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El primer movimiento de Lagun Aro GBC de cara a la próxima temporada ha sido la incorporación del joven alero Lander Lasa, que se incorpora al primer equipo de manera definitiva tras disputar las últimas dos temporadas con el club convenido Lan Mobel ISB, que ha logrado el ascenso de la EBA a la LEB Plata.

 

Precisamente, el que ha sido su entrenador en este equipo Jon Txakartegi, destaca de él “su enorme talento ofensivo, siendo su mayor virtud el lanzamiento de tres puntos. Tiene buenos porcentajes y una mecánica de tiro muy rápida, lo que hace que necesite poco espacio y poco tiempo para tirar”.

 

El técnico donostiarra ha señalado que “en estos dos últimos años ha madurado mucho y ha conseguido hacer más cosas. Es capaz de tirar saliendo de bloqueo directo, se ha convertido en un buen tirador de larga distancia tras bote y, a medida que ha ido mejorando físicamente ha ido haciendo otras cosas, como penetraciones aguantando choques.  Comprende el juego y los espacios, no sólo mira”.

 

Y si estos son sus puntos fuertes, aún debe “mejorar en el aspecto defensivo, donde ya ha tenido una progresión en las dos últimas temporadas, convirtiéndose en un jugador más sacrificado, sobre todo a medida que ha ido mejorando en sus condiciones físicas, que era un déficit que tenía”.

 

 

 

 

Lo que está claro es que la adaptación a su nuevo equipo no será tan difícil como se pudiera pensar. “Él ya ha tenido una primera toma de contacto con el equipo, porque desde enero ha estado entrenando al 100% con Pablo Laso, viniendo después con nosotros a jugar al equipo EBA. Ya sabe cuál es el ritmo y la exigencia, tanto física como táctica, de un equipo ACB, lo que le ayudará a que pueda acoplarse más rápido”.

 

Además, Txakartegi afirma que sí “tendrá que hacer un esfuerzo grande para acoplarse al ritmo y al físico de una liga como la ACB. Pero sobre todo tendrá que ganarse el respeto de sus compañeros. De los que se mantienen del año pasado ya lo tiene, porque le vieron trabajar y comprobaron que es un chaval sacrificado. Pero los que lleguen no sabrán quién es él y tendrá que ganarse su respeto con el trabajo diario, igual que ha venido haciendo en los últimos seis meses”.