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Assignia Manresa vuelve a mirar al Este de la Europa baloncestística para encontrar una pieza en el mercado que encaje en el puzle que cada año elabora. Si el año pasado fue Adam Hanga quien llegaba procedente de Hungría, esta vez será el búlgaro Aleksandar Yanev quien ratifique una temporada más el buen criterio de los ojeadores manresanos.

 

Muchos ven en Yanev el relevo natural de Downs y no le faltan motivos. Corre bien el contraataque, es vertical en su juego posicional y tiene un físico importante (203 centímetros) para hablar de un alero. Sin embargo, no tiene la explosividad y espectacularidad de un matador y, sí al contrario, ofrece la seguridad y estabilidad en el lanzamiento exterior de un tirador.

 

Quizá ahí radica la principal virtud de Yanev, su polivalencia a la hora de jugar a baloncesto. Su físico le puede amoldar a la posición de ala-pívot, pero su interpretación del baloncesto y habilidad perimetral le han llevado a jugar como alero. De su juego destaca la habilidad para jugar abierto, la regularidad en el tiro (con una mecánica ortodoxa y rápida para la envergadura del jugador), la importancia que tiene en el rebote defensivo y, sobre todo, la inteligencia en el juego. Pocas veces elige una mala opción o mal tiro y son escasos los balones que va a perder. Toda una virtud en los tiempos que corren.

 

 

 

 

Formado en la cantera del Cherno More, Yanev aterriza en la Liga Endesa con 21 años y un potencial todavía por exprimir. Dependerá de él conocer su propio límite pero lo que es seguro es que con cada temporada ha ido mejorando hasta dar el salto a una liga importante siendo todavía muy joven.

 

La pasada campaña promedió 16,4 puntos, 8,2 rebotes, 1,6 asistencias y 1,3 recuperaciones por encuentro en Bulgaria. Internacional por su país desde las categorías inferiores, le queda consolidarse dentro de la absoluta aunque está llamado a ser importante en el relevo generacional que ésta ha emprendido.

 

Así pues, a Manresa llega un joven talento por explotar, con una breve incursión en la liga griega (jugó tres partidos en el Kavala este año), Yanev reúne los requisitos necesarios para ser una de esas nuevas joyas que Assignia Manresa suele pulir con paciencia y entusiasmo

Álvaro Paricio
@Alvaropc23
ACB.COM

Adrien Moerman (2.01, 7/8/1988, Fontenay-aux-Roses) ha sido la primera incorporación de un jugador procedente del extranjero en el mercado veraniego de fichajes de la Liga Endesa. El Gescrap Bizkaia se ha mostrado ágil en la adquisición de uno de los jóvenes valores más prometedores de la LNB ProA francesa, que llega procedente del SLUC Nancy, campeón de liga del año pasado, y cuya temporada ha sido más discreta de lo que se esperaba.

 

Moerman, se formó en las categorías inferiores de la Chorale de Roanne, adonde llegó en el año 2003. Desde muy joven apuntaba maneras de gran jugador, pues el año siguiente, en 2004, es convocado por Lucien Legrand para formar parte de la selección francesa cadete, junto a su amigo Ludovic Vaty (actual pívot del BCM Gravelines- Dunkerque); Nicolas Batum, o Antoine Diot. En el campeonato celebrado en Grecia, se proclama campeón de Europa cadete, convirtiéndose en el máximo anotador.

 

 

En la temporada 2005-2006, el técnico del primer equipo, Jean- Denys Choulet, lo hacía debutar en la máxima categoría del baloncesto francés, la ProA, en el partido de la segunda jornada que enfrentaba a la Chorale Roanne en casa, en el Halle André Vacheresse, contra la SPO Rouen. Aquél día, el 8 de octubre de 2005, el joven Adrien, con tan sólo 17 años, veía cómo su equipo ganaba holgadamente, por más de veinte puntos, al rival. Su esfuerzo y trabajo con el equipo de Espoirs (equipo de promesas), le habían valido para participar en los entrenamientos de los profesionales e, incluso, para ir convocado al partido. Cuando sólo restaban cuatro minutos para acabar un partido sentenciado desde hacía mucho rato, JD Choulet mandaba a Moerman y a su compañero de banquillo, el escolta Yannick Zachee, a saltar a pista. Su sueño se había cumplido, y bien que lo iba a aprovechar. En los escasos cuatro minutos que estuvo en pista, Adrien Moerman ilusionó con su actuación a la calurosa afición de la Chorale, eterno rival del vecino ASVEL: 4 puntos sin fallo (2/2 en tiros de campo), 1 rebote y 1 tapón. El sacrificio y el talento de Adrien se abrían camino.

 

A lo largo de esa temporada, Moerman tendría ocasión de vestir la camiseta del primer equipo hasta en 14 ocasiones. Su partido más destacado tuvo lugar en el Docks Océane, la pista del STB Le Havre, el 11 de febrero de 2006. Aquel día, Choulet tenía problemas en el juego interior (Alí Traore había sido eliminado), y recurría a su joven promesa. El resultado no pudo ser mejor: 10 puntos (4/5 en tiros de 2) y 4 rebotes, para 13 de valoración en 13 minutos. Su equipo se hacía con la victoria a domicilio, y su entrenador se convencía de las posibilidades de su joven jugador, que comenzaría a tener más minutos y mayor continuidad en ProA a partir de este día.

 

Mientras jugaba con el primer equipo de Roanne, Adrien Moerman disputaba también la liga de Espoirs para jugadores inferiores a 20 años, donde era elegido en el quinteto ideal del campeonato, junto al base Loïc Akono (BCM Gravelines-Dunkerque); el escolta Mateusz Kasperzec (SLUC Nancy); Nicolas Batum (Le Mans), y el pívot Gary Florimont (Cholet Basket). Por aquel entonces, su repertorio de recursos ofensivos era limitado, ya que aún no había entrenado específicamente el lanzamiento de perímetro. Era un diamante por pulir.

 

Ese mismo verano de 2006 participa con Les Bleus en el campeonato de Europa junior U-18 celebrado en Grecia, consiguiendo la medalla de oro (siendo máximo anotador en la final frente a Lituania), en una selección en la que había un nivel más que notable: Nico Batum (MVP del torneo); Alexis Ajinça; Antoine Diot; Ludo Vaty; Kim Tillie; Edwin Jackson, … Y además, se llevaron el prestigioso torneo de Mannheim. Sus actuaciones no pasan desapercibidas (más de 14 puntos y casi 9 rebotes por encuentro en el Europeo), y es por ello por lo que el Real Madrid se llega a plantear ficharlo para sus categorías inferiores, como comentaba Chema de Lucas en agosto de 2006.

 

La temporada siguiente será exitosa a todos los niveles. Permanece en la Chorale de Roanne, ganándose confianza y minutos de su entrenador JD Choulet. Su equipo logra llevarse las dos competiciones más importantes de Francia, la Semaine des As (ante Le Mans) y el título de liga (ante Nancy), aunque Adrien no jugaría ninguna de las dos finales (el título de liga se disputa en Francia a partido único desde la temporada 2004-2005).

 

Durante el verano, vuelve a la selección francesa, con la que conquista la medalla de bronce en el Mundial U-19 celebrado en Serbia.

 

 

Sabedor de que necesitaba de minutos para evolucionar como jugador, y pensando en su progresión, Moerman, que nunca tuvo miedo a los retos, deja el equipo campeón para ser cedido a la JSF (Jeunesse Sportive des Fontanelles) Nanterre, equipo parisino de ProB, la segunda categoría del basket galo. Su debut en ProB, frente a Reims, es espectacular: 21 puntos y 13 rebotes, una muestra de lo que iba a ser capaz durante esa temporada.

 

Su entrenador en Nanterre, Pascal Donnadieu, consciente del potencial del jugador, intensifica el entrenamiento de su tiro exterior, y Adrien comienza a tirar cada vez más de tres puntos, lo que da una nueva dimensión a su juego. Acaba el año con unos números excelentes para un jugador de 19 años: 14.3 puntos (máximo anotador francés de la competición), 7.4 rebotes y 1.2 robos para 15.2 de valoración en 27.3 minutos de promedio. Su impacto en la categoría es evidente, siendo elegido mejor promesa y MVP francés de ProB. El propio jugador se mostraba satisfecho: “Estoy contento de mi decisión. He dado con un buen entrenador, que hace jugar a los jóvenes, y que realmente me ha hecho progresar. En realidad, el título de MVP no entraba dentro de mis objetivos”.  La progresión en su juego y en su excelencia como jugador, un elemento que será constante en su camino hacia el logro de mayores objetivos.

 

Adrien se ha convertido en un jugador muy deseado tras su exitosa campaña. Un club poderoso como Orléans entra en escena, y paga 100.000 euros a la Chorale para liberarle del contrato que aún lo vincula con el club. Moerman es nuevo jugador de la Entente Orléanaise Loiret, a las órdenes de Philippe Hervé, y vuelve a la ProA. Pese a que sigue teniendo una juventud insultante, ya no tendrá un papel residual en su nuevo equipo, sino que llega para disputarle minutos a Brian Greene, flamante fichaje estadounidense que juega también en la posición de 4.

