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21/09/2009

No sé si la palabra está incluida en la RAE, pero si no lo estuviera vendría a decir lo siguiente: Despiporre: Dícese de cuando la fiesta se desmadra.

 

Porque sí señores, después de terminar el trabajo es hora de cerrar los ordenadores y sumarse a la fiesta de los jugadores. Juan Carlos Navarro abre la comitiva con la copa, los asistentes a la fiesta aplaudimos a radiar.

 

Como toda buena fiesta, la música, las copas y las bellas mujeres están presentes. Las Red Foxes están presentes en el guateque con lo que las miradas se disparan a sus impresionantes curvas. Estas chicas se apuntan a todas las fiestas y bien que hacen. Si yo tuviera su figura y gracia también lo haría. Uno es consciente de sus limitaciones, así que a lo más que puedo aspirar es a tirar de morro y sacarse un par de fotos con las muchachas. La mano cobra vida propia y, con tanta carne, a veces va a donde no toca…en fin todo se puede perdonar la madrugada en que fuimos campeones de Europa.

 

 

 

 

Las fotos se suceden… las hay haciendo bromas, posando, con las medallas y otras levantando la copa (creo que la gente se acojonó cuando me animé a levantarla, se pensaban que no podría, jejeje).

 

En este campeonato creo que han habido cuatro valencianos: Víctor Claver, el periodista Juan Carlos Villena, mi amigo Víctor (el tío de la bandera de Sagunt que salía todos los días en la tele) y un servidor… la imagen de los cuatro juntos no tiene precio.

 

 

 

 

Otra foto muy especial para mí es la que hago con Roberto Hernández. El jefe de prensa de la federación se ha portado excelentemente conmigo y me siento especialmente agradecido con él. Sé que por muy pesado que yo fuera, ha hecho todo lo que está en su mano por contentar mis peticiones. No creo que leas el blog, pero sí lo haces, gracias Roberto.

 

Las anécdotas durante la noche se suceden, los chicos de la sexta de interesan por dónde vivo… creo que Juanma Iturriaga tiene especial interés en visitar el Puerto de Sagunto, jajaja.

 

Hay cosas que nunca se podrán contar, que forman parte del interior de cada uno, pero entre lo que sí se puede contar vemos el curioso bigote de Marc Gasol. Esta vez no lleva sombrero de Sheriff, pero su bigote es propio del Oeste americano o México. Me ayudo de la altura de Jorge Garbajosa  para encontrar al resto de jugadores, en un lugar tan lleno, los tipos bajos nos tenemos que apoyar en los altos para encontrar a la gente. El jamón ibérico envasado corre por las mesas, los jugadores lo devoran como si hiciera años que no lo comieran (yo mataría por una tortilla de patatas en esos momentos).

 

Despedida y cierre. El vuelo sale a las 5 y media de la madrugada y todos debemos dirigirnos al hotel para recoger las maletas y volar a nuestros destinos. Por el camino la última de las anécdotas polacas.

 

De camino a nuestro hotel nos perdemos, el taxista no tiene ni idea por donde se va y al final tenemos que guiarle… han sido tantos días en esta ciudad que al final nos conocemos todos los lugares.

 

En el aeropuerto nos despedimos de los jugadores y los amigos. Por el camino queda el entrañable Antonio Rodríguez con su gracejo y los pichurros (zlotys) y mi hermano polaco Charly Sainz. Juntos hemos vivido muchas cosas en este Eurobasket.

 

Mi querido mangota y yo nos hemos comido muchas guardias en el hotel “Porsi”… por si pasaba algo que contar. Juntos por fin hemos podido vengarnos de Dusan Ivkovic, el tío que no nos dejó entrevistar a ningún jugador serbio el primer día de campeonato por ser españoles… ¡Lo conseguimos!

Existen varias teorías sobre la necesidad de que una gran película  tiene o no tiene que tener un final feliz. Para mí esta película tiene el mejor final posible.

 

Han sido dos semanas inolvidables en donde hemos pasado todos los estados de ánimo que uno se puede imaginar. Comenzamos con la sorpresa del partido inaugural, la curiosidad por ver la capacidad de reacción del equipo, la perplejidad ante una posible eliminación anticipada y la alegría de la recuperación del juego y la euforia y éxtasis colectivo con la consecución del Eurobasket. El hombre suele vivir en los extremos y cuando vives fuera de casa durante tanto tiempo, como en Gran Hermano, todo se magnifica.

 

El último capítulo de esta historia comienza a escribirse una mañana soleada de Katowice. Es sorprendente las cosas que tiene el cambio climático, en España llueve y hace frío y en Polonia vamos de manga corta. El paseo matinal de la selección española es un buen punto de encuentro y momento para calibrar los estados de ánimo.

 

El feeling es algo importante en estos partidos y las caras de los jugadores transmitían buenas sensaciones. Sobre todo, había determinación, concentración y un sentimiento de que este sí era el día.

 

Un día largo porque por delante quedan tres partidos y toda una cobertura mediática. Para el que tenga curiosidad, no, no conocí a Eva Longoria. Nuestros caminos se separaron el mismo día que se cruzaron nuestros equipos. Seguirá siendo un misterio si es o no una autentica belleza o simplemente un timo.

 

La última comida con los compañeros de la prensa es también un buen momento para calibrar las sensaciones del resto y, más o menos, la confianza está presente en todos nosotros. El sol que ilumina el Spodek: es toda una premonición, el futuro de España era claro y radiante.

 

La tarde comienza bien. Grecia, mi segundo equipo, se adjudica la medalla de bronce en un partido donde ninguno de los dos equipos llega a 60 puntos. Quizá no han venido todas las estrellas, pero el nivel arbitral tampoco ha sido el mejor. Mucha dureza y permisividad debajo de los tableros provocan tanteos bajos… un paso atrás para el espectáculo.

 

Llega el momento, España comienza el partido y se suceden las emociones. No importa que sea la presentación más ruidosa del mundo, para mí es la más hermosa, la que me hace poner la piel de gallina. Escuchar los himnos y los cánticos de las aficiones provoca que a uno casi se le salten las lágrimas.

 

 

La pelota está en el aire y España no da lugar a dudas. El círculo perfecto de esta generación, la del 80 se cierra con el oro. La generación de los Gasol, Navarro, López, Reyes y Cabezas es también mi generación, por eso su triunfo es tan especial. Yo no pude ser profesional como ellos, pero mi pasión por el baloncesto me llevó a escribir las crónicas de sus victorias

 

En este mundo donde la precariedad te impide saber donde estarás el día de mañana, hay que aprovechar cualquier oportunidad y yo lo intento hacer así. Durante10 años ellos han trabajado por hacernos felices y hoy tengo la oportunidad de trabajar, codo con codo, con ellos para también hacer felices a muchos.

 

Para cualquiera que un día soñó con retransmitir o hacer una crónica deportiva, no hay nada más grande que poder cantar un éxito de la selección española. Quizá no sé donde estaré mañana, pero hoy sabía que estaba ante la oportunidad de mi vida.

 

Como uno disfruta de un éxito como una cosa muy personal, yo no tengo duda que el mayor orgullo y la mayor satisfacción que puedo tener es el saber que he hecho el trabajo de la mejor forma posible. Al menos he sido honesto conmigo y mi trabajo y lo he hecho de la mejor forma posible; el resultado lo deben juzgar otros.

 

España es campeona de Europa. El sueño de tantos años es ya una realidad y yo estoy viviéndolo en directo. Disfruto de cada segundo, de cada imagen y de cada palabra que hay a mi alrededor. Mi profesión es contar cosas y sentimientos, no podría ser más feliz.

