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Segundo fichaje del proyecto que dirigirá Pablo Laso, Martynas Pocius llega al Real Madrid con el objetivo de dar un nuevo paso en su incipiente, e ilusionante, carrera.

 

Capaz de jugar tanto de escolta como de alero, Pocius es un jugador con fama de gran trabajador, intenso y de una capacidad física tremenda que le convierte en un jugador francamente espectacular a la par que evidencia aun un gran margen de mejora y es que, pese a contar con 25 años, se puede decir que el ya ex jugador del Zalgiris solo ha competido dos años a nivel profesional.

 

Criado en un ambiente baloncestista (su padre Gintaras fue jugador del Statyba y del Alytus, y a día de hoy entrena a jugadores jóvenes en la academia de Sarunas Marciulionis) Martynas comienza a jugar en su Vilnius natal, pero con 17 años decide emprender la aventura americana, algo para nada inusual en la historia de un baloncesto lituano donde muchas de sus estrellas (Jasikevicius, Karnisovas, Kaukenas, Kleiza...) han optado por ese mismo camino, ratificando en el campo deportivo una tendencia social y cultural ya que históricamente Estados Unidos ha sido la principal receptora de la inmigración baltica.

 

De esta manera, Pocius inicia su nueva etapa jugando en el Holderness High School de Plymouth donde su buen hacer, unido a su gran papel en el europeo junior de Zaragoza, llama la atención de distintas universidades, optando finalmente por aceptar la oferta de Duke. Bajo las ordenes de Coach K, Pocius completa su ciclo de cuatro años con una presencia testimonial por lo que su visibilidad publica se reduce prácticamente a su aparición (con 20 puntos de media) en el europeo U 20 de 2006. Una vez cerrado su paso por la NCAA, Martynas decide emprender el camino de vuelta a Europa decantándose por la oferta de un Zalgiris en el que ha jugado las dos últimas temporadas con una sensación de crecimiento casi continua que entre otras cosas le llevo a ser parte fundamental en la Lituania que se colgaba la medalla de bronce en el ultimo mundial de Turquia.

 

¿Qué puede ofrecer entonces a la Liga Endesa? Aunque siempre resulte complicado aventurar este tipo de cuestiones, da la sensación de que el jugador lituano se acopla perfectamente a la idea que el nuevo técnico blanco parece querer imprimir en la casa blanca. Intenso defensivamente, Pocius gusta de atacar las líneas de pase para salir al contraataque, faceta donde resulta casi imparable. En ataque estático su principal fuente de anotación llega a través de las penetraciones gracias a un primer paso explosivo y largo que unido a su poderoso tren inferior le permiten finalizar con enorme potencia. Capaz de definir con ambas manos, su buen uso del cuerpo e inteligente manejo de las fintas, le permiten acudir con frecuencia al tiro libre y sumar no pocos 2+1. En las facetas a mejorar, destaca cierta falta de lectura en determinados momentos del juego y la consolidación de su tiro exterior donde se muestra altamente irregular. Con unos porcentajes que se han movido esta temporada entre el 30% (Euroliga) y el 34% (LKL) en el tiro de tres puntos, Pocius presenta en esta faceta un campo de mejora ya que a día de hoy es capaz de encadenar ciertas rachas de tiro y su velocidad y variedad de ejecución ya son reseñables.

 

En definitiva, a falta de la lógica adaptación a un entorno de mayor exigencia, Pocius parece llamado a ser una pieza clave en un Real Madrid que a buen seguro agradecerá el trabajo y la personalidad de un jugador que por otra parte puede servir de perfecto reclamo para los aficionados gracias a sus mates y acciones espectaculares.

 

Por Ivan Fernández