20 de agosto, 8.30h, España - Croacia. Ha llegado el momento de luchar por las medallas, de olvidar el pasado, de recuperar las sensaciones que nos han hecho grandes estos últimos años. Ha llegado el momento de ganar y de meternos en semifinales, de ponernos a un solo paso del podio y del éxito.
Es un partido, son 40 minutos y puede pasar de todo, pero España es claramente favorita. Somos mucho mejor equipo que Croacia, llegamos con una mejor dinámica y estamos más acostumbrados a competir. Caramba, si últimamente hasta se nos da bien el cruce: hemos ganado cinco de los últimos siete envites de cuartos de final, mientras que Croacia no alcanza las semifinales de un torneo desde el ya lejano 1995.
Hemos de ganar. Por narices, por c... o por lo que tenga que ser. Es un día en el que hay que salir a morir, a dejarse la piel en defensa y jugar con tanta intensidad como concentración o cabeza. Hay que apretar para que, si el balón no entra, si sale el mal día como contra China, podamos reaccionar desde la defensa y el orden.
El favoritismo nos concede una presión extra, una obligación de victoria con la que hemos de saber jugar. Hace un año perdimos la final europea contra Rusia, atenazados y nerviosos, y no pudimos con esta misma Croacia en la primera fase cuando el partido se puso cuesta arriba. Combatir esa presión, esa exigencia, será uno de los factores claves del encuentro.
Croacia no tiene nada que perder. Nada. "Yo también apostaría por España", resumía Prkacin. Conocen a la perfección nuestro potencial, ocho han jugado en la ACB y los otros cuatro están acostumbrados a competir contra los nuestros. Por plantilla están a un nivel mucho más bajo, pero tienen mucho talento en la línea exterior y mucho deseo y conocimiento del juego por dentro. Que no nos sorprenda que nos hagan daño donde deberían ser inferiores, pues es un equipo muy sólido y compacto bajo tableros.
Las otras tres eliminatorias
Lituania - China
El ímpetu local contra el desbordante talento de Lituania, intentando recomponerse tras la espectacular paliza recibida contra Australia en la última jornada de la fase de grupos. Los bálticos son favoritos y deberían avanzar, pero no lo tendrán tan sencillo como hace cuatro años; necesitarán lo mejor de su línea exterior y que Ksystof Lavrinovic o Robertas Javtokas aguanten al juego interior asiático, liderado por Yao Ming.
Estados Unidos - Australia
Los norteamericanos serán semifinalistas y la única duda es por cuánto ganarán. A ver si Australia repite su feroz y fantástica resistencia en un partido previo antes de Pekín.
Argentina - Grecia
Qué alegría no ver este encuentro en nuestro lado del cruce. Los sudamericanos están claramente en alza y no es un rival que agrade tener en enfrente... y tampoco Grecia, otro equipo sólido que va claramente de menos a más. Será una eliminatoria dura, intensa y aguerrida, sumamente táctica y en la que puede decidir el talento de las estrellas, los Ginóbili o Scola en Argentina o los Papaloukas, Fotsis o Spanoulis por Grecia. Para no perdérselo...

