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Kahiem Seawright, o el premio al trabajo y la perseverancia. Ese podía ser el titular que mejor define al reciente fichaje de Blancos de Rueda Valladolid. Pívot de 2,03 metros de altura y 24 años (17 de diciembre de 1986), el norteamericano ya destacó en el High School (Uniondale HS), siendo seleccionado para disputar el Jordan Classic 2005 que reúne en el Madison Square Garden a los mejores jugadores de instituto.

 

Sin abandonar el área de New York, fue reclutado por Rhode Island para iniciar su formación, completando el ciclo universitario de cuatro temporadas. Uno de sus grandes apoyos para no dejarse influir por un ambiente difícil fue su madre, que siempre se sentaba detrás del banquillo local de los Rams para ver jugar a su hijo. En su año sénior, justo después de que su madre falleciera, KS promedió 14,2 puntos (50% de dos y 69% en tiros libres), 7,5 rebotes, 2,2 asistencias y 1 tapón en casi 31 minutos de media, siendo uno de las claves del equipo junto al jugador de Lagun Aro GBC Jimmy Baron.

 

 

 

 

 

Llegarían hasta la Final de la Conferencia Atlantic 10 y a título individual Seawright conseguiría una invitación para el PIT (Portsmouth Invitational Tournament), uno de los grandes escaparates para los jugadores que ponen fin al ciclo universitario y se preparan para dar el salto al baloncesto profesional.

 

Su primera experiencia como profesional le llevó a recalar en C.B. Tarragona 2017 de la Adecco Oro, ayudando al equipo a conseguir la permanencia en un año siempre difícil para un rookie. Fue la temporada pasada cuando explotó en la segunda categoría del baloncesto español en las filas de Baloncesto León, siendo el referente absoluto en la pintura del equipo que dirige Javier de Grado: quinto máximo anotador (15,53 puntos), cuarto mejor reboteador (7,68 rechaces) y segundo jugador más valorado de la categoría con 18,74 p.v.

 

Pese a no contar con muchos centímetros cuenta con un buen físico. Excelente defensor y reboteador (le gusta cargar el rebote ofensivo), finaliza bien corriendo bien la pista en contraataque o construyendo desde fuera hacia dentro ya que no tiene tiro de larga distancia, su principal talón de Aquiles pero que puede ir consolidando con trabajo y el tiempo. Suele finalizar con tiros cortos a la media vuelta, ganchos o mates.

 

Pero no solo destaca por sus cualidades táctico-técnicas dentro de la pista. Es el jugador americano que todo equipo busca o querría tener, una persona que se integra desde el primer día, valorado por sus entrenadores y compañeros, se involucra con el equipo y la ciudad en la que está y un trabajador nato que no se pierde siquiera un entrenamiento voluntario.

 
Por Chema de Lucas (Solobasket.com)