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Dicen que el hombre es el único animal que tropìeza dos veces en la misma piedra. Joan Plaza ha demostrado que al menos en su caso no es así, haciéndole al Madrid "la del Unicaja", esa derrota en casa tan dolorosa que sufrió en sus carnes hace dos años. Entonces, el conjunto malagueño (8º en Liga Regular) culminó la gesta y eliminó por primera vez al líder de la Regular. Esta vez el Cajasol no es 8º sino 6º y el Real Madrid arranca desde el tercer lugar, pero la gesta, el reto cajista, aparece de idéntica magnitud.

En Vistalegre dio la sensación de que había un equipo perdido y otro metido. Citando de nuevo a Savanovic ("Hay diferencia entre un jugador al 100% y otro al 50%. Creo que ahora mismo todo el Real Madrid está a un 50-60% y vamos a intentar utilizarlo"), el Cajasol demostró estar en un gran momento y, sobre todo, con confianza y una fe para mover montañas.

Casi todos sus tiros estuvieron bien seleccionados y los primeros seis minutos del último cuarto fueron un clínic de inteligencia y saber hacer, suficiente para desquiciar a un rival que padece justo los síntomas contrarios: falta total de confianza. Ni siquiera el trío Llull-Bullock-Reyes, eje del pasado, pudo evitar la derrota y, sobre todo, el desconcierto. Porque el Real Madrid entró en crisis en un terrible último cuarto, sin anotar en ninguna de sus nueve primeras posesiones y con cero puntos en los primeros 6:15. Sí, cero puntos.

De hecho se puede decir que el Real Madrid desapareció cuando ganaba 41-33, momento en el que el Cajasol tomó el control. Quizá no tanto en el marcador como en la mente de todos los hombres sobre el parqué y, especialmente, de un Joan Plaza que ya había pasado por el amargor de idéntica derrota y ha aprendido cada detalle de aquella experiencia. Perder, aprender... y ganar. "Hemos trabajado todo el año para este partido", clamaba en el último tiempo muerto, más consciente que nadie de lo que estaban consiguiendo.

Desde ese 41-33 (m.22), el Real Madrid sólo anotó cuatro canastas de juego... en 17 minutos. Cayó en la tela de araña tejida por la segunda mejor defensa de la liga, de un Joan Plaza que previó cada situación y encontró además líderes en ataque: Dusko Savanovic, un volcán de talento y determinación; Tariq Kirksay, compromiso y acierto, y Andrés Miso, majestuoso en el último cuarto.

 

 

 

 

 

Ahora el Cajasol tiene las semifinales a tiro, al alcance de la mano. San Pablo dirá el sábado, a las 18h. Y será más difícil para los hispalenses, pues se encontrarán a un león herido, a un rival al que ya le han pinchado y ahora debe salir sangre y coraje para intentar la reacción. Perder, aprender... y ganar. O no.

Algunas pinceladas:

- Los cuatro jugadores que más minutos disputaron en el Real Madrid (Reyes, Bullock, Prigioni y Llull) tienen una notable experiencia en liga y Playoff. Entre los debutantes, sólo Tomic tuvo un protagonismo alto. Almond no jugó.

- Aprovecho para recordar el reportaje de Daniel Barranquero sobre Dusko Savanovic, el serbio chirigotero. El tipo es todo un crack dentro y fuera de la pista, aunque tenga pinta de todo menos jugador de baloncesto. Con ese look tan desgarbado, en la redacción le buscábamos parecidos razonables, y en un momento surgieron tres: Spike, de la película Notting Hill, Johnni Rotten, cantante de los Sex Pistols o Ewen Bremner en Trainspotting. ¿A cuál se parece más?

- Me comentaba esta tarde Javier Gancedo que ojo a Ivan Radenovic, que siempre se sale cuando se le necesita. Resultado: 15 de valoración en 21 minutos, más que ningún jugador del Real Madrid. Pues va a ser que tenía razón.

- Felipe Reyes metió un triple. Primer acierto, sólo espero que no sea el último (ver post anterior)