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Adrien Moerman (2.01, 7/8/1988, Fontenay-aux-Roses) ha sido la primera incorporación de un jugador procedente del extranjero en el mercado veraniego de fichajes de la Liga Endesa. El Gescrap Bizkaia se ha mostrado ágil en la adquisición de uno de los jóvenes valores más prometedores de la LNB ProA francesa, que llega procedente del SLUC Nancy, campeón de liga del año pasado, y cuya temporada ha sido más discreta de lo que se esperaba.

 

Moerman, se formó en las categorías inferiores de la Chorale de Roanne, adonde llegó en el año 2003. Desde muy joven apuntaba maneras de gran jugador, pues el año siguiente, en 2004, es convocado por Lucien Legrand para formar parte de la selección francesa cadete, junto a su amigo Ludovic Vaty (actual pívot del BCM Gravelines- Dunkerque); Nicolas Batum, o Antoine Diot. En el campeonato celebrado en Grecia, se proclama campeón de Europa cadete, convirtiéndose en el máximo anotador.

 

 

En la temporada 2005-2006, el técnico del primer equipo, Jean- Denys Choulet, lo hacía debutar en la máxima categoría del baloncesto francés, la ProA, en el partido de la segunda jornada que enfrentaba a la Chorale Roanne en casa, en el Halle André Vacheresse, contra la SPO Rouen. Aquél día, el 8 de octubre de 2005, el joven Adrien, con tan sólo 17 años, veía cómo su equipo ganaba holgadamente, por más de veinte puntos, al rival. Su esfuerzo y trabajo con el equipo de Espoirs (equipo de promesas), le habían valido para participar en los entrenamientos de los profesionales e, incluso, para ir convocado al partido. Cuando sólo restaban cuatro minutos para acabar un partido sentenciado desde hacía mucho rato, JD Choulet mandaba a Moerman y a su compañero de banquillo, el escolta Yannick Zachee, a saltar a pista. Su sueño se había cumplido, y bien que lo iba a aprovechar. En los escasos cuatro minutos que estuvo en pista, Adrien Moerman ilusionó con su actuación a la calurosa afición de la Chorale, eterno rival del vecino ASVEL: 4 puntos sin fallo (2/2 en tiros de campo), 1 rebote y 1 tapón. El sacrificio y el talento de Adrien se abrían camino.

 

A lo largo de esa temporada, Moerman tendría ocasión de vestir la camiseta del primer equipo hasta en 14 ocasiones. Su partido más destacado tuvo lugar en el Docks Océane, la pista del STB Le Havre, el 11 de febrero de 2006. Aquel día, Choulet tenía problemas en el juego interior (Alí Traore había sido eliminado), y recurría a su joven promesa. El resultado no pudo ser mejor: 10 puntos (4/5 en tiros de 2) y 4 rebotes, para 13 de valoración en 13 minutos. Su equipo se hacía con la victoria a domicilio, y su entrenador se convencía de las posibilidades de su joven jugador, que comenzaría a tener más minutos y mayor continuidad en ProA a partir de este día.

 

Mientras jugaba con el primer equipo de Roanne, Adrien Moerman disputaba también la liga de Espoirs para jugadores inferiores a 20 años, donde era elegido en el quinteto ideal del campeonato, junto al base Loïc Akono (BCM Gravelines-Dunkerque); el escolta Mateusz Kasperzec (SLUC Nancy); Nicolas Batum (Le Mans), y el pívot Gary Florimont (Cholet Basket). Por aquel entonces, su repertorio de recursos ofensivos era limitado, ya que aún no había entrenado específicamente el lanzamiento de perímetro. Era un diamante por pulir.

 

Ese mismo verano de 2006 participa con Les Bleus en el campeonato de Europa junior U-18 celebrado en Grecia, consiguiendo la medalla de oro (siendo máximo anotador en la final frente a Lituania), en una selección en la que había un nivel más que notable: Nico Batum (MVP del torneo); Alexis Ajinça; Antoine Diot; Ludo Vaty; Kim Tillie; Edwin Jackson, … Y además, se llevaron el prestigioso torneo de Mannheim. Sus actuaciones no pasan desapercibidas (más de 14 puntos y casi 9 rebotes por encuentro en el Europeo), y es por ello por lo que el Real Madrid se llega a plantear ficharlo para sus categorías inferiores, como comentaba Chema de Lucas en agosto de 2006.

 

La temporada siguiente será exitosa a todos los niveles. Permanece en la Chorale de Roanne, ganándose confianza y minutos de su entrenador JD Choulet. Su equipo logra llevarse las dos competiciones más importantes de Francia, la Semaine des As (ante Le Mans) y el título de liga (ante Nancy), aunque Adrien no jugaría ninguna de las dos finales (el título de liga se disputa en Francia a partido único desde la temporada 2004-2005).

 

Durante el verano, vuelve a la selección francesa, con la que conquista la medalla de bronce en el Mundial U-19 celebrado en Serbia.

