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Querido y ‘boludo’ Iván:

El dopaje de la ciclista Maribel Moreno –que nadie sabía quién era hasta que dio positivo, aunque hubiera quedado cuarta o quinta en el Tour femenino y fuera la campeona de España– ha convulsionado a las autoridades deportivas españolas y ha abierto espacios informativos durante todo el día. EPO recombinante –eso tiene que ser la ‘bomba’, y nunca mejor dicho– es el producto detectado, que nada tiene que ver con el finesteride. ¿Te suena el ‘palabro’? Venga, Iván, te doy pistas: Propecia, alopecia, Almería, Albert Oliver... ¡Qué buena fue aquella de los Juegos Mediterráneos! Me he releído lo que escribí en su día en Basketconfidencial: –‘¿Caretas en el sistema antidopaje del deporte español?’– y aunque no tiene nada que ver la EPO con el finesteride, sí que es bueno colar aquí un enlace para ver si ‘chupamos rueda’ –esto sí que cuadra– de acb.com.

Como seguramente eso no lo habrás visto por Internet, tengo que comentarte que Tomás Guasch, en la contraportada del ‘AS’ de ayer, escribía la frase de Kobe Bryant: “Si no ganamos el oro, me voy de Estados Unidos”. A lo que él, en coletilla humorística, se preguntaba: ¿Al Unicaja con Aíto? Ya quisieran los aficionados del cuadro malagueño, que deambulan por los foros desencantados porque el club no ha cerrado ningún fichaje de relumbrón. Esto de acostumbrarse a ser ricos impacienta más de la cuenta. Yo hago la misma pregunta que hacía unas semanas en la web: ¿es mejor la actual plantilla del Unicaja que la del DKV Joventut? Para devolver el favor, entren en acb.com y comparen las plantillas.

Muy divertido tu último párrafo de la última ‘bola’, tanto como la gracia que le puede hacer a Óscar que le hables en idioma de ‘Chikitistán’, porque tu memoria no te ha fallado: Anicet Lavodrama es un fan de Chiquito de la Calzá (para no malagueños, la 'Calzá' de la Trinidad, un popular barrio) y él se encarga de enviarle por correo electrónico a Óscar todo lo que encuentra del cantaor y humorista. Así que ve pensándote tu frase de presentación… “¡Comorrrrr, Óscarrrrr!”. Tú mismo, pero será un documento genial. O, si quieres: “¿Me vas a meter otro ‘tiple’ Grijander?”.

Un abrazo,
Paco

 Estimado Paco (y demás lectores):



Como siempre, comienzo mi epístola comentando la actualidad deportiva. Los resultados de la segunda jornada del torneo femenino de baloncesto fueron los siguientes: Nueva Zelanda 62 - España 85, Chequia 81 - Malí 47, Corea del Sur 72 - Rusia 77, Letonia 57 - Bielorrusia 80, China 63 - Estados Unidos 108 y Australia 80 - Brasil 65. Los seis partidos disputados ayer concluyeron con tres victorias y sendas derrotas para las selecciones implicadas. Te recuerdo que hay tres medallas en juego, de oro, plata y bronce, y que la de mayor valor es la primera de ellas. Hasta aquí, Paco, llega el análisis deportivo, que con toda seguridad es el más certero, riguroso y aséptico de mi carrera profesional. Y, ahora, vamos a hablar de cosas más importantes, como mi tropiezo de ayer con una china.



Ya anteayer intuía que no podría ir al partido de la selección española femenina contra Nueva Zelanda. Pronóstico que finalmente se cumplió. En esta 'bola' te pronostico que hoy me habré perdido el Irán-Lituania y el Croacia-Rusia. ¡Mecachis, no me quiero ir de aquí sin ver jugar a los 'gran-gangas'! Mis planes pasaban por ir al Templo del Cielo, posteriormente a la plaza de Tiananmen y finalmente acompañar a Diego Martínez en sus transmisiones de la tarde.



La visita a Tiananmen está pospuesta para mañana y, sobre los partidos que ayer narró 'my brother' Diego, te puedo decir que intenté colarle en directo una de mis rimas, aprovechando que tendría la guardia baja al seguir los acontecimientos que sobre el parquet tenían lugar. Durante mi estancia en la Redacción de Deportes de TVE en Cataluña le cogí el gusto al arte de la rima. Sin duda, mis maestros rimantes son el propio Diego, Juan Carlos 'Waterpolo' García y Ernest 'Conexión Pekín' Riveras, quienes convierten el trabajo en un placer. Sirvan estas líneas como homenaje... qué homenaje... pues el de mis [censurado] que están aquí de viaje. De paso, podríamos hacer una fiesta... qué fiesta... la que te va a dar ésta. En más de una ocasión, caí yo en la trampa de la 'fiesta'. Bueno, retomo lo del directo de Diego. En un momento dado, oí que narró que una de las jugadoras chinas había hecho tal y que cual cosa y que medía 1,75. ¡Zas! La idea me vino a la cabeza. Señalando la cifra de la altura sobre el papel que contenía los datos de la jugadora cuyo nombre no recuerdo y con la mímica le pedí que lo confirmara, cosa que hizo con un gesto. Y, en ese momento, Paco, con los dedos de ambas manos completé la rima del cinco. Diego, aguantó la compostura y su narración no se vio afectada... quizás no entendió que era una rima muda.



Me levanté fuerte de la cama, con ganas de repartir leña, tras haber estado viendo un rato un capítulo del manga 'Bola de dragón' en japonés y con subtítulos en la lengua local. No entendí una palabra aunque por lo menos reconocí la trama del capítulo de cuando lo vi hace mucho tiempo en casa. Fue curioso, a la vez que inútil, por ello me cansé en seguida de la pantalla y bajé a desayunar. Tenía una cita celeste, que no con Celeste, que además según Lina Morgan no es un color (creo que debería ir al oculista porque tiene pérdidas... aunque, a diferencia de las de Concha Velasco, éstas parecen ser sólo de vista).



El Templo del Cielo, construido por la jarronera dinastía Ming, es una de las muchas joyas que hay que visitar cuando uno va a Pekín. Se ubica en el sur de la ciudad, tiene 273 hectáreas y los emperadores, legitimados en el poder al ser considerados hijos del Cielo, acudían dos veces al año: en primer lugar, para rogar por una buena cosecha gracias a una buena distribución de lluvias y sol y, en segundo, para agradecer la buena cosecha (en caso de que fuera mala, ¿acudían para acordarse de la madre de alguien?). Su edificio más importante, si lo hay, es el del Salón de las Rogativas. Es todo un icono de la ciudad como la Sagrada Familia lo es de Barcelona o El Pilar de Zaragoza.



La Bóveda Celeste Imperial del templo es un edificio con características similares pero que está rodeado de una pared circular, llamada "Muro del eco", porque cuenta la leyenda que lo que una persona dice en un punto lo puede escuchar otra en uno opuesto. Personalmente, me permito calificar como leyenda esta afirmación porque seguro que hace mucho tiempo que nadie ha podido confirmar su veracidad, pues los numerosos visitantes que lo abarrotan cada día no paran de berrear ni un solo segundo. Así no se puede.



El Altar del Cielo es el tercer gran monumento del complejo, lugar en el que el terráqueo emperador chino del más acá mantenía una reunión en la cumbre con su homónimo del más allá, adorándole y presentándole ofrendas... como lo hacen el resto de países a los que están de forma permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.



Estaba en el ajardinado suelo del terreno que rodea al altar intentando hacer una foto artística a ras de hierba cuando una chica se me acercó pensando que había tenido un percance o que simplemente me había dado un yuyu. Le dije que no, que intentaba hacer una foto y, ya que estábamos, que me la sacase... la foto. Resultó que era periodista del 'Chongqing Morning Post' y al ver que yo también (por llevar la acreditación visible) empezó a hacer muchas preguntas. Los chinos, en general, parecen ser gente muy amable, servil y curiosa con los forasteros. Si Jiang Zemin es 'Chinito de la Muralla' gracias a un programa que Andreu Buenafuente tenía en el canal autonómico TV-3 (Paco, te sugiero que busques el vídeo en Internet), pues ella, Ling Li (ya le pregunté en broma si era pariente de Li Ning), va a ser conocida a partir de ahora por 'Chinita del Altar del Cielo'.



Habla un inglés con acento británico, ya que ha estado estudiando en el Reino Unido durante tres años. Tenía interés por saber qué pensamos de ellos y se sorprendió de lo que sabía de su país. Le contesté que no era tan extraño, "Because I'm not American". El cine, las noticias, los documentales y libros de historia son mis fuentes de documentación. Sun Yatsen, Chang Kaishek, el Kuomintang y la guerra civil por un lado; mongoles, uigures y tibetanos por otro; los estudiantes de Tiananmen; las guerras del siglo XIX contra los europeos y la posterior revolución de los bóxers; el viaje de Marco Polo y Kubilai Jan... Que la película 'El último emperador' está bien o que '55 días en Pekín' se rodó en España. Ella también ha hecho un largo viaje a la capital del país, ya que su provincia natal, Sichuan, está situada en el centro de la República Popular. Según mi guía turística, esta región es el corazón de la China tradicional en la que se mantiene la esencia del país. El histórico líder Deng Xiaping nació allí y la famosa presa de las Tres Gargantas del río Yangtsé también forma parte de su paisaje. Ella nació y vive en Chongqing, que es la ciudad más importante pese a no ser la capital. Me explicó que se debe pronunciar "Chon-chín", pero entendí 'Chochín'. Como puedes comprender, Paco, soy un caballero y no le dije nada al respecto... decir no, pero sí le señalé en el diccionario lo que ello significaba en nuestro idioma. 'Chinita del Altar del Cielo' puso una expresión de 'a guán, a peich, a gromenauer', o sea, que se quedó estupefacta primero y sonrió después. En este país, se sonríe por todo, por lo visto.



Por cierto, el tema de la pronunciación aquí es delicado y la transcripción pinyín del idioma mandarín ayuda pero no es suficiente: "b" es "p"; "d" es "t"; "g" es "k", y "j", "q" y "zh" son "ch". De este modo, y como comprobé al escuchar la megafonía del pabellón, Wang Zhizhi se pronuncia "Guán Chichí" (en inglés, "One Pussy"). Y, más difícil todavía, una misma palabra tiene cuatro tonos de pronunciación y, si no se emplea el correcto, el significado de lo que se quiere decir varía mucho. El sonido "ma" puede hacer referencia a los conceptos "mamá", "preguntar", "caballo" e "insultar." ¿Cómo se diría en mandarín "Mamá, le fui a preguntar a un jinete y me ha insultado desde el caballo"? Y, otra cosa, uno de los responsables de atender a los periodistas de radio y televisión en Wukesong se llama Ma de apellido. Una vez le dije "Thank you, mister Ma!"... espero no haberle insultado calificándolo de equipo (este tipo sí que es 'un hombre llamado caballo' y no el actor Richard Harris).

También hablamos de baloncesto. Sobre el futuro prometedor de China, simplificando el razonamiento, de entre tantos millones de habitantes sólo es cuestión de tiempo de que acaben sacando 11 más como Yao Ming.