 

En la temporada 2008-09, en Orléans, Moerman conocerá la cara amarga del deporte por vez primera. Con la EO, pierde las finales de la Semaine des As (ante Le Mans) y de liga (ASVEL). Cierra el año con 7.5 puntos de media, 4.1 rebotes y 1 robo para 7.7 de valoración en 20 minutos. Un año en el que sus porcentajes de tiro son bajos, pero tiene varios partidos por encima de los 20 puntos de valoración. Es en ese mismo año cuando, en un partido contra Le Havre a principios de temporada, Moerman sufría un golpe en el pecho al que no dio la menor importancia. Pero la mañana siguiente al partido, comenzaba a sentirse mal y a tener dificultades para respirar. Había sufrido un neumotórax que lo obligaba a pasar por el quirófano.

 

Las dos temporadas siguientes las pasaba también en Orléans, la ciudad liberada por La Pucelle durante la Guerra de los Cien Años, teniendo como entrenador a Philippe Hervé, quien le ayudaría de manera importante en su crecimiento como jugador. Hervé, consciente de las posibilidades de Adrien y de su versatilidad, lo llega a utilizar también en la posición de 3, e incluso la de 5 en determinadas ocasiones. En la campaña 2009-10 debuta en Euroliga. Vuelve a llegar a la final de la Semaine des As, pero cae por un solo punto en una final intensa y emocionante, reedición de la final por el título de la anterior liga. La Entente Orléanaise rozaba el triunfo, pues ganaba por dos puntos cuando, a 9 segundos del final, el estadounidense de ASVEL, Eric Campbell, conseguía anotar un triple que daba la victoria por 70-69 al equipo de Villeurbanne que entrenaba entonces el actual seleccionador francés Vincent Collet. Moerman perdía así con Orléans su tercera final consecutiva. Pero, al menos, iba a lograr el primer título del club con la Coupe de France, al final de esa temporada, tras imponerse a Gravelines- Dunkerque por 73-69 el 16 de mayo de 2010 en el Palais Omnisport de Paris Bercy.

 

El siguiente año, la temporada 2010-11, las cosas no fueron como se esperaba en el equipo. Se produce un cambio nominal (la Entente Orléanaise Loiret pasa a llamarse Orléans Loiret Basket, a raíz del descenso de la subvención procedente de las otras dos ciudades que, junto a Orléans, formaban la Entente) y, pese a que el OLB era el tercer mayor presupuesto de la liga, no sólo no disputaban la Semaine des As, sino que se quedaban fuera de los Playoffs por el título. Pese a ello, el papel de Moerman en el equipo ha ido creciendo en importancia, mostrando una regularidad y consistencia que haría que el campeón de Francia de esa temporada, el SLUC Nancy, se fijase en él para sustituir a Stephen Brun en el puesto de ala-pívot.

 

La pasada temporada en Nancy ha sido agridulce para Adrien. Si bien volvía a jugar Euroliga y lograba un título simbólico, el Match des Champions (partido entre campeón de liga y de Coupe), viviendo una primera parte de la temporada plagada de triunfos, durante la estancia de Nicolas Batum (fichado por Nancy durante el lockout de la NBA) en el equipo, la segunda parte de la temporada no ha sido en absoluto memorable para el conjunto lorenés: fuera del Top16 de Euroliga; vapuleado en semifinales de la Semaine des As, y eliminado en la primera ronda de los Playoffs por el título por Le Mans. En cambio, Moerman ha dado un paso más en su constante evolución, mejorando en Nancy en todas las facetas de su juego y logrando su mejor temporada en términos estadísticos (11.5 puntos y 6.4 rebotes para 12.1 de valoración). Además, fue seleccionado por vez primera en su carrera para participar en el All Star Game de la liga, donde obtuvo 22 puntos, 11 rebotes, 3 tapones, 3 robos y 3 asistencias para 35 de valoración en los 19 minutos que disputó.

 

Tras concluir la temporada, el jugador recibía dos importantes ofertas para salir del equipo. La Virtus de Bolonia también estuvo interesada en su fichaje, pero finalmente, fue el Gescrap Bizkaia quien se hizo con él. Cuando se hizo público su compromiso con el conjunto vasco, Moerman valoraba muy positivamente el tiempo pasado en Nancy: “Al venir aquí, deseaba reencontrarme, y este era el club necesario para ello, ya que Jean Luc [Monschau, entrenador de Nancy] deja jugar a sus hombres libremente. Tenía ganas de volver a encontrar el estilo con el que jugaba en Nanterre, y es gracias a él, que he podido soltarme y vivir esta temporada. Lo repito, doy las gracias al club, a mis compañeros, al staff, al público… Sin Nancy, nunca hubiera logrado este hito que supone firmar con Bilbao. He pasado tres años en Orléans. Pero, pese a que haya habido altibajos, la temporada que he vivido en Nancy me ha servido de mucho y me ha hecho crecer”.

 

Adrien Moerman ha logrado dar el salto a la mejor liga de Europa, cumpliendo con uno de sus sueños, ya que reconocía en una entrevista que entre sus metas no está la NBA, pues a él le gusta jugar, y allí no dispondría de muchos minutos como rookie. En cambio, siempre tuvo como objetivo poder disputar la Liga Endesa. Y la selección absoluta, que es su último sueño.

 

En una entrevista de octubre de 2008, hablaba de su ilusión por defender la camiseta de Les Bleus: “Cuando yo era joven, era un sueño poder jugar con la selección francesa, poder participar en campeonatos de Europa y del mundo. Soy un competidor; me entrego a tope en todas las competiciones, y espero que uno de estos días pueda formar parte de la selección A. Eso sería realmente formidable”.

 

Pese a haber sido preseleccionado en varias ocasiones por Vincent Collet, los puestos interiores en la selección francesa están realmente competidos y casi copados por jugadores NBA: Boris Diaw (San Antonio Spurs); Joakim Noah (Chicago Bulls); Kevin Séraphin (Washington Wizards); Ronny Turiaf (Miami Heat); Ian Mahinmi (Dallas Mavericks); Johan Petro (Brooklyn Nets); además de Alí Traoré (Lokomotiv Kuban, Rusia) y Florent Pietrus (Valencia Basket). Esa es la razón por la que Moerman aún no ha sido internacional con la selección absoluta, ya que calidad para ello tiene de sobra.

 

De sus características como jugador podemos decir que destaca por su intensidad y su lucha. Es de esos típicos guerreros que destacan en el rebote y no dan jamás un balón por perdido. Ello explica su fractura de nariz en abril de 2012, en un partido contra la Chorale de Roanne en el que fuera su pabellón durante varios años. De su juego ofensivo destaca su buena muñeca para el tiro exterior. Sin llegar a ser un especialista en el triple, ha ido mejorando cada año sus porcentajes de tiro desde esta distancia, convirtiéndose en un recurso que utiliza con frecuencia. Dotado de un buen dominio de balón, es capaz de encarar el aro y penetrar con fuerza o de ejecutar un fadeaway con extrema limpieza y efectividad. Tiene también un buen juego de pies que le permiten postear a sus rivales en la pintura.

 

Entre sus aspectos mejorables está la defensa, una faceta donde debe mejorar para poder controlar a ala-pívots americanos con mucha movilidad. También adolece de una cierta inseguridad, pues necesita de la confianza del entrenador para sentirse cómodo y a gusto, integrándose en el juego colectivo.

 

Pero, lo mejor de todo ello es que Moerman aún es un jugador joven que tiene mucho margen de progresión, como ha demostrado a lo largo de su carrera. Si tiene suerte y logra adaptarse rápidamente al juego de Fotis Katsikaris y a la Liga Endesa, el Gescrap Bizkaia habrá acertado con un jugador para mucho tiempo.

Sebastián Souviron Bono
@souviron
Redactor de Solobasket.com

Cuando Joey Dorsey era un niño, Charlene, su madre, no quería que jugara a baloncesto. Las calles de West Baltimore, donde el hoy jugador del Caja Laboral se crió, no eran precisamente las más seguras. La aclamada serie "The Wire" ha mostrado los barrios marginales de Baltimore como un paraiso de drogas, bandas callejeras, violencia y corrupción. En una entrevista a ESPN, aún en su época universitaria, Dorsey afirmó que este retrato no se ajustaba a la realidad. "Es mucho peor", respondió.

 

Criado en un duro ambiente familiar, con un padre que abandonaría el hogar cuando Joey sólo tenía dos años (no lo vería de nuevo hasta 22 años después), Dorsey acabó saliendo de las duras calles de Baltimore gracias al baloncesto. El temor de su madre, quien necesitaba dos trabajos para poder mantener a Joey y a su hermana, era que su hijo acabara envuelto en peleas. Pero el talento de Dorsey acabaría desvaneciendo los miedos de Charlene. Su increíble físico y dominio del juego llevaría a su instituto, Frederick Douglass, a una perfecta campaña de 28-0 en su año senior, su último en Baltimore.