 

 

 

 

En la fiesta de celebración posterior al triunfo todos nos mezclamos y soltamos la adrenalina acumulada durante todos estos días. Para muchos es el momento de la despedida del resto de compañeros.

 

Disfrutar de un éxito con los jugadores es algo mágico, pero hacerlo con los compañeros de profesión también lo es. Para uno que acaba de empezar en esto, es todo un lujo estar con gente de un gran bagaje profesional. La lista de agradecimientos es tan grande que creo que todos ellos y ellas sabrán sentirse incluidos. Su ayuda ha sido inestimable para que me sintiera totalmente integrado en esta otra familia.

 

Me hubiera gustado visitar Polonia con tranquilidad, sé que lo que me llevo es sólo una imagen fugaz y quizá distorsionada. Con sus pegas y defectos (principalmente sobre la organización del evento), Polonia me ha conquistado, prometo volver y darle una segunda oportunidad.

 

Pasan las horas y Varsovia, Lodz, Katowice y Polonia comienzan a ser una cosa del pasado. El más bello de los recuerdos, la más bella de las historias.

 

PD: Una vez más el ritual de dejarme barba ha dado resultado. ¡Somos campeones de Europa! Es hora de afeitarse. 

 

 

Dziękuję (Gracias)

20/09/2009
 

Hace años, en las celebraciones de cada anillo en Chicago sus aficionados pedían a Michael Jordan un último baile, no querían que su estrella se retirase.

 

Años después y a miles de kilómetros, la afición española pide a su selección de baloncesto un último baile. Un último partido para redondear un campeonato, un año, una década y una generación irrepetible.

 

Días como hoy es fácil escribir, los dedos teclean rápidamente como si tuvieran vida propia. Los sentimientos tratan de ordenar y transmitir estérilmente la enorme satisfacción que supone ver a unos tíos que lo dan todo en la pista como su apuesta por el baloncesto atractivo tiene recompensa.

 

El partido ante Grecia fue sencillamente antológico. Como tiene que ser en estos casos, el equipo ganó desde la defensa. Se provocaron 20 pérdidas en el rival y tras ver como Pau Gasol, Juan Carlos Navarro y Rudy Fernández, abrían el camino de la victoria, llegó el momento Sergio Llull.

 

Todos me hablan del efecto Llull, de cómo el chaval se esfuerza en cada partido y qué gran tipo es fuera de las pistas. No queda más remedio que darles la razón. Cualquier cosa que diga de él me quedaré corto, su valía deportiva y humana no tiene parangón.

 

Cada jugador tiene su historia y la de Llull en este Eurobasket no estaba siendo justa con él. Pudo ser héroe frente a Turquía, pero una falta no pitada le convirtió en el centro de la polémica. Una polémica, dicho sea de paso, que no se percibía dentro de la concentración, sino fuera de ella. Pocos saben que Marc y Sergio son compañeros de habitación.

 

El triunfo hace justicia con Sergio. Me cuenta la emoción que el produce que el pabellón grite ¡Llull, Llull, Llull! No es de extrañar a mí también me pone la piel de gallina. Sergio es un tipo extraordinario, es fiel reflejo del maravilloso grupo humano que estamos pudiendo disfrutar estos últimos años.

 

 

 

 

Curiosamente la victoria en semis no produce tanta alegría como la de cuartos. Se nota que la tensión fue liberada y que ahora se está mucho más preparado mentalmente para el auténtico reto.

 

La noche pasa y el hall del hotel se llena jugadores y periodistas para ver el Eslovenia-Serbia. Ver mezclados a croatas, griegos y españoles resulta curioso, no hay barreras y te puedes tomar tu cervecita sentado junto a Printezis mientras escucha su mp3 o frente a Schortsianitis.

 

Por primera vez en mucho tiempo, consigo terminar de trabajar con tiempo suficiente para cenar y dormir unas cuantas horas. El lugar de las cenas es el típico McDonald. El lugar donde el periodista se siente como en casa (más que nada porque todos saben igual). El glamour después de más de 15 días de viaje lo dejamos para otra ocasión.

 

Mientras escribo estas líneas el sueño comienza hacer acto de presencia. Seguro que esta noche sonreiré mientras sueño con culminar un viaje irrepetible. El poder conocer de cerca y vivir lo que significa un Eurobasket no tiene precio. La experiencia ha sido tan enriquecedora a nivel humano como profesional que no importa el dinero o el sueño invertido, lo volvería a repetir.

 

Mañana, como todos los días de partido, repetiré mis manías. Me pondré por la mañana mi camiseta de los Clippers, sí ese equipo perdedor del que todos aquí se ríen. Cada uno tiene sus manías y yo en este campeonato creo que he superado el record el mundial. He contado hasta tres acciones que repito cada día que juega España.

 

Es una chorrada, pero no seré yo quien cambie a estas alturas de campeonato... no vaya a ser que perdamos y luego me arrepienta. Sí, lo sé estoy muy mal de la cabeza, pero que os voy a contar a estas alturas de la película que no sepáis ya vosotros.

 

Me despido con la ilusión de que cuando nos volvamos a encontrar escriba el triunfo de España. Como la canción de Black Eyed Peas que escucha el equipo en el autobús y cando salta a la pista, I gotta feeling... a good feeling.

 

PD: Os propongo participar en al votación para designar al MVP y al cinco ideal del torneo. Durante todo el día iré leyendo el post de este blog y mi votación será la que salga resultado de vuestras preferencias. El foro ACB también decide en Katowice, jejeje.

19/09/2009
 

Último día libre del torneo para España que no para nosotros. A pesar de que en principio estas son unas vacaciones como las de cualquier otra persona, uno no puede eludir la posibilidad de trabajar en el Eurobasket y por eso en días sin partidos de España hay otros acontecimientos y encuentros a los que hay que acudir para trabajar.

 

La agenda es apretada por eso también hay que buscar cualquier hueco posible para disfrutar mínimamente del viaje. Para quien no lo sepa Katowice está a menos de una hora del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau por lo que no nos podemos permitir el lujo de perdernos la posibilidad de verlo y para ello nos levantamos a las seis de la mañana (la noche de antes me acosté a las tres y no fue por irme de fiesta).

 

Las visitas guiadas comienzan a las nueve, pero si estás a las ocho puedes entrar gratis y sin tener que seguir un recorrido marcado. Para nosotros eso es vital porque podemos tener más flexibilidad y salir cuando el resto de obligaciones nos lo exija. La expedición de españoles es bastante notable y entre ellos se encuentran los chicos de Gigantes o Veo TV.

 

No voy a incidir mucho en la visita porque es un lugar al que merece la pena ir aunque sólo sea para ver las barbaridades que un hombre loco puede cometer. Auschwitz-Birkenau, tiene dos campos. El primero está remodelado y en cada uno de los barracones hay una especie de museo que sirve de explicación. Lo realmente duro está en el campo II, allí los barracones se apilan (en ellos vivían 400 presos cuando en principio estaban pensados para 52 caballos). Las cámaras de gas y crematorios destruidas (los nazis intentaron ocultar las pruebas del genocidio) son el punto y final a un viaje que difícilmente olvidaremos

 

 

 

 

De vuelta a Katowice, rueda de prensa de España. El caos y la locura ya se han instalado en le hotel de los equipos. La ciudad es evidente que no puede acoger un torneo de estas dimensiones, ni tiene las plazas hoteleras necesarias ni tampoco los hoteles tienen la calidad que se le presupone. Los jugadores tuvieron que comprar refuerzos para sus camas porque se hundían en ellas.

