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Los entrenamientos de un equipo son esa parte del iceberg sumergida, a la que solamente los componentes de la plantilla en cuestión viven, y que acaban explicando los resultados en pista durante los encuentros oficiales. Cuando uno es testigo de ellos, se da cuenta de la atmósfera que rodea al equipo. Consigo entender a muchos entrenadores que se molestan cuando en los medios de comunicación les critican el sacar o no a determinado jugador en determinado partido, sin haberse parado a apreciar cual ha sido la actuación de ese sustituto o ese cambiado a lo largo de la semana de entrenamientos.

Durante estos días, he podido notar que el ambiente de los nuestros es inmejorable. También es cierto que los entrenamientos son suaves, que sesiones de tiro, ejercicios específicos y sobre todo explicaciones tácticas de cómo afrontar al rival de ese día, suelen completar ese rato en el que pueden disfrutar del pabellón durante las mañanas. Ahí, tanto Charly como Carlos Sergio, se afanan en dejar todo muy claro. Uno de esos ejercicios específicos se centra en Felipe Reyes y los tiros libres. Felipe está haciendo un notable torneo, sobre todo por la contagiosa intensidad que le hace destacar todos los días, y aunque no deslumbre en ataque, tampoco importa. Para anotar, hay otros. Pero un gladiador como es él, con la cantidad de faltas que provoca, está teniendo grandes problemas con los tiros libres (lleva 4/12 hasta el momento). Francis Tomé intenta trabajar eso con él en estas sesiones matutinas. En este tipo de campeonatos, el trabajo ante una situación así, es más mental que práctico. Por supuesto que al chico no le vas a pedir que cambie su mecánica -que no es mala-. Se trata de hacerle creer que puede meterlos. Que siga una rutina que lo tranquilice, que lo relaje durante los partidos. Y estoy convencido que de la efectividad de esa rutina y de la fe con la que encare a la línea, dependerán mucho las posibilidades para éxitos futuros. En definitiva, que pueda creer que es capaz de anotarlos.

Sulyyyy!" Grito de Charly Sáinz de Aja a Dramec. Durante un partidillo a dos canastas, el alero se despista. Es de los que más le cuesta mantener la concentración. Hace días le confiscaron el teléfono móvil, sobre todo cuando llegó tarde a desayunar por estar demasiado pendiente de él. El entrenamiento continúa: "¡Sulyyyy!" Nuevamente. Ahora, Charly pierde la paciencia y lo echa del rectángulo de juego, ante el enfado de Dramec. Entra Francesc Cabeza, chico ejemplar que sabiendo que venía como sustituto y a pesar de sus pocos minutos en los envites, está disfrutando como el que más, asumiendo su papel y dando todo lo que sabe tanto en los partidos como en los entrenamientos. Cuando la sesión finaliza, Charly coge a Suly aparte, se sientan en el banquillo y charla con él. Entrenador y jugador. Mentor y alumno. Estampa de padre e hijo.

“Suly nos va ayudar mucho
-me comenta Charly-. Estas cosas pasan, que quizás tengas que estar más encima de él que con otros. Pero se deja aconsejar. Y sabemos que será importantísimo, sobre todo cuando nos enfrentemos a los americanos, si lo hacemos. Mira, el año pasado en Manheim, entró a canasta superando al suyo y hace un mate que dejó asombrados a todos. Cuando baja a defender, de repente, se da media vuelta y roba el balón para hacer otro mate”. Los americanos no lo olvidarán fácilmente. Y sus compañeros y entrenadores tampoco. Por eso tienen tanta fe en él. Si hay que llamarle la atención un poco más que al resto, no pasa nada. Souleyman es un chico que sabe confiar en los suyos. De hecho, en Raül López en quien más. Ambos comparten piso, y cuando tienes que darle algún recado o advertirle de algo que sea común del equipo, te pide que lo digas a Raül.

Otra de las maravillas que tienen los entrenamientos, es que puedes ver cosas insólitas que por regla general no se dan en los encuentros. En esta ocasión es “Gasolfa”. quien de forma tímida intenta en un par de ocasiones el mate desde la línea de tiros libres. Ver a un tipo de esa estatura tomar carrerilla y saltar desde tan lejos, es bastante impactante. No lo consigue, pero se queda muy cerca. 

Hoy me uno a los chicos en el hall del hotel, antes de partir al pabellón para jugar frente a Grecia. Charlo con ellos. Quizás sea la primera ocasión que charlo con algunos. La conexión malagueña es de lo más extrovertida y ya tenía cierta relación (más con “Yogui” y Berni Rodríguez. Cabezas es más callado, aunque muy afable. Más extrovertido es su padre, aquí desplazado). Germán Gabriel es el que aúna a todo el grupo para los momentos de diversión. Es el primero en hacer bromas, el primero que se arranca con el cántico de “el único fruto del amor, es la banana, es la banana” y el que más se deja notar. Charly me cuenta que en el pasado Europeo junior, “Yogui” no pudo debutar frente a Israel por una lesión en un tobillo, que intentaron recuperar a marchas forzadas. “Pues ahí lo tenías, a las nueve de la mañana, cuando nos teníamos que levantar, armando bulla y animando a todos por las habitaciones”.