El pueblo chino tiene todo el tiempo del mundo para aprender, son unos maestros de la copia y la paciencia... pero que, de momento, aquí cortan el bacalao España y Estados Unidos. Aprovecho, Paco, para comentarse unas declaraciones de Kobe Bryant. La estrella de los Lakers de Los Ángeles afirmó que fue una gran sensación (como la de algunos 'durex' supongo) que el presidente George W. Bush fuera a buscarles al vestuario antes de su partido con China para decirles que les apoyaba (a muchos norteamericanos su presidente, sea el que sea, siempre les pone a tope) y que salieran a patear traseros (al estilo vaquero supongo). No cabe duda de que estamos ante un político que, pese a ser del partido 'republicano-puedo-cargarme-el-mundo-con-una-sola-mano', es todo un demócrata e intelectual.



Los próximos días en Pekín contaré con la ayuda de una guía para descubrir los tesoros de esta centenaria capital imperial, republicana popular desde hace 60 años. Empezaremos por Tiananmen y hoy jugamos contra China, a la que hemos de ganar lógicamente... porque todavía sólo tienen un Yao Ming.



Mientras imagino que suena la sintonía de la célebre teleserie 'Enredo', pienso... ¿Cómo acabará esta historia? ¿Será 'Chinita del Altar del Cielo' una agente doble bolchevique que le está metiendo una 'bola' a Iván? ¿O quizás le ayudará a comprar un bolso de imitación de Prada para que el ignorante occidental cumpla otro de sus encargos? ¿Ambos jugarán a 'bolos'? ¿Acabará ella 'en bolas' (este chiste es por exigencias del guión... que redacto yo mismo, claro)? ¿Le dará 'boleto'? ¿Conoce el significado que tiene en nuestro país el concepto "bolas chinas"? ¿Se usan aquí al estilo griego... en plan 'komboloi', como descubrí en Atenas 2004? ¿Puede un 'komboloi' sustituir a las bolas chinas en caso de necesidad? ¿Qué grado de ansiedad es necesario para tener esa 'boluda' necesidad? ¿Se puede quedar uno ciego si lo hace?... Paro de hacerme preguntas porque acabaré 'embolado'. Lo mejor es que siga 'a mi bola', aunque según se mire quizás lo que estoy haciendo estos días es 'tocarme las bolas'. "Què ‘bols' que et digui!".



Un abrazo,
Iván



P. D. 1: Me escribió Pablo Malo de Molina para comentarme la pifia que cometí al calificar de 'bumeranes' a los jugadores de la selección australiana masculina. Su mote alude en realidad a un tipo de canguro adulto y saltarín, siendo el de 'bumeranes' el que tienen los del combinado nacional de la modalidad de silla de ruedas. Me equivoqué y pido disculpas.



P. D. 2: En el Supermanager Olímpico he empezado de pena: 137,6 puntos, mientras que el ganador de la primera jornada de competición tiene 190. Acabaré pasando olímpicamente del juego.



P. D. 3: En el autobús que me condujo de Wukesong al MPC después de presenciar el único partido que vi de la jornada (¡con dos "bolas" y un palito!), me reencontré con Gökham Özer, y además charlé unos minutos con un radiofonista brasileño llamado Ivan Zimmermann, que está narrando los partidos del deporte que nos gusta junto al mítico Óscar Schmidt. Le comenté que quería hacerme una foto con él por ser uno de los ídolos de mi niñez (el periodista no, Óscar digo) y, para corresponder, como curiosidad que no sabría (en breves líneas entenderás el porqué era lógico que no lo supiese), le conté la anécdota de que 'Mano Santa' es un gran seguidor de Chiquito de la Calzada y que le tenía que preguntar al ex jugador por esa faceta de su vida. (Sé lo que estás pensado ahora, Paco, así que no pienses y sigue leyendo.) Le hablé del personaje y le mencioné que no entendía el porqué era fan suyo. Espero que Zimmermann olvidara pronto el nombre del "remítico-humorista-de-la-pradera-que-nació-después-de-los-dolores" (como este hombre tiene ya una edad -¿cuál?, no la sé, pero la tiene seguro-, es posible que su progenitora pariera sin epidural, ¿te das cuén?) y así no pudiera preguntarle a Óscar sobre esta cuestión, porque media hora después del encuentro recordé que en su día me comentaste que era Anicet Lavodrama, ex compañero suyo en el Fórum Valladolid, quién sí era un acérrimo fan del cómico andaluz que a mediados de los años 90 revolucionó nuestro lenguaje castellano para siempre. Como diría el maestro, una mala 'taaarde' la tiene cualquiera.



P. D. 4: El tenista Rafael Nadal venció en su primer partido en Pekín al superar con apuros al italiano Potito Starace. No fue un juego de niños para el mallorquín y no entiendo que al futuro número uno mundial de la ATP le costara tanto eliminar a un rival que, de entrada, parecía estar hecho puré.



P. D. 5: Antes del inicio de lo Juegos Olímpicos se publicó que la ciclista catalanoaragonesa Maribel Moreno, campeona de España, abandonaba la cita pequinesa por sufrir una crisis de ansiedad. Una pena que se fuera en esas circunstancias, pensé. Pues ahora resulta que, leyendo una noticia de Europa Press, me doy cuenta de que Moreno es el primer positivo por dopaje de los Juegos tras realizársele un control el día 31 de julio en la Villa Olímpica. ¿Quién no tendría una crisis de ansiedad si le pillaran con el carrito del helado? De sabor a EPO, claro. Bueno, conozco a un deportista que no la tendría. Por supuesto, es el japonés Metsuda Lapohia.



P. D. 6: Paco, parece que nuestra correspondencia está gustando. No lo entiendo, porque hace cuatro años, en Atenas, escribía más líneas, trataba más temas, e, incluso, daba muchos más datos informativos. Bueno, así las cosas, sólo puedo agradecer los comentarios recibidos.

Querido y ‘boludo’ Iván:

Afortunadamente tendremos ocasión en el plazo de menos de dos semanas de comprobar quién lleva razón en cuanto a la primera impresión que ofreció Grecia. Tú dices que te decepcionó, y yo todo lo contrario. ¿Qué nos apostamos? ¿Una copita de licor con un lagarto dentro? ¿O un ‘lollo’ de ‘plimavela’?

LeBron James fue el del tapón a dos manos. Lo que ya no recuerdo es si él mismo consiguió el ‘mate’ posterior e inmediato. Me sorprende esa euforia después de ver en el primer partido de Estados Unidos. A mí me resultaron casi inaccesibles: al potencial físico unen una calidad extraordinaria. Y no sé si hay en Pekín algún equipo que pueda desempeñar este juego a tan alta velocidad. Sólo me queda la estrategia y una ejecución perfecta de la misma como arma para sorprenderlos, pero me temo que eso lo veríamos sólo en una hipotética final.

Sobre el partido frente a China, un comentario: ¿hubo más ‘mates’ que ‘cáminos’? Por ahí andarían las cosas, y me refiero a los no señalados. Los pasos de salida no sé si los eluden los árbitros por un acuerdo previo con la FIBA (como aquel de Barcelona 92 en el que el COI aceptó que la selección norteamericana no pasara controles antidopaje), pero el caso es que no señalaron ni uno. Ahora bien, sí que me llamó la atención que los estadounidenses, cuando reciben en carrera y van a ejecutar la canasta, marcan perfectamente los dos pasos reglamentados. Sin embargo, en Europa, y especialmente en la Liga ACB, me harté de ver la campaña pasada tres y cuatro pasos de jugadores en las mismas condiciones.

Bueno, me alegro de que ya estés adaptado a la flora y fauna del lugar, que empieces a organizar tu vida y te tomes el asueto necesario para conocer algo de Pekín, lugar al que no creo que vayas de vacaciones, a no ser que tu progreso físico en el gimnasio te envicie en las carreras y termines proponiéndote completar el maratón de la capital asiática, verdadero paradigma de quienes se dedican a tener las piernas más resistentes.

Un abrazo,
Paco

• Proverbio, obviamente chino: "Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre".

Estimado Paco (y demás lectores):



Estamos en el buen camino. En el grupo B, España ganó a Grecia por 81 a 66 dando la sensación de jugar a medio gas. De todos modos, esperaba una mayor oposición del equipo rival, que sólo tiene la baja por renuncia de Lazaros Papadopulos. Cuando llegué al pabellón de Wukesong el partido se encontraba a punto de finalizar el primer cuarto, ya te contaré el porqué. Me perdí los mejores momentos de Grecia, ya que la selección española empezó a despegarse en el marcador hacia el final del segundo. La ventaja llegó a ser de 21 puntos, pero al final los griegos pudieron recortar la desventaja, hasta 10, aunque finalmente el electrónico reflejó una diferencia de 15.

Presencié el encuentro en la tribuna con Jorge Muñoa, al que un periodista norteamericano le hacía preguntas sobre nuestro equipo nacional. Ricky Rubio fue uno de los temas tratados. En la rueda de prensa posterior, Ricky fue uno de los comparecientes y tuvo que responder sobre sí mismo a los medios norteamericanos. Aíto García Reneses, que también fue preguntado sobre la joven estrella, comentó que en las salidas del DKV Joventut al extranjero las cuestiones sobre Ricky estaban en el orden del día.



España no comienza mal este torneo, apostando por la defensa. Más preocupado estaría si fuera griego. Pero, de todos modos, lo importante no es empezar sino acabar. Ahora el mayor enemigo de los nuestros son los partidos a las nueve de la mañana (por falta de costumbre a lo largo de la temporada... porque en ninguna Liga se juega a esa hora), hora a la que el lunes deben jugar las chicas contra Nueva Zelanda.

 

Perder contra China en la primera jornada era situación que seguro que sabían que podía darse, pero contra las oceánicas (y con posterioridad contra Malí) es inconcebible que suceda si se quiere llegar a los cuartos de final. Llegarán, pero si se hubiera ganado a China quizá el cruce probablemente fuera menos malo (al evitarse a Australia y Rusia, destinadas a liderar su grupo). Contar con Amaya Valdemoro, dada su excepcional calidad y tesón, creo que es positivo hablando de valores intangibles incluso aunque físicamente no pueda liderar al grupo en los tangibles (reflejados en las estadísticas). Pero la cuestión es hasta qué punto de forma (al 90%, 80%, 70%, 60%...) y durante cuántos minutos en pista sigue siendo positivo contar con Valdemoro. Sólo con una líder como ella nos haríamos esta pregunta, porque ante otra jugadora el grado de exigencia física sería del 100%. El bloque del año pasado funcionó sin Marta Fernández al lograrse la medalla de plata y la selección masculina machacó a Grecia en la final del Mundial de 2006 sin Pau Gasol. Con o sin Valdemoro o Fernández España puede funcionar como equipo (¿acaso las demás son mancas, cojas... o qué?) pero la cuestión es por qué renunciar a una de ellas sólo por motivos deportivos.



Sigo hablándote del resto de enfrentamientos en el grupo B. Alemania superó sin problemas a Angola por 95 a 66. La pareja de la NBA Dirk Nowitzki y Chris Kaman sumaron 47 puntos para los germanos. El mejor angoleño fue Eduardo Mingas (24) porque el 'crack' Olimpio Cipriano tuvo una mala mano. Teniendo a Mingas, Cipriano (por lo de agárramela con...) y otros elementos como 'Carl Osmorreáis' (Carlos Morais) y 'El 007 con licencia para encestar de Brosio-Ambrosio' (Felizardo Ambrosio) podría haber sacado punta al lápiz, pero mejor no hacer sangre del tema porque me cae bien el equipo angoleño.

