ACBBlogs

ACB PhotoTodo o nada para el Regal FC Barcelona esta noche. A las 20:30 pone en juego su vigente corona ACB en una Final que va mucho más allá de la Liga. Su Supercopa, su Copa, su Euroliga, su propia temporada valdrán enormemente más, brillarán hasta el infinito, si acaba coronándose en este Playoff.

Se antojaba el segundo choque como el mayor reto en la trayectoria de un conjunto que parecía vivir al margen de las reglas del propio deporte, aquel que por cada sonrisa también regala un sinsabor. Y lo perdió. Veda abierta, topicazo al canto. De aquí al epílogo de la campaña, por más que éste tenga final feliz para sus intereses, deberá escuchar inmerso en el bucle una obviedad: éste es el partido del año.

Con dos derrotas en su casillero, el Buesa Arena en el horizonte más inmediato como infierno amenazante, los medios que hace una semana daban por hecho el 3-0 ahora enterrándoles y los aficionados ojipláticos por una de las mayores sorpresas que una Final recuerda, aún queda hueco para un guiño al optimismo en el aficionado culé. Toca decálogo de la remontada. Es su última esperanza.

1- La opción de ser leyenda.
La historia es ese tren impaciente, con las puertas entreabiertas y las sirenas sonando con prisa para salir. No te llama, no te necesita, no te espera. Pero si entras, suspiras de alivio y sonríes. Acabas de tocar el mismísimo cielo. El Regal Barça tiene en su mano entrar en la leyenda no sólo por su borrachera de títulos sino por los quilates que tendría su broche de oro. Un 3-0 en una final, obviamente, es mejor resultado, mas un hipotético 3-2 engrandecería a esta plantilla precisamente por haber quedado humanizada por la fe del Caja Laboral. Que el histórico ejercicio 2009-10 no quede con el asterisco y con junio en el limbo debe ser el mayor acicate.

2- Sobrevivimos a una parecida.
El recuerdo de la Euroliga debe pesar, para lo bueno y para lo malo. Tomic y su Real Madrid crearon por primera vez dudas en el rodillo blaugrana en todo el año en cuartos de final de la Euroliga, con dos partidos con el guión muy similar a los vistos en esta Final ACB. Ritmo para el equipo visitante, pocos puntos, las estrellas barcelonistas fallando y sensación de impotencia. ¿La diferencia? Simplemente, que en la competición europea al Regal Barça le bastó un arrebato de calidad de Mickeal para ir a Vistalegre con 1-1. No obstante, si se sigue cumpliendo ese guión, el quinto encuentro no sería una quimera, porque el conjunto catalán supo reaccionar a tiempo mostrando una cara muy diferente en Madrid para entrar en la Final Four.

3- Ya hemos ganado en Vitoria. No debe ser fácil encarar un encuentro cuando tu rival han engullido tu moral por partida doble. Menos aún, estando obligado a ganar dos veces seguidas en una cancha donde nadie ha vencido en Playoff. No obstante, si alguien asusta en Vitoria es precisamente el Regal Barça. En ACB, los baskonistas sólo han perdido dos veces en un par de años como locales. ¿Adivinan el rival? Sí, ellos también son conscientes.



ACB Photo

 

4- No quedan excusas. Basile comentaba, tras dinamitar la semifinal en Málaga, que esperaba que al día siguiente el Caja Laboral sentenciase su eliminatoria contra el Real Madrid. Y no es que el italiano tenga un abuelo vitoriano o le haya salido la vena baskonista, sino que su deseo obedecía a un motivo. "Si la serie se alarga, tendremos 9 días de descanso, que son 9 días entrenando. Y nosotros queremos jugar ya". Como siempre, los resultados determinan cómo se termina de ver el vaso, ya que dos triunfos del Regal Barça podrían ser excusados con un mayor descanso tras sentenciar en la ronda anterior por la vía rápida. Irónicamente, la baza de la menor carga de partidos no fue aprovechada por un Regal Barça con una rotación excesivamente cota, con Trias, Sada, Grimau y Vázquez jugando pocos minutos. Ahora, ni exceso de relajación ni pérdida de concentración ni cansancio. Ya en pleno fragor de la batalla, no hay justificaciones que valgan.

