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Albert Homs, una nueva perla verdinegra

Que el DKV Joventut apueste por la cantera no es ninguna sorpresa para nadie, aún ni cuando osan a colocar en la primera plantilla a jugadores con tan solo quince años, como fue el caso de Ricky Rubio, que aún con esa edad ya parecía todo un veterano de guerra. En este caso con 15 años y cinco meses aparece en la primera plantilla a causa de las lesiones de Mario Fernández y la duda de otro precoz como Joseph Franch el talentosísimo Albert Homs.


Homs es el mejor jugador de la generación del 94, un base con unas cualidades físico- técnicas extraordinarias para el baloncesto, sin duda unas de las futuras estrellas del baloncesto español. Su planta física es excepcional, ya que es un “uno” que con solo 15 años, mide 1.97 y que cuenta con una capacidad para seguir creciendo y evolucionando físicamente. Su envergadura es impresionante para un base, algo en lo que recuerda a Ricky Rubio, es decir, bases con brazos interminables que se convierten en una pesadilla para sus rivales en defensa. Atléticamente, es un jugador muy coordinado y rápido, con buen manejo de sus pies y muy potente.


Un trabajador nato, al que le quede mucho para llegar, ya que se trata tan solo de un cadete, opero que tiene unas condiciones y un potencial muy grande. Puede alternar en cadete, las cinco posiciones del campo, aunque la ley natural le lleva al puesto de base, donde rinde extraordinariamente bien, gracias a su buen conocimiento del juego, a su sapiencia en la dirección y a su minimización de errores en la toma de decisiones. Sabe llevar el juego a donde está la ventaja e incluso convertirse él en la ventaja, aprovechando muy bien missmatches o aprovechando su superioridad física atacando de cara a rivales interiores o jugando al poste con un gran manejo de pies a los rivales más bajos y menos fuertes.


A su dirección de juego añade su capacidad para saber que tipo de juego le conviene a su equipo en cada momento, capaz de jugar en estático, crear a través de él mismo o correr la pista, Homs es uno de esos jugadores que a primera vista ya enamoran.


Excelente manejador de balón con ambas manos, puede crear a través de él mismo, con una capacidad de dribling muy buena, capaz de botar el balón y mirar todo el campo, con una gran amplitud de vista que le permite el medir 1.97 y estar un paso por delante de los demás. Nunca baja la cabeza, algo que es realmente impresionante para un jugador tan alto y tan joven. Su capacidad de penetrar es muy buena, gracias a su control de cuerpo y variedad técnica con el balón, pudiendo pasar el balón o finalizar tras choque con ambas manos. Aún así ofensivamente tiene que trabajar algunos aspectos, como principalmente su tiro.


En defensa, es un jugador que puede aportar mucho en rebote en su posición y puede defender bastante, gracias a sus cualidades físicas y atléticas y a que es un jugador trabajador y esforzado.