 

El Estados Unidos-China fue una cuestión de Estado. En los años 70 la 'diplomacia del ping-pong' reunió a Richard Nixon y Mao Zedong y ahora es el turno, NBA mediante, de la del baloncesto. Los presidentes George Bush (padre e hijo), Hu Jintao y el ex secretario Henry Kissinger (mano derecha de Nixon en la política exterior) presenciaron la apabullante victoria de los estadounidenses por 101 a 70. El público local está rendido al combinado norteamericano y, aunque en el deporte de la canasta su selección sigue siendo por ahora una comparsa, creo que es consciente de que, en el futuro, el mundo comerá arroz fuera de la cancha.

 

El partido, que estoy seguro de que es el más visto de la historia por la televisión mundial, no pudo tener mejor comienzo: triple de Yao Ming. Durante el primer cuarto la ilusión y más de 15.000 aficionados permitieron al conjunto chino subirse a las barbas del favorito para ganar el oro olímpico. China fue al límite, pero hasta en sus mejores momentos cometía errores tontos (los 'enebeas', lógicamente, intimidan lo suyo). El tiempo de cortesía duró 15 minutos (29-29), cuando los norteamericanos comenzaron su despegue. El tapón a dos manos y mate en contraataque de ¿Dwyane Wade? (fue tan rápida la acción que hasta tengo dudas de quién fue) es sólo una muestra del poderío físico de esta gente.

 

En el grupo A, Rusia podría haber abusado del campeón asiático más débil de los últimos años, Irán, pero no remató. Y es que China envío al último torneo continental un conjunto de perfil bajo (no necesariamente en sentido literal aunque la talla media de su población sea tirando bajita... ya te contaré la historia de los lavabos) y por eso se clasificó en la décima posición. La selección favorita de Pedro 'Gran Ganga, Gran Ganga, Soy de Teherán' Almodóvar cayó por 71 a 49. El 24 a 5 de los primeros minutos se convirtió en un 46 a 38 al final del tercer cuarto. La relajación de los rusos, unida a que madrugaron para disputar el primer partido del día, les condujo a un sueño... del que Robert Holden les despertó antes de que se convirtiera en una pesadilla.

 

La derrota argentina hace variar, por el momento, los pronósticos del grupo. A priori contaba con ellos en el hipotético primer puesto, pero ahora son los lituanos, sus verdugos en el debut, quienes han tomado la delantera en la lucha por ser los mejores al término de la primera fase. Lituania llevó la iniciativa y logró una ventaja de 12 puntos (65-53). Argentina falló en el tiro exterior pero tuvo casta para lograr el empate a 75. Y por el [censurado] la hincó Linas Kleiza con un triple decisivo, cuando parecía que Lituania estaba empanada. Triunfo final por 79 a 75.

 

La otra paliza de la jornada se la llevó Australia. Los croatas pusieron mirando a Melbourne a los 'bumeranes', que así es como se apodan los miembros de esta selección (y digo los 'miembros' porque la selección femenina de este país tiene otro apodo: 'The Opals'). El marcador final fue de 97 a 82, pero pudieron ser más los puntos en el casillero europeo.

 

Anoche me acosté tarde y por eso llegué con la jornada de baloncesto bien empezada. Es imposible ver todos los partidos, o te pierdes los del inicio de jornada o los del final. A veces hay una separación de hora y media entre partidos. Hecho que tendrá una explicación lógica pero que a mí y al compañero de Efe Jorge Muñoa nos mata. Ambos no tenemos otra cosa que hacer que seguir el baloncesto, aunque él no puede quedarse dormido como yo. Es un lujo que no está a su alcance.



Nuestro compañero del diario 'Regió7' de Manresa, Xavi Prunés, quiso llevarse un recuerdo común del campeonato. Me encontraba escribiendo las tonterías de siempre cuando de repente me sacó de la silla e hizo que los tres formáramos delante de un periodista local que nos esperaba llevando una cámara. Posé para la foto que nos sacó y les pregunté qué pasaba, que si ahora querían los chinos fotos nuestras o qué. Obviamente, la cámara era de Prunés y me han pedido que te cuente lo fuera de juego que estaba.

 

Muñoa forma parte de la Comisión Mundial de Prensa de la FIBA. Conoce a muchos compañeros de fuera de nuestras fronteras, además de que tiene don de gentes. Ya sabes que de mayor quiero ser como él como te comenté hace cuatro años (además, desde que ha conocido a Cálico Electrónico le encuentro más jovial). Al acabar la jornada de competición intervino en el Servicio Mundial de BBC Radio para comentar la actuación de las estrellas de la NBA.

 

Ayer no fui directamente al hotel al terminar, sino que regresé con Muñoa al MPC para cenar alimentos que no fueran de McDonald's. Hay que dosificar el nivel de toxinas que el cuerpo humano puede tolerar (al respecto te recomiendo que veas el documental 'Supersize me'). Hablando de esta cadena multinacional de 'junk food', sólo el establecimiento del centro de prensa tiene los rótulos en inglés (los voluntarios reciben vales de consumición pero tienen que hacer cola aparte para ser atendidos). En el 'Mac' que hay cerca del hotel Gloria Plaza el sábado tuve que indicar sobre las fotografías del prospecto qué tipo de hamburguesa y qué condimentos quería.

 

También aproveché la visita al negocio familiar de Ronald McDonald para hacer una foto a este simpático cartel con las mascotas olímpicas. La de color negro representa al continente europeo, con lo cual se interpreta que en China conocen que somos un lugar preferente de la emigración africana. Pero lo que no entiendo es el concepto que tienen de sí mismos, pues la mascota asiática es de color verde... marciano.

 

Mi dieta aquí es generalmente occidental. Soy muy raro para comer. El arroz de jazmín (que aparentemente es arroz blanco) es el producto nativo que más consumo. Antes de comer no me lavo las manos con agua y jabón... antes de que me salga un adjetivo calificativo te comento que tienen un invento cojonudo que deberíamos imitar. En las cosas de los comedores oficiales hay unos expendedores de una sustancia de rápido secado (que me recuerda al líquido de las toallitas limpiadoras) que te deja las manos desinfectadas (igual es un cuento chino lo de la desinfección y me estoy comiendo los microbios pero mola la idea de estos expendedores... lo malo es que al pagar y manejar los billetes pues... en fin, lo que no mata engorda).

En el hotel se alojan representantes del Comité Olímpico Checo. En la recepción tienen montado un chiringuito en el que, además de dar la bienvenida a los visitantes, realizan demostraciones culturales como modelar vidrio de Bohemia.

 

También hay un medallero expuesto en la recepción. Al acabar el primer día de competición, España ocupaba la tercera posición provisional con un oro ganado. Al día siguiente por la mañana ya había bajado a la quinta posición. No volveré a ver a España tan arriba.

 

Un abrazo,
Iván

 

P. D. 1: Después de ver el Estados Unidos-China, Jorge Muñoa afirmó que España va a ser campeona olímpica. En ello confío yo también. Hace cuatro años yo pensaba lo mismo ("A por el oro", decía), pero la presencia aquí de Kobe Bryant me hace ser un poco más cauto.

 

P. D. 2: Intuyo que me acostaré sobre las tres de la mañana después de ver a los yanquis en acción. Seguro que cuando leas estas líneas y esté jugando la selección femenina yo estaré sobando. Creo que hoy es un buen día para visitar la ciudad con calma.

Querido y ‘boludo' Iván:

Me tienes atado a tu perseverancia ‘bolera'. Creo que sabrás evaluar lo que te voy a decir: por cuestión de horas, de tiempo para escribir y responder a tu última carta, no estoy en este momento en El Puerto de Santa María, donde esta tarde torea José Tomás, en un mano a mano con Morante de la Puebla. Ver en un rato tres actuaciones del mito es mucho... Pero sabes que antes está la obligación que la devoción. Y tú has convertido las ‘bolas' en lo primero, por mucho que mi personal religión por el torero roce el fanatismo.

 

Acabo de ver el partido de España. Lo grabé esta mañana y no me ha importado seguirlo sabiendo el resultado. Me ha gustado Grecia. A pesar de lo que había enfrente, no se ha desmoronado de forma estrepitosa. Sí, puede rozar el podio, como indican muchas apuestas.

 

De la selección, qué quieres que te diga. A poco que uno tenga años y memoria, esta situación le parece increíble. Siempre sufríamos en citas de este calibre frente a equipos infinitamente superiores, física y técnicamente; después tuvimos épocas en las que dependíamos de uno o dos jugadores, y casi siempre terminábamos quintos y perdíamos en cuartos. Fue una racha larga, pero no era más que el preámbulo de lo que después estamos viviendo.

 

Para los más jóvenes, para quienes vivan el baloncesto desde que nos cubrimos de oro, les llamaría la atención en el hecho de que este equipo no depende de Pau Gasol y deberían evaluar la importancia de que Juan Carlos Navarro desempeñe un papel secundario. ¡Es increíble! ¿Quién habría dicho esto hace tres o cuatro años? Pero es la realidad y, al mismo tiempo, lo que hace grande a este equipo.

 

Y no sólo eso, sino el afán competitivo y la disciplina general a la hora de defender. Es un cúmulo de recursos los que tiene en sus manos Aíto que resultaría una gran sorpresa, y un enorme desentanto, no luchar por un puesto en el podio.

 

España es insultantemente buena. Pero... ¿tendrá que jugarle así a Estados Unidos? ¿Ordenará Aíto mantener el estilo agresivo, rápido y físico en el partido frente a los grandes favoritos? ¿Variaría el mismo en el caso de una hipotética final con los norteamericanos, con muchas zonas, ritmo más precavido y baloncesto más ‘europeo antiguo'? Ojalá salgamos de dudas. Sería una buena señal.

 

Un abrazo,
Paco

 

• Proverbio, obviamente chino: "El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera".

10/08/2008

 Estimado Paco (y demás lectores):

 

La prensa local destacó ayer que un colgado encendió el pebetero y el susodicho, Li Ning, todavía está en boca de todos. Y hablando de cuelgue... te voy a hablar del debut de la selección española femenina contra China en el grupo B.

 

La defensa de España hizo aguas (sin presión, sin alternativas...) y si la línea exterior fuera como el juego de 'hundir la flota' (también conocido como 'los barquitos') no habríamos hundido ni el portaviones, a pesar de que es la pieza que ocupa más casillas. De entrada, se empezó mal con un parcial desfavorable de 0 a 9. Los nervios de unas y la ilusión de otras provocó el despegue en el marcador del conjunto local. Con esfuerzo y el empuje de Elisa Aguilar los guarismos del electrónico se igualaron.