 

Antes de aterrizar en la prestigiosa Universidad de Memphis, Dorsey necesitaría dos años extra de preparatorio para poder ser elegible académicamente. Aún así, sería el primer miembro de su familia en conseguir acabar el instituto. El sueño de Dorsey no era sólo baloncestístico, sino también social. El primer objetivo era salir de las calles de Baltimore, y lo consiguió...

 

En 2011, Joey Dorsey aterriza en Vitoria para reconducir una carrera profesional sin el brillo de sus años de instituto. Pese a sus aptitudes defensivas, y una capacidad atlética perfectamente digna de NBA, el ala-pívot no ha conseguido consolidarse en ninguna de las franquicias en las que ha jugado. Ni en Houston, ni en Sacramento, ni en Toronto, ha conseguido brillar más allá de algunas actuaciones puntuales.

 

Dicho esto, su llegada al baloncesto FIBA puede ser la mejor noticia para Dorsey, de 27 años, ahora que entra de pleno en la madurez en su carrera. Si en ataque nunca ha destacado (ni siquiera en la NCAA pasó de los 10 puntos de media), en defensa puede ser uno de los jugadores interiores más dominadores de Europa, a pesar de no ser especialmente alto (2.03). Su momento más mediático llegó en la Summer League 2009 tras conseguir igualar el record de rebotes de la competición (20) con los Rockets ante los Lakers, donde curiosamente jugaba el que sería su futuro compañero en el Caja Laboral: Reggie Williams.

 

Tras ser el contrapunto defensivo de los Memphis Tigers de Derrick Rose y Chris Douglas-Roberts (llegando a ser comparado con Ben Wallace) en 2008, Dorsey era drafteado por los Blazers, siendo inmediatamente traspasado a Houston, su primer equipo como profesional. Pero más allá de sus chispazos en la Summer League, Dorsey nunca tuvo minutos ni oportunidades para brillar en los Rockets, pasando la mayor parte de su etapa en Texas asignado a los Rio Grande Valley Vipers de la D-League. En el "Showcase", el mejor escaparate posible en la liga de desarrollo, Dorsey volvió a tener otro destello de clase, firmando en uno de los partidos un 27+22, pero seguía careciendo de la consistencia necesaria para hacerse un hueco en la rotación de Houston.

 

Dorsey recalaría en Sacramento en febrero de 2009 gracias al traspaso que, entre otros movimientos, llevaría a Tracy McGrady y Sergio Rodríguez a New York. Tras ocho partidos en la capital de California, la carrera de Dorsey llegaría a su punto más bajo, siendo cortado sólo un mes después de su aterrizaje en los Kings. El motivo, según se filtró a los medios, su comportamiento especialmente "chistoso" y una actitud excesivamente "relajada" en los entrenamientos.

 

Tras dos años en la NBA, el balance de Dorsey era de sólo 18 partidos y 112 minutos jugados...

 

Sólo en la pasada campaña un equipo apostó por darle protagonismo: Toronto. Dorsey firmó un contrato no garantizado con la franquicia canadiense, pero acabó ganándose un puesto en la rotación, aunque por detrás de Reggie Evans (un jugador de características muy similares) y Amir Johnson. La lesión de Evans le acabó dando minutos de calidad que, si bien no se tradujeron en estadísticas brillantes, si le valió para ser considerado como útil especialista defensivo en la zona.

 

Y en un juego interior como el baskonista con jugadores dotados de un variado poder ofensivo como Mirza Teletovic, Kevin Seraphin o Maciej Lampe, Dorsey puede ser un perfecto contrapunto. Su capacidad de salto y su "timing" le hacen especialmente temible al rebote (su promedio durante su carrera NBA, extrapolado a 36 minutos por encuentro, sería de unos nada desdeñables 13.3 rebotes por partido), especialmente en ataque con compañeros de pintura con tendencia a lanzar desde fuera.

 

Dos grandes dudas se ciernen sobre Dorsey en su primera experiencia "overseas". La primera, inherente a prácticamente cualquier debutante, es su adaptación al baloncesto europeo, especialmente en cuanto al contacto bajo el tablero. Dorsey tendrá que medir mucho su agresividad y su intimidación para no cargarse de personales, más teniendo en cuenta que no tendrá una pretemporada larga. La segunda, especialmente teniendo en cuenta el carácter de su nuevo técnico, Dusko Ivanovic, será en su actitud, aunque sin duda su paso por Toronto, con jugadores de intachable profesionalidad como Reggie Evans, le ha evitado repetir los errores de su breve etapa en Sacramento.

 

Pero más allá de los interrogantes de Dorsey, sus certezas han pesado más en Vitoria, y con razón. Pocos jugadores más explosivos y atléticos se podrán gozar en las zonas de Europa la próxima temporada. Si un jugador puede convertir la defensa en espectáculo, ese es Joey Dorsey.

 

Alberto de Roa

El Cajasol Banca Cívica ha fichado talento balcánico en el mercado, haciéndose con un Milenko Tepic que llega con pedigrí: multicampeón en torneos de selecciones de categorías inferiores, plata en el Eurobasket 2009 con Serbia y campeón de Europa con el Panathinaikos.

A Tepic se le vio por primera vez en España en el Europeo Cadete de 2003, del que fue campeón y hombre muy destacado. Repetiría títulos en 2005 (Oro Sub18), 2006 (Oro Sub20) y 2007 (Oro Sub20). En total, cuatro oros antes de unirse a la selección senior para el Eurobasket 2007.

Su papel fue testimonial, pero alcanzó un nuevo nivel en el Eurobasket 2009, en el que fue pieza clave de la Serbia subcampeona, haciendo 24,6 minutos con 8,0 puntos y 2,9 rebotes. Repitió en el Mundial 2010 y en el Eurobasket 2011.

 

 

 

 

 

A nivel de clubes, Tepic es también un ganador incansable: lleva cinco ligas consecutivas (tres con Partizan, dos con Panathinaikos), cuenta con tres Ligas Adriáticas y es el presente campeón de la Euroliga con el Panathinaikos.

En resumen: con apenas 24 años, Tepic tiene una Euroliga, ocho ligas, cuatro oros en categorías inferiores, una plata europea y experiencia en cuatro campeonatos internacionales de máximo nivel.

Ya sabemos que ganar se le da bien, pero... ¿Cómo juega? Tepic es especialmente bueno en las penetraciones a canasta, tanto a la hora de finalizarlas como doblando el balón a sus compañeros. Y es que Tepic es también un excelente pasador.

Inteligente en toda la pista, le saca partido atrás, donde es un muy buen defensor más por sus buenos conceptos que por un físico especial. Además, es un buen reboteador para su condición de escolta-alero.

Si hubiera que destacar un punto débil, éste sería el tiro exterior, en el que es muy inconstante.

Gran Canaria 2014 y Assignia Manresa soprendieron el mercado con sólo un día de diferencia con dos fichajes poco conocidos para el gran público. Laurence Ekperigin, con un año de experiencia profesional a caballo de Corea del Sur e Italia, y Kieron Achara, desde la LegaDue, tendrán que afrontar un importante salto de calidad en sus nuevos equipos. ¿Qué llevó a ambos clubs de la Liga Endesa a apostar por ellos?

 

Ekperigin, nacido en New York hace 23 años (aunque con pasaporte británico gracias a la nacionalidad de su madre), se dio a conocer en 2010 durante el tradicional Portsmouth Invitational Tournament, lugar de encuentro de los mejores seniors, tras su paso por la poco conocida Universidad de La Moyne. Allí lo descubrió Himar Ojeda, director deportivo del Gran Canaria 2014, quien lo define como "un jugador joven, atlético, muy intenso".

 

Sam Neter, editor de la web especializada en baloncesto británico Hoopsfix.com, ahonda en la descripción de Ekperigin, a quien describe como "un alero de gran envergadura, que puede alternar los puestos de "3" y "4", pese a no ser muy alto. Trabaja extremadamente duro simpre que está en la cancha y aportando energía desde el banquillo. Es un gran reboteador para su tamaño, y puede salir afuera, con un decente tiro desde media distancia, e incluso lanzar de tres".

 

Tras intentar ganarse un puesto en la NBA en la Summer League de Las Vegas con los Denver Nuggets, Ekperigin decidió aceptar una oferta de la exótica liga coreana para debutar como profesional de la mano del Mobis Phoebus, en Ulsan. Sólo a final de temporada, en abril, otro equipo que, como el Gran Canaria 2014, también se había fijado en Ekperigin el verano anterior, decidió apostar por él: el Angelico Biella.

 

Alessandro Giulani, general manager del equipo italiano, dijo tras fichar a Ekperigin que "le seguíamos por su agresividad y su feroz competitividad en la pintura", algo que necesitaba el Biella para evitar el descenso a la LegaDue. La aportación de Ekperigin no fue especialmente destacada en los números (3.7 puntos y 3.7 rebotes en sólo tres partidos jugados), aunque su equipo pudo salvar la categoría.

 

Su siguiente paso fue su primera convocatoria a nivel internacional tras llamar la atención de Chris Fitch, seleccionador británico. En la preparación para el Eurobasket, que no disputará al no pasar el último corte, llegó a coincidir con el que será uno de sus rivales en la Liga Endesa la próxima temporada: Kieron Achara.