Sin embargo, los hay más tímidos o simplemente, aún no se había dado la situación de poder hablar con ellos. Ese es el caso de Raül López, Antonio Bueno, Francesc Cabeza o Felipe Reyes. Con este último estoy un rato, y me parece increíble su timidez, cuando en la pista es el más aguerrido. Le llama la atención lo que me llega desde España. Felipe consigue esa polaridad típica en Pedro Barthe cuando narra los partidos por la tele (desde San Cugat, supongo. Porque aquí, en Oporto, no hay nadie): se derrite cuando lo ve pegarse por un rebote, se “rebota” cuando falla algún tiro fácil o los libres, en esa peculiar e inconfundible “manera Barthe”. 

Todos sonrientes y confiados. Tras el gran partido de ayer, se cree que los griegos, los temidos griegos, pueden arrodillarse. Pero no ha sido así. Los nuestros, que llevaban una media anotadora de 86 puntos, se han quedado en 68, bastante explicativo de lo ha sido el choque. 78-68 ha sido el marcador final. Y bien que nos hemos chocado. Ahora entiendo todos aquellos temores que iban rondando en la expedición española, conocedores de estos helenos.

No nos han dejado correr en ninguna ocasión. Hoy Raül López ha tenido su peor actuación (3 asistencias, 4 pérdidas). Tener enfrente un base tan fuerte como Manolis Papamakarios, le ha hecho pasar por muchos apuros. No ha sido el caso de Carlos Cabezas, del mismo corte físico que el heleno, acertadísimo en el triple (convirtió 3 de sus cuatro intentos triples, para un total de 14 puntos). Pero sin correr, no era lo mismo. Lo peor de todo fueron las 22 pérdidas, que mostraban un nerviosismo latente, que las cosas no salían bien y por primera vez, me he topado con que los defectos de los chicos han superado las virtudes. Lazaros Papadopoulos es una fuerza descomunal que ha podido con todos nuestros pivots. Con movimientos a cámara lenta, cada vez que recibía en poste bajo, nos destrozaba. El tipo es conocedor de su lentitud, pero trabaja sus pies y el cuerpo como no he visto a nadie en esta categoría. Sin ser virtuoso como Germán Gabriel o David Andersen, levanta el balón, espera el uno contra uno y cuando lo ve claro, utiliza codos, el cuerpo, buenos pivotes y gran protección en sus tiros cortos, para acaba anotando canasta, sin acaparar en absoluto protagonismo ofensivo. Otro que nos ha hecho mucho daño por su movilidad ha sido Antonis Fotsis, chico que ya ha jugado con los seniors del Panathinaikos, pero con un carácter marrullero que nos ha desquiciado.

Sin embargo, la balanza la ha decantado su estrella y escolta Georgios Diamantopoulos (que no Christos, como escribí hace unos días). Desesperantemente bueno. Todo lo que ayer no convenció, hoy se ha salido. Parece un veterano controlando el ritmo de todo. 5/10 en triples para un total de 25 puntos, como auténticas dagas. Cuando más dolía. Hoy Navarro se ha visto superado por este chico con pose mucho más chulesca (a decir verdad, esa pose es extensible a todos los griegos). No nos han dado la opción de llegar al final igualado donde Raül López obrara el milagro, como el año pasado. En esta ocasión no ha podido ser y los nuestros se van cabizbajos al hotel, puesto que están al borde de no entrar en semifinales. Mañana, con los poderosos croatas (que hoy las han pasado “canutas” para vencer a Australia: 58-56) no solamente hay que ganarles: hay que hacerlo por 8 puntos de diferencia. Reconozco que tengo bastante miedo. Este equipo merece estar entre los cuatro primeros. Cualquier otra clasificación, sería un palo.

GRECIA78
NNombreMinPT2T3TLR.T.RDROASBRBPTFPVAL
4P. MANTZANAS1931/20/21/211002102-1
5E. PAPAMAKARIOS3081/21/43/4110122032
6C. PAPPAS000/00/00/0000000000
7G. PETROPOULOS000/00/00/0000000000
8P. DORKOFIKIS1300/20/00/011000000-1
9N. PETTAS2492/41/12/3541044029
10G. DIAMANTOPOULOS28254/85/102/52022340412
11P. YFANTIS000/00/00/0000000000
12A. FOTSIS26145/70/04/55410110016
13L. PAPADOPOULOS23105/70/00/0752003057
14L. AGADAKOS3692/31/22/4321212018
15A. GLINIADAKIS000/00/00/0000000000
 Total 7820/358/1914/23251875131701752


ESPAÑA68
NNombreMinPT2T3TLR.T.RDROASBRBPTFPVAL
4F. CABEZA000/00/00/0000000000
5B. RODRIGUEZ1421/10/10/000001402-4
6C. CABEZAS22142/33/41/22111320312
7J. NAVARRO34153/113/50/0220204032
8J. GONZALEZ721/20/00/0000121012
9F. REYES1942/50/00/361500304-3
10S. DRAME2263/70/00/0413122034
11A. BUENO1442/30/00/0321011006
12F. HERRAIZ000/00/00/0000000000
13G. GABRIEL28126/90/00/05410200313
14R. LOPEZ2772/41/50/0440304013
15P. GASOL1321/10/00/0110101012
 Total 6823/467/151/52716119112202137