 

En el segundo cuarto, un parcial de 9 a 19 volvió a poner cuesta arriba la victoria. Las rojillas, que ayer vistieron de blanco, seguían descentradas y con la estrella de Amaya Valdemoro muy apagada. No es que se haya bajado al moro y esté 'out', simplemente es que físicamente no está bien. Quiere pero no puede. No exageraba la jugadora cuando en una entrevista para el grupo Vocento le reconoció días atrás a Amador Gómez que ella era la peor del equipo, que venía para ayudar... y es que la más popular de nuestro baloncesto ni siquiera disputó los partidos de preparación previos a la llegada a Pekín. ¿Compensa la presencia en la plantilla para tareas secundarias, cohesionar al grupo, etcétera, de una corajuda pero mermada Valdemoro por encima de otra compañera en perfectas condiciones físicas? No puedo evitar pensar en una Marta Fernández que renunció a la WNBA en previsión de ser convocada. Hecho que finalmente no sucedió. El seleccionador, Evaristo Pérez, mantuvo la confianza en Valdemoro, que jugó más minutos que la joven de 19 años Alba Torrens, la más acertada de las nuestras en la jornada inaugural.

 

En el tercer cuarto, España pareció reaccionar con defensa y mejor acierto en el tiro gracias a Torrens. Para sorpresa mía, Pérez la sentó cuando mejor parecía estar el equipo nacional. Un cambio imprevisible, quizás propiciado por el hecho de que las vacas sagradas tienen que jugar sí o sí. Al final se perdió por tres puntos (64-67), siempre yendo a remolque y remontando hasta en tres ocasiones el marcador.

Mejor suerte tuvo el ciclista Samuel Sánchez, que en la prueba de ruta se colgó el oro, siendo el primer medallista español en Pekín 2008. Pero te sigo hablando de baloncesto, Paco.

Miembros de la selección estadounidense

 

Ante las miradas del presidente George Bush (capturar su presencia en una foto fue un momento 'tomatero', ¡qué pena no haberle pillado con la gorra puesta!) y la máxima dirigente de USA Basketball, Val Ackerman, la selección de Estados Unidos trituró por 97 a 57 a la República Checa, que sólo pudo plantar cara en el primer cuarto (en el que llegó a mandar en el marcador).

 

Presencié todos los encuentros en la tribuna de comentaristas, zona en la que mi acreditación no me permite permanecer. Conseguí quedarme después de dar unas explicaciones y probablemente podré volver a hacerlo durante el resto de partidos del torneo femenino. Durante el masculino no podrá ser porque no habrá hueco en la posición de comentarista, ya que el narrador, Arsenio Cañada, va a estar acompañado por el enorme Fernando Romay. Hubo un momento crítico en el cual estuvieron a punto de recolocarme en los asientos que realmente me corresponden. Porque, sin salir de la zona de comentaristas, una voluntaria me hizo unas fotografías con el equipo masculino estadounidense a mi espalda durante el descanso del USA-Chequia. Su jefe se mosqueó inicialmente aunque luego recordó que él me había dado permiso para estar allí por la mañana. Comprendió que, siendo el 'dream team' (no lo es, pero había que exagerar y hacer la pelota como en 'Pretty woman') y, además, sin estar en juego el partido, mi actuación (y la de decenas de individuos más) era comprensible. Quienes pudieron hacerse todas las fotos que quisieron fueron los atletas checos con quienes compartieron la grada reservada para los competidores.

 

El Nueva Zelanda-Malí fue un partido de tú a tú entre las cenicientas del grupo B. Las africanas, muy cándidas, desperdiciaron la posesión final y perdieron por 76 a 72.

 

En el grupo A, Australia se deshizo con facilidad de Bielorrusia por 83 a 64 y, junto con Rusia, es el gran oponente del conjunto norteamericano. Las campeonas del mundo superaron a un correoso conjunto europeo que demostró una calidad que promete cara al futuro de este país recién llegado a la élite del Viejo Continente con su bronce europeo del año pasado. Australia se escapó en el segundo cuarto por 16 puntos y en la segunda parte se dedicó a mantener la ventaja.

 

La primera sorpresa del torneo la dio Corea del Sur al imponerse en la prórroga por 68 a 62 a una Brasil que se presenta en la cita olímpica con importantísimas ausencias, como las de Iziane Castro, Érika de Souza y Alessandra Santos. Iziane se peleó con el técnico nacional, Paulo Bassul, durante el Preolímpico de Madrid y Érika se lesionó hace pocos días.

 

Bush vio el partido de las chicas de Estados Unidos Letonia jugó un partido de poder a poder ante la mejor selección de Europa, la rusa. Las bálticas perdieron por 62 a 57 después de poner en jaque a Rusia durante más de tres cuartos. Hay que destacar la actuación de la letona Liene Jansone con 24 puntos y el parcial final de 21 a 9 que le dio el triunfo a la Federación Rusa.

 

Por otro lado, Paco, a primera hora de la mañana, tenía una cita importante apuntada en mi agenda. Tenía miedo de quedarme dormido, porque me había acostado pasadas las dos de la madrugada, pero finalmente me presenté a las nueve en la sede del Instituto Cervantes. El periodista Carlos Martín, presente aquí como enviado especial de 'La Vanguardia', había organizado un encuentro del alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, con los medios de comunicación para presentarles una de esas imaginativas ocurrencias que suelen tener en la capital catalana. Ahora ya no se trata de montar un Fórum de las Culturas sino un Global Sports Forum. El acto en sí me importaba un [censurado], simplemente quería encontrarme con un buen amigo, maestro de mi maestro. Durante la primera edición, prevista para febrero del año que viene, se podrán presenciar conferencias con la presencia de deportistas, patrocinadores, dirigentes, políticos, médicos, organizaciones no gubernamentales, arquitectos, antropólogos, filósofos... (en definitiva, todo tipo de gente menos yo) que hablarán sobre el mundo del deporte y la sociedad en general.

 

Una vez concluido el acto, me fui al pabellón de baloncesto. Tardé unos 20 minutos en llegar. Me perdí el primer encuentro de la jornada pero no pasa nada. Por el camino, atravesé la plaza de Tiananmen. Tengo que volver por allí otro día, no basta con verlo desde el taxi. La alimentación y el taxi es de lo más barato que te puedes encontrar en Pekín, Paco. No suelo dejar propinas, pero en esta ocasión sí lo estoy haciendo. Un yuan son 10 céntimos de euro y no me cuesta nada revalorizar el servicio que se me presta. Entenderme con el último taxista me costó (no supe pronunciar bien el lugar de destino), menos mal que llevaba un mapa bilingüe con los ideogramas que equivalen a nuestro alfabeto romano.

 

Una de las calles que rodea el pabellón de Wukesong, situado en el distrito de Haidan (a unos 14 kilómetros al suroeste del Parque Olímpico y a 8 del centro de la ciudad), tiene unos edificios a medio construir. Tienen pinta de estar vacíos por dentro por lo que se intuye a través de los ventanales y uno de ellos no tiene aún una fachada como la de los demás. Por lo que parece, deduzco que las fachadas de monumental estilo chino-soviético son de cartón-piedra para aparentar, disimular...

 

El interior del recinto deportivo desde luego que no. Por dentro, la cancha es una 'arena' propia de la NBA con capacidad para 18.000 espectadores, que de hecho se encarga de su gestión (se especula que invirtió en su construcción unos 1.000 millones de dólares) y del 'entertainment' que ayer empezamos a ver en ella. La visibilidad es buena desde todos los ángulos, hay palcos privados, pantallas de diodos luminosos y asientos tapizados... pero la cuestión alimentaria no la tienen muy bien resuelta los organizadores. Los periodistas tienen que encargar su comida o cena con un día de antelación. En la sala de prensa, hay frutas, galletas y bebidas a nuestra disposición, pero no bocadillos. Y el bar que tenemos en nuestra zona no nos pudo servir nada sólido, tuvimos que ir Diego Martínez y yo a uno de los que están abiertos para el público en general. Las salchichas que Diego pidió se las sirvieron sin pan, pinchadas en un palo. Fue el momento de decir en 'plan Torrente' aquello de "Chinita, chinita... ¡esto qué es!". No lo dijo él, obviamente fui yo. Para mí, el comer no es problema... suelo desayunar muy fuerte y me encantan los de los hoteles, por su variedad y cantidad de oferta disponible.

 

Hoy tenemos un siempre interesante España-Grecia. Comienza el asalto al oro olímpico.

 

Un abrazo,
Iván

 

P. D. 1: Al volver de la sala de prensa a la tribuna para presenciar el último partido de la jornada entre Rusia y Letonia pasó lo siguiente. Se abren las puertas del ascensor. Una china entra de inmediato mientras los que estábamos dentro nos disponíamos a salir. Se da cuenta de la pifia que comete por esperar y retrocede como puede. Los que estábamos dentro, pérfidos occidentales, esbozamos una sonrisa (¿Pero dónde vas "chinita de la muralla"?). Una vez que el habitáculo está vacío, entra y se pega un pequeño porrazo con una de las puertas. Ya he encontrado entre las nativas a alguien como yo.

 

P. D. 2: Lo primero que hice al aposentarme en la posición de comentarista de TVE fue... tirar escaleras abajo la silla. Sobran más comentarios

Querido y ‘boludo' Iván:


Sabes que mis contactos son múltiples; te confieso: yo pedí que pusieran el aire acondicionado al mínimo porque sabía que no te habías llevado una pelliza. El resultado de la artimaña fue excepcional: ¡no escribiste siete folios!

Te imagino reclamando tu portátil a la seguridad del hotel, denunciando en inglés el presunto robo y no puedo evitar la risa. Y ya llega la carcajada cuando compruebo que fue un despiste tuyo y tienes que pedir excusas por tu mala cabeza. En ese preciso momento es cuando cobra toda la validez de la frase hecha: "Lo peor no es perder, sino la cara de gilipollas que se te queda". Menos mal que con tu representación teatral con el agua estoy seguro de que pasaste de ser el imbécil español al divertido chico del veneno en el botellín. O sea, que te has ganado a los chinos ‘seguratas' del hotel. ¡Enhorabuena!



Creo necesario darte a conocer estas frases: "Ni un 1%. La medalla es del deportista. Íntegramente. Nosotros estamos para ayudar. ¡Dios mío, si sólo estar junto a quien intenta ser el número uno es un honor! Colaborar con él, ayudarle, escuchar sus silencios... Son gente que se ha concentrado meses, que se ha aislado del mundo. ¡Cómo nos va a pertenecer algo de esa medalla!". Quien ha pronunciado estas palabras no es un monje budista, ni San Francisco de Asís, tampoco San Estanislao de Kostka, quienes no conceden entrevistas... Ha sido el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco.



Considero que Pedro Ferrándiz es un extraordinario escrutador de miembros de nuestra especie, por lo que estas afirmaciones me han corroborado esa otra habilidad del mito. Hace un par de meses me habló muy bien de Blanco. "Es un fenómeno", aseguró. Y Pedro, te lo garantizo, no regala elogios.



Alejandro Blanco procede del judo, deporte minoritario y sin apenas difusión en nuestro país. Quienes practican artes marciales tienen una visión de la vida muy apaciguada, comprensiva con el comportamiento de los demás y con un roce continuo con la humildad; en definitiva, una filosofía digna de ser aprendida por todos. Está claro que Blanco es uno de ellos y que jamás le escucharemos decir: "Desde que yo llegué ‘hemos' conseguido ‘tropecientas' medallas". ¡Qué quieres que te diga! Me encantó leer esas reflexiones en una entrevista que le hizo Juan Mora en ‘As' y no dudé en comentártelas como el principio olímpico más brillante de los preámbulos de estos juegos... Y sin tenerse que sujetar a cables para encender la antorcha.



