, Sergio Sánchez o Moiso, todos por encima de los 27 de media en jornadas intersemanales. Los cuatro consiguieron su mejor valoración de la temporada en una jornada de este tipo, igual que otros 36 jugadores entre los que destacan Freeland, Oleson, Welsch o Ndong.

 

En el polo opuesto encontramos a jugadores como Felipe, Borchardt, Ricky o Chris Thomas, junto a otros 26 jugadores, que firmaron su peor actuación del año un martes, miércoles o jueves. El ahora base del Fuenla, por ejemplo, promedió en las cuatro intersemanales la mitad de su media de la temporada. Carlos Suárez un 74%, Navarro un 82%, Bullock un 69% y Valters un 43%, contrastando con el 338% de Germán Gabriel, el 171% de Freeland, el 141% de Splitter, el 123% de Archibald o el 139% de Ribas. ¿Tendremos que pensarnos su venta a riesgo de cometer una cagada “me lo temía”?

 

En cuanto a vosotros, ¿cuál es vuestra estrategia en una jornada como ésta? ¿Algo cambia? ¿Pensáis en algún factor diferente al de otras jornadas?