 

Como el hall del hotel está invadido por multitud de personas la rueda de prensa de Pau Gasol y Sergio Scariolo se hace en una terraza. La estampa es de impresión, en pleno septiembre en Polonia y un sol de justicia... sólo nos faltaba la cervecita de turno para pensar que todavía estamos en pleno verano.

 

Me sorprende ver que el jaleo montado alrededor de las críticas de la prensa al equipo. Os puedo asegurar que si existen deben salir de España porque los que estamos aquí vamos a muerte con el grupo. Aunque sólo sea por las horas de convivencia, a esta gente se les coge mucho cariño y si alguna vez damos un "palo" es para mejorar.

 

Preguntado por si las críticas han estimulado al equipo, Scariolo bromea y nos da las gracias. Scariolo es un tipo peculiar, en las distancias cortas gana mucho. En todo el tiempo que llevo en Polonia siempre le he visto muy atento con los medios... da gusto trabajar con él.  

 

El día avanza y los cuartos se resuelven. Turquía y Croacia han tenido la clasificación en sus manos, pero no han sabido jugar los minutos finales. Se han vuelto locos y han "regalado" el pase a semifinales a griegos y eslovenos.

Me alegro por estos últimos. Han luchado contra el estigma de equipo perdedor, arrastran las lesiones de Smodis y Dragic y tienen una afición espectacular (en todos los sentidos).

 

¡Qué fácil resulta hacer feliz a un país! Ya veis, pensábamos todos que este tren podía pasar de largo y aquí estamos a dos paradas de nuestro destino final.

 

Lo que han hecho hoy estos tíos frente a Francia es para recordarlo durante mucho tiempo. Han dado un recital de baloncesto, tanto en defensa como en ataque y lo mejor es que estoy convencido que todavía pueden ir a más.

 

Eso sí antes que nada hay que relajarse un poco y rápidamente concentrarse en el rival del sábado. Tras el partido y ya en el hotel de los jugadores he vivido uno de los momentos más mágicos que puede tener un tío que adora este juego. Ver la cara de felicidad de los españoles era ver mi cara reflejada en un espejo. Bueno la mía y la de toda la prensa. Porque si ellos lo han pasado mal, nosotros también. Ver a un Alex Mumbrú fotografiarse con una lituana de buen ver o charlar con Ricky Rubio no tiene precio y es la recompensa al buen trabajo realizado por ellos.

 

No os podéis creer la especial ilusión que me ha hecho hablar con Ricky. Tipos como él hacen grande este deporte, y días y lecciones de baloncesto como las dadas esta noche le convierten en un crack.

 

Noches como esta es fácil escribir, pero no creáis que el día pintaba muy bien. De hecho tenía toda la pinta de que sería gris como el cielo.

 

Atrás dejábamos Lodz, una ciudad que por mucho que nos quejemos tiene su encanto, para un servidor el encanto tenía ojos claros y pelo rojizo.

 

Por delante un paseito de tres horas por las carreteras de Polonia. Esta vez sí que Charly Sainz ha podido pisar un poco el acelerador (de hecho creo que el tío se ha crecido y por la noche casi la lía).

 

Una vez en Katowice tocaba hacer la rutina de siempre: chequear en los hoteles y comprobar que todo esta bien. Pues bueno aquí ha empezado a torcerse la cosa. Para empezar nuestro hotel está en la otra parte de la ciudad y como es una zona por construir, hemos hecho un poco de rallies de tierra.

 

Y ya dentro del hotel llegó el acabose. Resulta que nos dicen que no tiene reservada la habitación para el sábado. Problemón. Como uno no sabe montar pollos en inglés y había prisa ni siquiera discutía con la recepción, cogimos la llave y para nuestra habitación... mejor dicho nuestra micro habitación.

 

 

 

Vale que yo sea un tío que ocupa poco, pero esto ya es casi ridículo. Creo que puedo recorrer toda la habitación sin pisar la moqueta, basta con poner las maletas entre las camas y la puerta.

 

 

 

Menos mal que la cosa al final se ha aclarado y el problema de la reserva es que la hoja del sábado no nos la dieron en al agencia y ahora nos la han enviado por correo. Supongo que mañana la imprimiré y no habrá problema... Más que nada porque no me hago a la idea de tener que irme de fiesta toda la noche del sábado y llegar el domingo para volver a registrarme en el mismo hotel.

 

Como veis la cosa ha estado muy movidita, pero al menos todo ha funcionado como queríamos. Ahora toca descansar y ganar dos partidos Así de fácil y de complicado. Lo hecho hasta ahora está muy bien, pero todos queremos más.

 

Así que chicos, dos últimos esfuerzos y entonces sí podremos festejar el triunfo. Hasta entonces máxima concentración y humildad que todavía no hemos ganado nada.

 

PD: Como hemos terminado tan tarde ya no habían sitios para cenar así qeu probamos suerte en un sitio que se llama cafetería La judía salvaje... con el nombre se dice todo, espectacular.

 

Vamos que nos vamos para Katowice. Hace una semana y media nadie nos diría que tendríamos que sufrir tanto para llegar hasta aquí, pero hace tres días tampoco pensábamos afrontar los cuartos de final con tanto optimismo (casi tanto como el cartel que había en el hotel de Lodz por la mañana).

 

 

Se confirma que el equipo español está en Polonia. Llegó hace unos días y de la mano de la pareja Navarro - Pau Gasol mandaron a casa al anfitrión. No hubo color y España acabó con un gafe. Todas sus victorias habían venido vestido de blanco (¿qué pensara Florentino Pérez al respecto?), pero había perdido sus partidos jugando de rojo... hasta hoy.

 

Desde el primer momento Pau Gasol recordó quien tiene un anillo y Marcin Gortat tuvo que conformarse con despedirse de manera muy honrosa. Polonia lo intentó impulsada por su hinchada, pero cuando sonrían un poco llegaba Navarro y les hacía catacrocker con sus triples (7/9).

 

Los dos angelitos rojos de España llevaban 27 puntos al descanso, uno más que toda Polonia. No hay más que contar, el partido era nuestro y el jueves viajamos a Katowice. Algunos buscarán el oro, yo como no juego buscaré a Eva Longoria... Al menos que me firme uno de esos helados que anuncia.

 

Andrés Montes dice que de cerca no es tan guapa como parece por la tele pero yo quiero comprobarse es cierto o no y si es tan pequeña como dicen... ¿Verdad que haríamos buena pareja? Los hijos no serían jugadores NBA pero guapotes sí, jejeje.

 

Por cierto, con el tema de la victoria de España me he olvidado contaros que por la mañana fui con Antonio Rodríguez y compañeros de TVE para ver el cementerio judío de Lodz y la que dicen fue la estación de trenes de donde salían presos a Auschwitz. Antes de salir coincidimos con los jugadores de la selección que iban a dar su paseo y las caras de sueño eran de campeonato... despertarían más tarde.

 

La visita impresiona, pero altamente recomendable. Lo más triste es ver el estado de conservación del cementerio judío, está muy deteriorado, con lápidas rotas... 

 

 

Tras la visita mi idea era pegarme una ducha y arreglarme para ir al pabellón, Lamentablemente mi compañero de habitación se levantó muy tarde, dejó el cartelito para que limpiaran y cuando llegué estaba la limpiadora. No pude ducharme pero al menos me cambié...Si a ella no le importaba ver mi streptease improvisado, a mí menos.