Bueno, ya sé que empezamos con derrota de las chicas. Los pro Marta Fernández ya se pronuncian. Supongo que nos contarás algo, aunque te sugiero que este tipo de evaluación se deje para más adelante porque queda mucha competición aún.



Sobre el debut de los hombres -aquí suena peor lo de los chicos, ya que no todos tienen la edad de Ricky-, creo que enfrentarse a Grecia en el primer partido es lo mejor que le ha podido pasar a la selección. Hace unos días, Javier Dale, uno de los brillantes colaboradores de Basketconfidencial.com, me mostraba su preocupación por la excesiva euforia que percibía, dándose la plata como segura. Mi respuesta fue que frente a los helenos podríamos comprobar muchas cosas, ya que no debe cabernos duda de que el conjunto griego será competitivo y difícil de batir. Estoy seguro de que a Aíto le encantaría ganar por uno y en el último segundo... Pondría a nuestro equipo en órbita olímpica.



Un abrazo,
Paco



• Proverbio, obviamente chino: "Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú".

Estimado Paco (y demás lectores):



Te escribo en esta ocasión mientras me pelo de frío en las instalaciones que TVE tiene en el IBC. No pude conseguir una entrada para la ceremonia de apertura, de hecho ni lo intenté, porque a la hora que ayer me desperté, pasado ya el mediodía, imaginé que no podría hacer gestión alguna. Estuve viendo la transmisión a través de TVE-1, al menos pude escuchar los comentarios de Amat Carceller. Que me pele de frío probablemente implique que tenga prisa por terminar y escriba menos líneas; veremos, Paco. No quiero terminar mi jornada a las seis de la mañana y volver a cenar/desayunar.



Sobre el tema alimenticio, tal cual me dejó el autobús en el hotel me fui directo a la cafetería, como también hizo gran parte del turno de noche de TVE con el que compartí el transporte. La oferta es muy variada, el beicon es crujiente a diferencia del que me encuentro en los hoteles españoles y, además, se pueden comer judías como las que engullía Terence Hill en sus películas, como ‘Le llamaban Trinidad', ‘Le seguían llamando Trinidad' y ‘Hasta que le dejaron de llamar Trinidad' (no, esta última no, porque no existe).



Guardia de... idem En la recepción del hotel tuve un percance que quedó en nada por suerte. Pensé que me habían birlado el ordenador portátil mientras estaba haciendo fotos... y resulta que me lo había dejado en la habitación. ¡Menos mal! Al volver a pasar el control de seguridad de acceso al autobús oficial tuve que bromear con los agentes para quitarle importancia a la falsa alarma. Me hicieron probar el agua del botellín que llevaba en la mano: durante dos segundos fingí que me ahogaba porque estaba envenenada. ¡Nos reímos mucho todos!

 

Superar el control en el hotel tiene una gran ventaja, la de que ya no has de pasarlo cuando se llega al IBC/MPC. Y, además, el celo de los agentes de seguridad es menor. También debo hacerte una observación: a diferencia de los anteriores Juegos Olímpicos no se ve a nadie armado. Los de las pistolas deben de aguardar cerca, ocultos, para intervenir cuando sea necesario, mientras que los que dan la cara... lo hacen de una forma serena. Algunos de ellos son verdaderas estatuas que con una mirada panorámica observan impertérritamente todo aquello que tienen a su alrededor. Los guardias del Palacio de Buckingham son epilépticos en comparación con los de aquí. También podría ser que no les hiciera falta llevar armas de fuego porque con las artes marciales ya tienen suficiente para cumplir su cometido.

 

Una vez que el autobús me condujo al lugar de destino, me acerqué a la oficina que expide los llamados ‘pases de invitados' para visitar el IBC. Con paciencia china tuve que esperar más de una hora, porque el fax por el que TVE solicitaba uno de esos pases para mí se había extraviado.

 

El IBC es monumental, más del doble que el MPC, porque acoge estudios de televisión y radio de los medios con derechos de emisión, además del centro neurálgico audiovisual desde el cual las señales se distribuyen al mundo entero. Las zonas y los servicios comunes ocupan una pequeña parte de su superficie, porque no es necesario duplicarlo todo teniendo el MPC al lado.

 

Las instalaciones de nuestra televisión pública están en la línea del resto de medios que podríamos considerar de primera división, como BBC, ZDF, RAI, FT... al menos en lo que a superficie de trabajo disponible tiene, ya que no pude investigar en los chiringuitos de los demás. Sólo la televisión anfitriona y la NBC estadounidense están por encima de las demás, sobre todo esta última, que cuadruplica la superficie de metros cuadrados de TVE en el IBC. Pero también hay que decir que la NBC paga cerca del 50% del total de la inversión en derechos de transmisión. Quien paga, ¡manda!



Periodista precavido ante la polución El otro día Amador Gómez, mientras te escribía la kilométrica anterior carta, hizo furtivamente con mi cámara la fotografía que te adjunto. En la imagen se ve a un periodista (que hacía cola para coger un taxi; te lo aclaro porque la imagen en sí podría dar a entender que el tipo está en el campo de concentración que Estados Unidos tiene en Guantánamo) que luce una mascarilla para protegerse de la contaminación. Creo que el compañero va un poco pasado de rosca porque, mientras que él ha venido a Pekín por 15 días, los pequineses, residentes permanentes, no llevan.

 

He visto ya dos amaneceres desde que aterricé en la ciudad. No se ve nada e, incluso, nada de nada. Es más (o mejor dicho, "menos") absolutamente nada. Ahora entiendo la expresión aquella de que fulano no ve más allá de sus narices.

 

Está claro que fulano soy yo porque del Pekín real no he percibido casi nada. Todo lo que he visto (o intuido, por causa de la contaminación y la niebla) son grandes avenidas y grandes edificios. Y mucho tráfico. ¡Menos mal que existe el carril olímpico reservado para vehículos oficiales! Si no estuviera habilitado el mismo, sería imposible llegar del hotel al anillo olímpico en 40 minutos.

Tienda de Nike y bandera china

 

De lo que sí me he dado cuenta, Paco, es de los muchos contrastes que hay en este país en transición del comunismo hacia un nuevo modelo que está por ver. Pero pase lo que pase, la actual élite seguirá siendo la élite. Te envío una foto con dos iconos aparentemente contradictorios: Nike y la bandera de la República Popular.



Sobre la ceremonia de apertura, te comento que da gusto ver a tanto baloncestista portando la bandera de su país, como Emanuel Ginobili, Sarunas Jasikevicius, Andrei Kirilenko, Dirk Nowitzki o Yao Ming, que repite experiencia tras la de Atenas 2004.

 

Y no se me olvida comentarte que el encargado de encender el pebetero con el fuego olímpico fue Li Ning. El gimnasta chino, campeón en Los Ángeles 1984, que da nombre a la marca deportiva que viste a nuestra selección nacional. El encendido fue espectacular y tiene mucho mérito lo que hizo este tío, porque a ver quién era el guapo que se dejaba colgar de una grúa para llegar al pebetero, dando una vuelta completa al estadio y sin dejar de interpretar su papel de corredor-volador en ningún momento.

 

Hoy empieza la competición de baloncesto. ¡Ya tenía ganas!

 

Un abrazo,
Iván

 

P. D. 1.: Me hizo gracia ver ayer el programa ‘Esta mañana', que se emitió por TVE-1 justo antes del inicio del espacio previo a la ceremonia de apertura. No sólo porque en mi caso, en esos momentos, más bien sería "esta tarde-noche", sino porque han emitido un reportaje sobre chinos que viven y trabajan en el lugar en que he veraneado toda mi vida y en el que está ahora mismo parte de mi familia: La Pineda, en Tarragona, a miles de kilómetros del lugar en que me encuentro.

P. D. 2.: Según Fernando Romay, que aterrizó ayer en Pekín, el lema de los Juegos Olímpicos podría ser "¡Coubertain perdedor, vamos a ganar!" en lugar del oficial "Un mundo, un sueño".

Querido y 'boludo' Iván:

Pienso que uno de mis deberes es que no se cansen los lectores (sólo tu tienes permiso para escribir más de dos folios... y Justo Conde). Por eso, permíteme que sea muy breve. Sólo quiero dar fe de que la pasada medianoche sonó el teléfono de casa y eras tú quien llamaba; o sea, las seis de la mañana en Pekín. A esa hora terminaste tu 'bolazo' de hoy. Como sigas así, Iván, vas a tener el sueño español durante todos los Juegos, o bien te puedes colocar allí de portero de discotecas.

Además, me viene bien para colocar la frase de hoy, ya que de otra forma no tengo ni idea qué significa. Es como lo del dinosaurio. ¿No te parece?

Un abrazo,
Paco

• Proverbio, obviamente chino: "El arroz ya está cocido".
08/08/2008

Estimado Paco (y demás lectores):


Tu comentario sobre el juez Santiago Pedraz es acertado. Y las declaraciones sobre la cuestión del embajador chino en España, Qiu Xiaoqi, son reveladoras. "Estoy convencido de que el Gobierno español puede tomar medidas para que esta llamada ‘denuncia' no se lleve a cabo", según leí que había declarado Qiu a la Cadena SER. Entiendo, pues, que el presidente Hu Jintao y sus ministros pueden tomar medidas sobre el Poder Judicial de China.

 

Durante el vuelo Barcelona-Bruselas, previo al Bruselas-Pekín, leí ‘El País' y tomé nota de las consignas que el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, había transmitido a nuestros atletas invocando el tercer punto de la norma 50 de la Carta Olímpica. En los Juegos Olímpicos precedentes no se recordó (al menos con tanto rigor) a los deportistas españoles esta norma. Dentro de las instalaciones olímpicas y en los medios de comunicación los atletas tienen restringido el uso de su libertad de expresión... de la que hizo uso en el turno de réplica una afamada baloncestista, para preguntarle al señor Blanco... si habría jamón.

 

Únicamente podría ‘comprender' este tipo de pregunta (que fue la única que se efectuó en el acto) en tan incómoda situación si procediese de una persona integrada en una selección nacional femenina que cuando viaja en avión suele hacerlo en segunda clase mientras que sus directivos ocupan asientos de primera. Bueno, Paco, lo tendré que comprender porque hay testimonios que así lo afirman.



La nadadora Amanda Beard Contra quien sí tomaron medidas las autoridades (¿90-60-90?, creo que no tanto porque es nadadora) fue contra la estadounidense Amanda Beard, que quería protestar ‘en bolas' (¡qué bien le viene esta historieta a nuestra correspondencia, pues finalmente los internautas que hayan dado con nosotros gracias a un buscador van a obtener una recompensa mediante la fotografía que te adjunto!) contra el uso de pieles en artículos de lujo... ¡y enfrente de la fachada del edificio que alberga la piscina olímpica, el llamado Cubo de Agua!

