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Otra temporada más nos hemos despedido de un año y le hemos damos la bienvenida al nuevo con una buena dosis de baloncesto. Aunque atrás quedaron, y quizá muchos de vosotros ni os acordéis, los torneos de Navidad del Real Madrid, con el maratón de baloncesto de estas Navidades ya no sabía si tenía vacaciones por las fiestas o para que me diera tiempo a hacer los cambios entre jornada y jornada. Y es que el SuperManager está tan metido en nuestras vidas cotidianas que es imposible no encontrar silitudes entre ambos mundos. Y con mayor razón estas Navidades en las que casi casi han ido de la mano.

 

Para empezar, las Navidades las iniciamos siempre con la clásica cena de Nochebuena y la Misa del Gallo, celebrando el nacimiento del hijo de María. En la ACB este año hemos empezado con los gallos de Arseni retransmitiendo el Clásico y con Ricky Rubio haciéndole un hijo a los de Messina.

 

Aunque éste no ha sido el único parecido razonable de estas fiestas. Ante la ausencia de Reyes (Felipe), y coincidiendo en fechas con la campaña "Encesta su juguete", los jugadores se pusieron de acuerdo para disfrazarse de Sus Majestades y repartir ilusión entre todos los managers. Pero, entre que algunos son más de Papá Noel y que había exceso de candidatos para el puesto de Baltasar (Tucker, Cook, Fitch, Panko... Ah no, que Panko es blanco... bueno, seguro que en El Corte Inglés le cogían a él y le pintaban con carboncillo), muchos prefirieron vestir sus valoraciones de rojo fuego. Había tantos jugadores on fire, que aquello parecía la calle Preciados en los días previos a la cabalgata. Así, no ha sido raro recibir un SMS de uno de tus rivales en la privada, que parecía desaparecido desde la jornada 4, diciéndote que había superado los 250 puntos, como el "amigo" al que no ves hace 3 años pero te reenvía uno de felicitación de esos que circula de móvil en móvil.

 

El gordo además, como cada año, les ha tocado a unos poquitos, aquéllos que decidieron no se sabe porqué meter en sus equipos a Cook y, sobre todo, a Diego García que, ante la ausencia de su primo Ramontxu en la Puerta del Sol, ha decidido dar él la campanada. Y como cada año también, los atracones han sido la tónica habitual en estas fiestas. Turrones y polvorones se han mezclado con puntos y más puntos, aunque a alguno le sentaran mal los langostinos y sufriera una indigestión con Carroll. Si es que no se puede comer en Nochevieja de las sobras de Nochebuena!

 

El caso es que, tras las fiestas, a todos nos sobran un par de kilitos, de peso por un lado y de broker por otro. Pese a la subida del IPC (el mercado SM lleva 6 jornadas seguidas revalorizándose tras caer casi de manera continua desde principios de temporada, siguiendo la tendencia del IBEX durante la crisis) las rebajas se han adelantado y nos han traído gangas como Jaric o Hettsheimeir, permitiéndonos a casi todos tener el equipo que nos da la gana. Gran noticia para las cigalas que descuidaron el broker y se ríen ahora de las hormiguitas que no saben qué hacer con su exceso de caja.

 

Así nacen los buenos própistos de cada inicio de año: "No voy a pensar más en el broker, voy a saco a por puntos", "a Rafa Martínez/Carroll no lo pongo nunca más" o "no volveré a dudar nunca más de Banic" han sido algunos de los más habituales. Aunque, como en la vida real, sabemos que no los vamos a cumplir. Ya le daremos la culpa al fichaje de Hervelle o a que Carroll en casa suele salirse, o a que aunque Jackson haya vuelto y Estudiantes y Barça defiendan bien por dentro, Hettsheimeir necesita un -77 para subir el 15%...

 

Pero dejemos de mirar a lo que ha sucedido y fijémonos en lo que nos llega. 17ª jornada y cinco equipos jugándose la vida para entrar en la Copa del Rey. ¿Afecta eso a los jugadores y sus valoraciones? ¿Mayor motivación, luego valoraciones más altas? ¿Mayor presión, luego valoraciones más bajas? El año pasado siete eran los equipos ya clasificados, cuatro los que se jugaban la plaza restante (aunque uno descansaba) y 6 los que no tenían ninguna opción. Éste fue el resultado:

 

  • Jugadores de equipos ya clasificados: estuvieron apenas un 4% por debajo de su media de valoración, con la mayoría de los jugadores importantes cumpliendo (Reyes 37.2, Rako 19.2, Splitter 36, Vázquez 24, Navarro 21.6...) aunque algunos equipos como el DKV o el Unicaja prefirieron dar descanso a sus estrellas (Wright, Moiso, Haislip) y darle protagonismo a actores secundarios (Norel 27, Gomis 14).
  • Jugadores de equipos sin opciones: estuvieron un 16% por debajo de su media hasta esa jornada y gracias al buen partido entre Cajasol y CAI, en el que la necesidad hizo que los jugadores importantes destacasen, con Quinteros (33) a la cabeza. El resto, muy discretos y sin opción a bonus ante equipos mejor clasificados.
  • Jugadores de equipos aspirantes: los nervios se vieron reflejados en un 22% menos de valoración respecto a sus medias. Ni siquiera los cracks estuvieron a la altura (Borchardt, Saúl, Valters y sobre todo Scepanovic con -8) y sólo se salvaron Oleson y Perovic, con la aparición de jugadores poco habituales en busca de reivindicarse (Cherry, Pietrus o J.I. Jasen estuvieron por encima de 10 pese a costar menos de 300.000)

Poco histórico me parece para entrar a valorar si es idóneo o no introducir jugadores de equipos con necesidades. Lo que está claro es que tras unas fiestas repletas de buenas sensaciones, no podemos relajarnos y pensar que llegar a 200 ya se ha convertido en una rutina. La lesión de Batista o el fichaje de Hervelle ya nos han puesto deberes para la vuelta al cole. Mientras, disfrutad de los juguetitos que os han traído en forma de medallita. Yo la siguiente que busco es esta medalla 300.

 

¡Mucha suerte y feliz año a todos!

 

PD: Por cierto, ante el debate que se genera siempre que hay una valoración astronómica, os dejo un artículo sobre las mejores valoraciones de la historia del SuperManager que os puede interesar.