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La Selección Española ha cumplido su objetivo de alcanzar los cuartos de final y evitar a Estados Unidos hasta una hipotética final. Caramba, si hasta hemos conseguido enviar a Argentina al otro lado del cuadro y no medirnos con Lituania hasta una posible semifinal. Caramba (bis), si eludimos a los teóricos mayores peligros del Grupo A y nos mediremos con toda probabilidad a Croacia, un rival que todos hubiéramos firmado pero contra el que, como es lógico, tendremos que jugar con mucha prudencia.

 

A lo que iba, que me pierdo: España ha cumplido su objetivo con nota en resultados pero con muchas dudas en cuanto a juego. No se puede esconder que esta España no ha recordado el rodillo del Mundial 2006, que se ha ganado sufriendo y a base de golpes de talento y que se echa de menos el rendimiento habitual de estrellas que en Pekín no brillan tanto como siempre, caso de Calderón o Navarro.

 

Aun así, estamos 3-1 y mañana será 4-1, porque no cabe pensar en un tropiezo contra Angola. Por mucho que la dura derrota ante Estados Unidos nos remontase a 1992 y aquel 81-122 ante el Dream Team, no estamos en aquel verano barcelonés sino en 2008 y el Angolazo es un recuerdo cada vez más lejano.

 

De hecho, esta Angola no ha podido competir con nadie en este campeonato, sucumbiendo por 29, 21, 17 y 41 puntos contra Alemania, Estados Unidos, China y Grecia, respectivamente. Sus mejores hombres tienen problemas, carecen de altura y consistencia interior y en general, defensiva, y últimamente no ven el aro en una piscina.

 

En resumen: afrontamos un último encuentro del grupo que puede (debe) ser balsámico para curar las heridas de la derrota estadounidense y alcanzar los cuartos de final con las mejores sensaciones posibles. Fundamental, pues, darle minutos y responsabilidades a los Calderón, Navarro, Raül o Garbajosa e intentar que Jiménez recupere el ritmo tras su lesión.

 

Una última jornada de trámite

 

La última jornada sólo nos deja un partido realmente trascendente: el Grecia - China. Se jugarán la tercera plaza del Grupo B; el ganador se enfrentará a Argentina y el perdedor, a Lituania. Además, el derrotado quedará en el lado español del cuadro, siendo un posible rival en semifinales.

 

En el resto de partidos, todos saben ya a qué atenerse. Si acaso, el Croacia - Irán tendrá algo de interés al necesitar los balcánicos la victoria para asegurar la tercera plaza mientras los asiáticos quieren despedirse de los Juegos con buenas sensaciones. El Lituania - Australia difícilmente ofrezca muchas cosas interesantes, igual que el Argentina - Rusia que cerrará la jornada. Pero sí merece la pena ver el Estados Unidos - Alemania, ¿el último baile de Nowitzki?