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El 3 de diciembre de 1985 veía la luz por primera vez Marcus Darrell Williams en Los Angeles, California. Nacido en una familia de clase media, Marcus Williams llevaba los deportes en la sangre; su abuelo, Carlton Kelley jugó para los St. Louis Cardinals de la NFL. Antes de empezar con el baloncesto universitario, el angelino jugó en el Crenshaw High School y, su último año, en la prestigiosa Oak Hill Academy.

 

 

 

Desde pequeñito destacó por su talento para pasar gracias a su gran visión de juego. Veloz y con un manejo de balón propio de un chico que pasa su infancia en la cancha callejera de detrás de su casa, el baloncesto fue siempre su vida. Por eso, cuando llegó a la Universidad de Connecticut, se topó con mil y un obstáculos que a duras penas supo superar. En su primer año fue suspendido durante seis partidos por bajas notas. Mucho peor fue lo acontecido en su año junior, cuando le echaron del equipo por intentar vender unos ordenadores que había robado en el campus con la ayuda de su compañero AJ Price -hoy en los Washington Wizards-. Además, en 2009, cuando militaba en los Piratas de Quebradilla y estaba a punto de jugarse el título, dejó tirado al equipo portorriqueño para intentar volver a la NBA. Muchas malas decisiones.

 

Pero, si hablamos de baloncesto, los aficionados de Unicaja tienen muchos motivos para sonreír y esperanzarse. Marcus Williams es un base de un talento increíble, que hace jugar al equipo y que suele compensar sus pérdidas. Además, no se limita a ser un buen pasador; como todo base californiano que se precie, Williams es un muy buen anotador. En el NCAA Tournament de 2006, su último año universitario, promedió 20 puntos y 8,8 asistencias, con unos porcentajes del 52% en tiros de dos y un 56% en triples. Además, esa temporada fue capaz de lograr el sexto triple doble de toda la historia de los Huskies -18 puntos, 13 asistencias y 10 rebotes-. En Puerto Rico firmó 15 puntos por encuentro y posteriormente ha sido un referente anotador en Ucrania y China.

 

¿Qué hace, pues, fuera de la NBA? Williams fue seleccionado en el puesto 22 del draft de 2006 por los New Jersey Nets. En su año de novato promedió 6,8 puntos, 3,3 asistencias y 2,1 rebotes, jugando el partido de rookies contra sophomores en el fin de semana de las estrellas. Sin embargo, a partir de entonces empezó a descentrarse, acabó siendo traspasado a los Warriors y, posteriomente, fuera de la liga americana. Se le achaca falta de concentración y entrega, despreocupación sobre su cuerpo -varios equipos se han quejado de su sobrepeso en algunas ocasiones-, mentalidad egoísta,... Un jugador con una muy buena cabeza, pero muy mal amueblada.

 

A sus 26 años, está ante la mejor oportunidad de jugar al baloncesto que ha tenido en su carrera. En NCAA fue una estrella, pero el nivel no era significativo para su potencial; en la NBA sus alas se quedaron cortas por falta de madurez; e internacionalmente, ha carecido de una ocasión de buen nivel y de buenos minutos para demostrar todo lo que puede llegar a ser. En este renovado Unicaja, Williams tendrá sobre su cogote la respiración de un duro entrenador como es Jasmin Repesa. En su presentación se mostró comprometido, serio y consciente de lo que se le va a pedir. La gente no duda de que sea capaz de aportarlo, pero necesitará estar metido en la dinámica del equipo desde el primer día.

Jesús Morales
@MoralesJAlmeida