¡Hola a todos!
Acá estoy otra vez después de dos semanas y pico de intensa competición, y no podemos decir que no estemos contentos con los resultados.
Este fin de semana nos enfrentamos a un viejo conocido de algunos jugadores de la plantilla: Pops Mensah Bonsu.
Saber que nos enfrentamos a este jugador trae muchos recuerdos, por suerte al final son gratos, todo el mundo sabe que después de una mala temporada terminamos salvándonos en el último suspiro y voy a aprovechar para contar un poco mas desde dentro como se fueron dando las cosas.
Después de una muy buena primera vuelta en la que rozamos la participación en la Copa del Rey los resultados comenzaron a ser negativos, perdimos a Curtis por una lesión de gravedad en el otro hombro del lesionado en la temporada 05/06 y fue un palo grande para el equipo que no encontraba una dinámica positiva.
Llegaron reemplazantes para su puesto pero no duraron mucho, primero Michael Bradley y luego Olumide Ojedeji. Su integración al equipo no fue del todo buena y nunca se sintieron cómodos.
Así y todo, jugamos una "final" contra el MMT Estudiantes a tres jornadas del final de la liga que de haber ganado nos aseguraba la permanencia. MMT Estudiantes se llevó esa victoria y me acuerdo que cuando terminó el partido estaba yo charlando con un amigo y sus hijos en la rampa de salida y se acerca un aficionado con su hijo a decirme que era una desgracia pero que el año que viene tendrían que sacar carnet de LEB. El hombre estaba convencido y lo entendí porque nosotros tratamos siempre de mantenernos positivos pero el calendario para las dos últimas jornadas no invitaba a ser optimista: DKV fuera y Tau en casa. De todas formas le aclaré que el equipo confiaba en poder salir del pozo y traté de inyectarle confianza en nosotros, necesitábamos de él y de todos los siete mil que vienen todos los fines de semana a animar.
No quiero ni pensar que habrá pensado ese mismo aficionado después de enterarse que perdimos en Badalona de 50 puntos. El equipo estaba mentalmente quebrado.
Sergio Valdeolmillos pensó que la mejor idea para la semana del partido contra el Tau era una concentración en Estepona alejados del "ruido" de la prensa y de la gente en las calles que no iba a hacer otra cosa que sumarnos más presión de la que ya teníamos. Quería nuestras cabezas limpias.
Allí fuimos todo el equipo esperando un nuevo fichaje sorpresa que llegaría en cualquier momento y con el psicólogo Mariano Vera como arma principal para cambiar la dinámica. Fueron cuatro días de entrenamientos y reuniones con él tratando de sacar lo mejor de nosotros mismos y sabiendo que lo mejor era olvidarnos de lo que había sucedido hasta entonces.
El día que llego Pops me acuerdo que en el primer entreno nos miramos todos a las caras ya desde el calentamiento sorprendidos por la capacidad de salto que tenía. En una jugada del mismo entreno, Nico Gianella inicio un contraataque, Pops corría detrás esperando el pase, Rafa Vidaurreta y yo esperábamos para frenarlos debajo del aro, finalmente Nico la soltó hacia atrás y bueno....Rafa y yo no tuvimos más remedio que apartarnos...el tipo venía VO-LAN-DO.
Fue el mejor jugador de un partido final en el que todos dimos un paso adelante, pero más allá de sus números y su gran partido yo siempre que cuento estas cosas destaco la implicación de Pops.
Estuvo 4 cuatro días en Granada y se aprendió los sistemas del equipo en dos. Tuvo siempre una sonrisa en la cara y palabras de ánimo para los compañeros. Después del partido festejó con nosotros como si hubiese jugado (y sufrido) toda la temporada a nuestro lado.
El partido fue un milagro. Los nervios normales de esta situación nos llevaron a desperdiciar una diferencia de 15 a 20 puntos para llegar a un final apretado que terminó con un rebote ofensivo VITAL... ¿hace falta que aclare quién agarró ese rebote?