 

Nacido en Stirling (Escocia), de padre nigeriano y madre escocesa (para más señas, ex-jugadora de la selección nacional), Achara también se forjó en la liga universitaria estadounidense, en Duquesne, donde pasó cinco años (uno de ellos casi en blanco por una lesión de hombro). En la NCAA, Achara destacó especialmente como buen jugador defensivo (llegando a formar parte del All-Defensive Team de la conferencia Atlantic-10 en 2007, y coincidiendo con otro nuevo fichaje de la Liga Endesa, esta vez del Obradoiro: Stephane Lasme), siendo a la vez uno de los mejores jugadores ofensivos del equipo.

 

Tras no entrar en el draft de 2008, Achara empezó su carrera como profesional en Italia, el país que más le ha visto jugar tras su paso por la universidad. Tras pasar por la Fortitudo Bologna y Angelico Biella en Lega A, y el Sigma Barcellona en LegaDue (más una breve estancia en los Scottish Rocks de su país natal), la oportunidad de dar un paso más en su carrera ha llegado este verano de la mano del Assignia Manresa.

 

"Achara es fundamentalmente un "4" que se siente más cómodo desde el perímetro que dentro", describe Sam Neter, "puede lanzar de tres y tiene también una gran envergadura, permitiéndole taponar ocasionalmente pese a no ser muy atlético".

 

Pere Capdevila, director deportivo de su nuevo club, ahonda en las palabras de Neter, al afirmar que aportará "polivalencia en el juego interior, ya que se puede desenvolver en las posiciones de '4' y '5'. Tiene habilidad para ir al rebote y para hacer tapones, gracias a su envergadura, y en ataque es capaz de jugar cerca de canasta y también de lanzar de fuera".

 

Pero más allá de lo que Achara aporte en cancha, también será muy interesante lo que aportará fuera, un aspecto muy apreciado por su nuevo entrenador, Jaume Ponsarnau. "Kieron Achara es una de las personas más afables que podrás conocer", explica Neter, "siempre tiene una sonrisa en la cara y más que dispuesto a pasar tiempo con la gente. Un persona realmente agradable que representará bien a cualquier organización."

 

Tanto Achara como Ekperigin debutarán en la Liga Endesa como el que será, quizás, el reto más importante de sus carreras. ¿Darán la talla?. "Pueden ocupar un rol en la ACB, aunque por supuesto será un paso adelante respecto a lo que han jugado antes durante la temporada regular", responde Neter, "la experiencia internacional que ambos han sumado jugando con la selección británica debería servirles también, y con suerte será una transición suave".

 

Por Alberto de Roa

"Creo que tiene un don, y ni siquiera él sabe lo grande que es porque acabamos de descubrirlo. Es un jugador de baloncesto especial, por lo que puedo ver. Tiene la capacidad mental de entender el juego en su totalidad, y de ver quién está abierto. Puede leer defensas, puede anotar, y es rápido. No es egoista pero sabe que es un anotador. Creo que es un jugador especial".

 

Quien así habló en declaraciones recogidas por NBC Sports en marzo de 2010 no era otro que Don Nelson, el histórico entrenador de los Golden State Warriors. Y el objetivo de sus elogios se llamaba Reggie Williams, hoy flamante fichaje del Caja Laboral.

 

Poco antes, Williams había anotado 25 puntos con sus Warriors ante los Clippers, liderando a su equipo a la victoria. Nada mal para un jugador que había llegado a Oakland procedente de la D-League con un inestable contrato de 10 días sólo dos meses antes.

 

Para entonces, Williams ya había demostrado que tenía un puesto en la NBA, aunque el camino no había sido nada fácil. De poco le había servido ser el máximo anotador de toda la NCAA durante dos temporadas consecutivas (2006-07 y 2007-08), algo sólo al alcance de nueve jugadores, incluídos Oscar Robertson o Pete Maravich.

 

Criado en una base militar, Williams explotó en una pequeña universidad de su estado, Virginia Military Institute (VMI). Pese a no estar especialmente cómodo con la mentalidad cartrense de la institución ("hubo ocasiones en las que quise irme", reconoció Williams años después en una entrevista a Dime), acabó convirtiéndose en todo un líder sobre la cancha. Dos años después de licenciarse, en 2010, su número 55 sería retirado.

 

Williams no sería drafteado ese año pese a dejar buenas impresiones en el Portsmouth Invitational Tournament (evento que sirve a las franquicias NBA para conocer de primera mano a los seniors universitarios), y empezaría su carrera profesional en Francia. En el Dijon, Williams daría alguna muestra de su talento anotador, pero no lo suficiente para dejar huella en la LNB francesa.

 

Al año siguiente, Williams decide regresar a Estados Unidos para perseguir su sueño NBA más de cerca. Seleccionado por los Sioux Falls Skyforce en el draft de 2010 en un sorprendentemente bajo 45º puesto, llega su gran explosión. Gracias a su incontinencia ofensiva, con un 26.3 puntos por encuentro conseguidos con una efectividad envidiable (57.6% en tiros de campo, 41.0% en triples y 82.4% en tiros libres), acabaría recibiendo un contrato temporal por los Warriors que la franquicia no dejaría de renovar hasta que el lockout cerró las puertas de la NBA.

 

A las órdenes primero de Nelson, y luego de Keith Smart, Williams tendría via libre para desarrollar sus fundamentos. En un equipo con atacantes de primera clase como Monta Ellis o Stephen Curry, y con uno de los mejores triplistas de la liga como Dorell Wright, Williams se convertía en el encargado de mantener la producción ofensiva en la segunda unidad del equipo. Su principal virtud, su muñeca tremendamente regular capaz de grandes noches, como la del pasado 8 de diciembre. Ante los potentes Spurs, Williams enchufaría 8 de sus 10 triples intentados para acabar con 31 puntos en 35 minutos jugados. Ser zurdo, además, le da un plus de imprevisibilidad que sabe aprovechar.

 

Durante su carrera, Williams ha alternado el puesto de "2" con el de "3", el más habitual durante su etapa en Golden State. Si su gran virtud está en el ataque, sus debilidades se centran en el otro lado de la pista. Puede ser un defensor incómodo ante rivales sin un gran manejo de balón en el uno contra uno, forzando pérdidas con una cierta facilidad, pero sufre especialmente ante atacantes rápidos y hábiles.

 

En los eminentemente ofensivos Warriors, Williams no estaba exigido especialmente en defensa, algo que en el Caja Laboral sin duda va a cambiar. En su favor, pero, tiene una de las herencias que recibió (quizás a su pesar) en su universidad militar. Su capacidad de esfuerzo y sacrificio, y una mente centrada absolutamente en el baloncesto le han permitido mejorar en todos sus aspectos desde su discreta primera experiencia como profesional en Francia. A punto de cumplir los 25 años, aún tiene margen de mejora y de adaptación al baloncesto europeo.

 

En la entrevista que concedió a Dime, en 2010, Williams no dudo en afirmar que "sé que soy conocido por ser un anotador, pero quiero enseñar a la gente que puedo hacer todo lo demás. Puedo anotar 25 puntos por partido, pero quiero también conseguir seis o siete rebotes, cinco o seis asistencias. Creo que puedo aportar mucho más". En Vitoria, podrá demostrarlo.

 

Por Alberto de Roa

El Obradoiro CAB se ha hecho con los servicios de Stephane Lasme, un pívot de Gabón que ha tenido una doble experiencia en la Euroliga, jugando para el Partizan y posteriormente para el Maccabi Tel Aviv. Llega desde Estados Unidos, donde militó la pasada campaña en los Maine Red Claws de la liga de desarrollo americana. Hablamos con Javier Gancedo, redactor de Euroleague.net, que nos presenta las virtudes y defectos del nuevo jugador del equipo gallego:

"Es un buen taponador, un jugador muy físico y muy fuerte con buen timing de salto y, como digo, tapona muchísimo. Cuando jugó en la Universidad de Massachusets, consiguió un récord de la NCAA en triples dobles [NdR: más triples dobles en una temporada con cuatro, igualando a Jason Kidd y al ex ACB Michael Anderson. Lasme es el único que lo ha logrado con tapones). En defensa, tiene todo lo que ha de tener: rebote, timing, intensidad... todo lo hace bien"

 

 

 

 

 

"En ataque es más resolutivo de lo que mucha gente cree. Tiene un par de movimientos muy efectivos, concretamente un semigancho y una media vuelta, además de que puede meterla desde 4-5 metros. A mí personalmente me gusta mucho y me sorprende que no triunfase en el Maccabi, donde sí estuvo fino en defensa pero no tanto en ataque y no acompañó que el equipo cayera eliminado en la Euroleague contra el Partizan, su ex equipo. Luego hubo algo raro con el Spartak San Petersburgo, porque firmó allí y acabó yéndose a Estados Unidos antes de empezar la temporada".

"Es principalmente un ala-pívot, aunque puede llegar a jugar de "5" buscando combinaciones defensivas. Creo que a Obradoiro le ha quedado un juego interior guapo con él, Kendall, Hopkins etc..."

