ACBBlogs
14/03/2009

Que no es ningún apelativo cariñoso hacia los vascos ni nada parecido. Es simplemente el baloncesto en el idioma del protagonista de la foto que vais a ver a continuación.

 

 

Qué decir... Muy simple, hay coches que vienen de serie con todos los extras y otros tenemos que ir comprándolos poco a poco. Esta foto es de un reportaje que nos hicieron a Carlos y a mí en una revista gratuita que se reparte en Gipuzkoa. La sesión de fotos iba genial hasta que el fotógrafo decidió que había que quitarse la camiseta. En ese momento me dí cuenta que la foto de cuerpo entero no iba a ser la mía.


De todas formas aparte del cuerpo está la persona y yo creo que el caso de Carlos es aun mejor.


Pero esta opinión no siempre ha sido así. Siendo sincero, antes Carlos me caía extremadamente mal. Le conocí hace varios años en Portugal cuando él jugaba en el Queluz de Lisboa y yo entrenaba en el equipo de Pep Clarós, el CAB Madeira. Ambos equipos jugaron el Playoff para ser campeones de la Taça de la Liga (la liga). Fue una serie durísima que se saldó con el quinto partido en Lisboa para el equipo de Andrade. En esta liga vi un juego realmente duro y físico donde los puños y los codos volaban por todos los sitios. Sin ir más lejos, en uno de los vídeos se podía apreciar cortos de los "golpes intencionados" que se daban y Pep los utilizaba para motivar a sus jugadores. Y vaya si se motivaban!!!. En esta serie descubrí a este simpático jugador que siempre tenia una sonrisa en la boca y no paraba de vacilar a todos los rivales; era el líder indiscutible y un verdader... (rellenar al gusto). Cosas del destino después jugamos juntos...


Respecto a la presentación del Bruesa que habréis visto en ACB.COM tengo que decir que en la LEB y el primer año de ACB la hacia yo sólo. Como no debo ser muy original tengo que admitir que se la copié a Andrade, ya que él hacia lo mismo en el Queluz golpeando a todos sus compañeros antes de salir a la cancha. Cuando nos juntamos en la LEB el año pasado enseguida la modificamos para hacerla en pareja y aquí tenéis el resultado.

 

 

En otro punto, parece que el efecto sidrería volvió a funcionar (2/2). A ver si continuamos con este buen porcentaje.

 

Para el siguiente post os hablaré de mi compañero de batalla en la jungla donostiarra a base de pintxos colocaos y demás eventos socio-lúdicos. Ah!! y de un tal Uriz.