ACBBlogs

Fuera de la pista, Ekenechukwu Ibekwe es un tipo de sonrisa fácil. Aparenta simpatía, sentido del humor. Cuando se calza las botas, según sus palabras, salta a la cancha a “divertirse”. Y tiene su propia forma de hacerlo: básicamente, intimidando.

 

 

 

Pívot de 2,06, espigado y con una envergadura y capacidad atlética imponentes, Ekene, o E, llega al Lagun Aro para convertirse en el guardián del ‘skyline’ de Illumbe. El jugador nacido en Los Ángeles y con pasaporte nigeriano velará por la seguridad de todo lo que ocurra por encima del aro del GBC.

 

Su estadística avala su cartel de intimidador. Los números de Ibekwe han sido siempre notables en materia taponadora. En su etapa en el High-school promedió 4,4 tapones por partido y es uno de los máximos taponadores de la historia de la prestigiosa universidad de Maryland. En su año senior, su media ascendió a 2,7 tapones por noche.

 

La pasada campaña, con el Bayreuth alemán, firmó 1,6 tapones en 23 minutos. Una capacidad que, unida a sus cualidades atléticas, le convierten en una pieza importante para sostener el entramado defensivo del Lagun Aro. A Sito Alonso siempre le ha gustado tener un jugador de ese perfil en sus plantillas para poder desarrollar un estilo defensivo valiente, arriesgado, con las líneas muy arriba.

 

El año pasado no lo tuvo, por lo que su defensa se vio obligada a ajustarse dando un paso atrás. La llegada de Ibekwe puede permitir que el GBC vaya a buscar al ataque rival, que aumente su intensidad sobre las líneas de pase. Porque a su espalda estará Ekene aplicando con mano firme el derecho de admisión de la canasta guipuzcoana.

 

La defensa de contacto y, sobre todo, las faltas emergen como sus asignaturas pendientes. En la Bundesliga, su promedio superó las cuatro por partido. Puede resultar un problema, especialmente si le unimos su condición de novato en la Liga. El Lagun Aro deberá cuidar ese aspecto, ya que también Doblas y Guille Rubio son interiores con tendencia a cargarse de personales.

 

En ataque, Ibekwe se alimentará de las ventajas que generen sus compañeros. No es un pívot con habilidad para anotar de espaldas en el poste bajo o resolver en uno contra uno puro. Es básicamente un finalizador, por lo que la mayoría de sus puntos llegarán después de continuaciones o de rechaces ofensivos. Sus muelles y sus largos brazos le convierten en un peligro cargando el rebote ofensivo desde atrás, acabando a veces hacia abajo. Tiene una mano correcta desde cuatro o cinco metros, e incluso puede lanzar de tres en ocasiones, aunque su mecánica conlleva su tiempo. Es decir, para tirar necesita espacio.

 

Tras su paso por Israel, Francia, Turquía y Alemania, afronta su debut en la Liga Endesa. Curiosamente, no será el primer Ibekwe en jugar en nuestro país. Su hermana Ify disputó seis partidos en el Jopisa Ciudad de Burgos, de Liga Femenina, la pasada temporada, con más de diez puntos de media. Ala-pívot de 1,87, ha llegado incluso a jugar en la WNBA. A los 27 años, al sonriente E le llega la gran oportunidad de su carrera.

Borja Santamaría

Diario Vasco