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Su nombre resuena en la cabeza de los grandes clubes del continente. No es ni mucho menos un desconocido para ellos, siendo uno de los nombres que está señalado en fosforito en todas las agendas. ¿Sus méritos? Ser uno de los mejores pívots jóvenes de Europa y encima quedarse liberado este verano y sin perspectivas de acudir a la llamada de la NBA.

 

Miroslav Raduljica, sin duda alguna un nombre que dará que hablar este verano, como bien lo ha hecho ya durante esta temporada. Bien por los rumores que lo colocaban en Tel Aviv, bien porque su juego habla por si mismo cuando pisa una cancha en la Liga Adriática o en la Liga Serbia.

 

Lejos de quedarse huérfana la NBL-ABA de jugadores absolutamente dominantes con la marcha del MVP Ante Tomic, Miroslav Raduljica, dio el salto definitivo para convertirse en el jugador a seguir de la competición, a pesar de la mala temporada de la factoría-equipo llamado FMP Zeleznik.

 

El pívot serbio ha ido creciendo poco a poco en el equipo de Belgrado, cada año ofreciendo al público cosas nuevas en su repertorio y alcanzando una consistencia que le convierte en uno de los jugadores más deseados del mercado, sobre todo, dentro de un mercado en el que es difícil encontrar jugadores que realmente puedan jugar en la pintura y que tengan una amplia gama de soluciones en su carta de servicios.

 

Raduljica, marca 2.13, con un tren superior muy fuerte y una capacidad atlética bastante decente para su altura, que le permite que su juego fluya, pudiendo postear, encarar y correr la pista si es menester.

 

Su juego ofensivo es bastante completo y este año se ha dejado ver con tremenda claridad, siendo la opción número uno en el ataque del Zeleznik. Su principal arma viene desde el poste bajo, volviendo a los orígenes del clásico pívot de antaño. Coge muy bien la posición en el poste, para recibir y crear pacientemente. No huye del juego físico, buscando siempre la mejor opción, con buenos movimientos de pies, giros, amagos y una amplia gama de opciones que le convierten en un gran jugador de poste. Puede solucionar de varias maneras, sin obcecarse con el aro, siendo un gran pasador que ve y entiende muy bien el juego desde su altura, para crear juego así para el resto de compañeros. A parte, tiene muy buen tacto con ambas manos para solucionar, finaliza muy fuerte, tiene gancho con la mano derecha, giro y suspensión…

 

Pero sus habilidades ofensivas no se quedan en el juego al poste, ya que es bueno leyendo y pasando desde el poste alto y medio, puede poner el balón en el suelo para atacar de cara y es bastante fiable en su tiro en un rango de hasta cinco metros del aro.

 

En la parcela defensiva es donde se ven más sus defectos, ya que no es un gran defensor y aquí se le notan más las deficiencias atléticas, en conceptos como lateralidad o en el salto. No es todo lo agresivo y físico que debiera, además su posicionamiento no es el mejor. En ocasiones se puede desconectar del partido a través de su defensa o a través de faltas innecesarias.

 

El rebote tampoco es uno de sus mejores facetas, aunque ciertamente puede rebotear con bastante facilidad en ambas partes de la cancha debido a su buen físico, pero es un aspecto que podría mejorar con trabajo. Trabajo y calidad, como la que ha ido puliendo hasta ser una joya en el mercado.