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El periodo estival siempre nos depara un sinfín de acontecimientos baloncestísticos muy interesantes. Mundobasket, preeuropeo – que finalmente tras la ampliación de la FIBA no ha servido para nada- y sobre todo múltiples campeonatos en categorías de formación entre los que destacan siempre una serie de jugadores que crean expectativas muy altas. Algunas son consagraciones, otras son gratas sorpresas que hacen que este deporte más divertido y que nunca puedas quitar el ojo de encima al deporte de la pelota naranja.

 

Por encima de todo, este verano nos ha firmado la gran consagración de dos jugadores que se presentan como dos de las más grandes promesas de los últimos años. De sobra conocidos en el mundo del baloncesto – y en este blog-, sus nombres responden a Dario Saric y Jonas Valanciunas.

 

Dario Saric no ha dejado de sorprendernos torneo tras torneo durante todo el verano. Ha doblado con Croacia con las selecciones sub 16 y sub 18, jugando además en abril el prestigioso torneo de Manheimm Albert Schweitzer. El talentoso jugador de Sibenik ha liderado a cada uno de esos equipos, llegándose a proclamar campeón cadete de Europa siendo él el MVP.

 


 

De Saric ya hemos hablado en este blog. Es un jugador especial, único, con un talento, unas cualidades físicas y atléticas y un potencial que nadie en Europa tiene, ni ha tenido en muchos años. Líder, capaz de hacer absolutamente de todo en una pista con 2.04. Botar, pasar, tirar, rebotear, defender, jugar de cara y de espaldas… Es el jugador total, verle jugar impresiona, realmente.

 

Con 16 años el futuro es suyo, llegará donde él quiera llegar. Este año contará con más minutos en Liga Adriática, lo cual ayudará a su aprendizaje a jugar aún más duro y a aprender a saber jugar mejor sin balón, ya que con él en sus manos, ya ha demostrado que puede hacerlo (casi) todo.

 

 

 

El otro gran dominador del verano es otro viejo conocido, el pívot lituano Jonas Valanciunas. El joven pívot aprovechó su último torneo en categoría junior para dejar su impronta como líder de un equipo – el lituano- que arrasó en su propio europeo de forma descomunal.

 

De todas formas, en estas categorías nunca hemos podido ver realmente el impacto que podría haber tenido de llegar a ser la primera opción de su equipo. En este torneo han jugado algo más para él, pero siempre ha estado enmarcado en equipos que abusaban del juego exterior y que nunca han sacado partido a sus enormes cualidades.

 

A pesar de ello, en este torneo Jonas ha tomado buenísimas decisiones ante las defensas muy concentradas en él, creando muchos espacios en beneficio de su equipo y tirando del carro cuando era necesario. Es muy atlético, con una envergadura excelente. Suele tomar buenas decisiones y no le gusta forzar tiros, lo cual se ve reflejado en sus excelentes porcentajes. Puede jugar de espaldas – casi siempre jugando hacia su lado derecho – aunque tiene que añadir más movimientos a una gama que aún se antoja algo escasa- , puede jugar de cara con un primer paso largísimo y muy rápido, tiene cierto rango de tiro, juega el bloqueo directo, ataca como nadie el rebote ofensivo…

 

 

 

Pero donde realmente viene su gran dominio es en defensa, donde su capacidad atlética, su conocimiento del juego, no rehuir el choque y su gran envergadura le hacen un jugador muy dominante.

 

Este año será el pívot titular del Lietuvos Rytas al que podremos seguir en la Euroleague. No sería de extrañar verlo el año que viene en la selección de Lituania señor. Personalmente, no me extrañaría.

 

En esta misma selección nos topamos con un jugador que me ha sorprendido de gran manera en este torneo, Deividas Pukis. Pukis es un escolta- alero de formación americana. Pukis es un gran tirador, que puede tirar de muchas maneras y crearse sus propios tiros a pesar de no ser un jugador especialmente atlético, ya que puede tirar en poquísimo espacio y desequilibrado. Tiene una buena mecánica, sacando el balón de muy arriba y con grandísima puntería.

 

Esa es su especialidad, el tiro, como los lituanos de la vieja escuela. A parte es un jugador entregado, trabajador, aunque tiene algunos problemas defensivos, sobre todo por falta de desplazamiento lateral. Ofensivamente, también puede aportar su capacidad penetradora, sobre todo con campo abierto finalizando con bastante fuerza.

 

Ponitka ha sido otra gran sensación, sobre todo por su exponencial salto cualitativo en un año. Empezó de manera sobresaliente el verano – con el mundial sub17 – y lo ha acabado de manera tremenda llevándose el MVP del Basketball without Borders celebrado en Barcelona.

 

Mateusz Ponitka es un jugador muy completo ofensivamente hablando, aunque tampoco se queda atrás en labores defensivas, donde destaca por una capacidad atlética muy buena y una capacidad para robar balones en línea de pase excelente.

 

Ofensivamente es un quebradero de cabeza para la defensa rival ya que puede hacer de todo, medias penetraciones con suspensión, tiro de tres – creado o en estático -, penetrar con un buen manejo de balón y creatividad para finalizar en contacto o doblar balones – ayudado por un buen primer paso-…


En definitiva un jugador bastante completo en todos los aspectos, cuya evolución ha sido escandalosa en tan solo un año. De seguir así, puede convertirse en un jugador muy importante en el baloncesto europeo, enmarcado dentro de una más que interesante nueva hornada de talentos polacos.