 

 

Sabedor de que necesitaba de minutos para evolucionar como jugador, y pensando en su progresión, Moerman, que nunca tuvo miedo a los retos, deja el equipo campeón para ser cedido a la JSF (Jeunesse Sportive des Fontanelles) Nanterre, equipo parisino de ProB, la segunda categoría del basket galo. Su debut en ProB, frente a Reims, es espectacular: 21 puntos y 13 rebotes, una muestra de lo que iba a ser capaz durante esa temporada.

 

Su entrenador en Nanterre, Pascal Donnadieu, consciente del potencial del jugador, intensifica el entrenamiento de su tiro exterior, y Adrien comienza a tirar cada vez más de tres puntos, lo que da una nueva dimensión a su juego. Acaba el año con unos números excelentes para un jugador de 19 años: 14.3 puntos (máximo anotador francés de la competición), 7.4 rebotes y 1.2 robos para 15.2 de valoración en 27.3 minutos de promedio. Su impacto en la categoría es evidente, siendo elegido mejor promesa y MVP francés de ProB. El propio jugador se mostraba satisfecho: “Estoy contento de mi decisión. He dado con un buen entrenador, que hace jugar a los jóvenes, y que realmente me ha hecho progresar. En realidad, el título de MVP no entraba dentro de mis objetivos”.  La progresión en su juego y en su excelencia como jugador, un elemento que será constante en su camino hacia el logro de mayores objetivos.

 

Adrien se ha convertido en un jugador muy deseado tras su exitosa campaña. Un club poderoso como Orléans entra en escena, y paga 100.000 euros a la Chorale para liberarle del contrato que aún lo vincula con el club. Moerman es nuevo jugador de la Entente Orléanaise Loiret, a las órdenes de Philippe Hervé, y vuelve a la ProA. Pese a que sigue teniendo una juventud insultante, ya no tendrá un papel residual en su nuevo equipo, sino que llega para disputarle minutos a Brian Greene, flamante fichaje estadounidense que juega también en la posición de 4.

 

En la temporada 2008-09, en Orléans, Moerman conocerá la cara amarga del deporte por vez primera. Con la EO, pierde las finales de la Semaine des As (ante Le Mans) y de liga (ASVEL). Cierra el año con 7.5 puntos de media, 4.1 rebotes y 1 robo para 7.7 de valoración en 20 minutos. Un año en el que sus porcentajes de tiro son bajos, pero tiene varios partidos por encima de los 20 puntos de valoración. Es en ese mismo año cuando, en un partido contra Le Havre a principios de temporada, Moerman sufría un golpe en el pecho al que no dio la menor importancia. Pero la mañana siguiente al partido, comenzaba a sentirse mal y a tener dificultades para respirar. Había sufrido un neumotórax que lo obligaba a pasar por el quirófano.

 

Las dos temporadas siguientes las pasaba también en Orléans, la ciudad liberada por La Pucelle durante la Guerra de los Cien Años, teniendo como entrenador a Philippe Hervé, quien le ayudaría de manera importante en su crecimiento como jugador. Hervé, consciente de las posibilidades de Adrien y de su versatilidad, lo llega a utilizar también en la posición de 3, e incluso la de 5 en determinadas ocasiones. En la campaña 2009-10 debuta en Euroliga. Vuelve a llegar a la final de la Semaine des As, pero cae por un solo punto en una final intensa y emocionante, reedición de la final por el título de la anterior liga. La Entente Orléanaise rozaba el triunfo, pues ganaba por dos puntos cuando, a 9 segundos del final, el estadounidense de ASVEL, Eric Campbell, conseguía anotar un triple que daba la victoria por 70-69 al equipo de Villeurbanne que entrenaba entonces el actual seleccionador francés Vincent Collet. Moerman perdía así con Orléans su tercera final consecutiva. Pero, al menos, iba a lograr el primer título del club con la Coupe de France, al final de esa temporada, tras imponerse a Gravelines- Dunkerque por 73-69 el 16 de mayo de 2010 en el Palais Omnisport de Paris Bercy.

 

El siguiente año, la temporada 2010-11, las cosas no fueron como se esperaba en el equipo. Se produce un cambio nominal (la Entente Orléanaise Loiret pasa a llamarse Orléans Loiret Basket, a raíz del descenso de la subvención procedente de las otras dos ciudades que, junto a Orléans, formaban la Entente) y, pese a que el OLB era el tercer mayor presupuesto de la liga, no sólo no disputaban la Semaine des As, sino que se quedaban fuera de los Playoffs por el título. Pese a ello, el papel de Moerman en el equipo ha ido creciendo en importancia, mostrando una regularidad y consistencia que haría que el campeón de Francia de esa temporada, el SLUC Nancy, se fijase en él para sustituir a Stephen Brun en el puesto de ala-pívot.

