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09/10/2009

Crucecita en “Espartaco, qué huevos tienes”. A ver… vaya faena... ¡¡Felipe lesionado!! ¡Pero si había construido el equipo en torno a él! ¿Y ahora qué hago? Bueno, meto a Hervelle que seguro que se sale. ¡Y encima está regalado de precio! ¿No le tendrá manía Messina como dicen por ahí, no? Quizá es mejor que fiche a Velickovic o Garbajosa… Mira, dejo a Hervelle y punto. ¡Seguro que sube el 15%! Uf, y ahora me sobra 1 millón en caja. Pues si luego no es tan difícil cuadrar un equipo majo con 6.5 millones... No me extraña, ¡si tengo a 5 tíos de menos de 400.000! Pero es que fijo que lo hacen bien. Rudy también salió baratísimo su primer año y ¡míralo al tío! Aunque pensándolo bien, puedo vender a Miralles y fichar a Freeland, que se ha salido en pretemporada. Bah, es que lo tengo en todos los equipos. ¿Y si luego la caga? Cómo me pase como aquel año que metí a Bazdaric hasta en el de rebotes… Tres negativos en las tres primeras jornadas se marcó el tío.


¡Ups! Ah… que ya estáis ahí… Los de ACB no me habían avisado de que llegabais tan pronto. ¿Estáis todos igual, no? Que si cambios de última hora, que si a éste lo fiché pero ya no me gusta, que si no me había fijado que éste era tan bueno en LEB… Quedan menos de 48 horas y estoy como todos los años, con el gusanillo y con los nervios a flor de piel. ¡Y eso que participo desde la primera edición! Pero es que cada temporada pienso que es la mía y cada año me la pego más fuerte en la primera jornada. Tío que meto en todos los equipos, tío que se erige como la gran decepción del primer día.


En fin, que no me he presentado. Para los que no me conocéis, que seréis los más, mi nombre es Javier, aunque en muchos ámbitos, y concretamente en este mundillo, todo el mundo me conoce por Jotas. Mi historia es como la de cualquier otro manager: un buen día llegó un amigo y me dijo “hay un juego online de la ACB que mola mucho. Hazte un equipo y nos picamos”. Entré, me registré, hice mi equipo… y durante varias temporadas me autoconvencía que ir el 100.000 no estaba tan mal; seguro que los que iban delante es porque eran unos viciados que se pasaban horas pensando en los cambios. Hasta que un buen día decidí leerme las reglas del juego y me sentí iluminado, especialmente gracias a una de ellas:


"La cotización de los jugadores evolucionará a lo largo de las jornadas en función de sus estadísticas… con una relación de 70.000 € cada punto… pero dicho precio nunca fluctuará más de un 15% de una jornada a la siguiente"

Y así es como me convertí en un friki más del SuperManager. Lo de crear una página web con estadísticas, análisis, previsiones y todo lo relacionado con el juego llegó luego. Y lo de empezar a rondar los primeros 1.000 puestos de la general todavía tardó algo más. Eso sí, sigo sin ser nadie: mi mayor logro en esto del SuperManager es no haberme dado aún por vencido y estar un año más en la salida con la misma ilusión que el primer día.


Pero como os he dicho antes, la salida no se me suele dar demasiado bien. No hay año que acabe la primera jornada y diga “tío, eres un crack”. Y eso que la teórica me la sé: las primeras jornadas hay que sacar toda la pasta que se pueda. Pero llega la primera jornada, yo con mis jugadores fijos fijísimos y… ¡fracaso estrepitoso! El “caso Bazdaric” ya lo conocéis, pero es que el año pasado el fijo fue el amigo Jasaitis, que firmó un fantástico -2 para empezar. Mejor que no os diga quién es mi fijo de este año…


Sea como sea, la primera jornada es toda una lotería. Y además te lo juegas todo: si aciertas, tienes mucho ganado para el resto del año; si fallas, te toca ir a remolque. O hacer equipos en la segunda jornada… e ir a remolque (mi gran especialidad). El caso es que en la jornada del debut el bróker de los jugadores o sube todo o baja todo. El año pasado, un 48% de los jugadores (77) perdieron el 15% de su valor, mientras que cuatro de cada diez  (66) subieron lo máximo. Lo dicho, todo o nada, no hay punto medio, y acertar con los 11 jugadores parece misión imposible. Eso sí, si te fijas un poco en las estadísticas de pretemporada, puedes acertar un poco más: de los 76 jugadores que hicieron una pretemporada por encima de su precio inicial el año pasado, un 56% se revalorizaron lo máximo la primera jornada, mientras que de los 82 que hicieron una mala pretemporada en comparación con su precio, sólo un 26% lo consiguieron.


Esta primera jornada nos deja además otros datos curiosos. El equipo más caro (FCB) se enfrenta al más barato (XBS), siendo el jugador medio del Barça casi 300.000€ más caro que el del Xacobeo. Además, de los 6 jugadores más caros del juego, 3 son baja (Reyes, Eliyahu y Oleson). El único jugador de los que pasa del millón que ha tenido una buena pretemporada (en cuanto a anotación) ha sido Clay Tucker; el resto no ha llegado a los 14.3 puntos de media (cifra mágica, porque equivale al millón de broker). Junto al del DKV, los otros dos grandes protagonistas de la pretemporada han sido curiosamente Carroll, nuevo fichaje del Granca, y Freeland, que juega su primera temporada ACB fuera de la isla. Precisamente el nuevo pívot del Unicaja es el único no extracomunitario entre los 7 máximos anotadores de la pretemporada. No debe ser casualidad que el broker medio de un extracomunitario sobrepase los 800.000. Vamos, un sinfín de datos a tener en cuenta que, cuando llegue el fin de semana, no valdrán para nada. Lo único que valdrá es la tecla F5 para seguir con ansias la primera jornada virtual del año.


¡Mucha suerte a todos! Nos vemos por aquí la próxima semana… espero que, por fin, con un buen debut.

Jotas