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"Tengo la táctica perfecta para ganarte", me decía con una sonrisa entre inocente y malévola mi novia antes de empezar la temporada. Como buena cordobesa, conozco a la perfección su predilección por Felipe Reyes pero nunca pensé que, después de muchas temporadas jugando al SuperManager, alguien me pudiera amenazar con una táctica tan simple como poner a "Felipe y 10 más". Por eso, no sé si me sorprendió más que se pensase que ya no tenía nada que hacer cuando Felipe se lesionó en pretemporada, o que tras la jornada 5 todavía me fuera ganando con Teletubbie, Obama y Garfield como jugadores franquicia.

 

Aunque lo más sorprendente es el grado de madurez que ha alcanzado en apenas 10 jornadas. "¿Cómo que estoy traicionando a Felipe? No puedo ficharle ahora. A los que estaría traicionando es a los jugadores que me han hecho llegar hasta aquí", me decía la semana pasada contestando a mis críticas por no meter, una vez recuperado, al jugador que teóricamente tenía que acabar con mi equipo. Y es que mi novia será una manager novata, puede incluso que su criterio de elección de los jugadores no sea del todo ortodoxo, pero de tonta, no tiene un pelo. Y quitar a tíos que están haciendo 15 ó 20 cada jornada para meter a otro que lleva más de un mes sin jugar, más que fidelidad… es una cagada.

 

Precedentes de este estilo tenemos varios en las últimas dos temporadas, que nos aconsejan esperar dos o tres jornadas más para ni siquiera pensar en Reyes:

 

  • En la temporada 2007/08, Curtis Borchardt y el propio Felipe Reyes se perdieron las primeras 4 jornadas. El del Granada debutó contra el Unicaja con un excelente 27.6 y subiendo más de 200.000 de broker, pero perdió medio kilo en las dos siguientes antes de encontrar la regularidad que le llevó a ser el segundo mejor pívot de la liga. Felipe, por su parte, empezó con un 3.6 ante el Grupo Capitol, consiguiendo un 24 en el siguiente partido. Pero no fue hasta la jornada 15 que consiguió encadenar dos puntuaciones consecutivas superiores a 15.
  • La temporada pasada, Juan Carlos Navarro se perdió los dos primeros partidos de ACB. También empezó con mal pie (2.4 ante el Pamesa, partido aplazado ante el Granca y 14.4 ante el CAI). Casi 350.000 de pérdidas antes de despegar con dos valoraciones por encima de 20 en las jornadas 6 y 7. Sin embargo, las valoraciones de Navarro fueron algo irregulares hasta que a partir de la jornada 16 empezó a entonarse y no bajar de 15.
  • Tiago Splitter también se perdió las cuatro primeras jornadas y perdió más de 350.000 de broker en sus dos primeros partidos (7 y 12 ante Bruesa y Madrid), pero sus 8 siguientes valoraciones (y 12 de sus siguientes 13) fueron superiores a 18, subiendo casi 900.000 de broker hasta los 1.8 millones en la jornada 20.
  • El caso más parecido al de Reyes fue el de Ricky Rubio, que no pudo jugar hasta la jornada 12, en la que hizo un 1.2, para seguir con un 6 en la jornada 13 y por fin despuntar con un 20.4 en la 14. Para entonces las pérdidas eran cercanas al medio kilo y la ganga generó un 36 la siguiente jornada para casi no dejar de subir en todo el año y acabar como el base más valorado de la liga.

 

Pero la infidelidad más común que cometemos año tras año los managers tiene como víctimas a aquellos jugadores que llenan nuestra caja durante semanas y que desaparecen de nuestros equipos como si nada en cuanto tocan techo. Hombres como Juan Ignacio Jasen, Pedro Llompart o incluso Fernando San Emeterio, Pablo Aguilar y Darjus Lavrinovic han pasado por casi todos los equipos y difícilmente volverán más que en jornadas puntuales pese a haber duplicado e incluso triplicado su broker. El próximo en desaparecer será con toda seguridad Stanko Barac, un hombre que prácticamente garantiza 120.000 de broker este fin de semana (necesita un 3.6) y que pese a ser el 25º en valoración del SuperManager, probablemente pasará al anonimato tras su partido ante el Estudiantes. Un caso muy parecido al de Freeland, que desapareció en la jornada 14 y aún así pasó de 10 en 11 de las últimas 15 jornadas.

 

Aunque para traiciones gordas, las de los aficionados de los diferentes equipos. No me negaréis que las derrotas se viven de diferente manera cuando uno tiene en su equipo a la estrella del equipo rival que está destrozando a tu equipo. ¿O no os parece gracioso un aficionado del Barça aplaudiendo un dos más uno de Velickovic o uno del Madrid cabreado por una falta en ataque de Navarro? Y mejor no meternos en un ejemplo que combine las palabras Ricky y Joventut en una misma frase, porque la tenemos liada. Aunque creo que los aficionados de la Penya tienen el cielo ganado esta temporada, siendo fieles a sus colores y aguantando en sus equipos al imprevisible Clay Tucker después de la sangría que está provocando en las últimas jornadas. Yo lo dejo, con un par. Y a Barbour también. Al menos no me harán perder casi 200.000 de una tacada como el bueno de Espartaco… ¿O será capaz Felipón de marcarse un 30 más bonus en su segundo partido?

 

Y vosotros, ¿a qué jugador sois fieles, haga lo que haga? A ver si alguno nos sorprende.

 

¡Mucha suerte en la próxima jornada!

 

Jotas

 

PD: Felicidades a todos los Javis!!!