Este fin de semana se hablará mucho del sorteo del lunes. Dieciséis equipos que han pasado de ronda y que se han metido en la élite europea, pero... quizás también sea un buen momento para hablar de los que no lo han conseguido. Los ocho equipos que se han quedado en el camino:
Armani Jeans Milán. La participación del equipo italiano se salva sólo por la presencia en sus filas de Danilo Gallinari. La promesa italiana ha deslumbrado a nivel individual enseñando a Europa sus habilidades: tiro, transiciones, robos, asistencias, dribbling y jugadas en las que tras recibir faltas puede rectificar su tiro para sacar el 2+1 que recuerdan a los grandes. En el último partido "Il Gallo" no jugó y claro, el resultado fue desastroso: de 20 contra Le Mans. El ex-madridista Vuckevic, que ya no está en sus mejores años, también ha dejado destellos de calidad.
Brose Baskets. La plantilla del Bamberg parecía más que nunca una pseudo-selección alemana sin Nowtizki. Además protagonizaron uno de los episodios más vergonzosos de esta temporada, cuando en la jornada 13 no fueron capaces de anotar más que 37 puntos. En la primera vuelta, cuando el partido se jugó en Alemania, la noticia fue el espontáneo que saltó a la cancha (por cierto, era del Partizan).
Chorale Roanne. El debut en Euroliga del equipo francés nos ha dejado dos notas especialmente dulces. La primera es la consagración en Europa del pequeño y joven base Marc Antonie Pellin. La segunda, la irrupción en Euroliga de Marc Salyers, el hombre de los peinados imposibles (ver éste o éste), que ha acabado siendo el jugador mejor valorado y máximo anotador de la primera fase.
Cibona de Zagreb. El equipo croata volvió a dar una sensación de fragilidad insostenible, especialmente cuando jugaban fuera de casa (sólo ganaron a domicilio un partido, contra el Armani Jeans). Sam Hoskin tenía que ser el referente interior desde el principio, pero desde que lo vimos naufragar indolentemente en Málaga sus buenos números eran menos creíbles. Por otra parte, ver a Mulaomerovic asumiendo las culpas por la derrota en el último partido nos hace llevar la mente a otros tiempos, cuando lucía zapatillas amarillas y masacraba a sus rivales a base de triples casi una década atrás.
Le Mans. Seguimos con especial curiosidad la trayectoria de un equipo francés en el que viejos conocidos eran protagonistas. Bogavac tirando triples y el peculiar dúo interior formado por Ricci y Clancy estuvieron a punto de dar sorpresas en la primera vuelta de la competición, pero siempre se quedaban a un pasito e iban acumulando derrotas. Sólo las dos victorias en los dos últimos partidos les permitieron salvar la honrilla.
Prokom-Trefl de Sopot. Su actuación de este año se puede resumir con un titular: "Nefasta calidad/precio", y es que los polacos metieron mucho dinero en un proyecto que acumuló mucho nombre pero no mucho sentido común. El cambio de entrenador (el sempiterno Eugeniusz Kijewski fue destituido) llevó a Tomas Pacesas (hace no más de dos años pretendido por el Pamesa como jugador) al banquillo, y ahora el ex-capitán del equipo se enfrenta al reto de ganar la Liga Polaca para evitar una debacle en Sopot.
Olimpija de Ljubljana. Curioso equipo el que presentaba este año el representante esloveno. La enésima vuelta de Marko Milic acabó con agresión en el último partido, y es que el ex-madridista dio muestras del talento que le queda y también de su mala cabeza. Rodeado por veteranos en sus últimos días de gloria como Sasa Doncic y con cambio de entrenador de por medio, uno de los pocos consuelos que han ofrecido han sido las evoluciones del baskonista cedido Goran Dragic.
Virtus de Bolonia. Uno de los alicientes de esta edición de la Euroliga era el retorno de la otrora temible Virtus de Bolonia, que al final ha quedado en algo más simbólico que otra cosa. Los italianos, mermados en ocasiones por las bajas y en otros momentos expuestos a la ausencia de calidad de su plantilla en relación con sus rivales, sólo han conseguido ganar dos partidos. El proceso de reestructuración número 1 ha fracasado, pero el segundo intento ya ha comenzado si nos atenemos a las palabras de su nuevo entrenador, Renato Pasquali.
Y no quiero despedirme sin acordarme de otro de los que se han quedado en el camino.. Pini Gershon. En la última entrada nos hacíamos eco de su delicada situación en El Pireo. Pues bie, la derrota contra el Montepaschi de Siena acabó por descubrir todo el pastel y los hechos se han sucedido de manera vertiginosa. Salida del partido con lanzamiento de objetos y protección, prensa quejándose y... despedida. Giannakis será su sustito.


