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Llegan desde el frío. Desde países que aparentemente y tradicionalmente no tienen ninguna tradición baloncestística. Podríamos llamarle Escandinavia, tierra sobre la que nadie se pone de acuerdo sobre su formación, por lo que los llamaremos países nórdicos. En la memoria nos deja un poso de frío, pero la nueva hornada de jugadores de estos países viene caliente, queriendo emerger un nuevo baloncesto lleno de talento del que vamos a rescatar a sus máximos exponentes. Seguir el ejemplo de Jonas Jerebko, es su mayor proposito.

 

Haukur Palsson es probablemente el jugador con más potencial de los países nórdicos. Palsson es un alero islandés de 1.98 que ha sido reclutado por la prestigiosa universidad de Maryland tras pasar un año en el High School Monteverde en Florida. Es un jugador que puede jugar en las tres posiciones exteriores sin aparente problemas, con un buen físico y una buena capacidad atlética es un jugador bastante compensado.

 

 


 

 Haukur Palsson

 

Interpreta bien el juego con y sin balón. Tiene buen manejo de balón por lo que puede penetrar con mucha fuerza para finalizar muy fuerte cerca del aro o incluso con tiros cortos. Tira bien desde fuera, aunque eso sí, es un jugador que necesita su tiempo. Es un buen reboteador, utilizando muy bien su fuerza y atletismo. Además en defensa es un jugador sólido, que puede defender a una amplia gama de jugadores, presentando un buen desplazamiento lateral y una buena velocidad de manos.

 

Los mayores talentos de Suecia responden a los nombres de William Magarity y Nicholas Spires. Magarity – 1993-  es un jugador conocido por todos los clubes de Europa, incluso siendo tentado por más de uno para formar parte de sus proyectos. Él de momento, prefiere quedarse en su tierra natal donde seguir desarrollando todo su potencial.

 

Se trata de un 4-3, de 2.05 de altura y una envergadura de brazos tremenda. Es un jugador con mucha clase y buen conocimiento de juego, que puede hacer muchas cosas en ataque, postear, penetrar, pasar – con muy buena capacidad de pase y lectura de juego- y tirar, creándose sus propios tiros sobre todo de media distancia. En defensa, es un correcto reboteador y sus enormes brazos le permiten ser un gran intimidador, que posee un gran timing para el tapón.

 

Spires en un jugador que está siendo tentado por los grandes clubes europeos. Un ala pívot de 2.07 nacido en el 94, completísimo. Le gusta jugar de cara, con buena velocidad para desbordar con facilidad, puede jugar de espaldas, con un buen giro para atacar el aro, tiene tiro de media distancia, ve el juego con facilidad con extraordinaria habilidad para dar el último pase.

 

Defensivamente, sin ser un especialista es un jugador apañado, ya que tiene buena envergadura y muy buena actitud. Aún así le falta mucha fuerza física y velocidad en los desplazamientos y es un jugador propenso a caer lesionado.

 

Sueco también es el jugador de la Virtus de Bolonia Jonathan Person -1993-. Él es un base de 1.90 con una capacidad física y atléticamente muy bueno. Su primer paso es realmente rápido, es un gran penetrador gracias a esto y a una buena combinación de soluciones técnicas. A través de esto puede crear mucho juego para él y sus compañeros. Le gusta también crear juego desde el poste bajo.

 

Muchas veces, su estilo de juego es demasiado alocado y se le va el tempo de las manos, además es un mal tirador exterior, algo que debe mejorar si quiere dar el siguiente paso. Pero sus capacidades físicas y su notable rendimiento como base puro le hacen ser un jugador muy a tener en cuenta.

 

Sin salir de Suecia, nos topamos con la nueva perla del Manresa – junto con el finlandés Iikka Maki- , Markus Eriksson, uno de los mejores escoltas tiradores de la generación del 93. Pretendido por varios grandes, incluyendo el FC Barcelona, Eriksson es un tirador puro. Todo su juego se basa en el tiro, que realmente es espectacular. Muy rápido armándolo, se lo puede crear en cualquier situación, para lanzar de cualquier distancia con fiabilidad espectacular. Su debe es que no sabe aprovechar su habilidad para lanzar y ser una amenaza constante en el tiro, para penetrar o hacer otras acciones más allá del tiro. Además, le falta capacidad física y atlética.

 

Para finalizar destacar al escolta danés nacido en 1993 Esben Reinholt. Curiosamente, es un danés que juega en una de las escuelas clásicas del baloncesto europeo, el KK Split. A Reinholt lo descubrí en el NIJT de París y sorprendió a los allí presentes siendo probablemente el mejor jugador del equipo en el torneo.

 

Es un escolta fuerte, que lee bien el juego y minimiza los fallos propios y del equipo. Muy poderoso en la penetración, le gusta ir a anotar, pero también puede doblar balones con facilidad. Tiene tiro, es un buen reboteador para su posición y es un extraordinario defensor, muy físico e intenso, es muy difícil de batir en el 1x1 y cubre muy bien las líneas de pase.