Hoy todo el mundo que sigue la Lega habla del partido que perdió el Mens Sana Siena contra el Avellino y es que tras una racha tremenda de 18 partidos seguidos ganando desde el inicio de la Liga el conjunto liderado por el "pequeño" base Marques Green (1,65 metros) ha puesto fin a esta imbatibilidad que ya era casi mitológica.
Yo, sin embargo, quiero hablar de otro protagonista del baloncesto trasalpino. Se trata de uno de esos jugadores que pueden ser catalogados como genios. Además una afición española, la de Zaragoza, pudo aplaudir sus jugadas como propias hace no mucho tiempo, aunque sólo fue por algunas jornadas -y muy bien pagadas-. Hoy quiero reconocer la labor de Gianmarco Pozzecco, que lideró a su equipo, la Orlandina, a la victoria contra el Eldo Napoli en la prórroga.
En esta escuadra también nos encontramos con otro ex-ACB de los que nos gusta: Adam Wojcik. Y uno que casi debuta en nuestra liga, Tamar Slay.
"Il Poz" se salió. Anotó 32 puntos, repartió 8 asistencias. Cuentan en la página de la Lega que hacía cinco años que no pasaba de los 30 puntos, pero está claro: el genio ha vuelto.
En verano fue capaz de decirle "no" a la Virtus de Bolonia, renunció a jugar la Euroliga y se enroló en La Orlandina para, tras jugar en Rusia con el Khimki, regresar a su país como líder de un conjunto. Ahora Gianmarco Pozzecco lidera el ranking de asistencias por partido con una superioridad escandalosa sobre cualquier otro base de la liga.
Sólo está a una décima de los ocho pases de canasta por partido, números que hablan mucho y bien de su talento. Además anota 16,8 puntos cada noche y recupera casi dos bolas en cada encuentro.
Pero no todo puede ser bueno, a los genios siempre les gusta tomar riesgos... y para comprender su arte hay que asumirlo. Vamos, que es el jugador que más balones pierde de la liga (6,3 por partido) y con mucha diferencia respecto al segundo.
Seguro que los aficionados de su equipo pagan este precio encantados. Igual que la medalla de plata de Atenas bien valió una noche loca con el autobús del equipo...