 

Finalmente, posó vestida, eso sí, con una foto de ella ‘en bolas'. Aun así, y después de ser informado de anteriores posados suyos en revistas caracterizadas por sus artículos de fondo (como ‘Playboy'), puedo decirte, Paco, que para cubos de agua los que va a necesitar más de uno para apagar el calentón. ¡Pero qué pedazo de jaca, Dios mío, ven aquí que te pongo un kiosko en la Gran Vía!, como diría Cálico Electrónico. El que no pueda controlarse siempre puede ponerse a cantar como un campeón "Oliver, Benji; los magos del balón... el fútbol es su pasiooón", como sucede en el capítulo 'Se ha escrito una escabechina' (tienes que verlo, se lo he mostrado a nuestro amigo de Colpisa Amador Gómez y se va a estar riendo durante el resto de los Juegos -como agradecimiento, me ha dado un vale de una hamburguesa gratis para el McDonald's-... y, por ello, ha pasado a reír con más fuerza... se lo hemos enseñado a Jorge Muñoa, de Efe, se ha partido la caja torácica y me ha dado otro vale para el mismo establecimiento... ¡esto es un bucle, tío!).

 

La inmersión en la cultura china comenzó en el Aeropuerto de El Prat, leyendo un libro útil para turistas mientras esperaba el embarque en el primero de los dos aviones que utilicé en la travesía. "Ni hao", que significa "hola", y "xie, xie", "gracias" son las primeras palabras de mandarín que memoricé, que elevaron a tres el número de conceptos conocidos por mí en este idioma (la expresión que ya conocía era "divorcio": ‘chao chochín'). En posteriores ‘bolas', entraré en detalles al respecto.

 

Mi viaje en avión, haciendo escala en Bruselas, fue diferente a los que estaba acostumbrado a hacer porque el avión que me trajo a Pekín tenía superiores prestaciones a las de los que me llevaban a los aeropuertos de ciudades con equipo en la Liga ACB. Lamentablemente, no voy a sumar puntos de vuelo ni con la ida ni con la vuelta porque ni Air Brussels ni Hainan Airlines están asociadas a los programas de fidelización Iberia Plus Spanair Plus.

 

En la parte posterior de los asientos del segundo avión había una pantalla táctil desde la que se controlan servicios como el de cine, música, juegos, tienda virtual de productos, información cultural de China... Los juegos no eran gran cosa, pero gracias a la música y el cine en forzada versión original (y también a Pablo Neruda) me entretuve tanto que sólo me dormí durante unos minutos viendo un film 'de auteur' protagonizado por el expatriado belga Jean-Claude Camille François van Varenberg. En cuanto Van Damme, como es conocido en el mundo entero este caballero sin espada (con sus puños se basta para impartir el arte de la ley marcial...), empezó a repartir hostias como panes en ‘The shepherd: Border Patrol' (2008) se acabó el amago de sueño... y, de paso, con el narcotráfico en la frontera entre México y Estados Unidos.

 

La otra película que vi, ‘Conspiracy' (2008), también contaba la historia de un ex militar que se enfrenta a la injusticia. El protagonista, interpretado por Val Kilmer, personifica el deseo de superación de todo deportista... paralímpico. Había perdido una pierna luchando en Irak pero ello no fue inconveniente para, incluso en el cuerpo a cuerpo, acabar con los matones y el sheriff a sueldo del cacique local de un pueblo Tex-Mex. ¡Qué crack!... aunque si lo pienso bien, Paco, me siento afortunado de ser de donde soy, porque no me gustaría vivir en un país que idealiza el heroísmo de unos pocos en su lucha contra el crimen que se ampara en las corruptas estructuras del Estado que debería combatirlo. El actual Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, dijo en una ocasión más o menos lo siguiente: "Sólo los fascistas necesitan superhéroes". Pues eso.

 

El cine oriental en versión original y también con subtítulos en garabatos es incomprensible. "I'm a cyborg. I'ts OK" y "Drink, drank, drunk" se encontraban en el catálogo de Hainan Airlines. Como no entendí nada de lo que se decía, saqué mis conclusiones. La primera película se parecía más a 'Alguien voló sobre el nido del cuco' que a 'Terminator' y la segunda me da la impresión de haber sido concebida tras una borrachera... creativa, claro.

 

Sobre gustos musicales, seleccioné el canal de radio de estilo pop, dos álbumes de clásica de Mozart y Beethoven... y al colgado conocido por tocar su piano sin control, esto es, Richard Clayderman (su versión de "Let it be" todavía puede salvarse).

 

En mi última misiva te comenté que leía 'Confieso que he vivido'. Me respondes que no prosiga con mis impresiones porque también has empezado a leerlo. ¡Cómo eres! Para una vez que leo y me dejas con las ganas de comentarte lo de la mangosta que Pablo Neruda tenía por mascota en Ceilán o, sobre todo, lo de la rubia que parecía trabajarse su joven ayudante durante la estancia diplomática en París. Ya llegarás a ese punto del libro y seguro que, tras indignarte por la actitud del sujeto hacia los refugiados españoles de la Guerra Civil, oiré tus carcajadas desde la otra punta del mundo cuando leas las últimas palabras que le dedica. Claro que si al afeminado individuo ya le estaba bien lo que le pasó, entonces no hay chasco. Y sin chasco no podemos burlarnos de él. Como te llevo 200 páginas de ventaja, dejaré que seas tú quien me cuente pues.

 

Prosigo con el relato de mi llegada. Una vez aterrizado el avión, los pasajeros de la 'familia olímpica' somos guiados por unos voluntarios hacia la aduana primero (el policía apuntó que venía exclusivamente para cubrir el baloncesto, me hizo un comentario sobre las estrellas de la NBA y le repliqué con una sonrisa que venía a ver a los campeones del mundo) y después hacia un mostrador de información en el que se nos activó electrónicamente la acreditación que los organizadores nos habían enviado a casa semanas antes. No hay que separarse de ella nunca porque además de identificarme como periodista me sirve de visado de estancia temporal en el país.



Vista de la contaminación de Pekín Recogí la única bolsa que facturé (volveré con más) y salí del edificio buscando el autobús que me llevaría al hotel. A los atletas belgas y miembros del COE que me acompañaron en la segunda clase del Boeing de Hainan les llevaron a su alojamiento en coches, yo tuve que ir en autobús... eso sí, un bus para mí solo. Hacía fresquito hacia las seis de la mañana (las 12 de la noche en Málaga), pero la neblina no era sólo producto de diminutas partículas de agua en suspensión. Comprobé que no era exagerada la información que tenía sobre la polución que atesora Pekín. La distancia entre el aeropuerto pequinés y el centro de la ciudad es de 25 kilómetros y el trayecto hacia el Gloria Plaza Hotel duró media hora. Me registré sin problemas. Dejé sigilosamente el equipaje en la habitación para no despertar al colega que dormía y bajé para desayunar o cenar, según se mire.

 

A los pocos minutos empezaron a bajar con 'Kwen Ta Gotas' (que dicho así parece un señor vietnamita, pero en realidad quiero decir que hicieron acto de presencia uno a uno de forma escalonada) los enviados especiales de Televisión Española, que comparte el hotel entre otras personas con miembros de la delegación olímpica checa.

 

 

Compartí el desayuno, la cena... lo que fuera, con amigos, y uno de ellos, Alberto Sierra, al que considero gran gurú tecnológico de la Redacción de Deportes de Sant Cugat del Vallès, me habló de la decepción que se habían llevado la jornada anterior a mi llegada (al día siguiente, ayer, Amador me comentó que uno de los técnicos de Efe le había dicho que en Pekín había tecnología de hace cuatro años con precios superiores a los que encontramos en España en igualdad de condiciones). Sistema operativo en chino, ausencia de botón con la letra eñe... en resumen, muchas incomodidades no compensadas por un precio ya de por sí desorbitado. ¿La alternativa podría estar en comprar imitaciones jugando al regateo con los vendedores? Desde luego que no en cuestiones de informática. En otras tal vez, como te voy a comentar unas líneas más abajo.

 

Una vez que Diego Martínez desayunó, nos pusimos en marcha. Para visitar el pabellón de baloncesto cogimos un metro que desprendía mucho calor humano, por la temperatura corporal de la numerosa gente que se hacinaba en los vagones. Había mucha gente pero al entrar en la red suburbana (de uso gratuito para los periodistas) sólo nos registraron a nosotros. Al llegar a la estación de Wukesong todavía tuvimos que realizar una caminata. Calculo que llegar al control de acceso nos costó 1 hora y 10 minutos desde que salimos por la puerta. La suerte nos sonrió y nos encontramos con un entrenamiento de la selección femenina. Diego comprobó que las conexiones funcionaban y después de explorar el sitio marchamos en un autobús de la organización rumbo al punto neurálgico de los medios de comunicación que conforman los edificios del International Broadcast Center (IBC), para radio y televisiones con derechos de emisión y el Media Press Center (MPC), para el resto de informadores.

 

Diego marchó al IBC para preparar sus transmisiones del torneo femenino y yo al MPC para recoger el 'press kit' (una bolsa de deportes que se entrega a los periodistas con útiles para el trabajo como agenda, radio sintonizada con la emisora oficial del acontecimiento, linterna y obsequios diversos), recoger las guías de medios, saludar a los compañeros, conseguir una conexión a Internet... en definitiva, curiosear. Y también ser asaltado por Kike Calvo del diario '20 Minutos' para responder como pude a una encuesta sobre el hipotético número de medallistas españoles, estrellas aquí presentes y deportistas que podrían destacar.

 

Por la tarde, un día después de los hechos, no recuerdo ya qué hice, salvo seguir tomando café rebajado con leche. Bebí mucho y aguanté no sé cómo un período de 44 horas sin echarme en una cama. Al caer la noche, me fui con un grupo de la tele al Mercado de la Seda, en cuya entrada se anuncia "compre con confianza" (¡qué bribones!). Lo que cuenta el balonmanista David Barrufet de "amigo, amigo... tacaño, tacaño" en su 'blog' alojado en la web de RTVE lo puedo atestiguar. Ese sitio es una mezcla de la tensión del mercado bursátil de Hong Kong y un gran bazar de Estambul. Los vendedores te asedian, verbal y físicamente; te llaman "tacaño" para que subas la puja y, por si acaso, hablamos rápido y en catalán para que no nos entendieran. Allí se venden imitaciones de dudosa calidad (algunas sufrieron desperfectos durante la cena, pero la mayoría no). El precio de las cosas es lo que vendedor y comprador acuerden, según la teoría económica. Dicho así, uno puede salir contento de ese sitio habiendo pagado lo que es justo... hasta que se entera que el de al lado ha comprado un producto similar en el mismo sitio con un desembolso de yuanes menor en un 80%. Los vendedores nunca pierden y lo que dejan de ganar por causa de duros regateadores lo ganan con creces con un solo pardillo.

 

Con Diego Martínez, el rey del regate Diego 'Negociator' Martínez, que sabía que era un hacha jugando "a" los chinos y desde ahora jugando también 'con' los chinos, es de los primeros. Es un fenómeno, Paco, tenías que haberlo visto ayer en acción. Cómo gesticula, entona, se deja vacilar para contraatacar con otro vacile... Y cómo instintivamente le seguíamos la corriente en el momento del amago de marcharnos. A estas alturas debe haber un cartel con su foto y la inscripción de "Cuidadín, un 'fistro' de negociador anda suelto". Gracias a él, conseguimos una veintena de relojes pirata a 10 euros cada uno (entre ellos el Trolex Daytona que me había encargado un compañero de TVE Murcia), también gafas de sol y ropa. Me gustaría decir que a nuestro paso los comercios iban cerrando por nuestra culpa, asustados por un miedo sólo comparable a la llegada a Pekín hace unos 1.000 años del caudillo mongol Gingiz Khan... pero no puedo, sería una bola porque eran las diez de la noche pasadas, la hora de cerrar, cenar o lo que sea terminado en "ar", según el caso. Lo más bonito fue que hicimos piña y se regateó (bueno, más bien regateó nuestro paladín, crecido ante los calificativos de tacañería respondidos con los argumentos más peregrinos que puedas imaginar) más allá de lo asumible para nuestros bolsillos simplemente por jugar. Reímos mucho.