 

Y ya metidos en cotilleos (que es lo que en el fondo nos mola), debo de deciros que hoy he desmontado el mito de que los españoles triunfamos en Polonia con las mujeres... Bueno yo al menos me voy de Lodz con una hermosa calabaza polaca.

 

Mi objetivo era una linda recepcionista pelirroja. Ella, escondida tras sus gafas, posee la más hermosa mirada que recuerdo y su sonrisa me ha conquistado estos días en Lodz. Hoy no llevaba gafas y, aprovechando un momento de distracción, le pregunté que había pasado con ellas. Ella me dijo que se le habían olvidado y me preguntó que si estaba mejor con ellas o sin ellas.

 

Era mi oportunidad. "Tú siempre estás guapa" le dije. Ella sonríe y le suelto la definitiva. "Me encanta cuando sonríes" (I'm in heaven, when you smile, cantaría Van Morrison)... Sonrojada, pero callada se da la vuelta. Pillo la indirecta y salgo del hall como entre, con las manos vacías.

 

Así que después de esta batallita sólo me queda deciros dos cosas: No es oro todo lo que reluce y en Polonia ligamos tanto como en España... ni más ni menos.

 

Ahora probaremos suerte en Katowice (una ciudad que no nos inspira mucha confianza después de las palabras de un policia que no sólo nos pidió un taxi sino que nos dio conversación y del que descubrimos que era un enamorado de España). Durante estos días he desmontado el mito de "El Brujula", ni una vez me he perdido y espero que la racha continúe en nuestro tercer y último destino. Nos vemos allí.

 

 Cuídense

 

 

PD2: La foto es de algunos cracks de la prensa española y aunque parezca mentira por nuestras sonrisas fue tomada antes del partido. Menos mal que en ella sale Carlota (un cielo de mujer) para elevar el nivel estético de la foto... Si es que donde no hay no se puede sacar.

16/09/2009

Siempre he tenido la curiosidad de saber qué es lo que se hace en un campeonato los días donde no hay partidos. A priori uno puede pensar que la actividad desciende, pero para muchos de los que estamos aquí no es así, más bien al contrario.

 

Yo, entre otras cosas, estoy haciendo temas paralelos al Eurobasket y aprovecho los días libres para ir con más tranquilidad y poder hablar con tiempo con los jugadores. Mel Otero (felicidades, crack) dice que soy un atracador y no le falta razón, al pobre Roberto lo debo tener frito. Entre lo cansino que resulto y el resultado del Valladolid-Valencia ya creo que no le caigo tan bien, jejeje.

 

La mañana en el hotel pasa buscando una novedad, comentando historias con compañeros, solucionándonos problemas técnicos y pasándonos de unos a otros el password del hotel para poder conectarnos a Internet. Cada día renueva las contraseñas para los huéspedes y cada día nosotros nos las apañamos para conseguir una contraseña, plantar nuestra tienda de campaña en el hall y pasar el día currando con Internet por la face. El tema del día hoy entre nosotros es saber las condiciones de los hoteles en Katowice... cómo cambia un partido.

 

Se nota que el ambiente ha mejorado en la selección. Por la mañana convivo con algunos familiares y percibo que las caras han cambiado. Por la tarde me hace especial ilusión ver a Ricky Rubio enchufar triples y ganar los típicos duelos que se hacen por tríos. Para el que todavía tenga dudas, este chico va a ser muy grande. Ha mejorado increíblemente su tiro, se nota que es un currante. Con trabajo y humildad (me consta que es un chico sensacional), el cielo es el límite para Ricky.

 

Las risas entre los jugadores son la tónica en el entrenamiento, retos con flexiones para los perdedores y bromas para despistar al compañero indican que estamos por el buen camino. Los más viejos del lugar dicen que se ha recuperado la alegría de otros torneos.

 

 

Pero si los jugadores sonríen, los periodistas también. Los que tenían la agenda menos apretada han podido escaparse y ver el cementerio judío y la estación de trenes desde donde salían los presos hacia Auschwitz. Quienes lo han visto dicen que impresionan porque conserva los vagones y hay escrita una lista de victimas de la locura nazi. Si puedo mañana iré. Ya sé que es duro de ver y recordar lo que allí pasó, pero esto también nos sirve para saber que estas guerras no se pueden repetir.

 

Por la tarde, mientras estoy en guardia para ver si cazo a otra "victima", disfruto en el pabellón de un interesante Francia-Grecia. Dicen que es imposible jugar a perder, pero la cara de los periodistas griegos o de Ioannis Bourousis no parece la de unos perdedores. Su sonrisa delata que Grecia no quería ver ni por asomo la posibilidad de cruzarse con España. 

 

Días como estos también nos permiten comer con tranquilidad y disfrutar de maestros del periodismo. En esta concentración estoy viviendo auténticos momentos inolvidables con gente a la que admiro y sigo desde joven (no diré lo de pequeño porque no quiero caer en la broma fácil, mamonazos). Además conozco a tipos estupendos como Javi Sánchez, de Menorca. Lleva el diario de Llull y a pesar de no estar acreditado, siempre está al píe del cañón.

 

Otro Javier, el fotógrafo de Gigantes, nos ha dejado ver una foto de la jugada final de Llull donde se aprecia perfectamente como Erden le agarra del brazo ¡Nos robaron!

 

La falta se ver perfectamente en la foto que aparece en la revista (ya sabéis que con esta cuña hago caja y algunos zlotys me llevo de comisión). Pero si Javi es grande para mí es por las fotos que me ha pasado de las Red Foxes. Como soy un tipo de palabra, yo os dejo una muestra inequívoca del nivel artístico que tienen las ucranianas. Como diría José Luis López Vázquez... MO-NU-MEN-TO.

 

 

Qué gusto da escribir sin la presión de la incertidumbre, todo sale mejor y a tiempo. Después de muchos días ya se vislumbra mejoría en el equipo y, aunque es cierto que posiblemente se jugó con la peor Lituania de la última década, hay síntomas de mejoría.

 

Del encuentro, más que quedarme con el parcial de 23-0 me quedo con el tercer cuarto. Momento cuando Marc Gasol y Felipe Reyes comienzan a bordarlo en la pintura y Ricky Rubio (coincide su mejor partido con la llegada de su familia)  y Raül López hacen que el balón fluya con rapidez.

 

Dudamos si el alley-oop entre Rudy y Pau Gasol es el primer del campeonato, donde no dudamos es que si España corre y presiona desde arriba es más difícil batirla. Los periodistas españoles hoy sí pueden escribir con tranquilidad. Además es fácil identificarnos porque una notable sonrisa en el rostro nos delata.

 

Durante todo el día el Greatest hit de la prensa es el artículo de las posibilidades matemáticas. La tabla de resultados de Pablo causa furor aunque aquí ya se nos tacha a los de ACB.COM de locos... quizá no les falta razón.

 

Por delante queda la temible Polonia. Temible por todo lo que la envuelve ya que baloncestísticamente no es nada del otro mundo y parece que cada vez es menos equipo. Frente a Serbia, sus aficionados dieron una lección de cómo animar al equipo. Da gusto ver un partido de ellos y si quedan eliminados será una pena porque es un equipo que cae simpático.

 

 

 

 

El otro día pude por fin saludar a Adam Wojcik. El veterano jugador fue compañero de Jack, un amigo que vive en España. Wojcik me mandó saludos para él y recordó alguna que otra anécdota de cuando eran más jóvenes... hace ya mucho tiempo.