El Obradoiro CAB ha atado en el exterior al nigeriano Ebi Ere, alero procedente de una de las sorpresas de la Lega italiana 2010-11, el Pepsi Caserta. Giuseppe Nigro, periodista de La Gazzetta dello Sport y Basketworld.com, nos cuenta algo más sobre la nueva incorporación gallega:



"Pese a su edad (tiene 30 años), Ere muestra en su juego una frescura atlética que le asegura a su equipo una presencia física en su puesto... y eso que midiendo 1,95 a veces puede encontrarse con rivales más altos en su posición"


"Lo más curioso de sus dos temporadas en Caserta es que ha realizado exactamente la misma media anotadora (14,1 puntos) pese a cambiar un poco su juego: la pasada campaña lanzó un poco más pero peor de dos y un poco menos pero mejor desde la línea de tres, cambiando en parte su juego con la nueva distancia pero también consiguiendo menos puntos en contraataques, generados más por su intensidad que por sus conceptos defensivos"


"Es un gran anotador de rachas, aunque no excesivamente regular; puede llevar varios partidos malos y seguir tirando sin éxito y de repente, meter 4-5 tiros lejanos consecutivos y cambiar totalmente el desarrollo de un partido. También es capaz de atacar el aro o anotar con una suspensión de media distancia"

 

 

 

 


"En Caserta encajaba perfectamente en un juego de estilo libre, basado en el talento de sus jugadores y en muchos más aclarados que juego colectivo. Hay que ver cómo se adapta a un estilo de juego diferente"

El Club Baloncesto Fuenlabrada ha vuelto a demostrar su habilidad en los despachos al hacerse con el pívot senegalés Mouhamed Saer Sene (2.11, 25 años), que estaba libre al haber concluido su vinculación contractual con el BCM Gravelines- Dunkerque de la liga ProA francesa. 

 

Saer Sene (o Mo, como es conocido entre sus amigos), nació en Thiès, la tercera ciudad de Senegal. Pese a su voluntad en ser mecánico, su padre se empeñó en que jugase al baloncesto, y no comenzó a practicarlo con seriedad hasta los 17 años, en la SEED Basket Academy de su ciudad natal, una academia para el desarrollo de jóvenes valores baloncestísticos senegaleses perteneciente a la Fundación SEEDS (Sports for Education and Economic Development in Senegal), una organización sin ánimo de lucro fundada en el año 2002 por Amadou Gallo Fall, nacido en Senegal y scout internacional de los Dallas Mavericks. Hace una década, el deporte rey en Senegal era el fútbol, y muy pocos niños jugaban con la pelota naranja, pues no hay ligas para jugadores menores de 13 años. Esa es la razón de la dedicación tardía de Saer Sene al baloncesto, al igual que su predecesor en la NBA, DeSagana Diop, que confesaba en una entrevista que prefería el fútbol y que no le gustaba el baloncesto, pero que era mucho más grande que el resto de los niños a su edad, y que eso fue lo que hizo que comenzase a jugar al basket. 

 

Mientras vivía en la SEED Academy, tiene ocasión de jugar en el US Rail de la D1 senegalesa, donde disputa la temporada 2003-04. En 2004, se proclama campeón en los Juegos Universitarios Africanos en Nigeria, y es invitado a participar en el Reebok Euro Camp de Treviso y en el Adidas Superstar Camp Europe de Berlín, donde es elegido para el equipo All-Star. A finales de ese año, formaba parte del Interhoop African All-Stars, un equipo formado para jugar partidos de exhibición contra varias universidades estadounidenses. La temporada 2004-05 era contratado por el Spirou Charleroi belga, para formar parte de su equipo junior, y en junio de 2005 tenía la oportunidad, nuevamente, de mostrar su juego a los scouts NBA en el Reebok Big Man Camp de Treviso, pero seguía estando demasiado verde. Es conveniente recordar que sólo llevaba dos años jugando al baloncesto.  

 

Su primera experiencia profesional tuvo lugar en la Liga Ethias, en Bélgica, en las filas del RBC Verviers-Pepinster. Según Sene, en una entrevista concedida poco antes del draft a Jorge Sierra en hoopshype.com, fue una experiencia difícil en el aspecto personal, sintiendo la soledad en su apartamento, pues tenía a su familia en su país natal, y debía adaptarse a la vida en Europa. La ayuda de sus compañeros fue fundamental para integrarlo y, pese a ser un jugador de banquillo en pleno aprendizaje (su promedio fue de 4 puntos, 5.2 rebotes y 1 tapón por partido), destacó en algunos encuentros donde logró cifras espectaculares en rebotes (más de 20 en algún partido). 

 

Su descubrimiento al mundo tuvo lugar en el Nike Hoop Summit del año 2006, donde lograba 15 puntos (6/8 en tiros de campo), 6 rebotes y 9 tapones, igualando el récord taponador del partido de exhibición logrado por Kevin Garnett años atrás. Un récord que rompería el congoleño Bismack Biyombo este mismo año, al lograr diez tapones. Su gran actuación en el Nike Hoop Summit provocó que muchas franquicias NBA se fijaran en un jugador cuya participación en la liga belga había sido muy escasa.  

 

Quizás demasiado pronto, llegó  el sueño americano para Saer Sene. La historia de los jugadores senegaleses en la NBA comienza en la temporada 1998-99, cuando Makhtar N'Diaye, miembro de los Tar Heels de North Carolina en la Final Four NCAA de 1998, junto con Vince Carter y Antawn Jamison, firmó como agente libre por los Vancouver Grizzlies. Su carrera en la liga profesional no fue muy exitosa, pues sólo apareció en 4 partidos y anotó cinco puntos. Dos años después, Mamadou N'Diaye, que logró el récord de tapones en Auburn, superando el precedente de Charles Barkley, se convertía en el primer senegalés drafteado, al ser seleccionado en el puesto 26 del draft de 2001 por los Denver Nuggets. Malik Badiane fue elegido por Houston Rockets en el puesto 44 en el draft de 2003, y Pape Sow fue elegido en el puesto 47, el año siguiente, por Miami Heat. Pese a no ser drafteado, Boniface Ndong jugaría con Los Angeles Clippers en la temporada 2005-06, y llegaba el año 2006, cuando dos senegaleses eran drafteados. Cheikh Samb era seleccionado en el puesto 56 por Los Angeles Lakers, y Mouhamed Saer Sene era elegido en puestos de lotería: décima elección por Seattle Supersonics. 

 

La historia de su relación intermitente con la NBA y su relativo fracaso es de sobras conocida. Hasta 2009, alternó la liga profesional con la liga de desarrollo, y pasó por un sinfín de equipos: Seattle SuperSonics (NBA); Idaho Stampede (NBDL); Oklahoma City Thunders (NBA); Alburquerque Thunderbirds (NBDL) y New York Knicks (NBA), jugando un total de 47 partidos en la NBA, con 2.2puntos, 1.6 rebotes y 0.5 tapones en 5.5 minutos de promedio. En la NBDL, Sene fue proclamado (junto con Stephane Lasme, reciente fichaje de Obradoiro) jugador defensivo de la temporada 2007-08, en su etapa en Idaho. Sus números en los 52 partidos disputados en la NBDL fueron 11.2 puntos, 8.8 rebotes y 2.1 tapones en 26.7 minutos. 

 

En su retorno a Europa, en la temporada 2009-10, Saer Sene recaló en la liga francesa, en el Hyères- Toulon Var Basket, convirtiéndose en el máximo reboteador (11.3) y taponador (2.41) de la ProA, lo que le sirvió para ser nombrado mejor defensor de la liga. Promedió, además, 12.4 puntos. 

 

A inicios de la pasada temporada, concretamente en junio, el Charleroi hizo público que había contratado a Saer Sene para que jugase en el equipo belga durante dos temporadas. Poco después se fue de vacaciones a Senegal, y no se incorporó a su nuevo equipo cuando comenzó la temporada, alegando que tenía problemas con su pasaporte y que no podía salir de Senegal. Pese a sonar para algún equipo ACB como Manresa, finalmente, los problemas con su visado acabaron liquidando el contrato con Charleroi de común acuerdo. Charleroi pasaba la ronda previa y se clasificaba para la fase de grupos de la Euroliga sin la participación de Sene. No era la primera vez que Sene manifestaba problemas burocráticos para salir de Senegal. No en vano, mientras militaba en el HTV, la temporada anterior, se había perdido algún partido en febrero porque no podía salir de Senegal al haber extraviado su pasaporte. 

 

En noviembre de 2010, el conjunto francés BCM Gravelines- Dunkerque anunció el fichaje de Saer Sene hasta el final de la temporada, ocupando la plaza libre que había dejado Chris Owens al marchar al Mariupol ucraniano. El hecho de que Sene se encontrara sin equipo había provocado que su caché bajara sensiblemente, por lo que el equipo marítimo lograba ficharlo por la mitad de lo que pedía el jugador inicialmente. 