 

Y seguimos riendo durante la cena en un restaurante cantonés. Recuerdo que comimos mucha "paella portuguesa". Así llamé al plato que más solicitamos. No recuerdo el nombre de verdad, pero lo renombré así por la influencia que nuestro vecino país ejerció durante siglos en Macao. Quiero acordarme de las múltiples anécdotas que surgieron pero no lo consigo. Sólo puedo decir que aprovechando el desconocimiento del inglés de la camarera realizamos una pequeña travesura que no tendrá consecuencias. El propietario de la tarjeta de crédito no firmó la cuenta, lo hizo en su lugar otro individuo y además suplantando la personalidad de... Supermán. Si fuéramos unos hijos de Chiang Kai Shek (el acérrimo enemigo del padre de la patria comunista Mao Zedong) podríamos alegar para anular el cargo que volando vino un tipo vestido con un pijama azul y una capa roja y que nos robó la tarjeta y tal. Pero, como somos buena gente, obviamente no lo vamos a hacer. Y es que, además, no queremos enfrentarnos a los superpoderes de quien después de darse una superducha se pone super... fume.

 

Dormí unas siete horas. Desayuné al día siguiente, jueves, y regresé a la habitación para terminar de deshacer el equipaje y reposar 15 minutos. Me volví a quedar traspuesto y cuando llegué al lugar convenido para comer en el MPC Diego & Co. ya se estaban terminando el postre. Habían comido con la bloguera de iRTVE, Olalla Cernuda, que "más-o-menos-está-haciendo-aquí-lo-mismo-que-yo-pero-en-serio" y con la que más que presentarme, lo que hice fue despedirme (menos mal que unas líneas más arriba he gastado ya la broma de "chao chochin", porque si la hubiese empleado aquí podría suponerme una querella a la vuelta o un ojo morado en el siguiente encuentro... o las dos cosas).

 

Por la tarde, a las siete, se inauguraba la Casa de España en la Beijing Tower con la presencia de los príncipes de Asturias. Pese a la atractiva tentación del jamón ibérico que seguro que habría para el disfrute de los presentes, renuncié a ir para acudir de nuevo a la guerra del Mercado de la Seda, todavía hay enseres por saquear. No me entendí con mis amigos, creía que la cita era en la puerta del IBC a las cinco y al no verles pensé que me había anticipado una hora, y se fueron de allí sobre las cinco y media. Me sentí como un gilipollas, pero exclusivamente por culpa mía pues debí llamar mucho antes de cuando lo hice.

 

En ese lapso de tiempo aparentemente perdido me encontraba haciendo fotos por los alrededores y no les vi... pero a quien sí vi fue al periodista de la radiotelevisión turca Gökhan Özer. En cinco años me he encontrado con él en cuatro o cinco acontecimientos deportivos distintos, desde que le vi por primera vez en los Mundiales de Natación de Barcelona 2003, luego en Atenas 2004, en los Juegos Mediterráneos de Almería 2005 y no recuerdo si también en el Eurobasket 2007 y quizás en algún sitio más pero ahora no caigo. El encuentro no dio mucho de sí, como siempre, salvo para fotografiarnos y probar así la casualidad que nos hace coincidir en un momento y lugar determinado. Como de costumbre, seguro que cuando le vuelva a ver, ya en la cancha de baloncesto, me preguntará por la correcta pronunciación de los nombres de nuestros jugadores... y volveré a estar encantado de atenderle.

 

Quedan muchos temas por tratar y aunque las fotos para ilustrarlos ya están hechas, me caigo de sueño (y ver cómo estoy sólo con el personal de limpieza aún me da más sueño) y ya te las contaré otro día porque son de esas cuestiones que no están condicionadas por el factor tiempo, como un acto concreto o un partido.

 


Esta tarde tiene lugar la ceremonia de apertura de unos Juegos que como suele ser tradicional ya comenzaron hace dos días gracias a la modalidad de fútbol, cuyo calendario de competición necesita más tiempo que los demás deportes. Intentaré ir a la ceremonia, pero lo tengo difícil. Ni siquiera pude entrar ayer en la visita guiada a la Villa Olímpica como me habría gustado hacer. Hoy tengo previsto visitar el IBC para seguir curioseando y mañana comenzará para mí el gran lío deportivo.

 



Un abrazo,
Iván



 

  • P. D. 1.: Me has quitado de la boca el chiste de los chinos.

  • P. D. 2.: Por aviso del forero JOSETEETEE voy a modificar el equipo. Se caen los lesionados Bogut y Ginóbili y entran en su lugar Kirilenko y Nocioni. Queda claro, Paco, que se va a demostrar que no tengo ni [censurado] idea.

  • P. D. 3.: En los centros oficiales de la movida olímpica sólo se puede utilizar la tarjeta Visa, copatrocinador del acontecimiento. Si tienes otra de crédito, como Master Card o American Express, de acuerdo a la Carta Olímpica del cada vez más mercantilista COI ("coi, quins preus!", que en catalán es "¡coño, qué precios!") y, especialmente, según la Ley de Herodes... pues eso, ya sabes. Es un 'vis à vis' que jode bastante si no se tiene previsto. Y no es el caso.

  • P. D. 4.: Como ACB.COM se hace eco de nuestra correspondencia, agradecería una ayudita para financiar la conexión a la Red de redes. Los de la ACB seguro que saben que te voy a seguir escribiendo con normalidad y que podrán seguir haciéndose eco de nosotros, pero shshsh... ¡que no se enteren de esto último, que igual echan un cable... telefónico! La factura de la Timofónica local me sigue indignando.

  • P. D. 5: Es acertado el nombre de "Bolas chinas" porque escribirlas me está dando mucho por [censurado]. Me he sentado a escribir y editar fotos en la sala de trabajo del MPC sobre las siete de la tarde y he terminado a las cinco de la mañana. Probablemente, en esta ocasión me habré acostado sobre las seis como muy pronto.

Querido y ‘boludo' Iván:

 

Me imagino que tus conocimientos del chino escrito son escasos. Ya en el lenguaje oral lo tienes más fácil: tiras una cacerola al suelo y así le pones al niño que nazca, como el chiste. Por tanto, te aviso de que un juez español ha decidido ahora, justo cuando apenas nadie se va a enterar, abrir una causa contra el gobierno de Pekín por la represión del Tíbet de hace unos meses. Te lo digo para que, si es posible, te manejes en inglés cuando veas a algún policía, vaya que te tomen tirria, aunque tú no pertenezcas a la judicatura.

 

La verdad es que no dejan de sorprenderte estas actuaciones judiciales españolas. No, no quiero decirte que esté en contra -ojalá todos los países de la ONU se pusieran de acuerdo para hacerlo conjuntamente-, pero por muchas situaciones que conocemos, da la impresión de que con la casa sin barrer vamos al vecino a enlosarle la vivienda entera. En fin...

 

Si ayer les avisaban a los deportistas españoles de que serían expulsados caso de que escribieran en medios de cualquier país, me imagino que el Comité Olímpico Español, mínimo, prohibirá al juez acceder a los estadios deportivos. No sé, no sé... Pero creo que vamos a vivir muchas situaciones peculiares en estos Juegos.

 

Espero que te recuperes pronto de tantas horas sin dormir, te pido que no me adelantes demasiado de lo que vayas leyendo del libro que compartimos estos días porque voy más retrasado, y te envío un fuerte abrazo,

 

Paco



 

• Proverbio, obviamente chino: "Quien comete muchas injusticias busca su propia ruina".

Estimado Paco (y demás lectores):

 

Te escribo estas líneas mientras sorbo a sorbo estoy tragándome el noveno café del día (creo que es el noveno). ¿Pero qué día? No sé en qué día vivo. Desde que me desperté en la casa de mis padres en Barcelona, llevo sin dormir unas 30 horas seguidas. Las 17.45 en Pekín de estos momentos son las 11.45 de la España peninsular. Todavía puedes publicar esta 'bola' como si te la hubiera enviado durante tu medianoche pasada. Me daré un par de días para aclimatarme antes de volver a escribirte.

 

El próximo texto que perpetre será una larga parrafada como ya te puedes imaginar. Han sucedido anécdotas en el tiempo que llevo de aventura pequinesa y hay minimalistas apuntes que merecen ser contados... más que nada porque sólo un tipo peculiar como yo hablaría de semejantes cosas que no tienen importancia. Quizás mi escritura sólo pretende describir unas vivencias para que yo las recuerde en el futuro y, de paso, si alguien como tú se entretiene... pues genial.

 

No me extiendo más. Vuelo realizado, bien. Trato humano recibido, bien. Reencuentro con amigos, compañeros y conocidos, bien. Tarifa de Internet, bien... bien jodido para mi presupuesto y, bien, bien para los individuos del Comité Organizador. Me han soplado 3.500 yuanes, unos 343 euros al cambio de Bank of China por una tarifa plana sin cables durante los Juegos Olímpicos, que es más de lo que he traído conmigo desde Barcelona en billetes chinos. Estoy ante una experiencia ‘gomorrita’ donde las haya si la comparo con los gastos que tuve en Atenas 2004 en este apartado, imprescindible para el desarrollo de los acontecimientos.

 

Y termino hablando de Pablo Neruda y su 'Confieso que he vivido': a partir más o menos de la página 40, desde cuando emprende el viaje a Rangún en barco para hacerse cargo del Consulado de Chile hasta donde he llegado a leer (cuando cuenta su experiencia en México), es una historia brutal... y verídica. ¿Qué habría sido de mí de arribar a Pekín en barco en lugar de avión, aparte de que llegaría mucho tiempo después de la cita olímpica?

 

Un abrazo,
Iván

 

• P. D. 1.: Estoy tan reventado que debería decir que no hay posdata. Debe haberla por ser un comunicado de alcance... para unos pocos interesados, pero de alcance al fin y al cabo.

• P. D. 2.: Tengo malas noticias para mi gente en lo que a encargos tecnológicos se refiere. No es chino todo lo que reluce ni aunque lo enchufes a la corriente eléctrica.

Querido y ‘boludo’ Iván:



Cuatro años pasan volando, aunque te corten las alas. Escribo estas líneas cuando padeces tu particular martirio chino de planear sin plumas. Te imagino con tus oídos enganchados a unos auriculares escuchando la música previamente grabada de M-80 y simultaneando esos ratos con otros de sueño, siempre que no lleves a algún conocido al lado y le cuentes todas las series televisivas que has visto esta temporada. No tengo dudas de que tu imaginación permanecerá inalterable: pasas de precario a suficiente, pero sigues siendo el mismo que en Atenas (ver extensión de su primera carta). Y eso lo comprobarán nuestros lectores con tus bolas.