 

Otro tipo grande en Polonia es su jefe de prensa. Amable y cercano, no tiene la frialdad de otros polacos. Es el contrapunto al visceral jefe de prensa esloveno (por cierto, me dicen periodistas eslovenos que seguramente ni Smodis ni Dragic jugarán el resto del torneo).

 

La jornada termina con un emocionante pero duro de digerir Serbia-Turquía. El resultado lo dice todo: 69 a 64 para Turquía. Serbia no anotó en los cinco minutos de la prórroga.

 

El partido fue casi tan frío como el ambiente del pabellón. Sin lituanos ni polacos animando, nos quedamos casi en familia. El aire acondicionado del pabellón obligaba a resguardarse del frío, el juego de ambos equipos obligaba a pensar en positivo... España es superior a ellos y hoy nos ha recordado al gran equipo que ha sido esta década.

 

Por suerte de los asistentes ahí están las Red Foxes, autenticas MVP del partido. Dejando su belleza (algo tan obvio que no ofrece dudas), son un equipo increíble. Perfcectas en sus movimientos y coreografía, merecen un estudio en detenimiento...yo ya estoy haciendo las gestiones oportunas para documentar la siguiente sentencia ¡Qué buenas están las Red Foxes!  

14/09/2009
 

Es domingo, el día habitual para ir a misa y rezar. Para uno, que es ateo y su única religión es el baloncesto, se le presenta la oportunidad de reflexionar con lo más cercano que tiene a Dios, José Manuel Calderón.

 

Dentro de esta extraordinaria generación de jugadores, una debilidad personal es el extremeño.  Sus bondades en la pista de baloncesto son incalculables, pero su figura fuera de ella se agranda todavía aún más. Nunca tiene un mal gesto con periodistas o aficionados, si está en su mano siempre te ayuda. Conmigo ha tenido un par de detalles por los que le estaré eternamente agradecido... para mí, si el baloncesto es una religión, Calderón es uno de mis dioses.

 

 

 

Hablo con él y su optimismo entorno a la selección hace que, poco a poco, me crezca en ánimo. La conversación es distendida y a pesar de su status de estrella de la NBA siempre recuerda de dónde viene: humildad y trabajo son las palabras que más se le escucha. Cuando uno conoce a José, su padre, entiende lo importante que es el entorno familiar y la buena educación a la hora de generar auténticos cracks como es nuestro base.

 

El tema del día son las palabras de Marc Gasol y la moral de Sergio Llull. Del primero sólo os puedo decir, que es un tío noble como pocos. En la entrevista a FIBA su crítica es clara y directa a los árbitros. Me entero que él al instante se da cuenta del error de sus palabras, por eso un tío tan honesto quiere rectificar en el acto. Marc es un grande del baloncesto con un gran corazón.

 

Sé que Sergio acabó jodido el partido, pero no por las declaraciones y el lío que se montó, sino por no haber metido la canasta. Reconoce que existe el contacto y la falta. A lo largo de las entrevistas del día, bromea con su relación con Marc (son compañeros de habitación). Es imposible que exista fractura porque a mí me enseñaron en matemáticas que  + y + siempre es = +. Tanto Marc como Sergio dos tíos tan nobles que se merecen ser protagonistas positivos en este Eurobasket.

 

Avanza el domingo y el día en Lodz no invita al optimismo. Hace aire y está nublado, la opción de quedarse en el Hall del hotel y trabajar pasa de ser una posibilidad a una realidad. Como si de una tarde de domingo de invierno se tratase, trasladamos de España a Polonia la sesión de sofá, cine y palomitas. En este caso el sofá se convierte en cómodos sillones de un hotel de lujo, las palomitas en café y cervezas y el cine en sesión de ordenador.

 

Una de las cosas por las que este viaje merece la pena es por la oportunidad de hablar con grandes profesionales del baloncesto. Durante años yo he seguido sus carreras; les he leído, escuchado y visto; ahora tengo el lujazo de convivir con gente tan grande como Albert Arranz de Onda Cero.

 

 

Albert, además de ser un tipo genial y muy amable, es un enamorado de los deportes americanos. Junto a su ordenador y disco duro, repasamos videos históricos de NFL, o fútbol universitario. Con su memoria electrónica nos enseña una de las jugadas más sorprendentes que he visto.

 

La tarde pasa y entre los presentes recordamos con nostalgia serie como Magnum o Enredo. Los años pasan y uno que ya roza la treintena comienza a darse cuenta de que ya no es tan joven; la copa después de la cena en el pub de Lodz confirma la teoría que el chumba-chumba musical es cosa del pasado.

 

Desde la distancia el fútbol da una alegría. Mi Valencia ha ganado al Valladolid por dos a cuatro. Seis de seis y colíderes con Barcelona y Real Madrid. Roberto, seguidor del Valladolid, baja antes de cenar y dice que se acuerda de mí... Normal, mi pronóstico era que el Valencia palmaría uno a cero. Me alegro de haberme equivocado.

 

Ya es de noche, pero antes de cenar mantengo una conversación con Jorge Garbajosa. Me sorprende la claridad de ideas del pívot. Ahora comprendo porque muchos entrenadores dicen que es el jugador más inteligente que han tenido. Hablamos de un partido histórico de esta selección, le recuerdo lo grande que son y le deseo lo mejor para los siguientes partidos. Cada vez estoy más convencido de que se merecen lo mejor estos tíos, hoy especialmente por Marc y Sergio.

 

PD: El día deja la oportunidad de saludar a unos aficionados de Valencia. Han venido a apoyar a la selección y me sorprende que me reconozcan. Parece una tontería, pero hace ilusión que se quieran hacer una foto conmigo. En días duros también los periodistas necesitan que les levanten el ánimo reconociendo su trabajo. A ellos también les deseo lo mejor porque, como todos, no nos merecemos sufrir tanto.     

 

Da igual con quién hable, desde España la pregunta es la misma ¿Qué nos pasa? La verdad es que estando en Polonia se tiene una posición privilegiada para resolver muchas dudas, pero aún con todo hay preguntas sin respuesta.

 

Lo peor es que ahora nos queda por delante dos equipos que juegan en casa. Lo de Polonia es increíble ¡qué manera de animar tan sana y espectacular! Perdieron contra Serbia, pero se merecieron mucho más aunque sólo fuera su afición. Begoña, una aficionada que ha venido desde Alemania a ver el partido ha conseguido grabar un momento de la presentación y si puedo os lo subiré... pone los pelos de punta.

 

El otro local es Lituania que, como siempre, trae a sus incondicionales: geniales ellos y tremendas ellas ¡LIE-TU-VA!

 

 

 

 

Bueno, me dejo de historias futuras y me centro en el presente. El partido de España ha sido como el día en Lodz, soleado por la mañana pero que se ha ido nublando hasta alcanzar una fría noche. Lo más fácil a estas alturas sería criticar el juego mostrado, posicionarse en el tema de las decalraciones y el espectáculo posterior al partido tanto en el pabellón como en el hotel. Sin embargo, no creo que sea ni el comento de hacerlo ni este el mejor lugar. Prefiero ser optimista y agarrarme a una cosa tan absurda como un número 

¿Adivináis qué número de silla tengo en la tribuna de prensa? ¡El 23!  Eso tiene que decir algo. El 23 siempre es un número que trae suerte a quien lo lleva: Michael Jordan, David Beckham, Curro Torres, etc... Y en el Real Madrid el 23 los tiene un tío con dos pelotas bien grandes. Si lees este blog, Llull quiero que sepas que estamos contigo, que tuviste el arrojo suficiente para jugarte el último balón.  Llull eres muy grande aunque no hayas metido esa canasta y todos queremos que levantes el ánimo pronto porque seguro que el baloncesto te da una nueva oportunidad... a ver si es este lunes.