 

La temporada pasada, en Gravelines- Dunkerque, fue un jugador importante para su entrenador Christian Moschau. Pese a no ser uno de los jugadores interiores titulares, responsabilidad que recaía en Dounia Issa y Cyril Akpomedah, Mo se convertía en una de las presencias más determinantes en la pintura de la liga, en el equipo más intimidador para los jugadores rivales. Sene era el cuarto mejor taponador de la ProA francesa (1.30 tapones por partido en liga regular), y junto con sus compañeros Issa (quinto mejor taponador, con 1.28) y Akpomedah (mejor taponador, con 2 tapones de media), conformaban un muro infranqueable. Acabó como octavo mejor reboteador de la liga (7.30) y tercer mejor reboteador ofensivo (3.25). Tuvo partidos muy destacables, como los 20 puntos, 16 rebotes (7 ofensivos) y 4 tapones en 26 minutos, en el triunfo de su equipo frente a Orléans; los 22 puntos y 12 rebotes (8 ofensivos) en la derrota del BCM con la Chorale Roanne, o los 13 puntos, 14 rebotes (6 ofensivos) y 2 tapones en el triunfo marítimo frente a su antiguo equipo, Hyères-Toulon. 

 

Su participación fue decisiva para que Gravelines- Dunkerque se proclamara campeón de la Semaine des As (competición calcada a la Copa del Rey de la ACB), especialmente por su actuación en el partido de cuartos frente a la Chorale Roanne: 24 puntos, 6 rebotes y 3 tapones, e imponiéndose a Uche Nsonwu- Amadi, center roannais y uno de los pívots más dominantes del campeonato francés. 

 

Saer Sene destaca por su constitución atlética, que le permite saltar a taponar tiros rivales y, en la misma jugada, correr el contraataque para culminarlo con un poderoso mate. Dotado de una gran envergadura, sus largos brazos le permiten rebotear y taponar con facilidad, convirtiéndose en una pesadilla para sus rivales. Aunque, en ocasiones, ese ansia taponadora que posee le hace saltar a destiempo, cayendo en las argucias del pívot rival e incurriendo en falta. 

 

Una de sus jugadas favoritas que, a bien seguro veremos este año en muchas ocasiones en la Liga Endesa, es capturar el rebote ofensivo tras lanzamiento de un compañero, y hundir la pelota con un mate imponente, levantando las rodillas hasta la altura de su barbilla. 

 

Aunque su corte sea eminentemente defensivo (ha sido comparado muchas veces con Dikembe Mutombo), ha desarrollado un curioso ganchito por elevación bastante efectivo. El tiro en suspensión no es uno de sus fuertes y no resulta habitual verlo practicarlo aunque, si se le flota mucho, es capaz de sorprender a su defensor con un tiro de media distancia. Pero el que quizás sea su mayor problema es su errático lanzamiento en los tiros libres, algo preocupante en un jugador interior que acude con frecuencia a la línea. 

 

Pese a su perfil defensivo, Saer Sene ha declarado que él es algo más que un defensor y que desea progresar en ataque. En una entrevista concedida a sport24.com, en su época con el HTV francés, manifestaba que su intención es progresar en ataque y desarrollar su técnica. Si los entrenadores de Fuenlabrada consiguen que Sene evolucione en ataque, podemos encontrarnos ante uno de los mejores fichajes de la temporada.

Con el fichaje de Manolis Papamakarios, el Lagun Aro GBC ha completado su perímetro. El jugador griego se une a Jimmy Baron en la posición de "2" y podría ayudar en la rotación a los bases Javi Salgado y Raulzinho Neto. Pero... ¿Cómo juega? Javier Gancedo, redactor de Euroleague.net, nos da algunas pistas:

 

"Es un gran jugador de equipo y nunca se rinde. Además, es un muy buen defensor para las posiciones de "1" o de "2". Se puede decir que es un currante, un trabajador, y que se pone a disposición del equipo. Además, le he podido conocer en persona y tiene muy buen trato con la prensa y es muy amable con los aficionados. Él era siempre el primero en dar la cara; tiene carácter, pero positivo y no destructivo".

 

 

 

 

 

"Su posición natural es la de escolta, pero ha jugado más de base que en otras posiciones hasta ahora. Creo que puede ser un buen complemento para Baron, ya que pueden jugar juntos porque son muy distintos. En ataque, Papamakarios a veces puede abusar del tiro de tres. Su mayor problema es que no han terminado de triunfar los exteriores griegos que han venido a España; excepto Vasileiadis, no recuerdo ninguno que le fuera especialmente bien. Creo que con Papamakarios puede ser distinto porque tiene sentido del juego".

Kahiem Seawright, o el premio al trabajo y la perseverancia. Ese podía ser el titular que mejor define al reciente fichaje de Blancos de Rueda Valladolid. Pívot de 2,03 metros de altura y 24 años (17 de diciembre de 1986), el norteamericano ya destacó en el High School (Uniondale HS), siendo seleccionado para disputar el Jordan Classic 2005 que reúne en el Madison Square Garden a los mejores jugadores de instituto.

 

Sin abandonar el área de New York, fue reclutado por Rhode Island para iniciar su formación, completando el ciclo universitario de cuatro temporadas. Uno de sus grandes apoyos para no dejarse influir por un ambiente difícil fue su madre, que siempre se sentaba detrás del banquillo local de los Rams para ver jugar a su hijo. En su año sénior, justo después de que su madre falleciera, KS promedió 14,2 puntos (50% de dos y 69% en tiros libres), 7,5 rebotes, 2,2 asistencias y 1 tapón en casi 31 minutos de media, siendo uno de las claves del equipo junto al jugador de Lagun Aro GBC Jimmy Baron.

 

 

 

 

 

Llegarían hasta la Final de la Conferencia Atlantic 10 y a título individual Seawright conseguiría una invitación para el PIT (Portsmouth Invitational Tournament), uno de los grandes escaparates para los jugadores que ponen fin al ciclo universitario y se preparan para dar el salto al baloncesto profesional.

 

Su primera experiencia como profesional le llevó a recalar en C.B. Tarragona 2017 de la Adecco Oro, ayudando al equipo a conseguir la permanencia en un año siempre difícil para un rookie. Fue la temporada pasada cuando explotó en la segunda categoría del baloncesto español en las filas de Baloncesto León, siendo el referente absoluto en la pintura del equipo que dirige Javier de Grado: quinto máximo anotador (15,53 puntos), cuarto mejor reboteador (7,68 rechaces) y segundo jugador más valorado de la categoría con 18,74 p.v.

 

Pese a no contar con muchos centímetros cuenta con un buen físico. Excelente defensor y reboteador (le gusta cargar el rebote ofensivo), finaliza bien corriendo bien la pista en contraataque o construyendo desde fuera hacia dentro ya que no tiene tiro de larga distancia, su principal talón de Aquiles pero que puede ir consolidando con trabajo y el tiempo. Suele finalizar con tiros cortos a la media vuelta, ganchos o mates.

 

Pero no solo destaca por sus cualidades táctico-técnicas dentro de la pista. Es el jugador americano que todo equipo busca o querría tener, una persona que se integra desde el primer día, valorado por sus entrenadores y compañeros, se involucra con el equipo y la ciudad en la que está y un trabajador nato que no se pierde siquiera un entrenamiento voluntario.

 
Por Chema de Lucas (Solobasket.com)

Todo un número 15 del draft de la NBA llegando al Asefa Estudiantes es, por defecto, una gran noticia. Antoine Wright aterriza en Madrid con la etiqueta de haber sido uno de los jugadores más prometedores de su camada (2005) tras un brillante paso por la Universidad de Texas A&M.

 

Con los Aggies, el alero destacó desde el primer día, confirmándose como un jugador total capaz de brillar en ataque y en defensa, siendo el único jugador de primer año de toda la NCAA en la temporada 2002-03 que promedió 14 puntos y 6 rebotes por partido. Su periplo por Texas A&M acabó en su tercer año, dejando la universidad como el máximo anotador histórico y, en su día, como el jugador salido de los Aggis drafteado en el puesto más alto.

 

Pero la NBA fue otro mundo. Sus estancias en New Jersey (la franquicia que le drafteó), Dallas, Toronto y Sacramento nunca ofrecieron más que destellos del jugador que prometía ser tras salir de la universidad. Sin ser en ningún momento un jugador destacado en defensa, su inconsistencia en el tiro le condenaba en todo momento a un papel de reserva, sin llegar a superar los 5.4 puntos y los 19.2 minutos de media en sus casi 300 partidos disputados en temporada regular.

 

Su última experiencia en la NBA hasta el momento, en los Kings, fue tristemente definitiva. Apenas 30 minutos jugados en 7 partidos, y cortado el 29 de noviembre de 2010, su carrera empezaba a tomar otro rumbo. Wright no consiguió otro contrato en la NBA, y decidió lanzarse a una nueva aventura, China, al aceptar la oferta de los Jiangsu Dragons.

 

"Los jugadores importados en China son contratados para hacer una cosa: anotar", explica Jon Pastuszek, fundador y principal redactor del blog más importante sobre baloncesto chino en inglés, NiuBBall.com. Wright se despegaba de su rol de suplente para volver a ser una auténtica referencia del equipo, como en su época en los Aggies.

