Os describo la situación, a esta hora de la mañana. Me he levantado a las 02.50. Con un par. Total, como estoy de Rodríguez, mi mujer no me puede decir aquello de "Estás enfermo, cariño". Todo estaba calculado. El partido termina a las 04.45, me duermo tres horas y a currar, que la jornada viene hoy larga...
Iluso de mí. Un mosquito que quería jugar a ser Ricky Rubio se ha encargado "personalmente" de que no haya pegado ojo. ¡Qué presión en toda la cama!. He terminado en la cocina, con un café, una tostada y el portátil, donde he simultaneado los comentarios del foro con el LIVE del Australia - Irán
Al final, va a ser que mi mujer tiene razón.
Tras una buena ducha y otro café, he llegado al trabajo, donde he recibido críticas despiadadas por mi voz de cazallero y mis previsibles ojeras. Afortunadamente, el tanto por ciento de friquis por metro cuadrado que trabajan en Eurosport está muy por encima de la media. Uno se siente reconfortado cuando comprueba el disgusto con el que los comentaristas de piragüismo en aguas bravas, acogen la suspensión de la prueba por la lluvia. No estoy tan mal, al fin y al cabo.
Superada la "resaca" del TV Lag, que tan bien ha definido en su fantástico blog Pablo Malo de Molina, me da por echar un vistazo a las estadísticas. Recuerdo el asombro que producía en Estados Unidos el hecho de que en un momento dado José Manuel Calderón fuera el base con mejor promedio de asistencias de toda la NBA, en función de los minutos jugados. De momento, en este torneo olímpico, el base de los Raptors acumula dos asistencias en tres partidos, jugando una media de 23 minutos por partido. Preocupante.
Los datos de Navarro tampoco corresponden a la categoría del jugador. El escolta del Barsa promedia 5.6 puntos por partido, con 17 minutos jugados de media.
Calderón y Navarro son dos piezas fundamentales en el engranaje de España. Sólo con las dos mejores versiones de estos dos jugadores podremos plantar cara a los americanos. Yo, personalmente, tengo una confianza ciega en los dos.
No quisiera terminar sin comentar la que ha sido para mí la mejor noticia de la jornada: la constatación de que Garbajosa sigue progresando adecuadamente. No, no lo digo por sus dos triples. Lo digo por su extraordinaria defensa sobre Nowitzki, porque ha llegado un segundo antes que hace unas semanas para provocar dos faltas en ataque, porque ha recuperado balones y porque, conociéndole, hoy ha vuelto a sentirse un jugador importante. Grande Jorge.
P.D. Para mañana pretendo hacer una entrevista - repaso, jugador por jugador, con Pepe Laso, con el que esta tarde comentaré el interesantísimo Argentina - Croacia.