 

Otro número a seguir en este Eurobasket es el que cada día montan las Red Foxes. Después de mucho tiempo hoy se me ha cumplido el sueño de mi vida de conocerlas. En vivo y en directo mejoran mucho aunque también debo decir que me he hecho fan de un grupo de chicas que deben pertenecer a una selección, no sé si de baloncesto o de volleyball... Estos días amenazo con seguir investigando y documentándome.

 

Pero ya que estamos con las Red Foxes, el privilegio de poder verlas calentar (no seáis mal pensado) tan de cerca tiene una pega: Te obliga a llegar al pabellón mucho más pronto de lo normal y no comer.

 

Llegar al pabellón con sólo el desayuno en el cuerpo indica una cosa: el atraco en el catering del Lodz Arena puede ser de los que hacen historia. Como en todo buen campeonato que se precie, una parte importante es la del catering de los periodistas y si éste no es satisfactorio y el que escribe pasa hambre la crítica también puede hacer historia.

 

Por el momento el primer día se merece un notable. Hemos comido un plato caliente que debe ser la traducción al pisto con pollo. Por la vista que ofrecía el plato, no era yo muy optimista pero me he sorprendido muy gratamente y no tiene nada que ver con la comida del catering en Varsovia, allí si no es por mi polaco que me traía cosas de contrabando hubiera pasado más hambre que un perro chico.

 

Mirando adelante, el domingo es un día importante en esta cobertura del Eurobasket, nada más y nada menos que tenemos a José Manuel Calderón en Túentrevistas. Ya os adelanto que el tío es un supercrack, nunca tiene un no por respuesta y siempre habla con una simpatía y humildad impropia de su caché. Lo malo de entrevistarlo es que significa que no está en la selección y eso cada vez me jode más. Te echamos de menos Calderón y es que, como cantaba la afición del Baskonia: Calderón, Calderon; Calderón te quiero...  

 

El segundo día en Lodz ha sido bastante provechoso. Más que nada porque por fín dormí más de cinco horas seguidas con lo que las pilas estaban cargadas para esta segunda fase.

 

Por lo que veo los jugadores también han cogido fuerzas. La diferencia es que ellos lo hacen en un hotel espectacular y con una piscina que es un lujazo y nosotros nos tenemos que conformar con un hotel que no está mal pero con una ducha estrecha.

 

Tras la primera impresión de la noche quería dar un paseo por Lodz y ver si se confirmaban mis sospechas y, sí, Lodz es como mi casa. Una ciudad industrial con casas viejas, calles anárquicas y poca altura en los edificios. No a mucha gente le gusta, pero para mí tiene su encanto ver la huella del comunismo.

 

Los edificios en Lodz muchos están en un estado bastante ruinoso y con una capa importante de suciedad producto de la polución de las antiguas minas. Sin embargo, esto contrasta con el lujo de algunos edificios nuevos y espectaculares como el centro comercial que hay justo detrás del hotel de los jugadores.

 

Cómo creo que va a ser costumbre en este campeonato, mi primera compra no fue un souvenir sino una necesidad. Tuve que ir y comprarme un cargador de móvil porque el que me traje lo dejé de recuerdo en Varsovia... me habían tratado tan bien que tenía que hacerles un regalo.

 

Otro edificio nuevo es el Arena Lodz, el pabellón donde el sábado jugamos contra Turquía. Es nuevo, grande y cómodo pero frío. Sin todavía ver como es un partido en acción, me parece que la animación va a ser difícil porque las gradas están lejanas y según crece en altura se alejan más... vamos que el de tipo de "Sagunt" no sale en la tele ni de coña.

 

Aprovechando el viajecito hablé por la mañana con Macej Lampe y por la tarde con Hedo Türkoglu. El pívot polaco nos atendió a los medios presentes (dos) en perfecto español a pesar de los años que hace que se marchó; mientras que Türkoglu demostró ser un tío cachondo y muy amable.

 

Como me parece que en Turquía no hay jefe de prensa (lo más cercano a eso creo que lo hace el mítico Erdenay) le pegué dos gritos a Türkoglu quien, después de hacerse cuarenta mil fotos y aguantar al típico pesado al que la cámara del móvil no le funciona, se acercó para que le entrevistara. La conversación no tuvo desperdicio. Cuando le pregunté que si le asusta algo de España, el tío muy seriamente me dijo que él tiene miedo al fin del mundo pero no a España... por momentos mi cara se descompone por su seriedad aunque luego veo que el tío empieza a reírse, ¡cómo me había acojonado!

 

Y ya lo que es el colmo es cuando me empieza a contar que no me va a decir el secreto del equipo porque iré a decírselo a los españoles y palmarán. Me partía el cajón y más aún cuando lo volví a ver en el hotel y me dice mientras estoy con otros compañeros "Don't tell my secret"... qué megacrack. Con este tipo tan peculiar y buena gente me tengo que hacer una foto sí o sí. Eso sí, él no sabe que yo tengo otro secreto.

 

 

 

 

Por la noche tocaba paseito por Piotrkowska, la calle principal de Lodz. Está muy bien. Cenamos, como siempre, muy bien y superbarato lo cual se agradece porque los Zlotys (o pichurros como nosotros les llamamos) comienzan a caer.

 

La noche acabó con un intento de entrevistar a un polaco que es un enamorado de España. Es profesor de filología en la universidad pero por su estado en de embriaguez no lo parecía. Nos echamos unas sanas risas con él hablando de castellano, la filosofía relajada del español (nos ha jodido, para vivir estresado en España) y de deporte. El tipo estuvo magnífico aunque no le perdonaremos su "Fernando Alonso is a loser"... Kubica es todavía más loser.

10/09/2009
 

¡Qué odisea para llegar a Lodz! Si os lo cuento no os lo vais a creer, pero un trayecto de poco menos de 150 kilómetros hemos tardado en recorrerlo casi tres horas, es-pec-ta-cu-lar. No recuerdo un viaje tan malo desde que era pequeño y naranjito salía en la televisión.

 

Y es que el comienzo ya fue chungo porque no encontrábamos en Varsovia la salida hacia Lodz. Al final yo creo que Carlitos, alias "Charly Sainz", Blas nos ha liado y ha querido perdernos para ver si la aguja de la gasolina bajaba un poco. Después de tres días conduciendo no había bajado y nos mosqueaba que nos dejara tirado en mitad de la campiña polaca, que de noche tiene que ser como adentrarse en el tren de la bruja... acojonante.

 

Ojo que no toda la culpa de que nos perdiéramos era nuestra, la mala señalización también ha ayudado a que tuviéramos nuestra propia "Lost in Translation". Después del viaje ya sabemos en qué dos cosas no se gasta el dinero polaco: en carteles de carreteras y en asfalto.

 

Como si fuéramos viajando en el túnel del tiempo, a cada kilómetro que recorríamos la cosa se complicaba. Vale que la carretera fuera de doble sentido y un solo carril (vamos una nacional de las de toda la vida), pero es que la cosa se complicaba si tenías en cuenta que la divisoria no se veía, habían un porrón de camiones y de vez en cuando o bien cruzaba la carretera un hogareño con su bicicleta o bien te plantaban un semáforo en mitad de la carretera.

 

Así es normal que los 100 km/h no los hayamos visto ni de cerca. Sólo nos ha faltado que se nos cruzara un rebaño de cabras o vacas que, dicho sea de paso, estaban pastando por el campo.