 

"Wright puede ser un jugador ofensivo muy bueno si tiene algo de ayuda alrededor suyo", dice Pastuszek, "pero como primera opción, no creo que sea un rol que le pegue. Wright no es un jugador capaz de crear tras un "dribbling", y pasa apuros ante oponentes más atléticos a la hora de lanzar. Creo que podría ser más efectivo como segunda opción".

 

Aún así, sus números en China fueron buenos, aunque no "espectaculares para un jugador importado", matiza Pastuszek: 20,8 puntos, 6,3 rebotes y 2,3 asistencias por encuentro. Pero la estancia en China de Wright fue un gran acierto. Según Pastuszek, "su actitud positiva y voluntad para adaptarse a una variedad de roles contribuyeron en gran medida al éxito del equipo la pasada temporada". De la mano de Wright y del otro extranjero del equipo, el ex-pívot de Bizkaia Bilbao Basket y FIATC Joventut Jerome Moiso, los Jiangsu Dragons alcanzaron las semifinales de la CBA.

 

Otro aspecto en el que Wright sobresalió en China fue su capacidad de echarse el equipo a la espalda en los momentos claves. "Wright subía frecuentemente la bola en los partidos importantes y era siempre la primera opción en los instantes decisivos del partido. Creo que la temporada en China ha mejorado su habilidad para dirigir a un equipo, subir el balón y anotar en el uno contra uno", explica Pastuszek.

 

Una de las dudas fundamentales que Wright tenía que disipar fuera de Estados Unidos era sobre su actitud. En diferentes momentos de su carrera el alero se ganó una cierta fama de problemático, empezando por una suspensión en su instituto por motivos disciplinarios hasta unas declaraciones tras salir de Sacramento poco amables con su entrenador Paul Westhead. Pero en China todo fue muy diferente. "Antoine Wright fue un ciudadano modelo la pasada temporada, algo impresionante cuando consideras todas las variables con las que ha tenido que lidiar", dice Pastuszek, "cuando miras a todos los jugadores NBA que se quemaron y dejaron la liga a las pocas semanas de firmar - Javaris Crittenton, Ricky Davis, Mike James, Steve Francis, Rafer Alston - el hecho que se adaptara a China y acabara el año dice mucho sobre su caracter.

 

En una entrevista concedida a NiuBBall.com en febrero, Wright afirmaba que "esto es un negocio y, siendo mi primera experiencia fuera de Estados Unidos, quería que fuera bien. Así que me lo tomé en serio". "Este es mi sexto año como profesional", proseguía Wright, "así que muchas veces es sólo cuestión de profesionalismo y de afrontar los partidos con la actitud correcta e intentando jugar de la mejor forma, sin sobreestimar a los chicos con los que juegas".

 

Y todo sin negar que en su mente, regresar a la NBA sigue siendo una prioridad. "Estoy aquí porque no estoy en la NBA", afirmaba Wright con contundencia, "firmé por un equipo el pasado verano (Sacramento), y esperaba cumplir con mi compromiso esta temporada y hacer luego planes para después. No esperaba estar aquí. Mi objetivo número uno es jugar en la NBA de nuevo y, con suerte, llevar mi carrera a otro nivel".

 

Su nuevo reto, con el "lockout" atrasando la posibilidad de regresar a la NBA, será en una liga más potente que China, pero donde las expectativas serán casi tan altas como en el país asiático. Pastuszek es optimista sobre lo que puede aportar en la Liga Endesa y en el Asefa Estudiantes. "Antoine es un jugador inteligente que puede contribuir en muchos aspectos, especialmente en el apartado defensivo, donde creo que es un jugador infravalorado. Si puede mantener el mismo nivel de concentración que mantuvo cuando estaba en China, no veo razón alguna por la que no pueda tener un buen año en España". El Asefa Estu será, sin duda, una inmejorable prueba de madurez para Wright.

Por Alberto de Roa

Tremmell Darden (1.94, 29 años) acaba de recalar en Unicaja tras haber ganado la liga ProA francesa con el SLUC Nancy el pasado mes de junio. Sus destacados números esta temporada (17.1 puntos, 6.5 rebotes, 2.3 asistencias y 2 robos por partido), avalan su calidad. Conozcamos mejor al alero estadounidense recién fichado por el club malagueño.

 

Nació hace 29 años en Inglewood, un suburbio del condado de Los Angeles en el estado de California. No es extraño que acabase dedicándose al baloncesto, pues su localidad natal tiene como uno de sus edificios más señeros el mítico Forum, donde jugaron los Lakers entre 1967 y 1999 antes de trasladarse al Staples Center. Darden, que creció bajo los cuidados de su abuela Jacqualine, comenzó a despuntar ya en su higschool en Las Vegas, al ser elegido en el mejor quinteto del estado y de su conferencia.

 

Se formó en la Niagara University, una universidad católica de los padres paules, en Nueva York, donde estuvo desde 2000 hasta 2004. Con los Purple Eagles de Niagara, logró 18 puntos, 5.4 rebotes y 3 asistencias de promedio en su año senior.

 

En el verano de 2004 juega en la liga de verano de Long Beach, California, con la camiseta de Los Angeles Clippers, pero no consigue entrar en el draft, y decide cruzar el Atlántico al aceptar una oferta del equipo turco Erdemirspor Belediyesi, donde realizaría 14.1 puntos, 7.9 rebotes, 1.3 asistencias y 1.3 robos por partido.

 

La temporada siguiente, y tras volver a intentarlo en las ligas de verano de la NBA (jugaría con los Nets en Las Vegas Summer League), lo contrata el equipo belga del Passe Partout Basket Groot Leuven. Su buena temporada en Lovaina, supone su fichaje por el equipo más fuerte de la liga belga, el Spirou Charleroi, donde jugaría dos temporadas (2006-2008), logrando el título de campeón en 2008, y debutando en competiciones europeas, al disputar la ULEB Cup. El año siguiente, Darden viaja hasta Australia para jugar en el Melbourne South Dragons de la NBL australiana, donde volvería a proclamarse campeón de liga.

 

Del continente australiano, llegaría a Francia, al fichar por el Strasbourg de la ProA. Con la SIG, Darden jugaba la Eurochallenge, y coincidía en el equipo con jugadores conocidos de la afición española: Thomas Heurtel, Alain Digbeu y Sacha Giffa. El equipo alsaciano no haría una buena temporada, pues se salvó por poco del descenso, pero su actuación no pasó desapercibida, y fue contratado por el vecino lorenés, el SLUC Nancy, uno de los equipos fuertes de la liga gala.

 

La temporada pasada, en el SLUC Nancy, Tremmell Darden destacó como uno de los líderes del equipo junto al base John "El Virus" Linehan y el pívot nigeriano Akin Akingbala (con pasado en el Plus Pujol Lleida). Los Couguars (nombre por el que son conocidos los jugadores del equipo de Nancy) acababan segundos en la liga regular y jugaban una épica semifinal de playoffs ante el ASVEL Villeurbanne. En el partido de desempate, Tremmell Darden y Akin Akingbala se convirtieron en protagonistas absolutos de una hazaña.

 

El pívot nigeriano jugaba con la nariz rota (traumatismo craneoencefálico y fractura de nariz en una acción que se produjo en el partido jugado en Lyon, tres días antes) y lograba nada menos que 16 puntos y 17 rebotes, mientras que el alero estadounidense, conseguía 22 puntos y 9 rebotes, y anulaba defensivamente al alero rival, Mickael Gélabale (8 puntos y 3-9 en tiros de campo), nombrado mejor jugador francés de la liga. De esta manera, el SLUC Nancy pasaba a la final y se enfrentaba al favorito, el Cholet Basket, campeón la temporada anterior.

 

La final, celebrada en el Palais Omnisport de Paris-Bercy (el título de liga de Francia se decide a partido único en París), enfrentaba dos de los mejores equipos de la competición, y a los dos mejores aleros extracomunitarios (con permiso del chalonnais Blake Schilb), Tremmell Darden y el dominicano Samuel Mejía. En la final, jugada a un ritmo vertiginoso que beneficiaba al SLUC Nancy, Darden se imponía claramente a Sammy Mejía, que vivió un calvario (4-15 en tiros de campo) ante la marca del pegajoso Tremmell. Darden volvía a ganar una liga. La tercera en cuatro años (Bélgica 2008, Australia 2009 y Francia 2011).

 

Tremmell Darden es un jugador con un físico privilegiado. Dotado de gran velocidad, de una fuerza considerable, y de una extraordinaria capacidad de salto. Juega principalmente en la posición de alero, aunque este año ha jugado también algunos minutos como escolta, e incluso, cuando su entrenador Jean-Luc Monschau lo ha considerado oportuno, como ala-pívot.

