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[eMe]

 

"No me bajé de la bicicleta porque estaba la televisión". Ésta sorprendente frase la concedió el gran Miguel Induráin a propósito del desfallecimiento que sufrió aquel año de 1994, cuando, a pesar de la inestimable ayuda de "Cacaito" Rodriguez, Induráin, las piernas atrancadas en las rampas del Mortirolo, veía como un por entonces desconocido y menudo corredor italiano, un tal Marco Pantani, se llevaba a su rueda a su principal rival por el triunfo de su tercer Giro consecutivo, el también jovencísimo Evgeni Berzin. Tras perder en meta más de tres minutos y medio Giro, Induráin, mito ya por entonces del ciclismo, reconocería aquel día como el más duro de su carrera.

 

Diez años después, el Real Madrid de Florentino Pérez y Carlos Queiroz se presentaba en el Lluís Companys de Barcelona con una de las alineaciones más rutilantes de la historia del fútbol. Los Roberto Carlos, Figo, Zidane, Beckam, Ronaldo, etc. culminaban una temporada en la que comenzaron arrolladores, penando la decisión de su técnico, Carlos Quiroz, de no dar descanso jamás a sus estrellas. A pesar de ponerse por delante en el marcador gracias a un golazo de Beckam en el minuto 26, los merengues, reproduciendo lo que sería su temporada completa, acabaron sucumbiendo en el minuto 111 con el gol de Emiliano Galleti para los maños. Las piernas de los blancos, cargadas de plomo, no serían capaces de rematar la temporada y la acabarían sin conseguir un solo título de tantos en que partían como favoritos.

 

Todos recordamos grandes pájaras que han hundido a las estrellas más significadas. El domingo a mediodía, feliz, comprobaba cómo mi equipo llevaba 140 puntos ya, y aún faltaba lo mejor: Rabaseda, revelación de la temporada, y Batista, martillo pilón de los madrileños, se enfrentaban a un débil Manresa. Frotándome las manos bromeé con mi cuñado un rato y me dediqué a mis quehaceres (me fui de cañas). El retorno al SuperManager fue una dura resaca. Rabaseda dos puntos. Batista, con un promedio de más de veinte, uno. Pájarraca.

 

No era malo Induráin, y lo demostró mil veces más después de aquello, ni era malo Zidane, ni, desde luego, es malo Esteban Batista, aunque me haya hecho perder la tira de puntos con respecto a mi cuñado, así que ésta semana, espero, me toca que me den puntos sí o también. Para salir de una pájara solo hay una solución: seguir pedaleando.

 

Así pues, solo un retoque en mi equipo para ésta jornada. Doblas, que juega dos seguidos fuera, sale del equipo y entra un Banic del que nos costó desprendernos la pasada. Con este cambio, esperamos vencer la pájara con: De Colo, Marcelinho, Green; Suárez, Rafa Martínez, Rabaseda, Oleson; Doellman, Banic, Hervelle y Esteban Batista.

 

Suerte a todos y que no haya pájaras!

 

[Jotas]

 

Confieso que, aunque intento que no me condicione, que cada semana leo a mi cuñado antes de escribir mi parte del blog. Hoy no me queda más remedio que seguir su símil ciclista y asegurar que a mi cuñado, el archiconocido (gracias a Perico) Hombre del Mazo, le vino a buscar esta vez no con su herramienta habitual, sino con el Yunque. Se las prometía muy felices eMe el domingo por la tarde cuando veía que las dos figuras del Fuenla le podían llevar a alcanzar los 200 por primera vez esta temporada. El descalabro provocado por Batista ya lo conocéis todos (y muchos lo sufristeis también).

 

Al margen de la tremenda pájara sufrida, lo peor para eMe es que se encontró con el mejor Jotas de la temporada. Parecía que se había tomado cinco filetes bien cargados de clenbuterol. Diríamos que fue mi jornada perfecta: mis dos mejores equipos superando los 220 pese a volver a fallar con los cambios, 468º de la jornada, 405º de la general… y 196.8 con el equipo de la privada “Jotas vs. eMe”, al que sólo darkness (Valencia) pudo privarle de una brillante victoria en la jornada.

 

Pero no voy hacer leña del árbol caído. Mis equipos vivieron claramente de las rentas de montar un once a dos jornadas vista, ya que algunos cambios fueron de escándalo (como meter a Batista por Donaldson en mi mejor o a Hosley por Mumbrú en el segundo). Y como ha quedado infinitas veces demostrado que, en este juego, tan rápido puedes subir como pegarte un verdadero castañazo, y con la infinidad de dudas que genera esta jornada (vuelta de Navarro, Gianella, Cabezas, McIntyre, Freeland duda, Barac no se sabe…), mi idea era adoptar una estrategia conservadora. Y eso pasa por contar con un Batista herido y con dos partidos consecutivos en casa. O con un MVP Davis que recibe a una defensa interior floja (que paradójicamente ha secado a Kurz y a Batista en las dos últimas jornadas).

 

Por suerte o por desgracia (os lo digo el domingo), mis dos extracomunitarios, Jackson y Doellman, están un gran momento y, pese a jugar fuera, voy a darles un voto de confianza. Y los tres elegidos para esta jornada son: Green (después de un -5, toca resarcirse), Quinteros (en casa saca lo mejor) y Felipe (Espartaco afronta el Tourmalet en un gran momento y le gustan estos partidos). Se van Blakney, Llull y Savanovic.