 

El viaje ha sido la traca y más con el dudoso gusto musical del piloto... viendo su selección musical hasta veo con buenos ojos la sesión "tecno-trance" del pabellón de Varsovia.

 

Total que casi cuando era la hora de comer nos hemos plantado en Lodz y eso si que ha sido la traca final ¿Qué os pensáis que podíamos encontrar nuestro hotel? Sin mapa y en una ciudad caótica como Lodz era un milagro no perderse.

 

Como era lógico y previsible nos hemos perdido y los gañanes del coche me han puesto el apodo de "El Brújula", como si la culpa fuera mía. Vaya panda de mamones; ahora que como el blog es mío y ya sabéis que la historia la escriben los campeones, os voy a contar mi versión adulterada de la realidad... si quieren ellos decir otra cosa que se compren un dominio y creen su blog, jajaja.

 

Es cierto que puede ser que yo les haya mareado y hecho subir y bajar un par de veces la misma y única avenida de la ciudad, pero ¡qué no me hubieran dado un mapa! Aquí se creen que como eres geógrafo te tienes que saber todas las calles del mundo... leches que no soy la guía michelín polaca. Además, como la ciudad está tomada por el tranvía a veces vas esto parece que es un circuito de Scalextric, con todos los coches circulando entre las vías del tranvía y sin poder apenas girar a ningún lado.

 

Viendo el panorama, el figura de Charly Sainz creo que ya ha aplicado la máxima de "donde fueras, haz lo que vieras" y como buen conductor polaco se ha saltado toda la normativa del código de circulación. Ha empalmado cuatro calles conduciendo en dirección prohibida (aunque él lo negara yo os prometo que he visto el cartel de prohibido) y ya ni deja pasar a los peatones... vamos, como un conductor polaco de la mismísima Varsovia.

 

Al final ni mapa ni nada, Carlitos ha tirado de intuición y ésta nos ha traído al hotel que, como diría Rudy Fernández es bonito, un poco ñoño, pero bonito. Por cierto, el hotel que es una pasada es el de la selección. Se nota que aquí siempre han habido clases y clases, y yo soy proletario en Polonia.

 

 

 

 

Mañana ya os contaré qué tal es la ciudad, pero si hoy he alucinado, creo que cuando dé un par de vueltas por la ruinosa Lodz lo fliparé aún más.

10/09/2009
 

¡Pesimistas del mundo ya estamos en Lodz! Veis como tenía razón y España iba a dar la mejor versión de sí misma frente a Eslovenia. Sí, vale, ya sé que padecisteis lo que no está escrito, pero eso es porque no sabíais mi secreto, esta victoria tenía truco... habíamos dejado maldita la canasta de Eslovenia por la mañana.

 

Por segundo día consecutivo el sol lucía radiante en la ciudad de Varsovia y eso animaba a cualquier cosa que no fuera trabajar, pero como algunos estamos muy tarados decidimos salir bien prontito para entrevistar a Jaka Lakovic. El crack estuvo muy atento con nosotros y casi nos animó diciendo que España seguía siendo su favorita.

 

Después de Eslovenia era turno de Serbia, con lo que ya por curiosidad nos quedamos para ver si esta vez sí podríamos hablar con Kosta Perovic. Y cuánto hablamos. Qué crack este Perovic. Yo os aviso que va directito al SuperManager... hasta me ha dicho que quiere ganar la Eurocup... en Valencia ya preparan la mascletà.

 

Total, que como ya habíamos hecho nuestra faena y todavía nos sobraba tiempo, decidimos aprovechar la coyuntura y echar unos tiritos en la pista de Varsovia. Si es que los periodistas de baloncesto somos como niños y balón que veo, balón con le que me pongo a jugar. Carlos de Onda Madrid y yo nos echamos unos tiritos y demostramos a nuestros amigos polacos el nivel que se gasta la prensa española.

 

El más grande fue carlitos que enchufó tres triples seguidos. Yo me quedé atrás aunque me marqué mi bombita en honor de Navarro. Ahora sí, no os miento y entre alguna que otra canasta las piedras que nos cascamos fueron casi tan importantes como las de Pops Mensah-Bonsu.

 

 

El aro fijo que lo torcimos y por eso me extrañó que la última canasta de Lorbek entrara...yo tiré en idéntica posición y fallé míseramente. Eso sí, la canasta del esloveno fueron pasos que no pitaron aunque si anulan la canasta del pabellón no salimos sin la ayuda de los GEOs.

 

Pese a todo el equipo ganó y todos respiramos porque estábamos en Lodz. ¿Y como se digiere tanta tensión? Pues con salchichas y agua con gas. Aquí no se estila el agua natural y el catering, que brilla por su ausencia, sólo ofrece agua con gas. Menos mal que estos días me he hecho amiguete de un periodista polaco que me trae de contrabando Nestea de melocotón.

 

La mañana cundió tanto que hasta me dio tiempo de hacerme coleguilla de dos polacos más: uno, el suegro de un "segurata" me acompañó a ver un parque precioso cerca del pabellón y el otro creo que era el único voluntario que no estaba en contra de España.

 

Robert, que así se llama el joven, es un apasionado de nuestra selección me ha preguntado de todo por que le encanta nuestro equipo y nuestro idioma. Hablando con él me enteré que se hizo fotos con muchos jugadores españoles y es que somos la mar de salados...como la cerveza, donde vamos triunfamos. Por la tarde me enseñó varios paquetes de Kleenex que la afición eslovena intentó arrojar a la pista.

 

Y hablando de pista, si no os he dicho nada del pabellón Towar Hall es porque no tengo nada bueno que contaros. Qué pabellón más chungo. Era pequeño, más bien feucho y para acceder a la sala de trabajo había una escalera metálica (en plan, manos a la obra) de la que no me caí de milagro.

 

Luego estaba el tema de la música. Por favor, alguien le quiere decir al tipo de la organización que no estamos en un "after tour". El tío no ha parado de poner música "chumba-chumba" como digo yo y lo hacía con el agravante de comentar la canción mientras el balón estaba en juego. Entre el "Ladies Night" de Beyoncé y el "Hush, Hush" que canta la novia de Lewis Hamilton, tengo la cabeza como un bombo...vamos que si me preguntan, prefiero el último disco de Paloma San Basilio.

 

Este jueves ya me despido del pabellón y de Varsovia... pero también de mi cheerleader favorita. No sé si desde la tele se puede ver, pero hay una morenaza de pelo largo y piel oscura que me vuelve loquito... ¡Qué encanto de niña! Mi "compi" de la prensa polaca me dice que son de Wroclaw... a ver si me siguen a Lodz (que nombres más guays hay en Polonia, verdad)

 

El jueves nos espera Lodz, el lugar donde se pagan las apuestas. Yo de momento me he apostado dos cervezas y una me tocará pagarla porque Bulgaria palmó frente a Lituania, pero la otra me la bebí a la salud de Gran Bretaña.

 

Desde Lodz seguiremos contando este Eurobasket... nos vemos.

 

PD. La foto es en honor del forero Marcus Camby que tanto ha insistido. Si queréis más cosas ya sabéis que sólo tenéis que pedirlo, se hará lo que se pueda.

 

PD2. Me cuentan que en España se ha visto mucho una bandera que pone Sagunt, esa es la de mi colega de viaje Víctor y a este paso va a ser más famoso que Curro Romero.

 

Ojala lo fuera, pero la frase que da título a la entrada de hoy no es mía, sino de la película "El Cuervo" y días como hoy resumen a la perfección la idea con la que me quiero ir a dormir.

