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Superado el trámite ante los Cipriano, Gerónimo, Ambrosio y compañía, se confirma que Croacia será nuestro rival para cuartos. No debemos tener problemas ante un conjunto mucho más débil en todas las facetas, sobre todo en lo que al juego interior se refiere.

 

Mientras "nos concentramos" para ese partido, quería compartir con vosotros una reflexión. Hablando esta mañana con el experto en piragüismo de Eurosport sobre David Cal, me ha comentado que el gallego sería cuarto incluso sin entrenar. Al parecer anda sobrado de talento.

 

Talento + actitud = deportista para la historia. El ciclista Joan Llaneras es un buen ejemplo. Gervasio Deferr, por mucho que se diga que no se cuida y tonterías similares, lo es también. Y qué decir del gran Rafa Nadal, que es para mí el deportista perfecto: talentoso, trabajador, humilde y respetuoso con todo el mundo. El nuero perfecto, que diría mi madre.

 

Hay, sin embargo, otros deportistas que lo fían todo a sus condiciones naturales, sin que el esfuerzo les lleve a exprimir al máximo ese don tan difícil de heredar.

 

Algunos, como Ronaldo, llegan a pesar de todo, a la cima. Otros se quedan en el camino por su mala cabeza, por falta de ambición o váyase usted a saber por qué razón. El futbolista José Antonio Reyes - ése que no sabía que en Londres suele llover de vez en cuando- es el primero que me viene a la cabeza.

 

De nuestro equipo de baloncesto, el dúo Ricky&Rudy aúna talento más trabajo, aunque la actitud de Rudy en ocasiones es bastante mejorable (que se lo pregunten a los técnicos y empleados de la Penya). Pau Gasol tiene mucho talento, pero su hermano Marc le pone más bemoles en la pista. Una mezcla nos hubiera dejado al Nadal del baloncesto, pero la historia no es nueva; ya pasaba algo parecido con los hermanos Martín en la década de los ochenta.

 

Por último, jugadores como Felipe Reyes, Carlos Jiménez o José Manuel Calderón, han sido capaces de sobreponerse a ciertas carencias, sobre todo técnicas, a base de trabajo y más trabajo. Son éstos últimos, en mi opinión, todo un ejemplo de superación y de compromiso hacia una pasión, en este caso el baloncesto.