 

La pasada temporada en Nancy ha sido agridulce para Adrien. Si bien volvía a jugar Euroliga y lograba un título simbólico, el Match des Champions (partido entre campeón de liga y de Coupe), viviendo una primera parte de la temporada plagada de triunfos, durante la estancia de Nicolas Batum (fichado por Nancy durante el lockout de la NBA) en el equipo, la segunda parte de la temporada no ha sido en absoluto memorable para el conjunto lorenés: fuera del Top16 de Euroliga; vapuleado en semifinales de la Semaine des As, y eliminado en la primera ronda de los Playoffs por el título por Le Mans. En cambio, Moerman ha dado un paso más en su constante evolución, mejorando en Nancy en todas las facetas de su juego y logrando su mejor temporada en términos estadísticos (11.5 puntos y 6.4 rebotes para 12.1 de valoración). Además, fue seleccionado por vez primera en su carrera para participar en el All Star Game de la liga, donde obtuvo 22 puntos, 11 rebotes, 3 tapones, 3 robos y 3 asistencias para 35 de valoración en los 19 minutos que disputó.

 

Tras concluir la temporada, el jugador recibía dos importantes ofertas para salir del equipo. La Virtus de Bolonia también estuvo interesada en su fichaje, pero finalmente, fue el Gescrap Bizkaia quien se hizo con él. Cuando se hizo público su compromiso con el conjunto vasco, Moerman valoraba muy positivamente el tiempo pasado en Nancy: “Al venir aquí, deseaba reencontrarme, y este era el club necesario para ello, ya que Jean Luc [Monschau, entrenador de Nancy] deja jugar a sus hombres libremente. Tenía ganas de volver a encontrar el estilo con el que jugaba en Nanterre, y es gracias a él, que he podido soltarme y vivir esta temporada. Lo repito, doy las gracias al club, a mis compañeros, al staff, al público… Sin Nancy, nunca hubiera logrado este hito que supone firmar con Bilbao. He pasado tres años en Orléans. Pero, pese a que haya habido altibajos, la temporada que he vivido en Nancy me ha servido de mucho y me ha hecho crecer”.

 

Adrien Moerman ha logrado dar el salto a la mejor liga de Europa, cumpliendo con uno de sus sueños, ya que reconocía en una entrevista que entre sus metas no está la NBA, pues a él le gusta jugar, y allí no dispondría de muchos minutos como rookie. En cambio, siempre tuvo como objetivo poder disputar la Liga Endesa. Y la selección absoluta, que es su último sueño.

 

En una entrevista de octubre de 2008, hablaba de su ilusión por defender la camiseta de Les Bleus: “Cuando yo era joven, era un sueño poder jugar con la selección francesa, poder participar en campeonatos de Europa y del mundo. Soy un competidor; me entrego a tope en todas las competiciones, y espero que uno de estos días pueda formar parte de la selección A. Eso sería realmente formidable”.

 

Pese a haber sido preseleccionado en varias ocasiones por Vincent Collet, los puestos interiores en la selección francesa están realmente competidos y casi copados por jugadores NBA: Boris Diaw (San Antonio Spurs); Joakim Noah (Chicago Bulls); Kevin Séraphin (Washington Wizards); Ronny Turiaf (Miami Heat); Ian Mahinmi (Dallas Mavericks); Johan Petro (Brooklyn Nets); además de Alí Traoré (Lokomotiv Kuban, Rusia) y Florent Pietrus (Valencia Basket). Esa es la razón por la que Moerman aún no ha sido internacional con la selección absoluta, ya que calidad para ello tiene de sobra.

 

De sus características como jugador podemos decir que destaca por su intensidad y su lucha. Es de esos típicos guerreros que destacan en el rebote y no dan jamás un balón por perdido. Ello explica su fractura de nariz en abril de 2012, en un partido contra la Chorale de Roanne en el que fuera su pabellón durante varios años. De su juego ofensivo destaca su buena muñeca para el tiro exterior. Sin llegar a ser un especialista en el triple, ha ido mejorando cada año sus porcentajes de tiro desde esta distancia, convirtiéndose en un recurso que utiliza con frecuencia. Dotado de un buen dominio de balón, es capaz de encarar el aro y penetrar con fuerza o de ejecutar un fadeaway con extrema limpieza y efectividad. Tiene también un buen juego de pies que le permiten postear a sus rivales en la pintura.

 

Entre sus aspectos mejorables está la defensa, una faceta donde debe mejorar para poder controlar a ala-pívots americanos con mucha movilidad. También adolece de una cierta inseguridad, pues necesita de la confianza del entrenador para sentirse cómodo y a gusto, integrándose en el juego colectivo.

 

Pero, lo mejor de todo ello es que Moerman aún es un jugador joven que tiene mucho margen de progresión, como ha demostrado a lo largo de su carrera. Si tiene suerte y logra adaptarse rápidamente al juego de Fotis Katsikaris y a la Liga Endesa, el Gescrap Bizkaia habrá acertado con un jugador para mucho tiempo.

Sebastián Souviron Bono
@souviron
Redactor de Solobasket.com