5- Llega la hora de reivindicarse. Los referentes deben aparecer, aunque probablemente Navarro pueda reírse por vivir semejante déjà-vu. En Euroliga, se contabilizaban su número de triples errados, se magnificaban sus errores en los dos primeros choques de cuartos y se hablaba de crisis de juego. ¿Su respuesta? 45 puntos, 8 triples y 53 de valoración para dar un golpe en la mesa y eliminar al Real Madrid. Ahora, Juan Carlos también llega de un partido gris (4 pt), aunque más se notó el bajón de un Ricky Rubio que vive una situación desconocida. Acostumbrado al triunfo, al elogio, al ascenso y a la perpetua evolución desde su infancia, llega el primer momento complicado de su carrera, al verse superado por Huertas y no sentirse cómodo en los encuentros del Palau. ¿Veremos a un Ricky "navarrizado" y con hambre de disipar dudas este martes?

6- No todo lo hemos hecho mal.
Evidentemente es una sorpresa, pero tampoco se puede transformar todo en errores barcelonistas porque sería sinónimo de despreciar el mérito del Caja Laboral, ya que bastante tiene que ver en el hecho de que este Regal Barça parezca batible. No obstante, a pesar de los errores, los dos partidos han podido ser suyos, cayendo por un margen muy ajustado. La defensa ha funcionado, Ndong está superando a Splitter, y se ha demostrado carácter para remontar situaciones adversas como en el primer partido. De momento, parecen ingredientes estériles, pero repitiendo estos aciertos, a poco que se pulan otros detalles, el resultado puede cambiar.

7- Ganando uno, todo cambia. Marchando otra de tópicos. Pero a veces, sólo a veces, tienen hasta su puntito de razón. El Caja Laboral está plantado una final y el Regal Barça sigue vivo, pero parte desde cuartos. Los barcelonistas deben pasar tres eliminatoria para besar el título, aunque todo se ve muy diferente desde una ronda y otra. Si logran el triunfo visitante, el Caja Laboral se plantaría en el cuarto con la obligación de ganar para no tener que jugarse algo que parecía muy cercano en el Palau, donde un tercer triunfo sería sinónimo de antología. Nunca se ha remontado un 0-2 con este formato, mas si los de Pascual ganan esta noche, estarán en una situación similar a aquel Unicaja de 2005 que se plantó en Alicante con un 2-1 en contra. Acabó pasando a semifinales. En una serie de extremos, el antónimo a la derrota esta noche (0-3) parece ser solo uno: 3-2.

 

ACB Photo
 

 

 

8- Pueden confiar en nosotros. Que sí, siguen siendo los mismos. Los de los títulos, los invencibles, los que enamoraban. Una semana, por negra que esta sea, no puede borrar la sensación de miedo y respeto que este equipo generaba. Si alguien puede remontar un 0-2 adverso con doble partido a domicilio es precisamente el conjunto que ha reinado España y Europa en el último año y que ha vencido en las pistas más difíciles del continente. Hay que darles ese margen de confianza y luego, si el Regal Barça cae, habrá de hacerlo con el traje de las grandes ocasiones y no disfrazado de sí mismo.

9- Hemos aprendido de los errores. O al menos eso esperan sus aficionados. Desde luego, es difícil plantear un partido con tanta espesura en el ataque como en los dos primeros, con 39% y 45% respectivamente en tiros de 2 y 31% y 24% en triples. Además de esa debilidad en el tiro, Regal Barça debe mejorar urgentemente dos aspectos. Ha de buscar el ritmo del encuentro, cambiar el famoso "plan perfecto" que citaba San Emeterio (¿Se ha logrado escapar alguna vez en toda la eliminatoria? ¿Podría Caja Laboral responder si lo hace?), plantear un encuentro con más anotación y, especialmente, si se repite un final igualado, recordar los fallos del Palau. Cuando no se gana sino que se aplasta por costumbre, se olvida cómo cerrar un partido en un encuentro de tensión. Regal Barça se ha visto en muy pocas ocasiones por debajo en finales igualados y sus resultados no han podido ser peores. En una serie tan nivelada, darle la vuelta a esa tendencia puede ser el hilo de vida hasta la resurrección definitiva.

10- "Nos gustan estas finales". Roger Grimau apela a la heroica en un equipo repleta de jugadores adictos a luchar por el título. Si sus palabras no encienden a sus compañeros, su tranquilidad sí debería ilusionar a sus aficionados: "Para ganar, no debemos hacer nada extraordinario, sólo desplegar nuestro juego habitual". No se puede confundiar la confianza con la prepotencia. Ni espíritus de antaño, ni pócimas mágicas ni milagros. El Regal Barça tiene que agarrarse a la Final mostrando su mejor virtud: ser el de siempre.