 

Hoy querría contaros muchas cosas, que ha salido un día maravilloso, que he disfrutado haciendo fotos o que hemos comido con aficionados españoles muy majos, pero, como mucho de vosotros, me voy a dormir este martes con el miedo en el cuerpo y no sé si podré transmitiros todo lo que siento por dentro en estos momentos. Todavía me tiemblan las manos y ya han pasado unas horas desde que Hart metió el triple que ponía a Gran Bretaña cuatro arriba.

 

Quisiera deciros que nunca vi a España eliminada, pero sería mentiros. A muchos de los asistentes en el pabellón nos recorrió por el cuerpo un profundo escalofrío sólo con pensar en la posibilidad de ni tan siquiera llegar a Lodz. La posibilidad todavía existe, pero Pau Gasol nos salvó de una situación muy complicada. Siempre se lo estaré agradecido... más que nada porque era el encargado de hacer la crónica y no quería pasar a la historia como el tío que escribió el britanazo, inglaterrazo o como quiera que se le hubiera llamado.

 

Por momentos me daban ganas de borrar todo lo escrito, apagar el portátil y coger el primer avión a casa. En la grada de prensa las caras eran de incredulidad y muchos no nos atrevíamos a teclear una sola letra porque la cosa podía cambiar al instante siguiente. Pero había que estar allí, se estuvo y se venció, lo demás ya es historia.

 

¿De cuánto tiene que perder Serbia para que quedemos fuera? Esta y no otra era la pregunta que corría por la zona de prensa ¿7, 8, 9 o 10? Aquello era una locura para intentar acertar con exactitud cuáles eran los números diabólicos. Si es complicado explicar las posibilidades matemáticas hablándolo, imaginaros lo complejo que es hacerlo por escrito... los compañeros se volvían locos. Desde España, Pablo MdM nos echaba un capote a todos y arrojaba un poco de luz al asunto. Una vez más me quito el sombrero ante Pablete ¡eres grande!

 

Ahora, yo me niego a pensar que esto de quedar eliminados pueda pasar y prefiero creer que España va a ganar por 10 o más puntos a Eslovenia y va a ser primera de grupo. Aunque me cuentan que a pie de pista y viendo la cara de los jugadores era de decepción, creo que en estos momentos bajos surgen auténticas historias de superación.

 

En este equipo hay muchos campeones del mundo y tíos con una calidad impresionante. Creo que mañana van a sacar el orgullo necesario para enderezar la situación... lo creo y estoy convencido de ello.

 

Me gustaría cerrar los ojos y que la mente viajara hasta la habitación de cada jugador para saber qué piensan esta noche. Si yo pudiera les reuniría en una sala y les dejaría solos para que hablaran. Estoy convencido que de esa reunión saldría algo grande...y qué bonito sería que esto acabara en medalla.

 

 

El otro susto

 

Por cierto, y para quitar tensión deportiva al asunto, el susto de Gran Bretaña no ha sido el único. Viniendo en coche casi tenemos un choque porque una loca se saltó un semáforo. Y es que aquí en Varsovia conducen todos muy deprisa. Es una locura como le pisa la gente al acelerador, aunque es más de locos como aparcan. Aquí todos dejan el coche en la acera e incluso he visto un parquímetro donde el único sitio para aparcar era encima de la acera peatonal... de locos, pasear se convierte a veces en un esquivar continuos coches.

 

Ya va siendo hora de despedirse y de descansar porque mañana hay que tener las pilas cargadas para contaros una victoria de España. De verdad que lo deseo con todo mi corazón por la gente que está viajando a Polonia para ver al equipo, por la prensa, por toda la delegación de la Federación pero, especialmente, por los jugadores que en un momento de reflexión necesitan de nuestro ánimo.

 

Marcho a dormir con el recuerdo del hermoso sol que hoy ha iluminado Varsovia y que espero que a partir de mañana ilumine también nuestro camino en el Eurobasket.

 

08/09/2009
 

Sí, ya sé que seguramente todos vosotros estaréis desilusionados. Los habrán pesimistas y otros que estarán rajando, pero pensad que esto no ha hecho nada más que empezar y que, por suerte, un mal día sólo dura 24 horas. A la Pérfida Albión nos la comemos con patatas, zlotys o con lo que haga falta. Entiendo que la derrota ha sido dura, pero creedme que soy uno de los tíos más jodidos por la derrota.

 

Después de dos días de compromisos y visitas a la ciudad, no sólo jugadores están con ganas de entrar en acción, los periodistas también queremos que empiece la marcha y quizá porque habían tantas ganas de currar es que no he podido esperar al partido y junto al que ya considero mi hermano de Varsovia, Carlos Sánchez Blas, fuimos al entrenamiento de Serbia para coger declaraciones de Kosta Perovic.

 

Desgraciadamente no todos los equipos son igualmente de elegantes y no todos los jefes de prensa son tan eficientes como los nuestros. Después de madrugar y estar allí esperando casi una hora, termina el entrenamiento y nos dice el jefe de prensa serbio que no podemos hacerle ni dos preguntas. Estábamos enfadados pero hasta un punto era lógico porque el día del partido siempre se entiende que se extremen las precauciones.

 

Lo que ya nos tocó la moral fue ver como compañeros serbios sí podían hablar con los jugadores. Nosotros, como buenos periodistas pesados y puñeteros volvimos a insistir, y entonces fue cuando descubrimos el motivo real por el que no nos dejaban hablar con ningún serbio, Dusan Ivkovic no permitía que ningún jugador hablara con periodistas españoles el día del partido. Nos remitían a otros días pero ¡Si no era hoy, cuándo nos va interesar Serbia! El mosqueo era  tal que si antes ya queríamos que España ganara desde entonces queríamos que la paliza fuera considerable.  

 

 

 

Tenía pensado reírme de la jugada, rajar y decir que lo de no dejarnos hablar era una soberana tontería y que al final España les había pasado por encima, pero al final Ivkovic nos la ha metido doblada. El ahora ríe y nosotros ya pensamos en el primer vuelo que sale hacia Madrid... ya sabéis que los españoles no tenemos medida. Lo bueno que tiene vivir en los extremos es que mañana ganaremos y volveremos a ser los mejores, tiempo al tiempo.

 

Con todo, y a pesar de la derrota, no cambiaría el día de hoy por nada. Tener la oportunidad de estar en un Eurobasket y vivirlo desde dentro es mágico (no valen coña con la frasecita de Ricky) y puede sonar a tontería pero para uno que ama este deporte el estar aquí y hacer la crónica de un Eslovenia-Gran Bretaña se convierte en algo realmente emocionante.

 

No os miento si os digo que se me han puesto los pelos de punta y por el cuerpo me ha recorrido una sensación como la que se tiene antes de hablar con una tía que os gusta. Aunque la pista no es gran cosa y el ambiente parece más una discoteca de Ibiza que una pista de baloncesto, el espectáculo de la afición eslovena ha sido grandioso. Los 1.500 eslovenos se comieron a los británicos en la pista y en las gradas. Especialmente emocionante fue el momento de los himnos. Entre la megafonía que la pusieron en exceso y el canto de la afición, hasta a uno le dio ganas de ser esloveno... el mítico God save the Queen quedó reducido a la mínima expresión. Así les fue

 

Como diría el Gran Wyoming, mañana más y mejor. Creedme cuando digo que esto no ha hecho nada más que comenzar, yo estoy con Pau Gasol y esto no es como se empieza sino como se acaba.