 

Para empezar, te confieso que soy optimista cara al número de visitas: en internet el sexo sigue siendo rey –¿dónde no?– y en el momento que los/las indagadores de emociones fuertes entren en los buscadores utilizando las palabras de tu genial titular de estas misivas, las entradas serán masivas. Espero que cuando comprueben que no es lo que buscan, se consuelen simplemente abandonando la página, y no la ‘hackeen’ (¿Olajuwon?). Y la prueba la tengo en el artículo ‘Tetas yugoslavas’ que, como adivinarás, es visitado a diario por mucho fanático de las mujeres serbias, no por lo primero.

 

Me he propuesto recuperar una costumbre que abandoné hace tres años: estoy dispuesto a comprarme algún periódico todos los días, y no sólo a informarme por la Internet. La intención es manejar información para poder estar a la mitad de tu altura… Ten en cuenta que en Málaga estamos casi en ‘bolas’ y al nivel del mar.

 

Me has dado la idea de empezar a leer ‘Confieso que he vivido’, de Neruda. Lo tengo por aquí, en casa, y ya escuché a una vecina mayor comentar hace años que era un libro que le entusiasmaba. Así, al menos, estaremos igualados en algo.

 

Me preocupa que te pongas demasiado ‘cachas’, te confundan con un deportista y descubran que escribes en esta web… Sería terrible. No sé qué te pasaría. Pero es que acabo de leer que los deportistas tienen prohibido escribir en periódicos de cualquier parte del mundo.

 

Y como posdata, en vista de los muchos que hay, intentaré aportar algún proverbio chino que venga a cuento con lo que escribamos. Si no puede ser, copiaré cualquiera.

 

Un abrazo y feliz Pekín 2008,
Paco

 

• Proverbio, obviamente chino: “Es siempre provechoso abrir cualquier libro”.

¿Recuerdas este encabezamiento? Cuatro años después, volvemos a cartearnos (en esta ocasión, ‘bolearnos’ más bien). Te escribo estas líneas horas antes de volar rumbo a Pekín. Vuelvo a ser un autoenviado especial a los Juegos Olímpicos, aunque esta vez menos precario que entonces.

 

Soy fijo de plantilla actualmente en la que, pese a los matices que pesen, considero mejor empresa audiovisual de nuestro país. Hace cuatro años ya lo deseaba, pero ni podía pensar que formaría parte de ella. Mi vida laboral probablemente será larga y espero que con los años pueda formar parte de su operativo olímpico. Hasta que ese sueño se haga realidad, me seguiré autoenviando siempre que pueda. Como entonces, en Atenas 2004; como ahora, en Pekín 2008.

 

El equipaje, formado por una bolsa grande de deportes, una mochila y un maletín para el ordenador portátil, está cargado de ropa, utensilios e ilusión. Volveré con más equipaje. Todas las guías de medios y documentación oficial que pueda conseguir, todo el ‘merchandise’ que sea razonable comprar y los encargos que oportunamente me han hecho los allegados. Muchos de ellos pasarán inadvertidos en el control de aduanas, pero otros no, debido a sus dimensiones, aunque siempre tendré el recurso de hacerme el loco cuando me pregunten si tengo “algo que declarar”. Desde el “No, agente, perdone pero usted no me atrae” hasta el “No, agente, sólo llevo comida para pájaros”. En el primer caso, quizás pueda escapar mientras el funcionario se mantenga estupefacto por la respuesta, pero en el otro seguro que me hará abrir el equipaje, me preguntará si los cachivaches electrónicos e informáticos se los van comer los pájaros y yo le tendré que responder que lo intentaría pero que si no lo conseguía lo tendría que vender. Obviamente, Paco, esta es la primera ‘bola-trola’ que te cuento porque no hay coj… de hacer eso. Pero al menos esta anécdota basada en un chiste del añorado humorista catalán Eugenio tiene un poso de verdad, porque es lo que les he ido contando que me puede pasar a quienes me han hecho los encargos digitales.

 

Viajo con un fajo de billetes chinos en la cartera. Ni en el juego Monopoly he manejado tantos. Sin embargo, y para decepción de los cacos y ‘sandokanes’ (que no son del Mar Amarillo pero al menos son el tipo de piratas que conozco más cercanos –Indonesia, Malaisia…– al lugar al que voy) que me pueda encontrar por el camino, tanta pasta no vale un pimiento. Si llevara un solo ‘binladen’ (uno de esos de 500 euros, que se sabe que existen pero que no se ven) todavía me sobraría la mitad. Deberé tener cuidado con los de 10 yuanes, porque hay billetes de valor monetario inferior que también tienen una cifra de 10 según me han explicado quienes ya están allí. Una curiosidad, como no todos los chinos conocen el idioma más extendido que es el mandarín, los billetes tienen inscripciones en otras lenguas como mongol, tibetano, uigur y chuán, además de pinyín (transcripción estándar al alfabeto latino).

 

Antes de marchar, mi mayor preocupación era grabar los partidos de baloncesto. Tengo un grabador de DVD con una memoria de 160GB, insuficiente para grabar todas las emisiones de TVE (mucho menos con una calidad decente) y que, además, no puede funcionar continuamente durante tantos días. Había que sacrificar información. ¿Pero cuál? El criterio ha sido el de programar la grabación de Teledeporte 24 horas sí y 24 horas no para registrar todos los partidos del torneo masculino que pueda. Los del femenino (creo que se transmitirán menos), ya veré cómo los podré conseguir en el futuro. Me duele haber sacrificado los partidos femeninos. Grabo los encuentros de esta modalidad que Teledeporte transmite en los Mundiales y Europeos. Y me duele por el hecho en sí de, como aficionado, no poder hacerlo y porque, además, nuestro amigo Diego Martínez, quien me dará asilo en el hotel estos días, los va a narrar.

 

Ahora podría rajar de los almacenes tecnológicos Júpiter (en realidad, el nombre comercial corresponde a otro planeta del sistema solar) por comprarles (abonando una paga y señal porque físicamente no lo tenían) la primera semana de junio un grabador con un disco duro de 500GB, para luego recibir una comunicación verbal bastantes días después de que no tenían existencias de ese modelo que anunciaban a bombo y platillo y que se me proporcionaría otro de similares características. Estamos en agosto y todavía no lo tengo (dicen que llegará este mes). Cuando lo reciba finalmente no me servirá para grabar los Juegos Olímpicos. Podría rajar de esta gente, pero seguro que logísticamente tenían motivos para no ser diligentes (por ejemplo, que el cacharro tiene que venir del lejano Japón. “Un, dos, tres, responda con una excusa otra vez”). Soy comprensivo… y 'tonto', ya lo dicen los anuncios de Mediamarkt, la competencia de Sat…  estooo, Júpiter.

 

De la austeridad en lo que a alojamiento se refiere de hace cuatro años voy a pasar a la comodidad, quizás lujo, de ahora. Cambiando una periférica habitación prefabricada y un desayuno de (censurado) y unos hambrientos/enfadados (si escribiéramos en inglés se entendería el juego de palabras, pero lo malo es que debemos escribir en castellano para poder ‘chiquitanistear’, ¿te dá cuén?) perros que molestan, e incluso intimidan, por una zona de un céntrico hotel de cinco estrellas de categoría, el Gloria Plaza, con un desayuno como Michael Jordan (pon la deidad que quieras, Paco) manda. El presupuesto es drásticamente inferior al de Atenas 2004 y, sin embargo, la calidad de vida va a ser mejor (se puede decir que dormiré y desayunaré en la ‘gloriar’, ¿te dá cuén?) porque se me ha concedido ‘asilo’, hecho que me preocupa porque la comodidad afectará negativamente al ingenio.

 

Tras algo más de 10 años de sedentarismo, llevaba dos meses acudiendo al gimnasio para machacarme unas dos horas al día entre semana. Tenía el temor de obligarme a comenzar de nuevo por causa del parón de agosto, pero por suerte no será así. El hotel tiene gimnasio, así que me llevaré la logística necesaria salvo el Isostar en polvo. Mejor compraré allí la bebida isotónica, no vaya a ser que en el aeropuerto me pasase como a los televisivos hermanos Serrano cuando viajaron a Houston con bicarbonato en una bolsa de plástico. Tu mujer, Rosi, seguro que se acuerda de aquella historia. “No hurgaron, Fiti”, decían. Si por lo menos les hubiera servido como revisión de próstata…. Lo que sí me llevaría son valerianas para tranquilizarme durante más de 10 horas de vuelo, pero no tengo a mano en el momento de escribir estas líneas (sí, el libro “Confieso que he vivido” y confío en que la biografía de Pablo Neruda me ayude a sentir más corto el viaje mientras cumplo el compromiso de leerla que asumí ante el compañero que me la prestó). Si me ocurriera algo en la frontera (como ser puesto mirando a la Ciudad Prohibida, por no decir Shanghai), ya sabes: “círculo de confianza”.

 

La vagancia me abruma. De nuevo, afronto unas vacaciones tras un año de trabajo como informador y no tengo ganas de pensar, requisito indispensable para redactar. Paso de escribirte unas líneas de información pura y dura sobre lo que puede dar de sí la competición. Una vez in situ, en el Gimnasio Olímpico de Wukesong, seguro que me animaré, pero de momento estoy como aquel jugador de Japón que por pasota nunca le convocaban para la selección nacional, aunque eso a Metsuda Lapohia como te puedes imaginar, Paco, le importaba un cojón. Toda la información que quieras está disponible en la web oficial (http://sp.beijing2008.cn) y además en español… en “español del bueno” como diría Cálico Electrónico (llegados a este punto, hay que volver a ver el capítulo clásico “El día que conocí a un superhéroe”).

 

Deportivamente, sólo te comento que las chicas ya se han entrenado en la pista de competición y que tras hablar con Pablo Malo de Molina he confeccionado un equipo para el Supermanager Olímpico que promueve el portal de la ACB cuyos contenidos él coordina. Me he permitido el lujo de llamarlo ‘Basket Confidencial All Stars’ y los jugadores seleccionados inicialmente son los siguientes: Kidd, Ricky y Bruton (bases); Wade, Rudy, Ginobili y Spanulis (aleros); Kaman, Bogut, Oberto y Javtokas (pívots). Nuevamente, va a demostrarse que no tengo ni (censurado) idea.

 

Mi siguiente bola te la escribiré una vez aclimatado a la flora y fauna, en general, y una vez consiga una estable conexión a Internet, en particular.



Un abrazo,
Iván



• P. D. 1.: Ambos conocemos el grado de democracia que tiene China. No harán falta más comentarios al respecto.

• P. D. 2.: Según leí días antes de mi partida a Pekín, las autoridades chinas multarán a quienes escupan por la calle, deporte arraigado entre la gente de este gran país asiático. Avenida de Gaudí de Barcelona, pocos minutos después del mediodía de ayer lunes, una mujer de mediana edad a la que identifico como china camina con las bolsas de la compra. Nos vamos a cruzar en breves momentos. De repente, oigo un sonido llamativo que me recuerda al de hacer gárgaras. No estoy seguro de qué es pero imagino lo peor. Efectivamente, la señora estaba cogiendo carrerilla para lo peor. Viene lo peor. Y ella sigue caminando tan ancha. Este hecho será muy tradicional en su país, pero como español que presenció este hecho en España, sólo puedo decir: ¡Pero qué pedazo de…!