 

Jugador inagotable, ha disputado la pasada temporada una media de 38.5 minutos por partido, llegando a disputar el partido completo en 21 ocasiones (y, en dos de ellas, con prórroga incluida). Su privilegiado salto le permite ir al rebote con intensidad (6.5 rebotes, 2.2 de ellos ofensivos, de promedio), como demostró en su debut liguero con Nancy frente a Gravelines- Dunkerque, partido en el que capturó 18 rebotes. Ha destacado en un gran número de estadísticas individuales entre los mejores de la liga francesa. Así, ha sido quinto máximo anotador; cuarto en valoración; segundo mejor matador de la liga; quinto en balones robados, y el mejor reboteador (12º) y taponador (17º), al margen de los pívots. Asimismo, ha recibido el galardón de mejor jugador de la liga (elección realizada por votación de los los lectores e internautas de LNB.fr, Sport+ y L'Equipe) los meses de diciembre y febrero.

 

Sin llegar a ser un killer desde la línea de 6.75, se trata de un tirador más que aceptable (37.5% la pasada temporada) capaz de amenazar desde el perímetro, pero su principal baza es su dominio del juego en transiciones rápidas y a campo abierto, pues penetra con gran velocidad y potencia y es muy difícil defenderlo.

 

Su mayor handicap es su baja estatura para defender aleros más altos, aunque compensa este problema con su capacidad de salto y su fuerza. Otra incógnita será su adaptación a la liga y al rol que deba desempeñar en el Unicaja de Chus Mateo, donde dispondrá de menos minutos y tendrá una labor más discreta que la que desarrolló el año pasado en Nancy.

 

Fuera de la cancha, Tremmell Darden es un jugador con una enorme ética de trabajo, que no duda en sacrificarse los veranos con duros entrenamientos para mejorar sus carencias y su juego en general. Es un hombre concienciado al máximo con el equipo, como pudo comprobarse en diciembre, al ser proclamado mejor jugador de la liga, y declarar lo siguiente: "Antes de nada, le doy las gracias a Dios y a todos aquéllos que ha votado por mí como jugador del mes de diciembre, pero también a mis compañeros. Porque son mis compañeros y los entrenadores del SLUC Nancy los que me han dado la oportunidad de mostrar de lo que soy capaz. Sin su apoyo, sin su ayuda, y sin su confianza, este premio nunca hubiera llegado".

 

Además, Darden es un jugador con profundas convicciones religiosas, familiar y hogareño. Casado con Anadia, tienen dos hijos llamados JT y Noah. Probablemente Darden no esté llamado a ser el líder de Unicaja, rol que desempeñarán Joel Freeland y Gerald Fitch, pero sí que ayudará en todas las facetas del juego, aportando cosas positivas, y será un excelente complemento en el juego de ataque para superar la Fitchdependencia que la temporada pasada acusó Unicaja en algunos partidos.

 

Por Sebastian Souviron (Solobasket)

Segundo fichaje del proyecto que dirigirá Pablo Laso, Martynas Pocius llega al Real Madrid con el objetivo de dar un nuevo paso en su incipiente, e ilusionante, carrera.

 

Capaz de jugar tanto de escolta como de alero, Pocius es un jugador con fama de gran trabajador, intenso y de una capacidad física tremenda que le convierte en un jugador francamente espectacular a la par que evidencia aun un gran margen de mejora y es que, pese a contar con 25 años, se puede decir que el ya ex jugador del Zalgiris solo ha competido dos años a nivel profesional.

 

Criado en un ambiente baloncestista (su padre Gintaras fue jugador del Statyba y del Alytus, y a día de hoy entrena a jugadores jóvenes en la academia de Sarunas Marciulionis) Martynas comienza a jugar en su Vilnius natal, pero con 17 años decide emprender la aventura americana, algo para nada inusual en la historia de un baloncesto lituano donde muchas de sus estrellas (Jasikevicius, Karnisovas, Kaukenas, Kleiza...) han optado por ese mismo camino, ratificando en el campo deportivo una tendencia social y cultural ya que históricamente Estados Unidos ha sido la principal receptora de la inmigración baltica.

 

De esta manera, Pocius inicia su nueva etapa jugando en el Holderness High School de Plymouth donde su buen hacer, unido a su gran papel en el europeo junior de Zaragoza, llama la atención de distintas universidades, optando finalmente por aceptar la oferta de Duke. Bajo las ordenes de Coach K, Pocius completa su ciclo de cuatro años con una presencia testimonial por lo que su visibilidad publica se reduce prácticamente a su aparición (con 20 puntos de media) en el europeo U 20 de 2006. Una vez cerrado su paso por la NCAA, Martynas decide emprender el camino de vuelta a Europa decantándose por la oferta de un Zalgiris en el que ha jugado las dos últimas temporadas con una sensación de crecimiento casi continua que entre otras cosas le llevo a ser parte fundamental en la Lituania que se colgaba la medalla de bronce en el ultimo mundial de Turquia.

 

¿Qué puede ofrecer entonces a la Liga Endesa? Aunque siempre resulte complicado aventurar este tipo de cuestiones, da la sensación de que el jugador lituano se acopla perfectamente a la idea que el nuevo técnico blanco parece querer imprimir en la casa blanca. Intenso defensivamente, Pocius gusta de atacar las líneas de pase para salir al contraataque, faceta donde resulta casi imparable. En ataque estático su principal fuente de anotación llega a través de las penetraciones gracias a un primer paso explosivo y largo que unido a su poderoso tren inferior le permiten finalizar con enorme potencia. Capaz de definir con ambas manos, su buen uso del cuerpo e inteligente manejo de las fintas, le permiten acudir con frecuencia al tiro libre y sumar no pocos 2+1. En las facetas a mejorar, destaca cierta falta de lectura en determinados momentos del juego y la consolidación de su tiro exterior donde se muestra altamente irregular. Con unos porcentajes que se han movido esta temporada entre el 30% (Euroliga) y el 34% (LKL) en el tiro de tres puntos, Pocius presenta en esta faceta un campo de mejora ya que a día de hoy es capaz de encadenar ciertas rachas de tiro y su velocidad y variedad de ejecución ya son reseñables.

 

En definitiva, a falta de la lógica adaptación a un entorno de mayor exigencia, Pocius parece llamado a ser una pieza clave en un Real Madrid que a buen seguro agradecerá el trabajo y la personalidad de un jugador que por otra parte puede servir de perfecto reclamo para los aficionados gracias a sus mates y acciones espectaculares.

 

Por Ivan Fernández

Buscando apuntalar el juego interior, el Caja Laboral Baskonia ha perfilado un poco más su plantilla con la llegada de Milko Bjelica. Natural de Belgrado, pero de nacionalidad montenegrina, Bjelica llega procedente del Lietuvos Rytas club en el que ha jugado las tres ultimas temporadas. Con 27 años y 2´07 de altura Bjelica es un ala-pivot que por envergadura y peso puede ocupar puntualmente el rol de cinco como ya hizo en algunos momentos de la temporada pasada en Vilnius.

 

Formado en las categorías inferiores del Estrella Roja, dio el salto al primer equipo con 19 años permaneciendo en el mismo durante seis temporadas en las que sumo dos títulos coperos. Tras su paso por el club rojiblanco, su siguiente parada tuvo lugar en una Bundesliga donde defendió los colores del New Yorker Phantoms y del Köln antes de pasar al club de la capital lituana, donde, entre otras cosas, Bjelica ha sumado dos ligas y una Eurocup. Con experiencia en la Euroliga tras haberla disputado las dos ultimas temporadas, el nuevo jugador baskonista formo parte, aunque con poco minutaje, de la clasificación de la selección de Montenegro para el Eurobasket de Lituania y a día de hoy se encuentra concentrado con la misma en busca de una de las 12 plazas definitivas.

 

En cuanto a lo que su juego se refiere, hablar de Bjelica remite a la figura de un jugador un tanto ciclotímico y en el que se pueden diferenciar claramente el aspecto ofensivo del defensivo. En la primera faceta, el montenegrino es un jugador de buena técnica individual, facilidad resolutiva y capacidad para hacer daño tanto por dentro como por fuera. Inteligente sin balón, suele hacer daño por el lado débil, posee un buen tacto para los palmeos así como facilidad para finalizar con su mano izquierda (es diestro) y variedad de recursos en las cercanías del aro y en la media distancia. Pese a no acreditar buenos porcentajes en el tiro de tres puntos, no es raro verle prodigarse en esa faceta donde posee una buena mecánica de tiro algo lastrada por su lentitud de ejecución y cuya amenaza utiliza en ocasiones para fintar y penetrar ya que, pese a sus 2.07, es capaz de poner el balón en la pista con relativa facilidad. Frente a su buena disposición ofensiva aparece en el otro lado de la balanza su nivel defensivo, faceta en la que debe trabajar si quiere hacerse el hueco que sus cualidades parecen reservarle. Tendente al despiste y poco activo, Bjelica se muestra excesivamente blando en los contactos y pese a que rebotea con cierta facilidad por momentos tiene lagunas bastantes considerables. Además adolece de cierta falta de explosividad lo que limita sus posibilidades de intimidación.

 

Con un rol presumiblemente menor del que tenía en Vilnius, Bjelica puede ser una interesante baza saliendo desde el banquillo si consigue transformar su menor minutaje en una mayor actividad defensiva que complete el que seguro va a ser su buen hacer ofensivo.

 

Por Ivan Fernández